martes, 14 de julio de 2026

San Juan de la Cruz, música y letra gracias a «Caravana del Verso»

(Iglesia de Asturias) Desde el pasado mes de diciembre la Iglesia vive un año jubilar de San Juan de la Cruz, al cumplirse 300 años de su canonización y un siglo desde que, en 1926, fuera proclamado Doctor de la Iglesia por el Papa Pío XI. Son muchas las iniciativas que a lo largo de estos meses se están llevando a cabo para dar a conocer la figura de este santo carmelita, principalmente conferencias y encuentros sobre su figura y obra. En nuestra diócesis, además, acaba de ser publicado un disco con poesías y canciones escogidas de San Juan de la Cruz. El compendio musicalizado es obra del grupo asturiano Caravana del Verso, formado por el compositor Gijonés Rodrigo Alperi y el declamador Joaquín de la Buelga. Es este último quien nos explica en qué ha consistido este proyecto.

¿Cómo surge este disco titulado “Llama de Amor Viva”?

Este disco, este CD que hemos presentado recientemente, es el fruto de un concierto que íbamos a ofrecer en diciembre pasado en diferentes localidades: Salamanca, Alba de Tormes, etc. Por razones médicas hubo que suspender aquellos conciertos. Ha ido pasando el tiempo, por el momento esos temas médicos todavía no han desaparecido y yo no estoy en condiciones de ofrecer conciertos, pero sí me daba mucha pena que se fuera a perder el trabajo ingente que habíamos desarrollado para el concierto y le propuse a mi compañero entrar en un estudio de grabación, grabarlo y hacer un disco. Así lo hemos hecho y estamos muy satisfechos de él. Algún día, Dios mediante, ojalá podamos presentarlo al público en directo, que es lo que nos interesa.

¿Qué contiene el disco?

Es una selección de 17 temas de San Juan de la Cruz entre los que están incluidos, lógicamente y como no podía ser de otra manera, su famosa Noche Oscura, Llama de Amor Viva –que da título al disco– o el incomparable Cántico Espiritual, una pieza de una belleza excepcional. Yo, si tuviera que escoger un tema de los que se presentan aquí, me quedo con el famosísimo y conocidísimo Cántico Espiritual.

Se van sucediendo a lo largo de los 17 temas poemas declamados, acompañados por música de mi compañero Rodrigo Alperi y otros temas que han sido musicados por él y a los que les ha puesto la voz, también desde mi punto de vista muy acertadamente.

Lo grabamos aquí en Asturias, en nuestros estudios habituales, La Nozal, de Llanera, bajo la dirección técnica de un gran experto como es Fernando Malva y la verdad es que el resultado a nosotros nos satisface mucho y esperemos que quienes lleguen y tengan la oportunidad de escucharlo, coincidan con nuestra apreciación.

El disco ha sido presentado en Alba de Tormes. ¿Cómo fue aquel día?

He de decir que nosotros no estuvimos en Alba de Tormes. El padre Miguel Ángel González, prior de los Carmelitas Descalzos en Alba de Tormes y Salamanca, que es nuestro contacto allí, cuando en su día le hablamos del proyecto, se entusiasmó y nos pidió que le enviáramos el máster para escucharlo y, después de oírlo, debió de satisfacerle mucho porque organizaron un acto allí, en esta magna exposición que yo recomiendo a todo el mundo, San Juan de la Cruz Esperanza de Alto Vuelo, y con la presencia de la alcaldesa de Alba de Tormes, presentaron el disco, en la cual, como se puede ver en la propia portada del mismo, ha colaborado la propia Orden Carmelita y el preciosísimo Museo de Alba de Tormes, que recomiendo también a todo el mundo: el Museo CARMUS.

Nosotros casi fuimos sorprendidos también porque no esperábamos que tuviera esta respuesta: que lo declararan «Disco oficial de los centenarios sanjuanistas del año 2026». Será para el futuro un recuerdo absolutamente inolvidable y un honor, no aspirábamos a tanto, como tampoco imaginábamos la difusión que ha tenido, porque la propia página carmelitana se ha encargado de difundirlo por todo el mundo, la noticia, o sea que impensable para nosotros.

Os denominan los «juglares del siglo XXI» y es que tenéis un estilo muy particular, poniendo en valor clásicos de nuestra literatura universal. ¿Cómo nació Caravana del Verso?

Caravana del Verso nació ya hace casi 18 años, esperemos que le queden otros cuantos por delante. Fue un empeño mío, personal, cuando me retiré de mi actividad profesional, de difundir la poesía de una manera distinta, sacándola de esos círculos como un poco estrechos en los que se desenvuelve y abriéndola a todo el mundo.
La poesía no tiene por qué aburrir si se sabe presentar bien y de manera amena y demás, y al gran público. Yo, de hecho, lo que más me puedo alegrar es de dar un concierto y que, en la respuesta de la gente, del público, que vaya a un concierto nuestro, haya gente que no tiene nada que ver con la literatura o la poesía, pero que van y quedan sorprendidos. Nosotros tratamos siempre de combinar lo que es el recitado, con la canción e incluso en su momento también con la danza. Hubo momentos en que el grupo llegó a estar compuesto por seis personas. Pasaron los años y por razón de utilidad y de ser más prácticos, al final quedamos dos, que para viajar y para todo es mucho más sencillo. Tengo la suerte de que somos dos personas que, pese a la diferencia de edad, nos compenetramos muy bien. Rodrigo, mi compañero, es una persona de unas cualidades en todos los sentidos artísticas y personales fuera de serie. Yo ya sé que soy muy cascarrabias, pero nos combinamos muy bien.

Bueno, tenéis experiencia además en textos religiosos. En el año 2018 también presentasteis el Canto de la Alondra con textos de Santa Teresa de Jesús. ¿Qué tiene de especial musicalizar los temas de los místicos españoles?

Son poesías distintas, la de Santa Teresa y la de San Juan de la Cruz, porque los objetivos de los dos tipos de poesía son distintos. La de Santa Teresa es más sencilla y la de San Juan de la Cruz, aunque aparentemente pueda parecer sencilla, tiene una gran profundidad. Y luego la belleza de las palabras que tiene. Hay que saber interpretarla también, pero en cualquiera de los dos casos yo creo que son de una belleza sublime. Por alguna razón ha atraído a personas que incluso no son creyentes o no eran creyentes en su momento, por la propia belleza y la simbología de los poemas de ambas.

Con el disco de Santa Teresa disfrutamos enormemente. Además tuvimos la suerte de que, en la parte que yo recitaba, iba acompañado por los cánticos de las monjas benedictinas, las populares Pelayas, de Oviedo, y eso fue un lujo.

Este de San Juan de la Cruz suponía una experiencia que nos imponía un poco. Hace dos años o así ya habíamos tenido nuestros pinitos con el «Cántico Espiritual» que se había musicado, lo presentamos ahí en Alba de Tormes y me acuerdo de que, el día que recitamos y cantamos ahí el Cántico Espiritual yo me emocioné, pero como nunca. Creo que la poesía de ambos tiene ritmo, fundamental, y tiene una gran musicalidad también, así que enormemente satisfechos.

Hay que tener muy presente que estamos manejando textos del Patrono de los poetas españoles, nombrado por Pío XII en su día, en 1952 y en el año 1993, San Juan Pablo II ya lo remató nombrándolo Patrono de los poetas en lengua española. Es decir, su reconocimiento es universal, está en la cumbre, a nivel internacional. Nosotros nos atrevimos con este disco como otros ya lo habían hecho, como Amancio Prada, pero bueno, yo soy un gran fan de Santa Teresa y por ende, de San Juan de la Cruz, me empeñé en hacerlo y espero tener salud para poder culminar este proyecto con un tercer disco que se va a titular “Los Místicos”, en el cual incluiremos a Fray Luis del León, que merece la pena indudablemente que tenga su hueco.

¿Dónde se puede adquirir?

Por supuesto en Alba de Tormes, en el Museo CARMUS, y a través de internet en la página de Caravana del Verso.

Feliz cumpleaños

 

lunes, 13 de julio de 2026

Santoral del día: San Enrique

(Cope) Los reyes que fueron reconocidos Santos a lo largo de la historia mostraron una confianza grande en el Señor al que sirvieron en el prójimo. Hoy celebramos a San Enrique. Baviera en Alemania, verá nacer a este descendiente de Otón el Grande y Carlomagno el año 973, en el castillo familiar junto al Danubio.

Su juventud se ve impregnada de una fuerte educación espiritual y humana, por su cercanía a los benedictinos de Hildesheim. Culmina su formación con el Obispo de Regensburg, San Wolfang. En el 995, sucede a su padre como Gobernador de Baviera, hasta que es monarca de Germania.

Siempre estuvo preocupado por el bienestar del pueblo. Su reinado no estuvo exento de conflictos. Él siempre se mantuvo ajeno a conflictos sangrientos, y si alguna vez le afectaba, trataba de resolver por la vía pacífica los problemas.

Benedicto VIII le proclama rey del Sacro Imperio Germánico. Casado con Santa Cunegunda, trabaja con el Abad de Cluny en bien de la Iglesia. Con su esposa viven ambos la caridad con los más necesitados.

Retirado al Monasterio de Vanne, el Abad Ricardo le ordena volver al trono, pero San Enrique muere el año 1024. Muchas personas se dieron cuenta en ese momento de que se traba de una persona buena y llena de Dios. En la mente de todos apareció la noción de un Gobernante lleno de generosidad.

León XIV a los jóvenes de la JEMJ: «Cuando os parezca que os falta el vino de la alegría, acudid a la Eucaristía»

(Infovaticana) La III Jornada Eucarística Mariana y Juvenil (JEMJ) concluyó este domingo en el santuario de Covadonga, donde cerca de 2000 de jóvenes de distintos puntos de España participaron durante tres días en un encuentro de oración, formación y adoración eucarística bajo el lema «Haced lo que os diga». Con motivo de la cita, el papa León XIV envió un mensaje a los participantes a través de la Secretaría de Estado.

En el texto, dirigido al arzobispo de Oviedo, Mons. Jesús Sanz Montes, el Pontífice recordó su visita a España y expresó su deseo de que los jóvenes experimenten, de la mano de la Virgen de Covadonga, «el amor que irradia de la presencia real de Jesús en la Eucaristía», especialmente en los momentos de dificultad.
«Cuando os parezca que os falta el vino de la alegría»

Tomando como referencia el lema de la jornada, inspirado en las bodas de Caná, León XIV animó a los participantes a acudir a Cristo presente en la Eucaristía cuando atraviesen momentos de desánimo o incertidumbre.

El Papa deseó que este encuentro de comunión en torno a la Eucaristía ayudara a los jóvenes a descubrir que en Cristo pueden encontrar la fortaleza necesaria para afrontar las dificultades de la vida y renovar la esperanza.

Asimismo, pidió que el encuentro con «el Corazón de Cristo y de su Madre» fortalezca en ellos el deseo de hacer realidad sus ideales «de una vida plena», vividos con un compromiso concreto tanto con la Iglesia como con la sociedad.
Bajo la protección de la Virgen de Covadonga

El mensaje concluye con una invocación a la protección maternal de la Virgen de Covadonga sobre todos los participantes y con la bendición apostólica del Santo Padre, que hizo extensiva a sus familias y seres queridos.

La comunicación fue remitida por el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado, al arzobispo de Oviedo a través de la Nunciatura Apostólica en España.


Mensaje íntegro de León XIV

Excelencia Reverendísima:

Por encargo de la Secretaría de Estado de Su Santidad, le hago llegar el siguiente mensaje del Santo Padre con ocasión de la III Jornada Eucarística Mariana y Juvenil, que tendrá lugar del 10 al 12 de julio:

«SU EXCELENCIA REVERENDISÍMA
MONS. JESÚS SANZ MONTES, O.F.M.
ARZOBISPO DE OVIEDO

SU SANTIDAD SALUDA CORDIALMENTE A VUESTRA EXCELENCIA, ASÍ COMO A TODOS LOS SACERDOTES, RELIGIOSOS, RELIGIOSAS Y DE MANERA PARTICULAR, A LOS JOVENES QUE SE REÚNEN EN EL CORAZÓN DE ASTURIAS AL AMPARO DE NUESTRA SENORA DE COVADONGA PARA CELEBRAR LA III JORNADA EUCARÍSTICA MARIANA Y JUVENIL, BAJO EL LEMA «HACED LO QUE OS DIGA».

EL SANTO PADRE, CON EL VIVO RECUERDO DE SU VISITA A ESPAÑA, DESEA QUE ESTA JORNADA DE ENCUENTRO Y COMUNIÓN EN CRISTO OS LLEVE A EXPERIMENTAR, DE LA MANO DE LA SANTINA, EL AMOR QUE IRRADIA DE LA PRESENCIA REAL DE JESÚS EN LA EUCARISTÍA, ESPECIALMENTE EN LOS MOMENTOS EN QUE OS PAREZCA QUE OS «FALTA EL VINO» DE LA ALEGRÍA. QUE DEL ENCUENTRO CON EL CORAZÓN DE CRISTO Y DE SU MADRE, SE ROBUSTEZCA EN VOSOTROS LA VOLUNTAD PARA HACER REALIDAD VUESTROS IDEALES DE UNA VIDA PLENA, COMPROMETIDOS ADEMÁS CON LA IGLESIA Y LA SOCIEDAD DE VUESTRO AGRACIADO PAÍS.

CON ESTOS SENTIMIENTOS, EL PAPA LEON XIV, INVOCANDO LA MATERNAL PROTECCIÓN DE LA VIRGEN DE COVADONGA, OS IMPARTE DE CORAZÓN LA IMPLORADA BENDICIÓN APOSTÓLICA, QUE EXTIENDE COMPLACIDO A VUESTRAS FAMILIAS Y DEMÁS SERES QUERIDOS.

CARDENAL PIETRO PAROLIN
SECRETARIO DE ESTADO»

Con mi sentida felicitación, Sr. Arzobispo, y la seguridad de un particular recuerdo en la oración por el fruto de este juvenil encuentro, aprovecho la oportunidad para enviarle mi cordial y fraterno saludo con todo afecto en el Señor.

Arzobispo Piero Pioppo
Nuncio Apostólico

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Excelentísimo y Reverendísimo
Monseñor Jesús Sanz Montes
Arzobispo de Oviedo
OVIEDO

domingo, 12 de julio de 2026

"Cayó en tierra buena". Por Joaquín Manuel Serrano Vila


La liturgia de la Palabra en este Domingo XV del Tiempo Ordinario, nos invita a contemplar el misterio de la comunicación de Dios con nosotros. Vivimos en un mundo saturado de palabras: discursos políticos, noticieros, redes sociales, publicidad... Muchas de esas palabras son vacías, pasan de largo y no transforman el corazón para nada. Sin embargo, las lecturas de este domingo nos presentan una Palabra totalmente distinta. La Palabra de Dios no es un sonido hueco; es una fuerza viva, una semilla cargada de eternidad, un proyecto de amor que busca dar fruto en nuestra propia historia. Dios es el Sembrador generoso que no se cansa de esparcir su vida en el terreno de nuestra existencia.

En la primera lectura, el profeta Isaías nos regala una de las imágenes más hondas de la Sagrada Escritura: la lluvia y la nieve que bajan del cielo. El Profeta escribe en un contexto de desierto, donde el agua es sinónimo estricto de vida. La lluvia no cae para quedar suspendida o evaporarse de inmediato; cae con una misión clara como es empapar la tierra, fecundarla y hacerla germinar para que dé semilla al sembrador y pan al hambriento. Isaías nos enseña una verdad fundamental sobre Dios: Su Palabra siempre es eficaz; Dios no habla en vano. Así como la naturaleza responde al ciclo del agua, la creación y la historia responden a la voz del Creador. Cuando Dios pronuncia una palabra, algo acontece, algo se transforma. Su Palabra no volverá a Él vacía, sino que cumplirá su deseo. Esta lectura nos llena de esperanza, aunque a veces sintamos que el mal, el egoísmo o la indiferencia dominan el mundo. La Palabra de Dios sigue actuando de manera silenciosa, pero irresistible en la historia de la humanidad. El salmo 64 nos lo recuerda que "la semilla cayó en tierra buena y dio fruto". 

San Pablo, en su carta a los Romanos, amplía el horizonte de esta fecundidad. Nos habla de una realidad que todos experimentamos como es el sufrimiento, el dolor y la limitación humana. Sin embargo, el Apóstol introduce una perspectiva revolucionaria: los sufrimientos del tiempo presente no son comparables con la gloria futura que se va a manifestar en nosotros. San Pablo utiliza la metáfora de los dolores del parto. La creación entera está gimiendo, sufriendo los dolores de una nueva vida que está por nacer. No es el gemido estéril de la desesperación o de la muerte, sino el clamor de la esperanza. La semilla de la Palabra de Dios, plantada en este mundo herido por el pecado, está transformando la realidad desde dentro. Nosotros mismos, que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos interiormente aguardando la redención de nuestro cuerpo. Esta lectura nos invita a mirar nuestros sufrimientos cotidianos y las crisis del mundo actual no como el final del camino, sino como el proceso de maduración de un fruto eterno. La gloria de Dios está germinando en medio de nuestras propias debilidades.

Por su parte, el Evangelio de San Mateo nos presenta la célebre parábola del Sembrador. Jesús sale de la casa, se sienta a la orilla del mar y, ante una gran multitud, habla en parábolas. Lo primero que llama la atención es la actitud del Sembrador: es un sembrador "derrochador". No siembra con cálculo matemático ni reserva la semilla sólo para el suelo perfecto. Lanza la semilla a manos llenas, con una generosidad desbordante en cuatro tipos de terreno. Primero el camino, que es el terreno pisoteado, endurecido por el paso de la rutina, los prejuicios y la indiferencia. La semilla cae en la superficie y los pájaros (el maligno) se la llevan. Representa el corazón cerrado que escucha la Palabra pero no la comprende ni la deja entrar. Segundo el terreno pedregoso, donde hay un poco de tierra sobre una base de roca. La semilla brota rápido porque no tiene profundidad, pero al salir el sol se agosta porque no tiene raíces. Representa la fe emocional, el entusiasmo pasajero. Son los cristianos que se alegran en los momentos fáciles, pero flaquean ante la primera dificultad, persecución o sacrificio. Tercero, el terreno entre abrojos, que es donde la semilla germina, pero las zarzas crecen con más fuerza y la ahogan. Jesús explica que estos abrojos son las preocupaciones del mundo y la seducción de la riqueza. Representa el corazón dividido, asfixiado por el materialismo, el activismo y la ansiedad por las cosas temporales. Y, finalmente, está la buena tierra. He aquí el terreno arado, limpio y dispuesto. La semilla germina, echa raíces profundas, crece y da fruto: unos el ciento, otros el sesenta, otros el treinta por uno... Representa a quien escucha la Palabra, la comprende, la acoge en su vida y la traduce en obras de amor y justicia. Jesús nos confronta con una realidad: la semilla siempre es buena y el Sembrador siempre es generoso, pero la eficacia de la cosecha depende de nuestra respuesta libre. Dios respeta tanto nuestra libertad, que permite que su Palabra dependa de la calidad de nuestro corazón... ¿Qué tipo de tierra soy yo en este momento de mi vida?.

La Palabra de Dios este domingo nos hace una pregunta directa al alma: ¿Qué tipo de terreno está encontrando el Señor en nuestro corazón? Quizás descubramos que tenemos zonas de "camino", donde nos hemos vuelto insensibles por la rutina. O zonas de "piedra", donde nos falta constancia para orar y comprometernos cuando llegan las pruebas. O zonas de "abrojos", donde el estrés cotidiano, el dinero y la tecnología están ahogando nuestra vida espiritual. Hoy es el día para pedirle al Señor, el gran Agricultor, que limpie bien nuestro terreno. Que con la fuerza de su Espíritu, rompa las piedras de nuestros egoísmos y arranque los abrojos de nuestras ansiedades, abonando nuestra tierra con su gracia. Amén.

Evangelio del Domingo XV del Tiempo Ordinario

Lectura del santo evangelio según san Mateo 13, 1-23

Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al mar. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó y toda la gente se quedó de pie en la orilla. Les habló muchas cosas en parábolas:

«Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, una parte cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se la comieron. Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y como la tierra no era profunda brotó enseguida; pero en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó. Otra cayó entre abrojos, que crecieron y la ahogaron. Otra cayó en tierra buena y dio fruto: una, ciento; otra, sesenta; otra, treinta.
El que tenga oídos, que oiga».

Se le acercaron los discípulos y le preguntaron:

«Por qué les hablas en parábolas?».

Él les contestó:

«A vosotros se os han dado a conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no.
Porque al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender. Así se cumple en ellos la profecía de Isaías:

“Oiréis con los oídos sin entender; miraréis con los ojos sin ver; porque está embotado el corazón de este pueblo, son duros de oído, han cerrado los ojos; para no ver con los ojos, ni oír con los oídos, ni entender con el corazón, ni convertirse para que yo los cure”.

Pero bienaventurados vuestros ojos porque ven y vuestros oídos porque oyen. En verdad os digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron.

