Hace ahora cinco años estábamos confinados viendo al Santo Padre por Televisión orando por el fin del coronavirus. Si consultamos los datos publicados sobre el impacto de la pandemia del coronavirus en Italia, descubrimos que el pico más alto de mortalidad tuvo lugar entre la mañana y la tarde del día 27 de marzo de 2020 cuando se registraron 969 muertos en menos de 24 horas. A partir de ese día la incidencia del virus empezó a bajar hasta su casi desaparición en la actualidad. Quizás pocos se han detenido a pensar qué tuvo de especial aquel 27 de marzo. Algunos recordarán aquel día en que confinados, presenciamos por televisión la imagen de la Plaza de San Pedro del Vaticano cuando el Papa Francisco ordenó que fueran llevadas a la puerta de la Basílica la talla del Milagroso Cristo de San Marcello al Corso, así como el icono de Santa María: "Salus Populi Romani". Dos devociones muy romanas, vinculadas principalmente a las desgracias y las enfermedades.
Páginas
- Página principal
- Información General
- Historia de la Parroquia
- Misas e Intenciones
- Proclamas
- Cáritas
- Consejo pastoral
- Sacerdotes
- Cementerio Parroquial
- Economía
- Escritos del Párroco
- Nuestro Patrono
- Fiestas
- Cofradía
- Mejoras y Obras
- Capilla del Buen Suceso
- Religiosas
- Publicaciones
- Documentos
- Música
- Viella
jueves, 27 de marzo de 2025
El Santo Cristo de San Marcello y el Cristo de Candás ante la pandemia del covid-19. Por Joaquín Manuel Serrano Vila
En Asturias fue el 16 de abril de 2020 cuando se llegó al punto más álgido de la mortalidad; durante la pandemia rezamos mucho a San Roque, especialmente cada día 16 de mes dado que su memoria litúrgica es el 16 de agosto. Pero yo creo que el Cristo de Candás algo tuvo que ver también aquí. Alguien me apuntó que le parecía que había sido en torno al 16 de abril de 1624 cuando tuvo lugar aquel famoso "pleito de los delfines", donde los pescadores candasinos denunciaron a estas criaturas ante el párroco local para que elevara denuncia al Obispo de Oviedo y al Santo Oficio por la crisis que padecían, al destrozarles estas criaturas las redes de pesca. Desconozco los datos pues hay varias versiones y crónicas, y como suele ocurrir en sucesos tan antiguos con el devenir del tiempo bailan fechas y detalles.
Lo que sí sé, pues fui conocedor del hecho, es que aquel 16 de abril como todos los templos parroquiales de la diócesis de Oviedo la iglesia de San Félix de Candás estaba cerrada al culto, aunque el sacerdote celebró a diario la eucaristía y todos los oficios de la Semana Santa. El 12 de abril Don José Manuel incensó solemnemente a la Virgen del Rosario al término de la misa del domingo de Pascua de Resurrección, al tiempo que le cantó el Regina Caeli como felicitación por la victoria de su Hijo, y después se escuchó en todo Carreño gracias a Onda Peñes la popular Salve del encuentro. Tres días después se alcanzó el punto más alto de mortalidad como antes comenté, y en aquel día por ser Octava de la Pascua el párroco de Candás celebró la Santa misa en el altar del retablo de Cristo implorando su intercesión por el fin de la pandemia. Al final de la misa, mirando a la Santina de Covadonga, se rezaba la oración compuesta por el Papa Francisco "Oh María, tú resplandeces siempre en nuestro camino como signo de salvación y de esperanza. Nosotros nos confiamos a ti, Salud de los enfermos..." Y quiero añadir como apunte histórico, que un miembro del gobierno de la nación se puso en contacto a finales de marzo de 2020 para pedir al Párroco que encendiera una vela en el camarín del Santo Cristo por el fin de la pandemia. Así lo hizo el buen cura, y hasta le hizo foto a la vela que fue enviada por WhatsApp a la persona del gobierno en Madrid, para que viera que allí estaba ardiendo la vela con esa intención particular.
Aquel 16 de abril, día de Santa Bernardita Soubirous -la vidente de Lourdes- santuario de los enfermos del mundo entero, se tuvo presente a San Roque como hacían las abuelas cada 16 de mes pidiendo nos librara ''de pestes y males'', aniversario -dicen también- del pleito de los delfines... Aquel día curiosamente el evangelio era el pasaje cuando Jesús le dice a Pedro que vaya hacia él en plena tormenta caminando sobre las aguas. Y ese 16 de abril de 2020 el Papa Francisco hizo una reflexión muy concreta: ''Al final, cuando el sacerdote Esdras terminó, Nehemías le dijo al pueblo: Estad tranquilos, no lloréis, conservad la alegría, porque la alegría en el Señor es vuestra fortaleza” (cf. Neh 8,1-12). Esta palabra del libro de Nehemías nos ayudará hoy''. Como dijo mi Párroco en la homilía del 14 de septiembre de 2020: ''del Santísimo Cristo, al que hoy de una manera especial miramos y veneramos, nos debe venir la autentica solución... hoy todos recordamos la vigilia de oración del Papa allá en el Vaticano ante una plaza de San Pedro vacía, veíamos al mismo tiempo una plaza llena de confianza en el Señor''. Y añadía Don José Manuel aludiendo a aquella predicación del Papa sobre la pandemia y, curiosamente, coincidiendo con el evangelio de la tempestad -el mismo que se proclamó el día que las muertes en Asturias empezaron a bajar- si hay alguien que sabe de tempestades, naufragios y mar embravecida -afirmaba él- ''ese es el Cristo de Candás. Él sabe mucho de mares bravos y oleajes tremendos, de mar contraria... Por tanto hoy es un día para que con toda la confianza del mundo le pidamos que nos eche una mano, que nos salve de esta situación, que nos ayude a superarla dado que Él se vio precisamente en la misma circunstancia''. Y concluía Don José Manuel con ese fragmento del poema de José Jackson Veyán: Y siempre que en peligro tienen la vida/ y aguantan de las olas los golpes fieros,/ recordando la imagen aparecida/ así dicen llorando Los marineros:/ ”¡Refrena, Cristo mío las ondas bravas!/ ¡Disipa con tu mano las densa bruma¡/ ¡Que no flote mi cuerpo Cual Tú flotabas/ Con los brazos abiertos Sobre la espuma!”. Quizá pueda haber mucho escepticismo ante estos datos, y para muchos serán puras casualidades o coincidencias, pero yo estoy convencido -como muchas otras personas- que así como el Cristo de San Marcello y Santa María Salus Populi Romani salieron a socorrer por su intercesión al pueblo italiano, también el Santísimo Cristo de Candás y la Santina de Covadonga vinieron en ayuda del pueblo asturiano
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario