jueves, 30 de noviembre de 2017

Nota Informativa

Por medio de esta nota hacemos saber a los cofrades y fieles de esta Parroquia de San Félix de Lugones que el pasado día 24 de Noviembre, el Arzobispado de Oviedo ha procedido a la aprobación definitiva de los Estatutos de la Cofradía del Cristo de la Piedad y la Soledad de Lugones.

Damos gracias a Dios por esta noticia que nos llena de alegría y que muestra cómo se va afianzando esta obra buena que tiene como único fin glorificar su Santo Nombre y contribuir al anuncio del Evangelio, misión primera y fundamental de toda Comunidad cristiana.

Esperamos con ilusión hacer público el Decreto del Señor Arzobispo por el cual la Cofradía queda constituida canónicamente e iniciar el proceso electoral para constituir la primera Junta Directiva de la misma. 

Procede, sin duda, felicitar el camino recorrido hasta aquí, así como encomendar los nuevos trabajos y retos que ahora nos irán llegando. Que María siga acompañando nuestro peregrinar.

¡Enhorabuena Cofradía! 

Joaquín, Párroco

Jueves día 7 de Diciembre


Carta del Sr. Arzobispo

Tres diáconos permanentes.
 Una buena noticia

Estamos de estreno y enhorabuena en nuestra diócesis. No porque nunca antes se haya dado lo que ahora de nuevo se nos regala, pero sí porque se va afianzando un don con el que el Señor nos responde a las necesidades que tenemos en la tarea de anunciar el santo Evangelio en el ahora de nuestro tiempo y en el aquí de nuestros lares.

Se trata de la ordenación de tres nuevos diáconos permanentes, que vienen a sumarse con nombre propio y biografía personal a los dos que ya pudimos ordenar hace ahora dos años. José Juan, Santos y José María han respondido a la llamada recibida que con la Iglesia han ido discerniendo en estos años de preparación espiritual, pastoral y teológica. Fue hermoso el encuentro que pude tener con ellos tres y con las esposas, pues esta vocación no modifica una llamada precedente aunque ahora se dilate en este ministerio diaconal que estaba ya presente al comienzo de la historia de la Iglesia.

Diácono significa servidor, que es el mismo significado de la palabra ministro. Y a un servicio son llamados dentro de la comunidad cristiana y en estrecha disponibilidad para lo que les confíe el obispo dentro de la diócesis en la que quedarán incardinados con un vínculo especial.

Ellos responden a una llamada que desde su vocación bautismal y matrimonial han ido poco a poco madurando. Fueron llamados a la vida, a la fe y al amor para formar una familia que Dios ha bendecido con hijos. Paulatinamente ha ido naciendo la inquietud que luego se verificó como auténtica vocación para servir a Dios en el ministerio diaconal entregándose a los hermanos. Ellos no han sido llamados al ministerio presbiteral, pero sí a dar el alto testimonio de la caridad desde su ministerio como diáconos. Se les confiará este servicio que pasa por la unción con la imposición de las manos que recibirán en la celebración de su ordenación diaconal.

¿Qué hace un diácono? Vivir la caridad de quien se sabe enviado a los hermanos para curar sus heridas sean cuales sean sus cuidados necesarios, el anuncio de la Palabra de Dios como una verdadera Buena Noticia que el Señor pone en sus labios, la formación de los cristianos y comunidades que la Iglesia les confiará para ahondar en una catequesis renovada en la que sigan creciendo y madurando. Esta es la vocación de un diácono permanente. Con estos nuevos tres hermanos, junto al sí de sus respectivas esposas y sus familias, nuestra diócesis de Oviedo recibe un inmenso e inmerecido regalo, y son la entrega bendita con la que Dios allegará ese mensaje de alegría y esperanza tan propio del tiempo del adviento que estamos a punto de comenzar. Tiempo de espera, de allanar caminos y enderezar entuertos, preparando incesantemente la senda que nos permite encontrarnos con Dios en los vaivenes que Él frecuenta y en los que se hace especialmente encontradizo.

Ser diácono es vivir en hondura el ministerio, es decir, el servicio. Jesús el Señor es también para ellos tres, modelo y camino. Que no haya lágrima que no encuentre en su ministerio un consuelo; que no haya pregunta que no halle en su servicio un atisbo de respuesta. Todo cuanto hasta hoy han vivido en el seno de sus familias y en la comunidad cristiana que los ha acompañado en sus respectivas parroquias, hoy se hace envío diocesano lleno de esperanza, alegría y misericordia.

María, tan presente en el tiempo de adviento, es un referente para quien comienza este ministerio como diácono permanente. A Ella les encomendamos, en este año especial del centenario de la coronación de nuestra Santina de Covadonga.

+ Fr. Jesús Sanz Montes, ofm
Arzobispo de Oviedo

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Necrológica Diocesana

Falleció en el día de ayer en la Casa Sacerdotal de Oviedo el sacerdote diocesano, M.I. Sr. D. José Antonio Pérez del Río

Reseña:

Nació en Canero (Valdés) el 16 de septiembre de 1934

Tras cursar los estudios de latín, filosofía y teología, recibió la ordenación sacerdotal de manos del entonces Arzobispo Coadjutor Monseñor Segundo de Sierra y Méndez, el 29 de junio de 1961

Algunos de sus destinos sacerdotales fueron:

Coadjutor de San Pablo de la Argañosa - Oviedo (1961-1963)

Coadjutor de San Antonio de Padua de Fuente la Plata - Oviedo (1963-1969)

Director de la Pastoral del Templo público de la Congregación de Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús- Oviedo (1975-1979)

Adscrito al Santuario de Covadonga (1981)

Canónigo ''ad tempus'' de la S.I.C.B.M. de San Salvador de Oviedo (1991-2002)

Canónigo emérito de la S.I.C.B.M. de San Salvador de Oviedo (Desde 2002 hasta la actualidad)

Fue también:

Profesor en el Seminario Metropolitano  (1961-1968)

Vocal de la Comisión diocesana de Liturgia (1965-1975)

Secretario de Apostolado Bíblico y Ecumenismo (1969-1979)

Delegado diocesano para el Año Santo (1974-1975)

Director del Secretariado diocesano de Liturgia (1975-1994)

Miembro del equipo de sacerdotes para la promoción del estudio y ordenación del Santuario de Covadonga (1979-1981)

Presidente del Comité para el Año Mariano (1987)

Profesor de Liturgia especial del Seminario (1982-1998)

Profesor ordinario del Centro Superior de Estudios Teológicos (1986-1998)

El funeral por su eterno descanso se celebró en el día de hoy en la Parroquia de Santa María la Real de la Corte, y a continuación sus restos mortales recibieron cristiana sepultura en el cementerio municipal de ''El Salvador'' de Oviedo.

D. E. P.

''En Tu juicio, Señor, acuérdate de la misericordia'' (Hab 3,2)

Viaje del Santo Padre


martes, 28 de noviembre de 2017

Inconcreciones en "La Epacta". Por Rodrigo Huerta Migoya

El pasado séis de Noviembre la Iglesia en España recordaba en la liturgia del día y en "memoria obligatoria" a tantos que dieron su vida por amor a Cristo: Mártires del siglo XX

Sin embargo en  "la epacta" de la Conferencia Episcopal Española (agenda litúrgica) generaba la duda y cierta confusión, puesto que el mismo día indica que se veneraba a San Pedro Poveda y Castroverde. Pero cabría recordar que dicha memoria en Asturias tiene lugar, por decreto del Sr. Arzobispo del año 2012,  el día diesisite de Abril.
Bien; podíamos "saltarnos" al fundador de la Institución Teresiana y pasar al segundo grupo de mártires que cita la "epacta": "Inocencio de la Inmaculada y compañeros mártires"; pero vuelve a pasarnos exáctamente lo mismo, ya que la Iglesia en Asturias recuerda especialmente a estos santos mártires, que nosotros llamamos ''los de Turón'', el día nueve de Octubre. Esta fecha propia para Asturias, no es un invento que se haya sacado la Curia diocesana de la manga, sino que viene refrendado por la Congregación para el Culto Divino que ya lo había dispuesto así en 1997 y vuelto a confirmar en 2012 según la Instancia Diocesana en cumplimiento de la ''Calendaria Particularia'', cuyas directrices datan ya de 1970.

En Asturias, por tanto, entiendo que el séis de noviembre no podemos hacer memoria de San Pedro Poveda (17 de abril), ni de los Santos Mártires de Turón (9 de Octubre), ni de los Beatos Mártires de Nembra (21 de Octubre), ni la del Beato Juan Díaz Nosti (13 de agosto) ... Celebramos a los Mártires del Siglo XX en España, eso está claro; ahora bien, lo que habría de concretar la Delegación Episcopal para las Causas de los Santos de Asturias es que Beato o Beata de los muchos que tenemos, debería encabezar el grupo de los asturianos. Aunque imagino que esa inconcreción no es de la Iglesia Asturiana sino más bien de los propios editores de "la epacta".

Castidad: ¿es «inhumana»?. Por Ernesto Juliá

(Religión Confidencial) 
En la recensión de una novela escrita por un sacerdote, que debe tener algo que ver con la vida de algún otro sacerdote, la autora se hace la siguiente pregunta:

«¿Qué sabemos de sus conflictos con una (inhumana) castidad exigida de forma permanente y causa de la mayor parte de los males de la Iglesia?».

Ciertamente me parece muy osado -y por supuesto, un juicio falso- cargar sobre la castidad que se nos pide vivir a los sacerdotes, la «mayor parte de los males de la Iglesia».

Hace apenas unas semanas me enteré de la carta de la esposa de un antiguo pastor anglicano, hoy sacerdote católico, ordenado sacerdote excepcionalmente y con todos los permisos oportunos, en la esta mujer rompe una lanza en favor de que los sacerdotes sean hombres no casados.

Llevo ya un buen número de años de sacerdote, y jamás se me ha ocurrido pensar que la castidad que vivo haya sido para mí una «carga inhumana» Es más, la considero una auténtica liberación de tantas cosas que me hubieran impedido llevar a cabo, con alegría, paz y dedicación completa, la labor sacerdotal.

Aunar en un mismo corazón cuerpo y espíritu es el fruto más maravilloso de la castidad que se nos pide a los sacerdotes, y a la que hemos dicho que sí libremente. «Allí donde está nuestro tesoro, allí está nuestro corazón». Y nuestro tesoro está en servir a todos los hombres y a todas las mujeres que nos encontramos en nuestro caminar; y en ese servicio, manifestarles el amor que Jesucristo, el Hijo de Dios hecho hombre les tiene, y dar así gloria a Dios.

Dios, que conociéndonos bien como hombre, y hombres sanos y en plenitud de nuestras facultades, si nos pide vivir la castidad, sabe que nos pide nada imposible, y que con su Gracia la podemos vivir con serenidad y paz. Y Él sabe mejor que nadie, que no nos está pidiendo nada imposible, y, por supuesto, nada «inhumano».

Y vivir la castidad en el sacerdocio no comporta ninguna renuncia. Al poner toda nuestra capacidad de amar a Dios y de amar a los demás, encauzamos las fuerzas de nuestro cuerpo, hormonas, sistema nervioso y emocional incluidos, y de nuestro espíritu, en el servicio a todas las personas.

Es posible -casi diría que es seguro-, que la autora de esa recensión no conozca muy bien los verdaderos males que pueden afectar, y afectan, a la vida de la Iglesia; y piense que, por ejemplo, los penosos casos de pederastia en los que han incurrido -pecado- algunos sacerdotes, muy pocos si se tiene en cuenta el total de sacerdotes que vivimos en este mundo, hayan sido el fruto de esa «inhumana castidad» que, según la autora, se les ha «impuesto» sobre la cabeza.

Y otra vez, nada más falso. La pederastia ha echado raíces, mucho más profundas y muchísimo más extensas, en hombres y mujeres que viven una sexualidad sin limites de castidad alguna: homosexuales, lesbianas, heterosexuales, bisexuales, etc., etc.; y por supuesto en hombres y mujeres casados, solteros y viudos; de más o menos edad, y de todos los niveles de la sociedad.

Esa «inhumana castidad» que ve la autora de la recensión es un auténtico don de Dios, un regalo de la mirada maternal de la Virgen María, que nos da fuerza y aliento a los sacerdotes para enfrentarnos con las situaciones más engorrosas que se puedan presentar en las relaciones de hombres y mujeres; y nos lleva a mirar cualquier situación con la esperanza de servir a Cristo en su obra de Redención.

Y no da, además, la perspectiva àra animar a los que caen, ayudar a los que se tambalean, y levantar del fango a quienes están a punto de ahogarse en la ciénagas del camino. Confiando en la Gracia de Dios no tenemos ningún miedo a mancharnos en las suciedades «inhumanas» del mundo. Con nuestra castidad, vivida sabiéndonos plenamente sexuados, no nos contaminan. Dios purifica nuestro espíritu, y nos sostiene.

lunes, 27 de noviembre de 2017

La Ruta Mariana, que une el Pilar, Torreciudad, Montserrat, Meritxell y Lourdes, no para de crecer

(Cari Filii) Los santuarios marianos reciben a cientos de miles de peregrinos cada año y además de los elementos relacionados con la fe son una fuente de cultura y riqueza para su entorno.

Ruta Mariana ha cumplido ya diez años, y actualmente une los santuarios marianos del Pilar, Torreciudad y Montserrat con los de Lourdes (Francia) y Meritxell (Andorra).

Viendo la evolución del turismo religioso y el interés que despiertan estos santuarios, Ruta Mariana, organismo que promociona de manera conjunta estos cinco lugares, seguirá haciéndolo adaptándose a los tiempos para que pueda llegar a más gente.

Según informan en un comunicado, el primero paso de renovación ha sido la creación de una nueva página web que se ha lanzado esta semana, (www.rutamariana.com)

Una de las novedades es la creación de una nueva sección llamada ‘Etapas de la Ruta Mariana’, ideada con el propósito de ayudar tanto al usuario particular como de agencia interesado en el recorrido a planificar las posibles etapas, facilitando la concreción del itinerario y siendo una pequeña guía de viaje. Esta sección divide la Ruta Mariana en seis etapas principales, uniendo los 5 santuarios de forma natural y proporcionando contenido extra para cada tramo.

Todos los contenidos que aparecen están ya disponibles en cuatro idiomas: español, inglés, francés e italiano. La internacionalización del proyecto es fundamental para los santuarios y el posible acceso vía online de mercados como el francés, el italiano, el polaco o el anglosajón en Europa, del filipino, indonesio o coreano en Asia y de la casi totalidad de países de centro y sur América, es un objetivo prioritario. En estos días se seguirán realizando diferentes trabajos de puesta a punto en este sentido, añadiendo incluso algunos contenidos en catalán.

Esta nueva herramienta digital supone un paso importante para la Ruta Mariana y su consolidación como gran ruta de fe y cultura, ayudando así a mejorar las perspectivas de crecimiento y proyección. La comunicación es clave para dar a conocer los santuarios y sus entornos y en consecuencia, animar a los peregrinos y visitantes a venir y conocer todo el patrimonio religioso, artístico y natural existente.

Catequesis del Papa: “La Eucaristía no es un espectáculo, es el memorial de la Pascua de Cristo”

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Prosiguiendo con las Catequesis sobre la Misa, podemos preguntarnos: ¿Qué cosa es esencialmente la Misa? La Misa es el memorial del Misterio pascual de Cristo. Ella nos hace partícipes de su victoria sobre el pecado y la muerte, y da significado pleno a nuestra vida.

Para esto, para comprender el valor de la Misa debemos sobre todo entender el significado bíblico del “memorial”. Esto «no es solamente el recuerdo – el memorial no es solamente un recuerdo –, de los acontecimientos del pasado, sino estos acontecimientos se hacen, en cierta forma, presentes y actuales. De esta manera Israel entiende su liberación de Egipto: cada vez que es celebrada la Pascua, los acontecimientos del Éxodo se hacen presentes a la memoria de los creyentes a fin de que conformen su vida a estos acontecimientos» (Catecismo de la Iglesia Católica, 1363). Jesucristo, con su pasión, muerte, resurrección y ascensión al cielo ha llevado a cumplimiento la Pascua. Y la Misa es el memorial de su Pascua, de su “éxodo”, que ha realizado por nosotros, para sacarnos de la esclavitud e introducirnos en la tierra prometida de la vida eterna. No es solamente un recuerdo, no, es algo más: es hacer presente aquello que ha sucedido hace veinte siglos atrás.

La Eucaristía nos lleva siempre al ápice de la acción de salvación de Dios: el Señor Jesús, haciéndose pan partido por nosotros, derrama sobre nosotros toda su misericordia y su amor, como lo ha hecho en la cruz, para así renovar nuestro corazón, nuestra existencia y el modo de relacionarnos con Él y con los hermanos. Dice el Concilio Vaticano II: «La obra de nuestra redención se efectúa cuantas veces se celebra en el altar el sacrificio de la cruz, por medio del cual Cristo, que es nuestra Pascua, ha sido inmolado» (Constitución Dogmática, Lumen Gentium, 3).

