jueves, 31 de julio de 2014

Carta semanal del Sr. Arzobispo


El árbol de la paz

Se asomó a la ventana como cada domingo. Francisco recitó con su pueblo numeroso la oración del Ángelus, habiendo comentado antes con brevedad el evangelio del día donde Jesús explica las bienaventuranzas: el Reino de Dios se parece a quien ha encontrado algo precioso, entonces vende lo que tiene para comprar el campo en donde está ese tesoro escondido. Hasta aquí nada de extraordinario. El Papa estaba sereno, se le veía descansado, y dijo las cosas con la sencillez acostumbrada.

Acabada la oración, como suelen hacer los Papas, añadió algo que tiene que ver con la más corriente actualidad, doliente en este caso. Reconozco que me impactó lo que decía, como lo decía, y la voz quebrada y conmovida con la que nos rogaba algo sin duda importante. Recordó la triste efeméride de cumplirse cien años del comienzo de la Primera Guerra europea, en 1914. Siempre que los hombres hemos creído que el conflicto bélico y el recurso a la violencia puede solucionar algo, hemos nuevamente comprobado lo inútil que resulta, lo dañino e irreparable que es la guerra y la violencia en cualquiera de sus formas. Estas fueron sus emocionadas palabras:

«Mañana se cumple el centésimo aniversario del estallido de la Primera Guerra Mundial, que causó millones de víctimas e inmensas destrucciones. Este conflicto, que el Papa Benedicto XV calificó como “inútil masacre”, desembocó, después de cuatro largos años, en una paz que resultó más frágil. Al tiempo que recordamos este trágico suceso, expreso el anhelo de que no se repitan los errores del pasado, sino que se recuerden las lecciones de la historia, haciendo que prevalezcan siempre las razones de la paz, mediante un diálogo paciente y valiente.

En particular, hoy mi pensamiento se dirige hacia tres áreas de crisis: la de Oriente Medio, la iraquí y la ucraniana. Les pido que sigan uniéndose a mi oración para que el Señor conceda a las poblaciones y a las autoridades de esas áreas la sabiduría y la fuerza necesarias para llevar adelante con determinación el camino de la paz, afrontando toda contienda con la tenacidad del diálogo y de la negociación y con la fuerza de la reconciliación. Que no se pongan en el centro de cada decisión los intereses particulares, sino el bien común y el respeto de cada persona. ¡Recordemos que todo se pierde con la guerra y nada se pierde con la paz! Hermanos y hermanas, ¡nunca la guerra!. Pienso sobre todo en los niños a los que se les arrebata la esperanza de una vida digna, de un futuro: niños muertos, niños heridos, niños mutilados, niños huérfanos, niños que tienen como juguetes residuos bélicos, niños que no saben sonreír ¡Deteneos por favor! ¡Os lo pido con todo el corazón! ¡Es hora de detenerse!»

Me viene la imagen del Papa junto a los dos jefes de gobierno de Israel y Palestina, haciendo oraciones y discursos mientras plantaban un árbol como símbolo de la paz que hay que cuidar y compartir en una tierra común que debe regarse no con sangre sino con esperanza. Y cómo tan pronto, el gesto y la plegaria han resultado demasiado fugaces. Pero el Papa ha vuelto a decirlo: todo se pierde con la guerra y nada se pierde con la paz. No puedo por menos que hacer mías, con gratitud y conmoción también yo, esas palabras del Papa Francisco. Y como franciscano, pedir al Señor junto al Sucesor de Pedro, que podamos ser en verdad instrumentos de la Paz. Cada cual sabe dónde están sus conflictos, cuáles son sus declaraciones de guerra y cómo se llaman sus enemigos. Sólo los que trabajan por ella serán llamados hijos de Dios.

+ Fr. Jesús Sanz Montes, ofm
Arzobispo de Oviedo

miércoles, 30 de julio de 2014

Lucía, la niña asturiana que «está viva gracias a un milagro»


(El Comercio)
Muchos creen que los milagros no existen pero en ocasiones ocurren hechos que no tienen explicación. Cuando Lucía tenía tan solo un mes y medio tuvo que ser ingresada en un hospital de Santiago debido a que había sufrido una convulsión. Aunque los médicos en principio no encontraron nada raro decidieron mantenerla en observación toda la noche del 6 de julio, hace ahora ya nueve años. Durante el tiempo que estuvo ingresada la pequeña sufrió ocho convulsiones más, una cada hora y media, aunque de todas lograba volver en sí de forma natural. En la última de ellas, ya día 7 por la mañana, eso no fue así. No lograba recuperarse de la misma forma que las otras veces y tuvieron que llevarla a la UCI. «Los médicos nos informaron de que no sabían qué le pasaba pero que no lograban sacarla de ese 'estatus convulsivo'», recuerda Nuria Rodríguez, su madre.

La segunda vez que los médicos informaron esa noche a la familia fue para comunicarles que no lograban que la niña volviera y que la única forma de que no muriera era induciéndole un coma barbitúrico. «El doctor nos dijo que era como si su cerebro estuviera en llamas y no pudiesen apagarlas. Que la única forma de hacerlo era desconectando la televisión», cuenta la madre de la pequeña. Además, también les dijo que «ahora si que necesitamos un milagro».

A pesar de todos los esfuerzos del personal del hospital les recomendaron que pasasen a despedirse pues lo más probable era que Lucía no llegase a salir de ese coma.

«En esos momentos no puedes evitar que se te venga el mundo encima», recurres a todo lo que se te pasa por la mente para buscar una solución y Nuria en lo que pensó fue en rezar. «No soy del Opus Dei pero siempre he sido creyente», dice. Le rezó a todos los santos que conocía y a todas las estampas que encontró por el hospital. Una de ellas, la de Álvaro del Portillo, la metió en su cartera junto a la foto de su hija.

Tras otra larga noche, el día 8 los médicos intentaron sacar a la pequeña del coma. La niña no sólo sobrevivió sino que fueron quitándole la medicación poco a poco y, al final, despertó.

A día de hoy no se sabe que tuvo Lucía y cómo consiguió sobrevivir, pero Nuria no puede evitar pensar que Álvaro del Portillo tuvo algo que ver: «Le recé a mucha gente pero como puse su estampita junto a la foto de mi hija siempre pensé que se había salvado por intercesión suya. Desde entonces aún lo llevo en la cartera».

El 27 de septiembre, el que fuera el primer sucesor del fundador del Opus Dei, será beatificado en Madrid, su ciudad natal. Aunque el milagro de Lucía no es la razón de esta beatificación. El suceso que se le atribuye y por el que se le ha concedido es la recuperación instantánea de un niño chileno, José Ignacio Ureta Wilson, que a los pocos días de nacer sufrió un paro cardiaco de más de media hora y una hemorragia masiva.

Antes de eso, el 29 de este mes, Oviedo acogerá una exposición itinerante 'Un santo en datos' sobre la figura de este hombre. Nuria Rodríguez estará en la inauguración, que tendrá lugar a las 20 horas en la Sala de la Cámara del Auditorio Príncipe Felipe. Junto a ella también participarán Yolanda Cagigas, directora del Archivo de la Biblioteca de la Universidad de Navarra y comisaria de la exposición y el abogado, Pablo García Vallaure.

AVISO PARROQUIAL


VIERNES 1 DE AGOSTO 

A LAS 12:00 Misa Solemne en honor de San Félix 

Patrono de la Parroquia 

NO TENGAS MIEDO

Caiga su sangre sobre nosotros


En estos días escucho muchos lloriqueos en ámbitos católicos por la persecución que sufren los cristianos en Oriente Próximo; en cambio, escucho menos deseos de reconocer, mediante un acto de contrición sincera, cuáles son las verdaderas causas de esa persecución.