Vosotros, pues, oíd lo que significa la parábola del sembrador:

si uno escucha la palabra del reino sin entenderla, viene el Maligno y roba lo sembrado en su corazón. Esto significa lo sembrado al borde del camino.

Lo sembrado en terreno pedregoso significa el que escucha la palabra y la acepta enseguida con alegría; pero no tiene raíces, es inconstante, y en cuanto viene una dificultad o persecución por la palabra, enseguida sucumbe.

Lo sembrado entre abrojos significa el que escucha la palabra; pero los afanes de la vida y la seducción de las riquezas ahogan la palabra y se queda estéril.

Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ese da fruto y produce ciento o sesenta o treinta por uno».

Palabra del Señor 

Homilía del Sr. Arzobispo en el XXXIII Encuentro Nacional de Pastoral del Sordo

Saludo con la paz y el bien a cuantos esta mañana acudís a nuestra Catedral ovetense como habituales feligreses, a los que estáis de paso en Asturias disfrutando de unos días vacacionales de descanso. También a los que por primera vez nos siguen a través de la TRECE tv. De modo particular a los numerosos participantes del XXXIII Encuentro nacional de la Pastoral del Sordo y Sordociego. Sed todos bienvenidos.

Cuando estamos delante de otra persona, nos abismamos ante un misterio: sus sentimientos y contradicciones, sus zozobras y anhelos, sus dudas y certezas. Y es que todos tenemos nuestros pequeños o grandes secretos. Quizás son los que explican que pensamos como pensamos y actuamos de nuestra particular manera: es la clave de nuestra vida toda en las cosas importantes y como en las cotidianas de cada día. Por eso podemos decir que no estaba escondido Dios tras las cumbres de las altas cimas o en las honduras de las bajas simas. Él no rehuía el hacerse encontradizo, aunque tuvo su tiempo para fijar el cómo y el cuándo hacerlo. Y así dice el profeta Zacarías en la primera lectura invitando a la alabanza por llegada humilde de Dios que no nos defrauda: “Alégrate, hija de Sión; canta, hija de Jerusalén; mira a tu rey que viene a ti justo y victorioso, modesto y cabalgando en un asno, en un pollino de borrica” (Zac 9, 9).

Efectivamente, Dios no era huraño de su presencia y poco a poco fue manifestando su belleza mientras nos contaba con bondad lo que cada persona con su nombre y con su circunstancia significamos para Él. Dios se reveló de una manera insospechada con la que no contaban ni siquiera quienes esperaban su venida. Por eso la gente de la oficialidad, la del cetro y cultureta, la de la norma ética y fiscal según sus medidas, ni siquiera se enteró, acaso por esperarle en los caminos que Él nunca frecuentó, por donde Él no dijo que venía, ni en las calles que jamás pisaron sus pies. ¿Es posible que la gente más bienpensante y más bienestante ni siquiera atisbase el momento de la manifestación del mismo Dios, el esperado Mesías? He aquí que Jesús, el Hijo por antonomasia nos dejará entrever su corazón que se abrirá de par en par, para desvelarnos algo de su infinito secreto precisamente en lo que tiene de mayor intimidad: el coloquio y el encuentro con su Padre Dios, cuyo rostro y palabra buscaba cada mañana madrugándola y cada atardecer trasnochándola. Dice Jesús, en este evangelio: “te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y las has revelado a la gente sencilla” (Mt 11, 25). Dios ha desvelado su secreto, pero los sabios sabihondos y los hinchados entendidos…, ni saben ni entienden. Sólo la gente sencilla, la que ni entra ni sale en el guión…, todos los pocos sencillos que en el mundo han sido, sólo a ellos les ha querido revelar Dios sus adentros, porque “así le ha parecido mejor” (Mt 11, 26): no hay más razón que esta, y es razón que el amor dicta. Podríamos pensar que este Dios tenía también su manía persecutoria, o al menos su propia selección del personal, y que por lo tanto la emprendió con los sapientes, los potentes y los tenientes para favorecer a los que no lo eran en las periferias de todos los caminos. Pero la verdadera cuestión es preguntarse quién ha abandonado a quién, quién selecciona a quién. Porque sólo van a Jesús, y sólo en Él encuentran solaz y descanso, quienes realmente se hallan de tantos modos descartados: “venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré… y encontraréis vuestro descanso” (Mt 11, 28), y éstos, no suelen coincidir con aquellos a los que el Padre “esconde” su secreto porque ellos autocensuran la voz de Dios y se distraen ante su mirada. Sólo los sencillos en su corazón y en su vida, podían enten¬der las palabras de Jesús. Porque sólo ellos se sabían desbordados por tanto cansancio y tanto agobio. Sin sentir vergüenza de su limitación, sin tener que maquillarla y disfrazarla: eran pobres, sin poder, sin saber, sin tener.