Toda celebración de la Eucaristía es un rayo de ese sol sin ocaso que es Jesús resucitado. Participar en la Misa, en particular el domingo, significa entrar en la victoria del Resucitado, ser iluminados por su luz, abrigados por su calor. A través de la celebración eucarística el Espíritu Santo nos hace partícipes de la vida divina que es capaz de transfigurar todo nuestro ser mortal. Y en su paso de la muerte a la vida, del tiempo a la eternidad, el Señor Jesús nos lleva también a nosotros con Él para hacer la Pascua. En la Misa se hace Pascua. Nosotros, en la Misa, estamos con Jesús, muerte y resucitado y Él nos lleva adelante, a la vida eterna. En la Misa nos unimos a Él. Es más, Cristo vive en nosotros y nosotros vivimos en Él: «Yo estoy crucificado con Cristo – dice San Pablo – y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí: la vida que sigo viviendo en la carne, la vivo en la fe en el Hijo de Dios, que me amó y se entregó por mí» (Gal 2,19-20). Así pensaba Pablo.

Su sangre, de hecho, nos libera de la muerte y del miedo a la muerte. Nos libera no sólo del dominio de la muerte física, sino de la muerte espiritual que es el mal, el pecado, que nos toma cada vez que caemos victimas de nuestro pecado y del de los demás. Y entonces nuestra vida se contamina, pierde belleza, pierde significado, muere.

Cristo en cambio no devuelve la vida; Cristo es la plenitud de la vida, y cuando ha afrontado la muerte la ha derrotado para siempre: «Resucitando destruyó la muerte y nos dio vida nueva». La Pascua de Cristo es la victoria definitiva sobre la muerte, porque Él ha transformado su muerte en un supremo acto de amor. ¡Murió por amor! Y en la Eucaristía, Él quiso comunicarnos su amor pascual, victorioso. Si lo recibimos con fe, también nosotros podemos amar verdaderamente a Dios y al prójimo, podemos amar como Él nos ha amado, dando la vida.

Si el amor de Cristo está en mí, puedo donarme plenamente al otro, con la certeza interior que si incluso el otro debiera herirme yo no moriría; de lo contrario tendría que defenderme. Los mártires han dado la vida justamente por esta certeza de la victoria de Cristo sobre la muerte. Sólo si experimentamos este poder de Cristo, el poder de su amor, somos verdaderamente libres de donarnos sin miedo. Y esta es la Misa: entrar en esta pasión, muerte, resurrección, ascensión de Jesús. Y cuando vamos a Misa, es como si fuéramos al calvario, lo mismo. Piensen ustedes: si nosotros vamos al calvario – pensemos con imaginación – en ese momento, y nosotros sabemos que ese hombre ahí es Jesús. Pero, ¿nosotros nos permitiríamos hablar, tomar fotografías, hacer un poco de espectáculo? ¡No! ¡Porque es Jesús! Nosotros seguramente estaríamos en silencio, en el llanto y también en la alegría de ser salvados. Cuando nosotros entramos en la iglesia para celebrar la Misa pensemos esto: entro en el calvario, donde Jesús da su vida por mí. Y así desaparece el espectáculo, desaparece las habladurías, los comentarios y estas cosas que nos alejan de esta cosa tan bella que es la Misa, el triunfo de Jesús.

Pienso que ahora sea más claro como la Pascua se haga presente y obrante cada vez que celebramos la Misa, es decir, el sentido del memorial. La participación en la Eucaristía nos hace entrar en el misterio pascual de Cristo, donándonos pasar con Él de la muerte a la vida, es decir, al calvario, ahí. La Misa es rehacer el calvario, no es un espectáculo. Gracias.

(Traducción del italiano, Renato Martinez)

domingo, 26 de noviembre de 2017

Campañas y Jornadas Eclesiales

El año pastoral nunca acaba, no hay vacaciones para la evangelización ni huecos en blanco en "la epacta". Cada momento del año tiene sus prioridades, más las parroquias y la sociedad llevan a veces ritmos distintos. Mientras en la Navidad la sociedad se relaja, en las parroquias el trabajo se multiplica con pastorales, villancicos, campañas en favor de los necesitados, visita de los reyes, belenes de cumbres, revoltijos en asilos, bendiciones de nacimientos, celebraciones penitenciales, misas de gallo y de fiesta, belenes vivientes, etc…

Lo mismo ocurre en Semana Santa donde los párrocos llegan a la resurección de milagro (valga el simil) tras una intensa semana. Y ya como remate el verano; ese tiempo que suena a tópico caribeño con hamaca y caipiriña incluida, que, por ende, es la estación del año en que las celebraciones litúrgicas se disparan en nuestra tierrina entre sacramentales, patronales, capillas, santuarios, romerías, novenas y otras tantas actividades propias de ese tiempo como colonias, campamentos, convivencias o jornadas que, como diría "la abuela", agotan al más fuerte.

En tanto ir y venir, el calendario litúrgico está igualmente cargado de jornadas eclesiales, momentos especiales y destacados en los que la Iglesia nos propone fijar nuestra atención en realidades concretas, buscando despertar nuestra sensibilidad. Son jornadas de oración ante todo, pero con mucho riesgo de parecer otra cosa, pues en los últimos años el reduccionismo popular, y a veces clerical, lo ha simplificado todo en una tópica frase del cura antes del ofertorio: "recordad que hoy la colecta es para...".

De las casi mil parroquias de la Diócesis de Oviedo son muy pocas las que pueden ayudar realmente a tantas buenas obras, pues las limitaciones propias (humanas y materiales) son múltiples y la realidad rural es mayoritaria. Los sacerdotes que viven estas situaciones a menudo se ponen de mal humor cada vez que abren el buzón y se encuentran un sobre grande: ¡Otra Campaña!... Los hay que ya ni lo abren, ni lo anuncian ni hacen la campaña. Y es en cierto modo comprensible, pues a los esfuerzos de llegar a fin de mes sacando como pueden sus parroquias adelante, hay que añadir el resquemor que supone y que se va acumulando en el tiempo de que nadie pregunte nunca ¿te arreglas; necesitas ayuda?... Que duro es para muchos no ver nunca brotes verdes, cargando al tiempo con la incomprensión de alejados y "cercanos" que en ocasiones exigen hasta imposibles y que sólo se acuerdan de uno como el exprimidor del limón. Y, como en su ingenuidad el limón se atreva a pedir ayuda al satisfecho exprimidor, puede recibir en la deriva una descarga eléctrica, recordandole su lugar y papel de cada cual.

El tema económico no puede ser prioridad en la vida de la fe; así nos lo recuerda el Papa Francisco; sin embargo, la parroquia que se despiste, que no tenga recursos propios o que incluso teniéndolos tenga necesidades prioritarias que atender para su legítima subsitencia -sin gallina no hay huevos- saldrá "en rojo" en los papeles sin más análisis, reflexiones o conocimiento de los hechos o las circunstancias que lo motivaron. Y, lo que es peor, sin que nadie pregunte el por qué (no diré sin que a nadie le importe).
   
Pero vayamos al ejemplo práctico: De 365 días del año, calculando que éste puede tener unos 55 domingos, ¿Qué se puede sacar un domingo normalillo en una parroquia rural o de barrio?... Ahora, recordemos al tiempo las campañas que entre "imperadas" y "sugeridas" llegan durante esos domingos, las cuales suelen presentarse precisamente en los domingos más importantes del año, puesto que la concurrencia de gente también suele ser mayor y se puede intuir una mayor colaboración: IEME, Infancia Misionera, Manos Unidas, Hispanoamérica, Seminario, Santos Lugares, Iglesia Diocesana (2 al año), Vocaciones Nativas, Corpus (para Cáritas), Óvalo de San Pedro, Misiones Diocesanas, DOMUND, Jornada del Paro... seguro que me dejo alguna...; más las que van surgiendo con motivo de situaciones concretas de especial urgencia o necesidad; pongamos en el recuerdo la del Tsunami del sudeste asiático, la de  Ucrania, la del terremoto de Ecuador o la del de Lorca. O de ámbito extrictamente diocesano como la de la misión Bembereké; o de ámbito arciprestal en solidaridad con parroquias que han sufrido una desgracia (pongamos el derrumbe de un cementerio). Sin olvidar que la colecta de cada primer domingo de mes es para "Caritas": ¿al final, qué le queda a la propia parroquia?...

Hay muchos fieles que se hartan de que todos los domingos se les diga que hay que rascarse el bolsillo para esto o para lo otro por muy loable y noble que sea la intención, apelotonando -como en este año que termina- campañas "importantes". Finalmente, pienso que tanto en sacerdotes como en feligreses la situación puede acabar generando el efecto contrario, la apatía o indiferencia. En contraposición o paralelamente, me consta que en muchas parroquias rurales donde las diferentes campañas parecen un sarcasmo, el recibo de la luz y los gastos principales acaban saliendo del bolsillo de sus curas. O donde éstos tienen que ver descontado de su raquítica nómina el seguro de las parroquias: ¡absurdo y kafkiano! Un buen clima de comunión para la comunicación de bienes ha de estar sustentado en la verdad, la objetividad, la igualdad y la justicia. Y, por supuesto, en el respeto entre iguales, pues cargos y nombramientos exigen responsabilidades pero no nos convierten a unos en señores y a otros en vasallos. 