También me llama la atención que en determinados medios sedicentemente católicos, cada vez que hay que explicar lo que está sucediendo en Oriente Próximo, se recurra a la autoridad de «analistas de política internacional», «expertos en geoestrategia» y demás ganapanes neocones, liberales o progres (bueno, en medios sedicentemente católicos a estos últimos se recurre menos, porque con los neocones y los liberales tienen ya cubierta la ración de alfalfa intoxicadora) y no se dé voz a cristianos iraquíes, sirios o palestinos, que son los que están sufriendo en sus propias carnes la persecución, y conocen perfectamente sus causas. Y no se les da voz porque se sabe que lo que van a decir no cuadra con toda la alfalfa que se nos ha obligado a deglutir durante estos años; que se nos sigue obligando a deglutir hoy.

Lo acaba de decir Michel Sabbah, patriarca emérito de Jerusalén: «Lo que está ocurriendo en Gaza no es una guerra, sino una masacre»; y es que, en efecto, no hay guerra justa donde no hay proporcionalidad en la respuesta. Los cristianos palestinos saben perfectamente que las iglesias que han sido destruidas en Gaza no lo han sido por Hamás, sino por Israel.

También los cristianos sirios saben quiénes han financiado y asesorado a la chusma que martiriza a sus hermanos. Y los cristianos iraquíes saben quiénes han sido los causantes de la feroz persecución y éxodo que padecen en estos días. Pero aquí nos basta con lloriquear por nuestros pobrecitos hermanos perseguidos, sin querer conocer las causas; o, todavía peor, impidiendo que nuestros hermanos perseguidos nos las expliquen, porque para eso ya tenemos nosotros a nuestros «especialista» tertulianeses, a sueldo de la embajada americana o israelí (o, todavía peor, gozquecillos que necesitan alinearse gratis con el Nuevo Orden Mundial, para aliviar el gravamen de su insignificancia), que nos lo explican a las mil maravillas, que nos lo llevan explicando a las mil maravillas años o décadas, apoyando la intervención de Estados Unidos en Irak, jaleando la primavera árabe, justificando la guerra en Siria y, por supuesto, aplaudiendo frenéticos con las orejas cada «intervención militar» israelí.

Durante muchos años –demasiados ya– los «prescriptores» de los católicos españoles en cuestiones sobre Oriente Próximo han sido una patulea que se pone cachonda con el sonsonete de la «extensión de la democracia» (así llaman a la expansión del Nuevo Orden Mundial, los muy bellacos), como el coronal Kilgore de Apocalypse Now se ponía cachondo con el olor del napalm por la mañana. Estos «prescriptores» han jaleado el derrocamiento de todos los dictadores que toleraban o incluso protegían a los cristianos en Oriente Próximo (Sadam Husein, Mubarak, Gadafi, Al Asad…) e impedían su persecución cruenta; estos «prescriptores» han presentado como «luchadores por la libertad» a la chusma islamista que, patrocinada y armada por el Nuevo Orden Mundial, tortura, martiriza o condena al éxodo a los cristianos de Oriente Próximo; estos «prescriptores», en fin, han defendido hasta lo indefendible las tropelías más infames de Israel, que no han servido sino para enviscar al mundo musulmán.

Esta patulea, queridos católicos españoles, han sido (¡y siguen siendo!) nuestros prescriptores, nuestros líderes y lideresas ideológicos. Ahora lloramos por la persecución de los cristianos en Oriente Próximo. Caiga su sangre sobre nosotros.

Juan Manuel de Prada

Ordenación sacerdotal de D. Alejandro González Alonso ''Jano''




sábado, 26 de julio de 2014

Evangelio dominical

                                                

                                                                                                                   

   Lectura del santo evangelio según san Mateo (13,44-52)
En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra. El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan, y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran. Lo mismo sucederá al final del tiempo: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno encendido. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. ¿Entendéis bien todo esto?»
Ellos le contestaron: «Sí.»
Él les dijo: «Ya veis, un escriba que entiende del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando del arca lo nuevo y lo antiguo.»
Palabra del Señor

jueves, 24 de julio de 2014

No voy a Misa



Con relativa frecuencia, un sacerdote que confiesa se encuentra entre los pecados del penitente, el siguiente: «el domingo pasado no he ido a Misa». ¿Qué pensar de ello?

Sobre este punto nos dice el Catecismo de la Iglesia Católica: «2180 El mandamiento de la Iglesia determina y precisa la ley del Señor: «El domingo y las demás fiestas de precepto los fieles tienen obligación de participar en la misa» (CIC can. 1247). «Cumple el precepto de participar en la misa quien asiste a ella, dondequiera que se celebre en un rito católico, tanto el día de la fiesta como el día anterior por la tarde» (CIC can. 1248, §1).

2181 La Eucaristía del domingo fundamenta y confirma toda la práctica cristiana. Por eso los fieles están obligados a participar en la Eucaristía los días de precepto, a no ser que estén excusados por una razón seria (por ejemplo, enfermedad, el cuidado de niños pequeños) o dispensados por su pastor propio (cf CICcan. 1245). Los que deliberadamente faltan a esta obligación cometen un pecado grave.»

Y el Catecismo YouCat: «Un católico asiste el domingo o la víspera del domingo a la Santa Misa… Es un objetivo central de todo cristiano consciente el santificar el domingo y las demás fiestas de la Iglesia. Sólo está dispensado quien tiene necesidades familiares urgentes o está obligado por tareas de importancia social» (nº 365).

Por ello, cuando me encuentro en el confesionario un caso de éstos, es obvio que mi primera pregunta es el por qué no ha ido a Misa. Les recuerdo que es obligación de todo cristiano el santificar las fiestas, yendo a Misa el domingo o el sábado por la tarde y que es una Ley de la Iglesia que hay que cumplir. Pero también les recuerdo que la Iglesia es madre y tiene sentido común. Por ello cuando el sentido común me dice que no debo ir ese domingo a Misa porque tengo que cumplir con alguna obligación incompatible, les recuerdo que no están obligados. Por ejemplo, siempre he considerado, incluso criminal, correr con el coche un domingo por la tarde para llegar a tiempo a Misa. Es preferible, ciertamente, renunciar a ir a Misa ese día e ir a ser posible el día siguiente o cualquier otro día, comulgando tranquilamente. Lo mismo en caso de enfermedad o de atención a personas que lo requieren, como pueden ser los niños. O cuando un viaje en grupo y no me es posible, sin fastidiar a los demás, el ir a Misa. Suelo recomendar en esos casos, el ir a Misa otro día, cuando le sea posible.

En cambio soy bastante duro cuando el motivo es la pereza o la falta de fuerza de voluntad. Tenemos que darnos cuenta de la importancia de la Eucaristía como motor de nuestra vida cristiana, alimento espiritual y ayuda para nuestra vida diaria, así como saber valorar con ojos de fe las realidades religiosas y profanas. No se trata sólo de cumplir un precepto, aunque con frecuencia tenemos que hacer cosas que no nos apetecen, pero son nuestro deber, por ejemplo ir a trabajar o a clase, aunque no tengamos ganas. A Dios le debemos amor y agradecimiento, siendo nuestra vida espiritual muy importante por su conexión con el problema del sentido de la vida y de alcanzar la felicidad, así como para superar nuestro egoísmo y hacer el bien.

En los últimos tiempos estoy empleando una comparación que creo impacta a mucha gente. Les digo: «Mire Vd., si hoy al llegar a casa se encuentran con una carta ciertamente auténtica del Papa Francisco anunciándoles que va a pasar el próximo fin de semana a su casa, a Vd. y a su familia les da un ataque de alegría. Pues bien, en la Misa y Comunión del domingo no se trata del Papa, sino de alguien muchísimo más importante. Pero estamos tan acostumbrados y nos dejamos llevar de tal modo por la rutina, que decirle no a Jesucristo nos importa bien poco o nada». Muchos me responden: «tiene Vd. razón». Pues hagamos caso a Jesucristo y pidámosle un aumento de fe.