Los que sabían y podían y tenían, ellos se pagaban a sí mismos… aunque sus monedas fueran desesperadamente insuficientes y tantas veces tramposas por los chantajes de cuanto promete una felicidad que jamás alcanzan. Era el estilo de Dios que se humana para devolver a los humanos su dignidad dilapidada, que se allega a los hombres haciéndose uno de tantos (cf. Filp 2,5ss), que en humildad nacerá y en el humus de la hermana muerte terminará su periplo terrestre para después resucitar. Jesús irá desvelando los secretos del corazón de su Padre, y jamás adoptará un estilo arrogante y prepotente como de quien todo-lo-sabe y de-todo-entiende… sabihondamente, aunque todo lo sabía y entendía por ser la misma Sabiduría. El lenguaje y los gestos de Dios serán otros, más humildes y pobres, capaces de ser entendidos y celebrados por los humildes y los pobres, o sea por la gente sencilla de la que nos habla el evangelio de hoy.

Decíamos al principio que participan en esta celebración el XXXIII Encuentro nacional de la Pastoral del Sordo y Sordociego. Son todos bienvenidos y celebramos la Eucaristía junto a estos queridos hermanos que nos recuerdan que Dios habla al corazón de cada persona y que lo más importante el Señor lo muestra precisamente para que sea descubierto con los ojos del corazón. No hay circunstancia congénita o durante la vida acontecida, en la que Dios no tengo algo que decirnos y algo que ofrecernos. Su palabra y su belleza no están vetadas a quienes no pueden oír o no pueden ver. Hay escenas del Evangelio en las que los sordos oyen, los ciegos ven, los cojos saltan y todos se encuentran con Jesús estrenando la esperanza. Por eso es tan hermosa esta pastoral que acompaña eclesialmente a estos hermanos que son pobres en sus oídos o sus ojos y tan ricos en su corazón y en sus entrañas. Ellos que oyen desde Dios nos dan ese precioso testimonio a un mundo tan sordo para la verdad, la bondad y la belleza. Y ellos, cuyos ojos cerrados nos muestran lo que ven desde Dios lo testimonian como luz que disipa la oscuridad que nuestra sociedad mantiene con su ceguera inhumana.

Recordamos al sacerdote asturiano Don Regino Chiquirrín, que tanto y tan bien trabajó aquí en Asturias y en toda España con esta preciosa labor de acompañar a estos hermanos. Y fue precisamente en nuestra tierra donde comenzó el trabajo con niños sordos y huérfanos con la entrega sacerdotal de Don Domingo Fernández Vinjoy, hace más de cien años, siendo hoy la Fundación Vinjoy un referente dentro y fuera de nuestras fronteras, de lo que significa este compromiso con el mundo de la sordera y otras realidades de exclusión social. Agradezco al P. Iñaki Gallego su precioso trabajo con esta pastoral del Sordo y Sordociego desde la parroquia madrileña de Nuestra Señora del Silencio, así como a los demás sacerdotes que cuidáis de estos queridos hermanos. Es un escenario más que nos permite reconocer la cercanía de Dios, desvelándonos sus entrañas, mientras llena de alegría y plenitud la paciencia de los sencillos y la espera de los pobres. Nosotros, dos mil años después, somos herederos y continuadores del secreto de Dios, ese que quita cansancios, seca lágrimas, desliga agobios, rompe cadenas, abre esperanzas, y todo lo llena de un buen olor de Buena Nueva. Dios hace con nuestras lágrimas su propio llanto, y realiza su fiesta con nuestras alegrías.

Quiera el Señor que los sencillos de hoy, los pobres de nuestra tierra, puedan tener acceso al corazón de Dios manso y humilde, y dar gracias al Padre por haberles revelado el secreto que permite ver y vivir las cosas de otra manera. Que el Señor os bendiga, y nuestra Santina os proteja con su manto maternal.

+ Fr. Jesús Sanz Montes, ofm
Arzobispo de Oviedo

S.I.C.B.M. El Salvador (Oviedo)