Joaquín, Párroco


Evangelio Solemnidad de Jesucristo Rey del Universo

Lectura del santo evangelio según san Mateo (25, 31-46):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria, y serán reunidas ante él todas las naciones. Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas, de las cabras. Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda. Entonces dirá el rey a los de su derecha: “Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme.” Entonces los justos le contestarán: “Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?” Y el rey les dirá: “Os aseguro que cada vez que lo hicisteis con uno de éstos, mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis.” Y entonces dirá a los de su izquierda: “Apartaos de mí, malditos, id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis. Entonces también éstos contestarán: “Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel, y no te asistirnos?” Y él replicará: “Os aseguro que cada vez que no lo hicisteis con uno de éstos, los humildes, tampoco lo hicisteis conmigo.” Y éstos irán al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.»

Palabra del Señor

sábado, 25 de noviembre de 2017

«Serán congregadas ante él todas las naciones». Por Raniero Cantalamessa

El Evangelio del último domingo del año litúrgico, solemnidad de Cristo Rey, nos hace asistir al acto concluyente de la historia humana : el juicio universal. "Cuando el Hijo del hombre venga en u gloria acompañado de todos sus ángeles, entonces se sentará en su trono de gloria. Serán congregadas ante él todas las naciones, y él separará a los unos de los otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos. Pondrá las ovejas a la derecha y los cabritos a su izquierda".

El primer mensaje contenido en este evangelio no es la forma o el resultado del juicio, sino el hecho de que habrá un juicio, que el mundo no viene de la casualidad y no acabará por casualidad. Ha comenzado con una palabra: "Que exista la luz... hagamos al hombre" y terminará con una palabra: "Venid, benditos... Apartaos de mí, malditos". En su principio y en su final está la decisión de una mente inteligente y de una voluntad soberana.

Este comienzo de milenio se caracteriza por una encendida discusión sobre creacionismo y evolucionismo. Reducida a lo esencial, la disputa opone a quienes, aludiendo -no siempre con razón- a Darwin, creen que el mundo es fruto de una evolución ciega, dominada por la selección de las especies, y aquellos que, aun admitiendo una evolución, ven la obra de Dios en el mismo proceso evolutivo.

Tuvo lugar en el Vaticano una sesión plenaria de la Academia Pontificia de las Ciencias, con el tema Miradas científicas en torno a la evolución del universo y de la vida, con la participación de los más importantes científicos de todo el mundo, creyentes y no creyentes, muchos de ellos Premio Nobel. En el programa sobre el evangelio que presento en RaiUno, entrevisté a uno de los científicos presentes, el profesor Francis Collins, jefe del grupo de investigación que ha llevado al descubrimiento del genoma humano. Le pregunté: "Si la evolución es cierta, ¿queda aún espacio para Dios?". He aquí su respuesta:

"Darwin tenía razón en formular su teoría según la cual descendemos de un antepasado común y ha habido cambios graduales en el trascurso de largos periodos de tiempo, pero este es el aspecto mecánico de cómo la vida ha llegado al punto de formar este fantástico panorama de diversidad. No responde a la pregunta sobre el por qué existe la vida. Hay aspectos de la humanidad que no son fácilmente explicables, como nuestro sentido moral, el conocimiento del bien y del mal que a veces nos induce a realizar sacrificios que no están dictados por las leyes de la evolución, que nos sugieren preservarnos a nosotros mismos a toda costa. ¿Esta no es quizás una prueba que nos indica que Dios existe?".

Le pregunté también al profesor Collins si antes había creído en Dios o en Jesucristo. Me respondió: "Hasta los veinticinco años fui ateo, no tenía una preparación religiosa, era un científico que reducía casi todo a ecuaciones y leyes de la física. Pero como médico empecé a mirar a la gente que tenía que afrontar el problema de la vida y de la muerte, y esto me hizo pensar que mi ateísmo no era una idea enraizada. Empecé a leer textos sobre las argumentaciones racionales de la fe que no conocía. En primer lugar, llegué a la convicción de que el ateísmo era la alternativa menos aceptable, y poco a poco llegué a la conclusión de que debe existir un Dios que ha creado todo esto, pero no sabía cómo era este Dios. Esto me movió a llevar a cabo una búsqueda para descubrir cuál era la naturaleza de Dios, y la encontré en la Biblia y en la persona de Jesús. Tras dos años de búsqueda me di cuenta de que no era razonable oponer resistencia, y me he convertido en un seguidor de Jesús".

Un gran autor del evolucionismo ateo de nuestros días es el inglés Richard Dawkins, autor del libro God Delusion [El espejismo de Dios]. Promovió una campaña publicitaria para colocar en los autobuses de las ciudades inglesas esta inscripción: "Dios, probablemente, no existe: deja de angustiarte y disfruta de la vida" ["There's probably no God. Now stop worrying and enjoy life"]. "Probablemente": por tanto, ¡no se excluye del todo que pueda existir! Pero si Dios no existe el creyente no ha perdido casi nada, si en cambio existe, el no creyente lo ha perdido todo.

Yo me pongo en el lugar del padre que tiene un hijo discapacitado, autista o gravemente enfermo, de un inmigrante huido del hambre o de los horrores de la guerra, de un obrero que se ha quedado sin trabajo, o de un campesino expulsado de su tierra... Me pregunto cómo reaccionaría a ese anuncio: "Dios no existe: deja de angustiarte y disfruta de la vida".

La existencia del mal y de la injusticia en el mundo es ciertamente un misterio y un escándalo, pero sin fe en un juicio final, resultaría infinitamente más absurda y trágica. En tantos milenios de vida sobre la tierra, el hombre se ha hecho a todo; se ha adaptado a todos los climas, inmunizado contra toda enfermedad. A una cosa no se ha hecho nunca: a la injusticia. Sigue sintiéndola como intolerable. Y a esta sed de justicia responderá el juicio universal.

Éste no será sólo querido por Dios, sino, paradójicamente, también por los hombres, también por los impíos. "En el día del juicio universal, no será sólo el Juez el que bajará del cielo", escribió el poeta Claudel, "sino que toda la tierra se precipitará a su encuentro".

La fiesta de Cristo Rey, con el evangelio del juicio final, responde a la más universal de las esperanzas humanas. Nos asegura que la injusticia y el mal no tendrán la última palabra, y al mismo tiempo nos exhorta a vivir de forma que el juicio no sea para nosotros de condena sino de salvación, y podamos ser de aquellos a quienes Cristo dirá: "Venid, benditos de mi Padre, entrad en posesión del reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo".

Constantino Bada imparte una charla sobre la Biblia de Casiodoro de Reina, perseguido por el inquisidor Valdés y Salas

(El Comercio) El Seminario Metropolitano celebró ayer la fiesta de Santa Catalina de Alejandría, la patrona de la filosofía, con una exposición de Biblias antiguas. El sacerdote gozoniego Constantino Bada, encargado de la misma, explicó que se han «elegido veinticinco tomos por su singularidad. El primero es una edición de los 'Salmos' latina. Hay originales de los siglos XVI, XVII y hasta el XX».

Bada impartió también una conferencia sobre una de estas Biblias, la llamada 'del Oso' por su escudo y perteneciente a Casiodoro de Reina. «Es una aventura editorial, compuso la primera traducción al castellano a partir del hebreo, el arameo y el griego. Hasta entonces se empleaba la 'Vulgata' en latín».

Era un tiempo en que traducir la Biblia completa a las lenguas vulgares estaba prohibido. «Casiodoro, monje católico, en 1558 huye de Sevilla perseguido por la Inquisición» que dirigía quien fuera luego fundador de la Universidad de Oviedo, Fernando de Valdés y Salas, prosiguió el sacerdote. Tras un periplo por Europa, publica su 'Biblia del Oso' en Basilea en 1659. «Fueron 2.600 ejemplares con tres impresores, de muy mala venta porque estaban muy prohibidos», informó Bada, profesor de Teología que realizó su doctorado sobre el tema.

A De Reina lo copió en 1600 otro religioso, Cipriano de Valdera: «Dice que es una traducción, pero es una mentira. Publica bajo su nombre, adaptada al gusto protestante. Es la versión que aún leen los protestantes de lengua hispana». En la Biblioteca se conserva en facsímil, en una muestra que se podrá ver a lo largo de la próxima semana. «Invitamos a venir a esta biblioteca que es como de 'Harry Potter'», animó.

LA PARROQUIA RESPONDE (I)

1. ¿Por qué no se pueden comprar los libros del catecismo en otro sitio que no sea la Parroquia?