P. Pedro Trevijano

Carta semanal del Sr. Arzobispo


Holganza vacacional

Al llegar estas fechas del año, con más o menos duración o con más o menos posibilidad, hay mucha gente que se toma unos días de descanso. No se trata de un planteamiento burgués sólo apto para los pudientes y tenientes en un mundo injusto e insolidario, sino de un tiempo aunque sea breve, en donde podemos aprovechar para descansar de tantos modos. Los clásicos llamaban a los períodos de descanso estar en holganza, interrumpiendo los habituales quehaceres y dando a la persona un tiempo de serena quietud, un tiempo de vacación, como decimos ahora nosotros. Sin duda alguna que todos necesitamos este paréntesis que nos permite no sólo descansar, sino también cobrar fuerzas para poder emprender con renovado vigor las tareas que nos traerá el afán de cada día de un nuevo curso en lontananza.

La vida tantas veces te impone sofocos que nos hace más necesitados de una reparadora holganza. La temperatura social con todo su complejo entramado, ha podido calentar en exceso, ha podido incluso abrasar la sencilla ilusión de quien se afana en encontrar trabajo: el que perdió en el ERE que le puso en la calle, o el que todavía no ha estrenado por primera vez. Hay otro tipo de calentones que nos encienden quemando la paz y la esperanza, cuando es la soledad, la incomprensión o la enfermedad las que llaman tercamente a nuestra puerta, se nos cuelan de rondón y nos imponen su dura impostura dejándonos al pairo de expectativas mejores.

No es necesario hacer miles de kilómetros, o adentrarse en paisajes exóticos quizás sólo al alcance de unos pocos, para poder descansar verdaderamente. A veces sucede que el auténtico descanso no coincide con un maremágnum de viajes sino con acertar a poner calma, paz, sosiego, y retomar por unos días lo que realmente vale la pena. Porque en nuestra cultura de la prisa, de la inmediatez, de la información “on line” y de compra de cualquier cosa a golpe de clic, acaso lo que más estamos necesitando para descansar es crear unas condiciones diferentes para asomarnos a nuestra gente y a nuestros lares con unos ojos pacificados, con un abrazo agradecido, con una ternura tan llena de mesura que termina descansándonos.

Incluso el mismo Papa Francisco ha querido plantear así sus vacaciones. Porque también él necesita descansar, como lo evidencia el desgaste que en estas últimas semanas ha podido ser más patente. Pero su descanso sabio y merecido consiste en estar donde está, con un menor ritmo de trabajo, con tiempo para estar tranquilo en la oración, en la lectura, en el encuentro con personas queridas, y en la preparación de algún documento que nuevamente nos regalará.

Por este motivo yo deseo que pueda darse esa holganza feliz y provechosa: que haya tiempo para el encuentro con Dios, sea cual sea la modalidad que podamos escoger: desde un retiro en algún monasterio, hasta leer despacio el Evangelio, o hacer ratos de oración ante el Señor presente en la Eucaristía; que haya tiempo para el encuentro con los más cercanos a los que tantas veces nuestra prisa y confusión les roba el tiempo y el afecto que les debemos; que haya tiempo para el disfrute de la naturaleza con todos sus encantos de mar, de montaña, de llanura; que haya tiempo para la lectura de un buen libro que nos ayude a crecer y madurar en una reflexión honda y fecunda. Sólo de este modo, las vacaciones serán de verdadero descanso, en nuestro interior y en nuestras relaciones con Dios y con los demás. Acaso también debamos recuperar esta dimensión del significado de unas vacaciones vividas con sabiduría humana y cristiana.

+ Fr. Jesús Sanz Montes, ofm
Arzobispo de Oviedo

miércoles, 23 de julio de 2014

HAPPY LUGONES




Lanzan una app para iPad de comics sobre el Papa Francisco


La firma Apple acaba de lanzar la aplicación “Los Comics del papa Francisco” para iPad, desarrollada por New Media, que apunta a que los niños sepan más sobre el Obispo de Roma, consignó L`Osservatore Romano.

La aplicación cuenta con tres opciones: las frases del Sumo Pontífice (con dibujos que representan el mensaje), juega y colorea con el Papa y la historieta del pontífice argentino.

Los usuarios más pequeños pueden escuchar discursos, leer tuits y recopilar información sobre su vida antes de ser elegido Papa. También podrán instruirse sobre Francisco a través de un cómic.

De acuerdo con L’Osservatore, por el momento sólo se consigue en dos idiomas: inglés y alemán.

Rafaela y la censura de don Jesús



Decidió don Jesús aprovechar el verano paraofrecer a los fieles de su pequeña parroquia unas sencillas charlas de formación. Decía el buen cura que en cuaresma había cuatro en el pueblo, pero que ahora, con la cosa de los veraneantes, siempre se llegaba a más gente. Así que lo tenía como costumbre.

El caso es que el reverendo tenía buenos amigos sacerdotes que acudían a la parroquia sin demasiadas dificultades y aprovechaban para pasar un día en el campo y comer productos de la tierra.

El primer día acudió D. Francisco, aunque les dijo que le llamaran mejor Paco, por lo vistoteólogo de campanillas y profesor de una prestigiosa universidad católica con sede en Madrid. Qué bien hablaba el profesor. Les explicó lo que era la Iglesia y cómo entenderla dese el Vaticano II. Una Iglesia de todos, donde todos fueran escuchados, nada de seguir dependiendo de los clérigos, abierta, participativa, donde fuera posible la libertad de expresión y de pensamiento, con un clarísimo protagonismo de los laicos y opción preferencial por los pobres.

Rafaela a nada dice que no. Su problema es que tiende a sacar conclusiones no siempre del gusto de los demás. Pero es lo que tiene razonar más de la cuenta, que puede acabar resultando muy molesto. Si a esta compleja cualidad se le une el no callar ni debajo del agua, más que molesta, Rafaela es una mosca de esas de salva sea la parte.

El caso es que Rafaela se acercó a don Jesús a decirle que había salido convencida de la charla de don Paco, manifestar su adhesión sin condiciones al concilio y ponerse al día de una vez. Porque mire usted, don Jesús, es que tenía mucha razón con eso de los laicos, la libertad de expresión y sobre todo que la Iglesia no es del papa ni de los curas, sino de todos, sobre todo nuestra, de los laicos que para eso somos más.

Por cierto, Joaquina, María, el señor Antonio y algunos más están de acuerdo con esto, tanto queayer mismo tuvimos reunión en mi casa para tomarnos las cosas de otra manera y ver cómo ser más modernos y más conciliares.

Para empezar, hemos decidido que por qué tiene usted que programar las charlas y traer a la gente que quiera sin consultar con nosotros, los laicos, que además somos más. Porque mucho despotricar contra la jerarquía, pero siguen mandando ustedes como siempre. Así que se acabaron estas charlas. A cambio, hemos pedido a D. Ramón, ese primo de María que está dando clases en Roma, que viste de negro riguroso y dice unas misas que da gusto oírlas, que nos cuente él que es eso de la Iglesia, así tenemos las dos interpretaciones y por tanto somos una parroquia abierta a todas las opiniones, plural y casi hasta democrática. ¿Qué le parece?

Pero mujer, cómo vas a traer a la parroquia a alguien tan tradicional, al primo de María, que cada vez que dice misa pide el lavabo y la campanilla y encima se sienta a confesar un rato en el “kiosko”. Ese señor no habla aquí, mejor seguir con lo que teníamos preparado.

Comprendo, dijo Rafaela. Mucha democracia, mucha libertad de expresión, mucho la Iglesia somos todos y ya está bien de aguantar al papa y a los obispos, pero en mi parroquia mando yo, y en ella hablan solo los que yo digo. ¿Pues sabe lo que le digo? Que nosotros a las charlas no volvemos porque esto es una tomadura de pelo. Mucho bla, bla, bla pero al final estamos en las mismas.