No es correcta esa afirmación. Aunque en realidad es más cómodo, rápido y barato. No obstante, cada cual puede adquirir el material de catequesis que decide el Consejo Pastoral Parroquial donde considere oportuno. La Parroquia los vende directamente a precio de coste y sin recargos comerciales para que, sobre todo, todos los niños tengan los libros al comienzo del cate (algunos que lo hacían "por libre" llegaba Navidad y aún no lo tenían). Y también para evitar monopolios de librerías y celos entre estas si sólo una los comercializaba. Si alguien los quiere comprar en otro lado puede hacerlo perfectamente, independientemente del precio al que lo compre. Pero el niño/a ha de  tener su material el primer día del curso catequético. Este procedimiento "directo" pretende facilitar la labor y ahorrar comisiones.

2.  ¿Por qué se cortó un árbol del parque?

La Parroquia nada ha tenido que ver con esa decisión; es más, deberían habernos consultado antes -no se hizo así-. La medida ha sido tomada y ejecutada por los responsables de la empresa concesionaria del Ayuntamiento de Siero para el Servicio de "Parques y Jardines". El parque anexo a la Parroquia forma parte del "Campo de la Iglesia" y su propietario es la propia Parroquia, la cual lo tiene cedido "en uso" al Ayuntamiento de Siero mediante un Convenio suscrito entre ambas partes, hasta que la Parroquia lo pueda necesitar en servicio de sus propias realidades. Posiblemente los responsables de "Parques y Jardines" lo vieran necesario para optimizar espacio o por otras razones, pero la actuación no ha tenido nada que ver con la Parroquia, incluso siendo la titular.

3. ¿Es cierto que se van a colocar cámaras de seguridad en la Iglesia?


Sí. Y será con sistema de grabación para que, llegado el caso, pueda servir como prueba judicial, debido a hurtos y vandalismos que hemos sufrido en algunas ocasiones, los cuales cuestan disgustos a todos y dinero a los fieles. Es muy lamentable que en una parroquia tengamos que adherirnos a estas medidas -por otra parte y muy desgraciadamente comunes hoy ya en otras parroquias- pero no nos cabe otra. Quedarán instaladas y operativas a finales de Noviembre.

4. ¿Por qué el año pasado año pusieron tan poca iluminación de Navidad?


No depende de nosotros. Hasta donde nuestro conocimiento alcanza, es una empresa privada la que pone la instalación eléctrica de Navidad, la cual se sufraga con las aportaciones de comerciantes de Lugones y de gente particular (también de muchos feligreses) que hacen sus sugerencias de iluminación en función de sus propias aportaciones; pero luego, la empresa instaladora actúa conforme a su propio plan y presupuesto. Nosotros colaboramos también autorizando la instalación y sujeción de de tendidos y cableados sobre la propia Iglesia y su entorno.

5. ¿Hacía realmente falta cambiar la instalación eléctrica ?

Sí; absolutamente sí. Y no tuvimos antes un disgusto serio "de milagro". La sobrecarga de tensión en una instalación que era de postguerra, "remendada" según necesidades presentadas en el tiempo, hizo que se produjera un cortocircuito en el propio cuadro de luces el cual se incendió parcialmente, y cuyo conato incendio pudo haberse extendido a la propia y obsoleta instalación con consecuencias fatales. Saltaban los automáticos con frecuencia cuando había sobrecarga en la red (sobre todo en invierno, cuando las aulas del cate, la propia iglesia, sacristía y despachos, están a pleno rendimiento). Necesitábamos más potencia pero ésta no se nos concedía por HC porque la instalación no lo soportaba. Íbamos "tirando" porque cambiar la instalación era muy caro y llevaba aparejado cambiar también la iluminación (que eran de bombillas y focos antiguos de alto consumo). Tras "el susto" no nos quedó otra y nos tiramos -una vez más- "a la piscina". La totalidad de la obra ha supuesto más de 25.000€ sufragados íntegramente con la colaboración de todos y recursos de la propia Parroquia. Con ello hemos garantizado de nuevo la seguridad y mejorado la iluminación, ahorrando a la vez casi un 30% en facturación.

viernes, 24 de noviembre de 2017

Este Domingo


Orar con el Salmo del Día













1Cro 29,10.11abc.11d-12a.12bed

R/. Alabamos, Señor, tu nombre glorioso

Bendito eres, Señor, Dios de nuestro padre Israel,
por los siglos de los siglos.

Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder,
la gloria, el esplendor, la majestad,
porque tuyo es cuanto hay en cielo y tierra.

Tú eres rey y soberano de todo.
De ti viene la riqueza y la gloria.

Tú eres Señor del universo,
en tu mano está el poder y la fuerza,
tú engrandeces y confortas a todos.

jueves, 23 de noviembre de 2017

Conferencia en el Seminario

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Mañana viernes los Institutos superiores de Estudios Teológicos y Ciencias Religiosas y el diocesano de Teología y Pastoral “San Juan Pablo II” celebrarán la festividad de Santa Catalina de Alejandría, patrona de la Filosofía.

Con este motivo, tendrá lugar en el Aula Magna del Seminario, a las 19 horas, la conferencia “La Biblia del oso, de Casiodoro de Reina (Basilea 1569)”, a cargo del profesor Constantino Bada. Además, se inaugurará la exposición”Tesoros bíblicos del fondo antiguo de la Biblioteca del Seminario de Oviedo”.


CARTA SEMANAL DEL SR. ARZOBISPO

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Educación emocionada

Hemos tenido en Oviedo un Congreso importante de las Escuelas Católicas. Fueron casi 1600 participantes de toda España de las diversas instituciones docentes que, con un ideario eclesial, llevan adelante esta apasionante tarea de educar desde una perspectiva cristiana. El lema del encuentro fue: “Emociona”.

            Jesús vivió emociones en el puñado de años que compartió con los que se cruzó en su vida. Emocionado vio jugar a unos niños y sacó lección de su inocente espontaneidad. Emocionado verá echar los dos reales de todo lo que tenía a aquella anciana que fue al Templo a orar. También le emocionaron los tragos duros de la vida que te rompen en llanto, como aquella viuda y madre que con lágrimas iba a enterrar a su hijo único, o el sollozo de una pobre mujer que iban a lapidar hipócritamente a pleno día quienes de ella abusaron en la noche de su clandestinidad. Jesús se emocionó mirando a Nicodemo con sus inquietudes nocturnas, a la Samaritana con su sed y sus trampas, a Mateo en su mostrador de recaudaciones, a Zaqueo encaramado en el árbol de sus corrupciones, a Bartimeo con toda su ceguera. Tantos rostros de pobreza con todas sus hambres, de soledad con sus desprecios, de búsqueda sincera y confusa en la muchedumbre anónima. Con todos se encontró Jesús, emocionado.

            No hubo sol que amaneciera que no le sorprendiese rezando a su Padre. No hubo atardecer que no tuviera a la luna como cómplice de su plegaria discreta. Así cuando se extasió con los lirios del campo, los pájaros del cielo, viendo en ellos la belleza que no es prestada ni postiza, sino la que engalana sin caducidad el alma. Cuántas emociones tuvo Jesús, cuántas nos enseñó el Maestro, teniendo como texto el libro de la vida. La ternura en todas sus formas, la bondad en todos sus pliegues, la verdad que nos hace libres, la paz que levanta puentes, la misericordia que nos perdona, la gratitud que nos ensancha la mirada, la fe que nos hace hijos, el amor fraterno que nos hermana, la esperanza que nos asoma a un venidero mejor mañana.

            Nuestro mundo vive demasiado apagado por emociones falsas que no se corresponden con la verdad de lo que el corazón nos exige en el cumplimiento que no tiene nuestra medida interesada, ni responde a nuestra pretensión mezquina, ni nos permite volar con nuestra alicorta mirada. Necesitamos la emoción que nos conmueva, la que es capaz de despertar lo bello, lo bondadoso y lo verdadero, precisamente en un mundo que cultiva con esmero, tramposa financiación y tecnología punta, lo que es zafio y grosero, lo que pervierte e insidia y lo que se canjea al precio de cualquier mentira.

            La escuela católica tiene este reto y se reconoce en este desafío: saber emocionar poniendo en movimiento y posibilitando un encuentro con Dios que cambia la vida. Esto supuso el paso de Jesús en los entresijos cotidianos de cuanto veía, tocaba, acompañaba, brindando con los gozos de la mejor alegría o sollozando con las lágrimas de todos los llantos. Nada le resultó ajeno, ni fuera de lugar, sino que la vida misma se tornó en un divino pretexto para contar la más hermosa historia de parte de Dios, esa que supo a lo que sabe una Buena Noticia.

Educar con la emoción cristiana tiene que ver con la responsabilidad que todos nosotros como Iglesia tenemos delante: en la familia, en las comunidades cristianas, en la escuela. Tres engarces distintos pero inseparables para ofrecer la pasión con la que los cristianos queremos educar acompañando a la generación que se nos ha confiado en el tiempo donde cumplimos los años y el espacio por donde pasa la vida.