De todos modos, como D. Ramón va a pasar unos días en el pueblo, nos reuniremos con él una tarde en casa de Joaquina y le preguntaremos por las cosas de don Paco, que tengo apuntes. Y otra cosa… ¿no decía usted el otro día, a propósito de no sé qué teólogo que según usted vale mucho, que era hora de acabar con la censura en la Iglesia? Si antes lo dice, antes le pone el veto a don Ramón.
Ay don Jesús, que se les pilla a la primera…

Jorge Glez. Guadalix

martes, 22 de julio de 2014

NUESTRA PARROQUIA



Hogar de las almas, parroquia querida,
morada paterna de nuestro pastor:
en torno al Sagrario contempla reunida
la grey que te canta su filial amor.
Un dia alegre brazos amantes
me presentaron ante tu altar
y con tus ritos santificantes
vida divina pude gozar.
Tú nos ofreces luz de doctrina;
Tú nos preparas pan celestial;
Tú nos preparas la medicina
que cura el alma de todo mal.
Tú santificas nuestros hogares
con irrompible lazo de amor;
si nos abruman hondos pesares,
eres refugio consolador.
Santa campana de la agonìa
lloras y rezas por quien se va;
dile que nuestra feligresìa
vivo ni muerto le olvidará.

sábado, 19 de julio de 2014

EVANGELIO DOMINICAL




Lectura del santo evangelio según san Mateo 13, 24-43


En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola a la gente:

-«El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras la gente dormía, su enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. Entonces fueron los criados a decirle al amo:

"Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?"

Él les dijo:

"Un enemigo lo ha hecho."

Los criados le preguntaron:

"¿Quieres que vayamos a arrancarla?"

Pero él les respondió:

"No, que, al arrancar la cizaña, podríais arrancar también el trigo. Dejadlos crecer juntos hasta la siega y, cuando llegue la siega, diré a los segadores:

'Arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero.`»


Palabra del Señor.

viernes, 18 de julio de 2014

La selección de fútbol argentina enví­a una camiseta a Roma al Santo Padre

No queremos que Él reine sobre nosotros





De la parábola de las «diez minas» extraemos esa frase que intitula el artículo para señalar lo que HOY está sucediendo dentro de la misma catolicidad: «No queremos que Cristo reine sobre nosotros». Y, ¿cual es uno de los signos más evidentes de este rechazo a Dios?: pues la obstinada intención de que la Iglesia Católica modifique, o abiertamente niegue, su doctrina (que es la doctrina de Cristo) para adaptarla a la subjetividad humana. Y, complementando a lo dicho, que el ser humano renuncie a la conversión personal ya que «no le haría falta» para llegar al cielo. Así, unos y otros, unidos por la mentira, expresamos que «No queremos que Cristo reine sobre nosotros».

Aunque se trata de una denuncia con tendencia universal, es de justicia advertir que este pensamiento está potenciado sobre todo en Europa occidental y América, especialmente en las sociedades que viven el efecto atroz del materialismo y el laicismo. Es sencillo de detectar pero a la vez es muy difícil de contrarrestar. Lo vemos con un ejemplo: Ante un caso de moral matrimonial, como el de un católico casado por lo civil que, por vivir en concubinato, no puede recibir la comunión, lo que inmediatamente se EXIGE a la Iglesia es que, como reflejo de la misericordia divina, no impida la recepción de la Eucaristía a esta persona creyente. Y como nos encontramos ante el sexto mandamiento que prohíbe la fornicación y la tipifica de pecado mortal, entonces la «solución» es que la Iglesia Católica o bien cambie su doctrina, para adaptarla a los tiempos, o escudriñe la manera de saltarse esa doctrina haciendo «encajes de bolillos morales» para que sin reformar la situación de pecado a la vez se pueda acceder a la comunión. Pero, y aquí está lo más grave: DE NINGÚN MODO se plantea, ni siquiera como posibilidad, que la persona que vive en pecado grave deje de hacerlo a través de una conversión sincera que lleve aparejada la ruptura de esa unión ilícita o, si ello no es posible por causas mayores (hijos de esa unión) al menos el propósito firme de vivir como hermano y hermana. Sin embargo de eso NO hay nada: ni entra en el debate siquiera. La idea es QUE LA IGLESIA CAMBIE, y no es QUE YO CAMBIE. Es lo mismo que decir: «No es Cristo quien reina sobre mi, sino yo sobre Cristo que se adapta a mi voluntad desde una Iglesia que se amolda a mi pecado». Esto significa el FIN de la catequesis encaminada a la conversión personal y la definitiva conversión de la Iglesia es una ONG de matiz humanista con funcionamiento democrático: sin una verdad objetiva y a la vez con «verdades» que dependan del consenso mayoritario.

¿Exagerado el argumento?.....no lo creo, pienso que es un argumento realista sobre la base de un ejemplo de moral que podría trasladarse al resto de los mandamientos de Dios y de la Iglesia. Hoy día muchos católicos llegan a creer firmemente que es la Iglesia quien ha de cambiar la doctrina, y no que sea cada uno de nosotros, los bautizados, los que hemos de cambiar nuestra conciencia y nuestro corazón. En relación a la conciencia, para dejarse formar por la Iglesia verdadera que es el «Cuerpo Místico de Cristo»; y en relación al corazón para empezar por hacer propio el mandato primero «Amarás a Dios sobre todas las cosas», lo que incluye amar a Dios por encima de la propia visión personal de la realidad que, normalmente, está viciada por los efectos del pecado original y la reiteración de los pecados personales.

Somos nosotros los que hemos de convertirnos. No pretendamos «ser como dioses» (tentación del paraíso en Génesis) y creer que desde nuestro YO podemos decidir lo bueno y lo malo. Si seguimos por este diabólico camino, dentro de poco...o quizás ya....la Iglesia habrá perdido toda tensión misionera y apostólica al apostar preferentemente por el «diálogo con las nuevas situaciones de vida (o sea de pecado) por encima de la evangelización que suscite la conversión personal para que se LUCHE contra el pecado en lugar de pretenden integrarlo como normal en la vida cristiana, y, peor aún, en la misma praxis sacramental.

P. Santiago González, sacerdote

Carta semanal del Sr. Arzobispo


Salve, Estrella de los mares

El verano tiene tres citas en torno a las cuales tantos de nuestros pueblos se ponen en danza festiva. El fragor de los calores de estío se hace fuerte entre la Virgen de julio y la Virgen de agosto: el Carmen y la Asunción, marcan esos rigores sudorosos en medio del verano. Pero queda luego la Santina, tercera cita entrañablemente asturiana, que ya nos regala el resp...iro que nos permite tomar resuello en un otoño que casi tocamos con la mano según se va subiendo septiembre. María está muy presente en nuestro pueblo, con un sinfín de advocaciones locales que hacen que sintamos nuestros pasos protegidos y sostenidos por una Madre que siempre nos enseña a andar como buena madre en los mil caminos de la vida, tengamos la edad que tengamos.

La Virgen del Carmen tiene en nuestra tierra un sabor marinero, aunque también se celebra en tierra adentro. Pero por antonomasia la Virgen del Carmen es patrona del mundo de la mar que en Asturias tiene una importancia notable. Las aguas bravas de nuestro mar Cantábrico a veces hacen erosión y destrozan con su impacto cuanto encuentran en puertos y orillas. Igualmente ponen a prueba la pericia de nuestros marineros, y en el intento a veces pierden la vida. Nos produce dolor y zozobra esta indomable fiereza con la que el mar nos impone su respeto.

Pero también se nos acercan sus aguas con otro oleaje más calmo, como imitando el cantar de las habaneras que vienen y van con sus versos y sones, queriendo acariciar suaves cuanto encuentran en el rompeolas de nuestra mirada.