+ Fr. Jesús Sanz Montes, ofm

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Echo de menos a la Caram, aunque no se lo crean. Por Jorge González Guadalix ("De profesión cura")

Dentro de todo lo que supone el esperpento catalán, el último capítulo ha consistido en enterarnos de que en las listas de esa cosa o candidatura que encabeza el huido Puigdemont, aparecen dos personalidades del mundo eclesial catalán como son el padre Manel Pousa, aquel del que se dijo que pagó algún aborto y que después se desdijo de lo dicho que no sé si de lo hecho, y la teresiana sor Vicky Molins.

Estamos acostumbrados a que en la Iglesia nunca pase nada. Hemos visto sacerdotes firmando a favor del referéndum, papeletas que se cuentan mientras el sacerdote oficia o simula que oficia, revestido y todo, urnas y papeletas guardadas en parroquias y conventos, abadesas por el “pruses”. No pasa nada. Nunca pasa nada.Por eso ni siquiera me voy a preguntar si en esta ocasión habrá novedades. Ya sé que no. El padre Manel y sor Vicky Molins están con los pobres, son promotores de la apertura de la Iglesia de Santa Anna y se llevan chupilerendi con el P. Ángel. Con ese pedigree pueden ir en listas electorales, cargarse el dogma, cachondearse de la moral y celebrar liturgia alternativa. Otra cosa diferente que el P. Custodio se hubiera presentado por VOX o por Alternativa, pero, naturalmente, no vamos a comparar.

En esta ocasión lo que quiero es, precisamente yo, para que vean las sorpresas que da la vida, romper una lanza en favor de la inclusión en esas listas de sor Teresa Forcades y sor Lucía Caram, que tienen muchos más méritos.

Empecemos por la Forcades. Progre, independentista, feminista, visitadora de Venezuela. Monja la hemos visto con toca y pantalón, es decir, monja moderna y guay del Paraguay. Ya intentó una cosa con Arcadi Oliveres y sigue zascandileando en pro de lo que sea con no demasiado éxito.
El fallo de la aún sor Teresa Forcades fue dejar el convento, aunque fuera temporalmente. No se da cuenta de que sin toca no es nada, y que justo era su toca lo que le abría cualquier puerta hacia la disidencia o el efímero famoseo. Fue dejar el convento y la nada.

Otra cosa es la Caram.

Tengo el barrunto, contrastado, pero dejemos en barrunto, que sor Lucía Caram anda últimamente con el freno de mano puesto. Pero tendrán que reconocerme, en cualquier caso, los méritos de esa mujer para que hubiera ido y en puesto de relevancia en esas listas.

Contemplativa, pero más bien poco. Está con los pobres en una fundación muy bien relacionada con todas las progresías. Además, del Barça y enamorada de Artur Mas.Para que vean. Ha dado pregones, tiene horas de experiencia televisiva y SIEMPRE CON HÁBITO. Ahí está la clave. Pues nada, fuera de las listas.

La cosa del freno, supongo. Pero no me negarán que sor Lucía Caram debería ocupar un puesto de relevancia en el “pruses”. Y encima argentina, como el papa Francisco y el Echenique. Si es que lo tenía todo. Nada y más nada.

No sé qué ha podido pasar. Quién sabe si los celos de Puigdemont hacia Mas, el amor de su vida de sor Lucía, le han llevado al deprecio de esta mujer hasta el punto de no quererla en su lista. Quién sabe si alguna instancia eclesiástica superior haya tirado del freno, pero en ese caso supongo que sor Lucía hubiera sacrificado hasta la toca por fidelidad al pueblo, aunque, claro, ¿y si deja la toca, y luego no sale en las listas? Menudo problemón. O simplemente que pasan de ella y prefieren a la Vicky y al Pousa.
En ascuas estoy. 

España, Europa, vuelve a tus raíces...






































(Iglesia de San Félix de Lugones)

Del Oficio del Día

PRIMERA LECTURA
Del libro del profeta Ezequiel 20,27-44

HISTORIA DE LA INFIDELIDAD DE ISRAEL

En aquellos días, el Señor me dirigió la palabra y me dijo: «Hijo de hombre, habla así a la casa de Israel: Esto dice el Señor: Vuestros padres me ofendieron cometiendo esta traición: Cuando los introduje en la tierra que con la mano en alto había jurado darles, al ver un collado alto, al ver un árbol copudo, allí hacían sus sacrificios, allí depositaban su irritante ofrenda, allí ponían sus oblaciones de aroma que aplaca, allí vertían sus libaciones. Entonces les pregunté: "¿Qué hay en ese altozano que frecuentáis?" Y se quedó con el nombre de "altozano" hasta el día de hoy.

Por tanto, dile a la casa de Israel: Esto dice el Señor: Os contamináis igual que vuestros padres, fornicáis con sus fetiches, ofrecéis a vuestros hijos pasándolos por el fuego, os seguís contaminando con vuestros ídolos, ¿y voy a dejarme consultar por vosotros, casa de Israel? Por mi vida -oráculo del Señor-, juro que no me dejaré consultar. Jamás se realizarán los planes que estáis pensando: "Seremos como los demás pueblos, como las razas de otros países, sirviendo al palo y a la piedra."

Por mi vida -oráculo del Señor- juro que con mano poderosa, con brazo extendido, con cólera incontenible, reinaré sobre vosotros, y os sacaré de los países y os reuniré de entre las naciones por las que andáis dispersos, con mano poderosa, con brazo extendido, con cólera incontenible. Y os llevaré al desierto de los pueblos, para pleitear allí con vosotros cara a cara. Igual que pleiteé con vuestros padres, en el desierto de Egipto, así pleitearé con vosotros -oráculo del Señor-. Os haré pasar bajo el cayado, y os haré entrar uno a uno por el aro de la alianza; y excluiré a los rebeldes, que se sublevan contra mí; los sacaré del país de su destierro, pero no entrarán en la tierra de Israel. Y sabréis que yo soy el Señor.

A vosotros, casa de Israel, esto os dice el Señor: Cada uno que vaya a servir a sus ídolos, si no quiere obedecerme; pero que no siga profanando mi santo nombre, con sus ofrendas idolátricas. Porque en mi santo monte, en el más alto monte de Israel -oráculo del Señor-, allí en la tierra, me servirá la casa de Israel toda entera. Allí los aceptaré, allí os pediré vuestros tributos, vuestras primicias y vuestros dones sagrados.

Como aroma que calma os aceptaré, cuando os saque de los países y os reúna de entre las naciones en las que estáis dispersos, y muestre en vosotros mi santidad a la vista de los gentiles. Y sabréis que yo soy el Señor cuando os lleve a la tierra de Israel, al país que con la mano en alto juré dar a vuestros padres. Allí, cuando os acordéis de vuestra conducta y de las malas obras con que os contaminasteis, sentiréis asco de vosotros mismos por las maldades que cometisteis. Y sabréis que yo soy el Señor cuando os trate como exige mi nombre, no según vuestra mala conducta y vuestras obras perversas, casa de Israel -oráculo del Señor-.»

RESPONSORIO Ez 20, 44. 43, 37

R. Sabréis que yo soy el Señor cuando os trate como exige mi nombre, * cuando os acordéis de vuestra conducta y de las malas obras con que os contaminasteis.
V. Os haré pasar bajo el cayado, y os haré entrar uno a uno por el aro de la alianza.
R. Cuando os acordéis de vuestra conducta y de las malas obras con que os contaminasteis.

ORACIÓN.
Acoge con bondad nuestras súplicas, Señor, y, por intercesión de santa Cecilia, dígnate escucharnos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
Amén

CONCLUSIÓN

V. Bendigamos al Señor.
R. Demos gracias a Dios.

martes, 21 de noviembre de 2017

¿Por qué hemos de confesarnos? ¿Acaso no puede hacerlo cada uno delante de Dios, sin intermediarios?

La respuesta es sencilla: lo hacemos así por voluntad del mismo Cristo. El Señor ha querido dejar a su Iglesia, a través del ministerio de los sacerdotes, el poder de perdonar los pecados. Como nos conoce bien, quiere que el perdón no sea algo privado sino comunitario, para que enriquezca a todos. Además, mirándonos a nosotros mismos, hemos de reconocer la importancia que tiene el expresar lo que sentimos, incluso sentir vergüenza por el mal que he hecho o el bien que he dejado de hacer. El perdón es un dialogo entre Dios y el hombre que se expresa de un modo precioso en el sacramento del perdón.

Pedir perdón es mirar tu vida en la presencia de Dios, es pensar en lo que es tu vida sin engaños ni justificaciones. Poner ante Dios lo que soy con sinceridad y confianza, sabiendo que Él siempre perdona. El penitente no debe tener miedo: “Dios perdona no con un decreto sino con una caricia”, dice el Papa. En este sentido quiero recordar la importancia del examen de conciencia. Qué necesario es, y cuánto nos ayuda a entrar dentro de nosotros mismo y a reconocer nuestra verdad ante Dios. Lo mismo que nos proponemos realizar cada día ejercicio físico para la salud, ¿por qué no hacer cada día examen de conciencia también para nuestra salud?

Invito a todos, sacerdotes y fieles, a acudir al sacramento de la penitencia. No os perdáis el encuentro gozoso con el Dios de la misericordia. Que los sacerdotes inviten y faciliten a los fieles la celebración de este sacramento. Qué gozo siente el que ha sido perdonado, y cuánto se pierde el que no tiene experiencia de ser perdonado. Nuestro mundo tiene necesidad de la misericordia que se manifiesta en el perdón, ¿pero cómo vamos a dar lo que no tenemos?

Recibir el perdón nos ayuda a nosotros a perdonar a los demás, así como la experiencia de la misericordia crea en nosotros un corazón capaz de ser misericordioso como el Padre.

Monseñor Ginés García Beltrán

Presentación de María en el Templo

(http://www.corazones.org) La Virgen es presentada en el Templo de Jerusalén por sus padres Joaquín y Ana.

De la Liturgia de las Horas: En este día, en que se recuerda la dedicación, el año 543, de la iglesia de Santa María la Nueva, construida cerca del templo de Jerusalén, celebramos, junto con los cristianos de la Iglesia oriental, la "dedicación" que María hizo de sí misma a Dios, ya desde su infancia, movida por el Espíritu Santo, de cuya gracia estaba llena desde su concepción inmaculada.

Según la tradición, sus padres llevaron a la Virgen María al Templo a la edad de tres años para que formase parte de las doncellas que allí eran consagradas a Dios e instruidas en la piedad.

Fiesta Litúrgica: Ya se celebraba en el siglo VI en el Oriente. En el 1372, el Papa Gregorio XI, informado por el canciller de la corte de Chipre sobre la gran celebración que en Grecia se hacía para esta fiesta el 21 de noviembre, la introdujo en Aviñón. Sixto V promulgó la fiesta para la Iglesia universal.

La Beata Ana Catalina Emmerick escribe místicamente de revelaciones que incluyen la presentación de María en el Templo.

Oración:
Te rogamos, Señor, que a cuantos hoy honramos la gloriosa memoria de la santísima Virgen María, nos concedas, por su intercesión, participar, como ella, de la plenitud de tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo.
Amén.

lunes, 20 de noviembre de 2017

Ricardo Blázquez condena la DUI como "ruptura grave y perturbadora del orden constitucional", y avala el 155


Grandes mitos sobre la financiación de la Iglesia en España

1.–La Iglesia recibe dinero de los presupuestos generales del Estado. Falso. No los recibe; sí lo hacía antes del año 2006. La Iglesia católica solo recibe lo que libremente aporta la gente marcando la X en la declaración de la renta. Si nadie la pusiera, la Iglesia no recibiría nada.

2.–La Iglesia recibe 11.000 millones del Estado. Falso. Esa cifra procede de un estudio que reúne indiscriminadamente y sin ningún tipo de filtro todas las cantidades que reciben diferentes instituciones de la Iglesia. Se mezclan centros como colegios, residencias u hospitales, que reciben una cantidad del Estado por ser precisamente colegios, residencias u hospitales, pero no por ser católicos, sino por la labor que desempeñan. Por tanto, esa cifra es errónea y no se corresponde con la realidad.

3.–La Iglesia tiene privilegios fiscales.
Falso. La Iglesia no tiene privilegios ni ninguna ley escrita ad hocpara ella. En el año 2002 se aprobó la Ley de Mecenazgo, donde se regulaba la fiscalidad de la Iglesia y de todo el tercer sector. Es una ley para asociaciones, fundaciones u organizaciones, entre las que se encuentra la Iglesia. De la misma manera, la Iglesia no paga el IBI de los edificios destinados a su actividad propia, al igual que tampoco lo hacen otras muchas ONG o instituciones, en virtud de esta ley citada.

4.–La Iglesia solo da el 2% de su dinero a Cáritas. Falso. En torno al 65% de los recursos de Cáritas provienen de la Iglesia. Existen 70 Cáritas diocesanas y unas 6.000 Cáritas parroquiales. Su dinero procede en su mayor parte de colectas, voluntariados, legados, etc. que realiza el pueblo de Dios. Que la CEE destine como donativo extraordinario anual un 2% de lo recaudado cada año, no significa en absoluto que la Iglesia sólo destine esa cantidad.

5.–Todo el dinero que se recauda al marcar la casilla de la X en la Declaración de la Renta va a parar a los sacerdotes. Falso. Con ese dinero efectivamente se paga la Seguridad Social del Clero, pero no únicamente, como se puede comprobar.

6.–La Iglesia tiene una posición preferente en Hospitales y Centros Penitenciarios. Falso. En la Constitución Española se reconoce el derecho de la atención religiosa de las personas enfermas o privadas de libertad. Al ser este país de mayoría católica, es normal que este derecho de los ciudadanos esté regulado por unos acuerdos que son totalmente transparentes y pueden consultarse en la página web de la CEE.

7.–La Iglesia ha robado con las inmatriculaciones. Falso. Todo propietario ha de poseer un título de propiedad, algo que no existía cuando se levantaron la mayor parte de los templos religiosos. La Iglesia se limitó a cumplir con la ley hipotecaria del año 1998, que establecía que todos los bienes que no tuvieran título de propiedad debían ir al registro a inscribirlos.

 (Fuente: iglesia de asturias)

Papa Francisco: «El gran pecado de omisión contra los pobres es la indiferencia»

(ABC) En una misa para más de seis mil pobres de varios países europeos, así como inmigrantes y refugiados, el Papa Francisco ha afirmado este domingo que «nadie es tan pobre que no pueda dar algo a los demás», y ha advertido que «el mayor pecado de omisión contra los pobres es la indiferencia: cambiar de canal cuando algún problema serio nos molesta, o indignarse ante el mal pero no hacer nada».

El ambiente en la basílica de San Pedro recordaba al jubileo de las personas sin techo, celebrado en el Año Santo de la Misericordia, tanto por la dignidad serena de los asistentes como por la calidad humana de quienes les ayudan.

Como es natural, los pobres, refugiados e inmigrantes se han ido encargando de las tareas litúrgicas, desde las lecturas a la presentación de las ofrendas, pasando por la selección y entrenamiento de los doce monaguillos en este encuentro tan especial organizado por el Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización.

«Todos somos mendigos de lo esencial»


Al comienzo de la ceremonia, la voz y el rostro del Papa revelaban su emoción personal en este primer encuentro que marca un camino muy claro, indicado en su homilía: «Darse cuenta de que todos somos mendigos de lo esencial, el amor de Dios que da sentido a la vida y una vida sin fin». Darse cuenta de que «ahí, en los pobres se manifiesta la presencia de Jesús que, siendo rico, se hizo pobre».

Como siempre que aborda este problema, Francisco ha recordado que «amar al pobre significa luchar contra todas las pobrezas, materiales y espirituales», y tratar de ver el mundo con sus ojos pues «es necesario antes de nada conocer sus gustos, para evitar que el don agrade más al que lo hace que al que lo recibe». Como siempre, Francisco no pide soluciones a los Estados sino, en primer lugar, a cada persona.

Según el obispo de Roma, los pobres son, en la práctica, «nuestro pasaporte para el paraíso», pues «para el cielo no vale lo que se tiene, sino lo que se da». Al cielo irán quienes entiendan que «Dios no es un revisor que busca billetes sin timbrar, sino un Padre que sale a buscar hijos para confiarles sus bienes y sus proyectos».

La primera Jornada Mundial de los Pobres, instituida por el Papa Francisco, está siendo una fiesta muy alegre para los que han venido de ciudades italianas y de países cercanos como España, Francia, Alemania o Polonia, gracias a la ayuda de organizaciones caritativas parroquiales o nacionales.
1.500 peregrinos

En una mañana fresca pero muy soleada, la plaza de San Pedro rebosaba una alegría sencilla en la cita para el rezo del Ángelus. Algunos de los participantes en el encuentro son pobres por enfermedad de ellos o de algún familiar. Otros por la guerra, el desempleo o la vejez. Cada caso es único y muy personal.

Como parte de la fiesta, el Santo Padre ha invitado a almorzar en el amplio hall del Aula de las Audiencias a mil quinientos de estos peregrinos tan bienvenidos, mientras que los demás son huéspedes de comedores de caridad, seminarios y universidades que se han sumado de modo entusiasta a la iniciativa.

Para muchas personas de bajos recursos o socialmente excluidas, una excursión en autobús a Roma y un almuerzo con el Papa o en alguna de las universidades de la Ciudad Eterna es, probablemente, la mejor fiesta del año.