La Virgen del Carmen tiene su salve marinera, que siempre conmueve escucharla cuando la cantan nuestras gentes del mar, abrazados a sus amigos y familias, saludando a la patrona, recordando a seres queridos y clavando en el cielo las jaculatorias de nuestras plegarias. Es preludio del festejo que en tantos lugares de nuestra geografía se introduce por estas fechas. «Salve, estrella de los mares,de los mares iris de eterna ventura,salve fénix de hermosura,Madre del Divino Amor».

La vida luego tiene otros mares, con sus momentos de dulce bonanza y con sus tempestades encrespadas. Tantas veces, como sucede en la mar, uno se siente gratificado por ver cómo nuestra barca personal surca los horizontes con seguridad, con brío, con alegría y paz. Especialmente grato cuando comprobamos que vamos avanzando hacia la orilla adecuada, recalando en los puertos debidos y compartiendo la aventura de vivir con aquellos que Dios ha puesto a nuestro lado.

Pero es terquedad de la vida también, que de pronto nuestra barca se siente perdida, envuelta en brumas y oleajes engullidores, sin saber dónde está el punto de llegada y hasta olvidando el punto de partida, con un dolor que tiene el rostro del miedo hundiéndonos en la soledad. Todos hemos tenido experiencia de ver naufragar cosas queridas, y es ahí donde surge la noble necesidad de saber pedir ayuda a quien puede auxiliarnos de verdad.

Al llegar la Virgen del Carmen, pedimos por estos dos mares: ese que nuestros marineros, pescadores y sus familias tienen como escenario vital, y ese otro que pertenece a todos por ser una metáfora de la misma vida. En ambos invocamos la protección de María en su advocación del Carmelo. Que sea faro que siempre brille: para sostenernos en los momentos de andanza segura y para salvarnos en aquellos en los que todo es incierto. Salve, estrella de los mares. Ella es ese iris venturoso que nos protege y acompaña en bonanzas y tempestades navegando de mil modos por las aguas de la vida.



+ Fr. Jesús Sanz Montes, ofm
Arzobispo de Oviedo

miércoles, 16 de julio de 2014

20 actitudes tóxicas que hay que evitar en el matrimonio y 20 vitaminas que ayudarán al amor

20 actitudes tóxicas que hay que evitar en el matrimonio y 20 vitaminas que ayudarán al amor

Javier Escrivá e Ivars / Ser Persona

Para mantener una buena comunicación en el matrimonio no basta con amar al otro, sino que hay que saber cómo hacerlo. El matrimonio es un proyecto de dos que se nutre de las aportaciones de ambos esposos. 

Los dos deben ser personas que evolucionen positivamente, aportando siempre lo mejor de ellos mismos y estableciendo objetivos, con un plan de vida común que les permita alcanzar un mayor grado de compenetración.

No hace falta ser personas extraordinarias ni perfectas, sólo se requiere ser personas que sepan amar. La vida matrimonial no es neutra: cada uno de los actos de los esposos fortalece su amor, y abre nuevas posibilidades o las deteriora y empequeñece.

El amor es como una planta: necesita agua(afecto, consideración, respeto, confianza, etc.), necesita abono (detalles, intimidad, ilusión, alegría, etc.), y necesita poda (rectificación de defectos, erradicación de los malos hábitos, etc.); de lo contrario, se seca.

En otras palabras, una relación conyugal madura no será posible si no la cuidamos en el día a día, si no la nutrimos con vitaminas (emociones positivas), y si no la defendemos de todo aquello que pueda envenenarla o contaminarla (emociones tóxicas).



20 Tóxicos a evitar:

-1. No decirle nunca al otro que se le quiere: se da por hecho que ya lo sabe.

-2. Guardar rencor hacia los errores del otro y no querer perdonarle.

-3. Fijarse sólo en los defectos del otro, y no en sus virtudes.

-4. Acostumbrarse a la compañía del otro: que parezca algo normal, algo que merecemos.

-5. Jugar con su amor, considerando que hay cosas más importantes: salidas frecuentes a solas, intimar con otras personas.

-6. Mecanizar la relación de amor, no poner esmero en los detalles.

-7. No reírse nunca en casa, reservando la alegría para fuera de ella.

-8. No decirle nunca al otro lo bien que hace algo, no se lo vaya a creer.

-9. Ignorar al otro.

-10. Rechazar tener hijos porque sólo dan problemas.

-11. Juzgar las intenciones del otro. Interpretar sus gestos y sus palabras: “Ya sé por qué dices esto o aquello… En el fondo, tú siempre…”.

-12. Hacer de padre o de madre para el otro. Practicar las técnicas parentales con el cónyuge: “haz esto, no hagas aquello, saluda, sonríe, come bien,…”.

-13. Utilizar la ironía, el sarcasmo, el grito, la ridiculización, la descalificación o el desdén al dirigirse al otro.

-14. Dudar, desconfiar, pensar siempre mal, adelantarse a los acontecimientos en negativo, etc.

-15. No querer al otro como es, sino como nos gustaría que fuese.

-16. Ser pasivo, esperar a que el otro tome siempre la iniciativa.

-17. Ser conformista (inmovilista). Creer que "si estamos bien", mejor no hacer cambios que "compliquen la vida".

-18. Instrumentalizar al otro.

-19. Poner barreras al diálogo: cerrar habitual y prolongadamente la comunicación.

-20. Ser infiel al proyecto en común, pero no entendido exclusivamente como las relaciones sentimentales y/o sexuales con otra persona, sino en su totalidad.




20 Vitaminas

- 1.Decirle todos los días que se le quiere: le gusta escucharlo, aunque ya lo sepa.

- 2.Aprender a perdonar y a olvidar los errores.

- 3.Fijarse en sus virtudes. Pensar que uno mismo también tiene defectos.

- 4.Agradecer cada día la posibilidad de tenerlo cerca: no darlo por hecho.

- 5.Proteger lo más importante que uno tiene: el amor del otro. No arriesgarlo y cuidarlo con todas las fuerzas.

- 6.Disfrutar mutuamente con cada detalle, y esforzarse por tener nuevos detalles de amor cada día.

- 7.Contagiar alegría. Prescindir de lo negativo y buscar lo positivo que las personas y las cosas encierran, ser optimistas, tener buen humor y saber reír.

- 8.Admirar y respetar al otro. Cuando uno ama a otro, es importante decirle lo que nos gusta y valoramos de él, siempre desde una posición de sinceridad y honestidad, y nunca para manipularlo o conseguir algo que deseamos.

- 9.Escucharlo. ¡Sentirse escuchado es muy gratificante!

- 10.Ser leal y permanecer fiel al compromiso adquirido, trabajar día a día para reavivar ese proyecto común, intentar que esa ilusión inicial, ese amor, crezca; o, al menos, se mantenga, y la vida resulte gratificante para ambos.

- 11.Permanecer abierto a la vida, cuidar de los hijos: el trabajo y la diversión no son lo primero.

- 12.No juzgar. No hay nada más temerario que hacer juicios temerarios.

- 13.Respetar al otro: es una persona adulta y responsable. No necesita que nadie le diga qué hacer, cómo hacerlo, cuándo hacerlo.

- 14.Quererlo tal como es.

- 15.Respetar las formas: éstas cuentan, y mucho. La familiaridad no debe convertirse en ordinariez, insensibilidad, falta de respeto o grosería.

- 16.Confiar es básico. La relación conyugal debe estar siempre presidida por una confianza básica, es decir: tener la seguridad de poder confiar en el cónyuge, y de que siempre lo encontraremos a nuestro lado.

- 17.Tomar la iniciativa, ser creativos. Cada cónyuge ha de asumir la plena responsabilidad de mejorar la relación. El matrimonio no es cosa de uno, es cosa de dos.

- 18.Aceptar los cambios, comprender que la relación es dinámica, que tanto uno como otro cónyuge cambian con el tiempo, y que los dos se tienen que ajustar a esos cambios.

- 19.Apoyarlo, respetar su libertad y procurar su pleno desarrollo personal.