Francisco ha cuidado los detalles para que esta primer Jornada Mundial de los Pobres, que se celebrará regularmente el domingo XXXIII del Tiempo Ordinario, casi a las puertas del Adviento, sea un ejemplo para las celebraciones parroquiales y diocesanas de ahora en adelante.

El Papa emprende viaje el próximo domingo a Myanmar y Bangladesh, países de abrumadora mayoría budista o musulmana, para ayudar a algunas de las personas más pobres y abandonadas del planeta: los refugiados rohingya.

Más de un millón de personas de etnia rohingya han sido expulsadas violentamente de Myanmar por los generales que siguen gobernando de facto ese país y están llevando a cabo este abuso vergonzoso e inhumano para desacreditar a Aung San Kvi.

domingo, 19 de noviembre de 2017

Manías de "Beata Rabuda". A propósito del momento de levantarse en el ofertorio.- Por Rodrigo Huerta Migoya

Acudí al funeral de un sacerdote de Gijón sin que yo tuviera mucha relación con él; sin embargo, iba "en nombre" de alguien que hubiera deseado estar presente y acompañarle en ese momento por el gran aprecio que le tenía, pero a la cual su estado de salud igualmente se lo impedía. Mi madre, quería y admiraba de corazón a este cura, pero entonces ingresada y aislada en el hospital de Cabueñes, me hizo a mí "el encargo".

Había mucha gente como cabía esperar, y también mucho clero -obviamente- y hasta el sacerdote ortodoxo de Gijón. Desde mi defecto en la observación de las celebraciones litúrgicas, ésta me pareció más bien de andar por casa -bastaba ver la cara del ortodoxo-  a pesar de contar esa parroquia con tres presbíteros y ser una concelebración de 118 sacerdotes (sin contar otros cinco o seis entre los fieles). Al Sr. Arzobispo que presidía, poco margen de maniobra le quedó, y, prudente, aceptó el menú que le tocaba marcando sus palabras, sin duda y como nos tiene acostumbrados, la nota elegante y tierna. 

La anécdota que me llamó la atención fue que llegado el momento del ''orate fratres'' (cuando el celebrante dice ''Orad hermanos'') todo el templo se puso en pie: clero, fieles, ortodoxo -por supuesto-, no creyentes... a excepción de un sacerdote que se quedó sentado. Pensaría uno: ¡pobre; es mayor!... pero no era esa la cuestión sino que era su propia consideración -más que evidente que así actuaba- de que aún no había que levantarse; es decir, como que los otros ciento diecisiete compañeros y los centenares de fieles presentes estaban equivocados y él no.

Cuando el Arzobispo pronunció la oración sobre las ofrendas (una de las tres oraciones centrales de la Misa) el subsodicho permanecía sentado como un saco de patatas desmoronado sobre el banco y de brazos cruzados, dando la nota. Aunque tenía sus años, ni le faltaba agilidad ni estaba para nada limitado. Comenzó el prefacio y ya entonces hizo ademán de incorporarse colocando una mano en el reclinatorio como el que va a escalar el Himalaya, pero no fue hasta el ''levantemos el corazón'' cuando el presbítero en cuestión levantó, sobre todo, sus glúteos. No pretendo ser irrespetuoso ni irreverente para nada, pues la propia gente y alguno de sus hermanos comentaban a la salida: "este si no le quita el protagonismo al muerto no queda tranquilo..."

A menudo en algunas parroquias hay también alguna ''beata rabuda'' (o media docena) que piensa que el momento de levantar el pompis coincide con la indicación del celebrante de que nuestro interior se levante al Señor; de esas a las que  D. Jorge González Guadalix llama "Rafaelas". La beata no sabe quién es esa señora llamada Liturgia, pero ella, para la que sólo vale la misa de "D. Fulano" (pongamos el cura anterior) tiene tan claro como él que está plenamente en lo cierto, y, como los del barco de Chanquete, ''no nos moverán''.

Todavía hace un par de meses en una misa de sábado por la tarde, una mujer llamativa y "pimpireta" de las que sólo vienen a "condolerse" en funerales y aniversarios para que todos la vean y declarada creyente sin necesidad de Iglesia, llegado el "orad hermanos'', además de ser la única que no se levantó, tuvo la osadía de decir a las de su banco: ¡''ahora no''; y, llegado el ''levantemos el corazón'', volvió a añadir: ¡''ahora sí''!...

Están los que opinan que estas manías no hay que corregirlas ni darles importancia, sino que basta esperar que se mueran las beatas, pero como ya anunciaba un anciano cura gallego: ''las beatas nunca desaparecen, si acaso se multiplican''. Por tanto, humildemente pienso que cabría informar y catequizar para cuidar más los gestos y la liturgia, pues, como cuentan que les dijo Don Andrés Corsino (Q.E.P.D.) a aquellos jóvenes sacerdotes que en Covadonga que "se peleaban" por sentarse en el sitial de San Pedro Poveda,  ''la santidad no va pegada a la sentadera''.

Evangelio Domingo XXXIII del Tiempo Ordinario

Lectura del santo evangelio según san Mateo (25,14-30):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «Un hombre, al irse de viaje, llamó a sus empleados y los dejó encargados de sus bienes: a uno le dejó cinco talentos de plata, a otro dos, a otro uno, a cada cual según su capacidad; luego se marchó. El que recibió cinco talentos fue en seguida a negociar con ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos. En cambio, el que recibió uno hizo un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor. Al cabo de mucho tiempo volvió el señor de aquellos empleados y se puso a ajustar las cuentas con ellos. Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo: "Señor, cinco talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco." Su señor le dijo: "Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor." Se acercó luego el que había recibido dos talentos y dijo: "Señor, dos talentos me dejaste; mira, he ganado otros dos." Su señor le dijo: "Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor." Finalmente, se acercó el que había recibido un talento y dijo: "Señor, sabía que eres exigente, que siegas donde no siembras y recoges donde no esparces, tuve miedo y fui a esconder mi talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo." El señor le respondió: "Eres un empleado negligente y holgazán. ¿Con que sabías que siego donde no siembro y recojo donde no esparzo? Pues debías haber puesto mi dinero en el banco, para que, al volver yo, pudiera recoger lo mío con los intereses. Quitadle el talento y dádselo al que tiene diez. Porque al que tiene se le dará y le sobrará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Y a ese empleado inútil echadle fuera, a las tinieblas; allí será el llanto y el rechinar de dientes."»

Palabra del Señor

sábado, 18 de noviembre de 2017

No «enterrar» el futuro. Por Por Fray Miguel de Burgos Núñez

El evangelio de Mateo (25,14-30) nos muestra, tal como lo ha entendido el evangelista, una parábola de "parusía" sobre la venida del Señor. Es la continuación inmediata del evangelio que se leía el domingo pasado y debemos entenderlo en el mismo contexto sobre las cosas que forman parte de la escatología cristiana. La parábola es un tanto conflictiva en los personajes y en la reacciones. Los dos primeros están contentos porque “han ganado”; el último, que es el que debe interesar (por eso de las narraciones de tres), ¿qué ha hecho? :“enterrar”.

Los hombres que han recibido los talentos deben prepararse para esa venida. Dos los han invertido y han recibido recompensa, pero el tercero los ha cegado y la reacción del señor es casi sanguinaria. El siervo último había recibido menos que los otros y obró así por miedo, según su propia justificación. ¿Cómo entendieron estas palabras los oyentes de Jesús? ¿Pensaron en los dirigentes judíos, en los saduceos, en los fariseos que no respondieron al proyecto que Dios les había confiado? ¿Qué sentido tiene esta parábola hoy para nosotros? Es claro que el señor de esta parábola no quiere que lo entierren, ni a él, ni lo que ha dado a los siervos. El siervo que “entierra” los talentos, pues, es el que interesa.

Parece que la recompensa divina, tal como la Iglesia primitiva pudo entender esta parábola, es injusta: al que tiene se le dará, y al que tiene poco se le quitará. Pero se le quitará si no ha dado de sí lo que tiene. Y es que no vale pensar que en el planteamiento de la salvación, que es el fondo de la cuestión, se tiene más o menos; se es rico o pobre; sino que la respuesta a la gracia es algo personal que no permite excusas. La diferencia de talentos no es una diferencia de oportunidades. Cada uno, desde lo que es, debe esperar la salvación como la mujer fuerte de los Proverbios que se ha leído en primer lugar. Tampoco el señor de la parábola es una imagen de Dios, ni de Cristo, porque Dios no es así con sus hijos y Cristo es el salvador de todos. Es una parábola, pues, sobre la espera y la esperanza de nuestra propia salvación. No basta asegurarse que Dios nos va a salvar; o aunque fuera suficiente: ¿es que no tiene sentido estar comprometido con ese proyecto? La salvación llega de verdad si la esperamos y si estamos abiertos a ella.