- 20.Dialogar. El silencio y la incomunicación son los mayores enemigos.

A la Madre del Carmen

sábado, 12 de julio de 2014

Evangelio del Domingo XV del Tiempo Ordinario – Ciclo A



Lectura del santo evangelio según san Mateo (13,1-23):

Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó, y la gente se quedó de pie en la orilla.

Les habló mucho rato en parábolas: «Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, un poco cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se lo comieron. Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y, como la tierra no era profunda, brotó en seguida; pero, en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó. Otro poco cayó entre zarzas, que crecieron y lo ahogaron. El resto cayó en tierra buena y dio grano: unos, ciento; otros, sesenta; otros, treinta. El que tenga oídos que oiga.»

Palabra del Señor

viernes, 11 de julio de 2014

Un ejemplo de pueblo. Por Rodrigo Huerta Migoya


En la mañana del pasado domingo del “Corpus”,  Lugones se despertaba deslumbrado por el colorido hermoso de la alfombra floral preparada y rematada por nuestras mujeres a lo largo de toda la noche. La labor realizada no es “moco de pavo”, fueron muchas horas de minucioso trabajo. Semanas enteras de recogida de flores, picado de verde, trazado de dibujos… horas y horas de entrega gratuita para algo destinado a ser pisado. Eso sí, no por un cualquiera, sino por el más grande de todos, por el mismísimo Señor.

Para que luego digan que las mujeres no pintan nada en la Iglesia, cuando fue sin duda el mismo Jesús en su tiempo quiso levantar y reconocer a la mujer del lugar dónde se encontraba relegada por aquella sociedad. Así lo vemos en los episodios de la mujer siriofenicia y los perros bajo la mesa, la pecadora que en casa de Simón le ungió los pies con perfume, la adultera que iba ser apedreada, la samaritana del pozo y otras tantas a lo largo del evangelio.

Nos levantamos algo cansados todos pues la víspera había sido una jornada muy intensa. Yo me apresuré a encender el ordenador y ver como estaba el Facebook, y, ¡sorpresa!: Todo el mundo se hacía eco de este espectáculo digno de ver y recomendaba a todos a acercarse hasta la iglesia. Entre las primeras fotos y comentarios me llamó la atención el de nuestro querido amigo Justo Roldán, que como siempre precisaba como nadie el contexto al decir: “Nunca seremos pueblo ejemplar, pero somos un ejemplo como pueblo”. Y, qué gran verdad. Puede que en las listas estemos los últimos, pero a la hora de la verdad, que satisfechos podemos estar de los avances que día a día hacemos por ser un gran pueblo sin necesidad de bambalinas.

En ello juega un papel esencial nuestra feligresía, que trata de encarnar las palabras del Papa Francisco: ``La Parroquia tiene que estar en contacto con los hogares y con la vida del pueblo, y no puede convertirse en una prolija estructura separada de la gente o en un grupo de selectos que se miran a sí mismos´´.Y es que está claro que todos tienen derecho de recibir el Evangelio, y los cristianos tienen la obligación, por su vocación, de anunciarlo sin excluir a nadie. Estas cosas y otras, grandes o pequeñas, que desde la Parroquia se llevan a cabo, no pretenden otra que atraer a aquellos que le han dado la espalda a la fe y a los que el Señor no se cansa de esperar como en la parábola del “Hijo Pródigo”. Y al tiempo, llenar de orgullo y satisfacción a los que vivimos con alegría y “obras” (que son “amores”) nuestra fe.

Sin ir más lejos, uno de los sacerdotes que acudió a la primera misa de nuestro querido Alejandro (y esto hay que contarlo) se le cayó al suelo la cartera al subirse al coche camino de Oviedo. No había aún llegado a casa cuando le llamaron para informarle de que la habían encontrado, recogido y llevado a la Comisaria con todo lo que tenía en su interior cuando le cayó. Este mismo cura, se acercó boquiabierto a la Parroquia para decirle a Don Joaquín: “¡esto sólo pasa en Lugones”!. Y es que este pueblo rompe todos los moldes y tenemos muchos motivos para sentirno orgullosos de él, pues: “somos su pueblo y ovejas de su rebaño” (Sal 79).

Rodrigo Huerta Migoya

Horario de Misas de verano (hasta el 8 de septiembre)


En Lugones 

Martes a las 18.00

Miércoles a las 18.00 en la Corredoria

Jueves a las 18.00 

Viernes a las 18.00 en la Corredoria 

Sábado a las 18:00 

Domingo a las 12.00

En Viella

Sábados a las 17:00

Domingos a las 11.00

Pablo, monaguillo de 11 años, escribió al Papa para confiarle que tiene vocación... y tuvo respuesta

Dos monaguillos de Málaga saludando al Papa
Aleteia
Pablo, un niño de 11 años de Udine (Italia), hace dos meses escribió una carta al Papa Francisco para contarle su vocación. En la mañana del 3 de julio, la sorpresa: en el buzón hay un sobre con el sello del Vaticano dirigida a él, con dentro una carta escrita por monseñor Peter Welles en nombre del Papa Francisco.

Pablo, emocionadísimo, llamó en seguida a la abuela Anna y a sus dos amigos párrocos, Ernesto Zanni de la parroquia del Cristo y Pierpaolo di Cussignacco, donde habitualmente ayuda como monaguillo y en pequeñas tareas. Para él, recibir esa carta ha sido una inesperada emoción. Todos en la familia sabían que Pablo había escrito al Papa, aunque no conocían los detalles del contenido de la carta, pero nadie esperaba que llegara una respuesta. En su carta, el joven había confiado al Santo Padre su vocación y la intención de emprender un día la carrera eclesiástica, pidiendo al Papa Francisco un recuerdo en sus oraciones.

La carta de monseñor Welles dice: “Has confiado al Papa Francisco el servicio de monaguillo que haces con entusiasmo en la parroquia y el deseo de comprender tu vocación, pidiéndole el apoyo de su oración. Su Santidad te agradece los sentimientos de afecto que han inspirado el gesto filial y, mientras te asegura su recuerdo en la oración para que la tarea de servir en el altar haga madurar una genuina y afectuosa amistad con el Señor Jesús y te ayude a entender Su proyecto de amor sobre ti, de corazón te envía a ti y a tu familia la Bendición Apostólica, extendiéndola de buen grado a tus seres queridos”.

NOS VAMOS UN RATITO . Por Joaquín Manuel Serrano Vila



Ha sido mucho el trajín que llevamos encima “de seguidillo” (podríamos decir desde “siempre”) pero vamos a quedarnos en desde la Navidad. Todos sabemos que nada es rutinario en esta Parroquia (valga el artículo de Rodrigo). Las Navidades llenaron de color infantil nuestra Iglesia (ya desde el Adviento). Los “cates” y misas “Tomados de la Mano” nos han alegrado cada Domingo con Jesús. La Semana Santa trajo nuevas implicaciones, incorporaciones, ilusiones y “novedades” a la Parroquia.

            Tuvimos la Visita Pastoral del Señor Arzobispo y Obispo Auxiliar, diligenciada en los libros parroquiales “para la Historia”, con visitas al Carbayu, al Museo de la Romería (de Manolitu El Pegu), a las Residencias de ancianos de nuestra demarcación; con los todos los grupos de acción pastoral y, finalmente, con una multitudinaria “misa infantil” que hizo marchar encantado al Sr. Arzobispo (además de con el regalo del plato de cerámica del “Puente Vieyu”).

            Luego llegaron las Comuniones que nos trajeron “fritos” durante todo el mes de Mayo (el tercer domingo por poco “se arma” -casi nadie se entró, porque se arregló rápido- pues al Párroco le tocó “Mesa Electoral” en Candás)… Junio nos trajo el fin de curso y la Novena al Sagrado Corazón pidiendo por nuestros difuntos y predicada cada día por un sacerdote. En medio, la Primera Misa de Alejandro González Alonso -“Jano”- (la Parroquia le regaló una Casulla bordada por una feligresa y un cáliz). El Corpus florido (ver artículo de Rodrigo) presidido por D. José María De La Riva (sacerdote que lo fuera en ésta durante 30 años, junto con su hermano) y la Procesión con niños, Banda y sin “murciélagos” y la espicha de hermandad al final, con tambor y gaita.

            No es que nos vayamos a “folgar”, pero comprenderéis que necesitamos cambiar un poco el ritmo y la actividad. Nos vamos con un grupo de amigos y gente de la Parroquia a una peregrinación a Polonia, tras los pasos de San Juan Pablo II. Y en la segunda quincena de Julio, nos iremos con los niños “no murciélagos” de Campamento a Candás, a pasarles por el buen agua del Cantábrico (bajo la atenta mirada y protección de su Cristo Marinero) a dejarles que se rebocen como croquetas y se tuesten en la arena. Todo muy entretenido, ¡oiga!...para ellos.

            Quien os escribe, amenaza con volver en Agosto (ya que el zafarrancho de nombramientos clericales no le ha afectado este verano) y si Dios no lo remedia -que parece no estar por la labor- (yo muy agradecido, pues soy felíz en Lugones) para hacerse cargo de nuevo de sus responsabilidades en ésta y en la de Viella, además de suplir a D. Alfonso en La Corredoria, el cual queda encargado de ésta en mi ausencia.

            Agradezco mucho, ¡muchísimo! (de verdad) el trabajo de TODA LA GENTE implicada en la vida de esta Parroquia y desde aquí quiero desearos de corazón a todos unas muy merecidas vacaciones y un muy feliz verano. Nos vemos, Dios Mediante.


Joaquín (Párroco)

jueves, 10 de julio de 2014

Palabras del Papa Francisco



En verano no hay nada que hacer en la parroquia


Nos decía en una ocasión un viejo mozo de una tienda de ultramarinos de esas de toda la vida, queno concebía que alguien le dijese que en la tienda no había trabajo. Porque, comentaba él, haya clientes o no, siempre hay cosas que hacer: colocar, reponer, ordenar, limpiar, poner precios, recoger, hacer pedidos, ajustar cuentas… Siempre algo que hacer.

Me he acordado hoy de aquél mozo porque esta mañana ha pasado por el despacho parroquial una persona y me ha dicho que nos aburriríamos en la parroquia en verano porque, claro, aparte las misas, en julio y agosto no hay nada que hacer… Sería altamente peligroso que cundiera esta mentalidad entre sacerdotes y fieles colaboradores. Como no hay nada que hacer, mantenemos las misas y ya está, a disfrutar de los veranos de la villa.

He respondido a esta persona que si es que en verano quedaba el barrio desierto. Porque sea enero, mayo, agosto o noviembre, hay gente que necesita confesarse, ir a misa, rezar, una palabra de consuelo, apoyo material también en momentos difíciles, consejo. Hay enfermos que justo en verano tienen menos visitas, ancianos aburridos, familias que no pueden salir de vacaciones. ¿Y me dicen que no hay nada que hacer?

Solo en lo material, el verano es tiempo más que propicio para una limpieza a fondo de los locales parroquiales, incluyendo tirar papeles, ordenar cosas, limpiar muebles, pequeñas reparaciones. También es momento para ordenar a fondo el despacho parroquial, revisar el archivo, guardar, tirar, clasificar, preparar cosas para el próximo curso, encargar material de oficina y papelería, poner al día la fotocopiadora. No digo nada si nos metemos en la sacristía y nos da por ordenar y hacer una limpieza a fondo.

Quizá incluso porque hay gente de vacaciones y con más tiempo, no es raro que aparezca alguien por el despacho con ganas de aprovechar que tiene tiempo, charlar y plantear algunas cosas. El caso es que se van pasando los días y te das cuenta de que es un no parar.

Hoy teníamos prevista una mañana de esas de no hacer nada. Pues a estas horas, ya pasado el mediodía, llevamos atendidos tres pedidos del economato, la comunión a dos enfermos, varias llamadas de teléfono, enviado el correo semanal, dos personas han pasado por el despacho para hablar, una de ellas con un serio problema material que hay que atender como sea. Ya se sabe que en la parroquia en verano no hay nada que hacer.

Da igual verano que invierno. La Palabra de Dios ha de predicarse a tiempo y a destiempo, los sacramentos no pueden faltar de la vida de la Iglesia, los pobres no pueden ser despachados, mucha gente necesita ser escuchada cuando sea y como sea. Por eso están las parroquias: para ser ese referente y esa tabla de salvación que nunca falla.

Es verdad que los curas, cansados de todo el curso, podríamos limitarnos a celebrar la misa diaria e incluso solo la dominical y justificarnos diciendo que la gente no viene. Craso error. Verano o invierno, venga la gente o no, la parroquia abierta, las misas a su hora, el despacho por si acaso. Vengan o no vengan. Que vienen.
Jorge Glez. Guadalix

Necrológica

Falleció el sacerdote diocesano Rvdo. Sr. D. Belarmino Sierra Lorenzo

Nació en Arbeyales, Parroquia de Endriga (Somiedo) el 12 de julio de 1921

Realizó los esstudios eclesiásticos en el Seminario Diocesano de Oviedo, recibiendo la ordenación sacerdotal el 22 de diciembre de 1945 por manos del entonces Obispo de Oviedo Monseñor Benjamín de Arriba y Castro.

Se le encomendaron las siguientes responsabilidades:

Coadjutor de San Miguel de Trevías - Valdés (Enero - Noviembre 1946)

Ecónomo de San Salvador de Endriga así como encargado de San Andrés de Veigas - Somiedo (1946-1950)

Encargado de San Pedro de Pola de Somiedo (Junio - Diciembre 1950)

Ecónomo de San Cristóbal de Colunga (1950 - 1957)

Teniente - arcipreste de Colunga (1952 - 1957)

Ecónomo de Santiago de la Barca con su filial de San Lorenzo de Láneo - Salas (1957 - 1980)

Párroco de Santiago de la Barca con su filial de San Lorenzo de Láneo - Salas (1980-1987)

Encargado de Santa Eulalia de Doriga - Salas (1957 - 1981)

Encargado de San Antolín de Doriga - Salas (1973 - 1987)

El 4 de agosto de 1987 pasó a la situación de jubilado fijando su residencia en Oviedo.

Falleció en el día de ayer 9 de julio en su domicilio en Oviedo. El Sr. Obispo Auxiliar presidirá mañana día once su funeral en la Parroquia de Santa María la Real de la Corte (Oviedo), a continuación recibirá cristiana sepultura en el cementerio de El Salvador de Oviedo.

D.E.P.

''Vivimos por fe, no por vista'' (2 Cor 5,7)

martes, 8 de julio de 2014

Concurso: un logo para Pastoral Juvenil


La Delegación Episcopal de Pastoral Juvenil ha organizado un concurso para el diseño del logotipo de la Pastoral Juvenil de la diócesis. 

Podrá participar en él cualquier persona física que, de una manera habitual, tenga relación con cualquier campo de la Pastoral Juvenil. La fecha límite para entregar las propuestas será el 15 de agostode este año.

El logo servirá, como explican desde la propia delegación “para identificar y unificar aquellas acciones que se organicen desde la Delegación Episcopal de Pastoral Juvenil y ha de adaptarse a cualquier soporte de difusión (cartas, papel, carteles, correo electrónico, página web, etc.)

Habrá un único premio, con una dotación de 100 euros, y el nombre del ganador se hará público el día 7 de septiembre de 2014, al comienzo de la Vigilia de Jóvenes que la Delegación organiza todos los años en Covadonga.

La canción de los Beatles «Let it be», compuesta por McCartney, ¿es un canto a la Virgen María?


Cari Filli

Así lo afirma Luis Antequera en su blog En cuerpo y Alma alojado en el portal Religión en Libertad.

Antequera señala que en la canción «Let it be», compuesta por el exbeatle Paul McCartney hay "un personaje al que el autor llama Mother Mary, Madre María. Y la pregunta fundamental que da razón de ser a toda la canción es: ¿quién es esa Mother Mary,Madre María, a la que McCartney apela en dos ocasiones a lo largo de la canción y su destinataria indiscutible?".

Hasta ahora la explicación más aceptada por casi todos era la que "el propio McCartney ha ofrecido en no pocas ocasiones: se trata de su madre, a la que perdió con 14 años, un año antes de integrarse en el grupo “The Quarrrymen” fundado por John Lennon".

Sin embargo, el propio Antequera sostiene que "esa Madre María no es cualquier madre, sino la mismísima Virgen María".

McCartney no da pistas
McCartney -católico de nacimiento,- no ha tenido nunca el menor inconveniente en autorizar a cuantos le preguntaban sobre si era la Virgen María la protagonista de la pieza a “interpretar la canción como mejor les pareciera”.

San Lucas entra en juego
Luis Antequera apunta que "las palabras que dan título al tema y forman parte de su salmódico estribillo, let it be, son exactamente las que san Lucas pone en inglés en boca de María cuando ésta se entrega a la voluntad de Dios expresada por el Arcángel San Gabriel: “let it be in me according to your word”, “hágase en mí según tu palabra” (Lc. 1, 38).

Mientras que el propio Paul McCartney no lo aclare, seguirá la incógnita si la Virgen María es la protagonista de esta bella canción que llegó a ser número uno en las listas de los Estados Unidos, Australia, Noruega, Suiza y otros muchos países; y está considerada como la canción número 20 de las “Quinientas canciones más grandes de todos los tiempos” según la revista musical “Rolling Stone”.

sábado, 5 de julio de 2014

Evangelio Dominical



Lectura del santo evangelio según san Mateo (11,25-30):


En aquel tiempo, exclamó Jesús: «Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.»


Palabra del Señor

viernes, 4 de julio de 2014

Exvoto infantil

Óscar , un niño de Lugones le ha regalado a la Santina una maqueta de Santa María del Naranco realizada por él mismo . Gracias Óscar 

Visita del nuevo monarca al Santo Padre



La cristofobia que no cesa


Expresaba hace pocas semanas, exactamente el uno de junio, en el artículo titulado “La Iglesia, muñeco del pim-pam-pum”, mi temor a que las querellas entre los partidos “gauchistas” para alzarse con el santo y la limosna del electorado afín, acabara pagándolas la Iglesia.

Ni que hubiese tenido una bola de cristal de adivina de barraca de feria. Han pasado pocos días para que se inicie una competición de partidos y partiditos de este sector, a ver quien hace y dice la melonada más sonada contra símbolos cristianos y la propia Iglesia.

Empezó el minipartido valenciano Compromís (Compromiso), pidiendo la supresión del crucifijo de las dependencias del Hospital provincial de Castellón. No prosperó su despropósito, pero ahí quedó el escupitajo, para que conste.

Compromís es un aguerrido partidito toca narices de vitola comunista, como revela su nombre. Eso de compromiso y comprometido eran los eufemismos con que calificábamos, aquellos años, a artistas e “intelectuales” orgánicos del Partido y sus aledaños. Era una manera de entendernos sin ser descarados.

No es el único retoño que ha brotado del viejo tronco, ya decrépito, de la hoz y el martillo. Amaiur y sus mozos que andan todavía por el monte, no son otra cosa que gente del puño en alto, siempre amenazante y temible. Lo mismo que el exitoso rebrote llamado Podemos de Pablo Iglesias bis, que echa sermones redentores de los parias de la tierra en el muy proletario Hotel Ritz de Madrid.

A la iniciativa de Compromís para suprimir los crucifijos de los hospitales, se ha sumado rápidamente Izquierda Unida, es decir, el PCE de toda la vida aunque ahora lo disimule, no sea que le coman el terreno por la siniestra.

En esta competición a ver quién es el más gallito del barrio, como decía hace un mes, no podía faltar la comparsa (expresado en términos de la aljamía festera de Moros y Cristiano de Alcoy) del PSOE, para que no que no los acusen de derechosos. Y ahí tenemos al candidato a capitán general de las huestes fundadas por aquel otro Pablo Iglesias, el auténtico, el genuino, el Abuelo, un tal Pedro Sánchez, el “moderado”, anunciando que si gana denunciará el Concordato con la Santa Sede y suprimirá los privilegios de la Iglesia católica.

¿Qué privilegios, corazón? ¿El dar de comer diariamente por Cáritas y otras muchas instituciones católicas a cientos de miles de personas “descartadas” por la tremenda crisis económica provocada, principalmente, por su incompetente jefe de filas, Rodríguez Zapatero, desdicha de esta nación?

¿El ahorrar miles de millones de euros al erario público con los colegios concertados de las órdenes y congregaciones religiosas dedicadas a la enseñanza, o los colegios de “iniciativa social” pero ideario católico?

Querido Sánchez: esos privilegios están al alcance de cualquiera que tenga corazón y redaños para semejantes esfuerzo. ¿Por qué los socialistas, y los comunistas, no quieren subirse a ese carro privilegiado? ¿Por qué no montan comedores y centros para la “famélica legión”, ahora que hay tanta necesidad de ello? Claro que para eso hay que sudar la camiseta.

Te digo más, amado Sánchez: si estudiaras un poco de historia universal descubrirías que mientras vosotros, gobernantes y políticos, os dedicabais a pelearos unos con otros, a mantener de manera permanente el azote de la guerra, la Iglesia fundaba hospitales, atendía a enfermos y leprosos, abría los primeros centros psiquiátricos de los que se guarda memoria, enterraba a los muertos, creaba universidades, enseñaba a leer y escribir en las parroquias, y un larguísimo etcétera imposible de resumir en un simple artículo.

Si además viajaras, por ejemplo, a Estados Unidos -¡malditos yankis, siempre tienen que aparecer en la sopa!- acaso podrías averiguar que la universidad –creo que hay más de una- de dirección y gestión de hospitales más prestigiosa de USA, pertenece a las Hermanas del Caridad de San Vicente de Paúl.

Dos son las señas de identidad del actual izquierdismo español: la cristofobia y “lo” público. Aquello primero lo tienen como un muñeco maniqueo al que sacudir cada vez que quieren demostrar que son más “progres” que la madre que los parió. Lo segundo es su negocio particular lucrativo. Como han sido siempre incapaces de crear nada positivo ni productivo, se amorran a las ubres estatales para vivir opíparamente a costa del contribuyente. Mucho Estado, muchos servicios (¿) públicos, mucho funcionario improductivo a ser posible de su cuerda, muchos liberados sindicales, etc. En consecuencia, muchos más impuestos (¿todavía más?) y mucha menos libertad personal. Un negocio redondo. Se hacen con todo sin arriesgar un euro. Ahí lo vemos en las universidades públicas: modelo de enchufismo y vivero de indignados revolucionarios.

A la vista de este panorama tan inquietante, no es de extrañar que los viejos dirigentes del socialismo patrio, tal que Felipe González, Joaquín Leguina, Paco Vázquez y hasta Corcuera, estén muy alarmados por la deriva tremendista que registra el PSOE. José Luis Corcuera, el sindicalista, el ministro del Interior con Felipe González, el de “la patada a la puerta”, al que se tenía por rústico, dio una lección magistral de sentido común el martes, día 24, en el programa “El Cascabel” del canal 13 TV. Daba gusto oírle, ¿quién lo hubiera podido decir? Dejó boquiabiertos a los contertulios y a muchísimos veedores del programa. Prueba de que aún queda gente sensata en la izquierda española, sólo que se trata de una especie en proceso de extinción. Por la edad y el virus demagógico.

Álbum de Fotos Corpus Lugones 2014