viernes, 6 de febrero de 2026

San Pablo Miki y sus compañeros: así fue su martirio en Japón

(Aleteia) Hoy se celebra la fiesta de 26 mártires de Japón que murieron crucificados y alanceados en Nagasaki el 5 de febrero de 1597.

Junto con el jesuita japonés Pablo Miki, fallecieron san Pedro Bautista, franciscano español, y otros cinco hermanos suyos de hábito, así como diecisiete japoneses, seglares franciscanos, y dos catequistas de san Pablo Miki, también japoneses.

San Pedro Bautista era de San Esteban del Valle (Ávila, España) y había sido misionero en México y Filipinas. Había sido enviado a Japón como embajador de Felipe II ante el emperador Taikosama.

San Felipe de Jesús nació en la Ciudad de México en 1571. Vistió el hábito franciscano en Filipinas y, cuando volvía a México para recibir la ordenación, el galeón naufragó en aguas de Tosa; se refugió en el convento de Meaco o Miyako, donde muy pronto lo arrestaron.

Es patrono de los plateros y el primer mártir y santo mexicano.

De la Historia del martirio escrita por un contemporáneo:

"Clavados en la cruz, era admirable ver la constancia de todos, a la que les exhortaban el padre Pasio y el padre Rodríguez.

El Padre Comisario estaba casi rígido, los ojos fijos en el cielo. El hermano Martín daba gracias a la bondad divina entonando algunos salmos y añadiendo el verso: 'A tus manos, Señor'.

También el hermano Francisco Blanco daba gracias a Dios con voz clara. El hermano Gonzalo recitaba en alta voz la oración dominical y la salutación angélica.

Pablo Miki, nuestro hermano, al verse en el púlpito más honorable de los que hasta entonces había ocupado, declaró en primer lugar a los circunstantes que era japonés y jesuita, y que moría por anunciar el Evangelio, dando gracias a Dios por haberle hecho beneficio tan inestimable. Después añadió estas palabras:

Al llegar este momento, no creerá ninguno de vosotros que me voy a apartar de la verdad. Pues bien, os aseguro que no hay más camino de salvación que el de los cristianos.

Y como quiera que el cristianismo me enseña a perdonar a mis enemigos y a cuantos me han ofendido, perdono sinceramente al rey y a los causantes de mi muerte, y les pido que reciban el bautismo".

Manos Unidas le declara la guerra, un año más, al hambre

(Iglesia de Asturias) «Declara la guerra al hambre» es el lema de la Campaña contra el Hambre de Manos Unidas de este 2026, la campaña número 67 en concreto, que en esta ocasión viene a ser un homenaje a las primeras mujeres de la Unión Mundial de Organizaciones Femeninas Católicas que, en un manifiesto firmado en 1955, declararon la «guerra al hambre». Este gesto supuso, además, el origen de Manos Unidas puesto que, desde aquel momento, 15 mujeres de la Acción Católica se organizaron y comenzaron a organizar sus Campañas contra el Hambre, en lo que fue el origen de esta institución. Manos Unidas es una ONG católica de la Iglesia en España que tiene como objetivo apoyar a los pueblos del sur en su desarrollo, algo que hacen principalmente a través de proyectos en la zona y también de la sensibilización a la población.

Comienza estos días la Campaña contra el Hambre que, aunque vive ahora sus momentos más fuertes, se desarrollará a lo largo de todo el año con el objetivo de recaudar fondos para financiar una serie de proyectos que tiene encomendados nuestra región asturiana para este 2026. Son en total 10, principalmente situados en África: en la República Democrática del Congo, en Togo, en Zambia y en Etiopía. Además, también se desarrollará alguno en Asia, concretamente en Bangladesh, en India y en Palestina. «El importe total de los proyectos que queremos poder financiar en Asturias asciende a más de medio millón de euros», explica la Delegada de Manos Unidas en la diócesis, Marta Fano, que explica que normalmente, gracias a la generosidad de los asturianos, «se consigue ampliamente, es más, se duplica la cifra». De hecho, en el año 2025 Manos Unidas logró recaudar más de 1 millón de euros para financiar proyectos, algo que «en una Comunidad Autónoma tan pequeñita como es la nuestra, supone una cantidad impresionante». Los beneficiarios de estos proyectos que se quieren financiar desde Asturias son más de medio millón de personas de forma indirecta y directamente, más de 20.000 personas. Son por lo general, proyectos centrados en la educación, como la creación de escuelas; la sanidad, como los dispensarios, maternidades y hospitales y también infraestructuras como la construcción de pozos.

Esta labor de recaudación no puede llevarse a cabo sin la implicación de los numerosos voluntarios que se encuentran repartidos por todo el territorio asturiano, casi un centenar de ellos, junto con doce mujeres voluntarias que colaboran con la sede central de Manos Unidas en Oviedo. Junto a todos ellos, Marta Fano reconoce la presencia de «cientos de personas, además, que participan de forma totalmente gratuita en momentos puntuales dando su tiempo, su trabajo, su dinero y su esfuerzo para poder realizar actividades con las cuales financiar estos proyectos de desarrollo».

Durante esta semana ha estado presente en Asturias el padre Agustino de la Asunción Philippe Muhindo Ndungo. Él es natural de la República Democrática del Congo aunque lleva años en viviendo en la Comunidad de su congregación en Madrid. A lo largo de estos días ha recorrido colegios y parroquias de Oviedo y Gijón contando su testimonio como misionero y como testigo de la labor de Manos Unidas en su país natal, donde pudo vivir de primera mano la construcción de varios proyectos financiados desde esta ONG. Un ejemplo de ello tuvo lugar en su propio pueblo, en la zona de Kivu Norte. Allí tenían una necesidad muy concreta y era contar con una escuela para que los niños pudieran acudir a clase de manera segura, tanto por las lluvias y el barro que anegaban las construcciones como por tener un edificio cercano ya que la escuela más próxima estaba a 5 kilómetros y los niños iban y venían con el peligro de la inseguridad que existe en la región, con militares rebeldes que podían reclutarles, tanto a los niños como a las niñas. «Los profesores redactaron este proyecto y me lo dieron y yo al regresar a España, porque estaba allí de vacaciones, lo traje, lo presenté en mi Vicaría y el proyecto cayó en manos de Manos Unidas», explica. «Fue, de verdad, un alivio muy grande la realización de este proyecto y se trabajó con toda la transparencia», reconoce el misionero que asegura agradecer «mucho» a Manos Unidas «su manera de trabajar», puesto que «no solamente fue dar el dinero y ahí os apañáis», sino que «el proyecto costó 85.000 euros y Manos Unidas lo fue entregando por partes. Cuando se terminaba la primera parte, se enviaban fotos del trabajo y el informe. Y entonces mandaban una segunda parte del dinero, y después la tercera parte. Me gustó mucho, tanto la manera de trabajar de Manos Unidas como también la confianza y el empeño de mi pueblo».

La segunda experiencia del padre Philippe con Manos Unidas tuvo lugar en la capital de su país, en Kinsasa. Allí, en un barrio periférico y muy poblado llamado Masina, se hacía urgente contar con una maternidad, puesto que las mujeres que tenían que dar a luz, se desplazaban varios kilómetros para contar con asistencia médica, algo que de noche podía agravarse por la inseguridad. «Se redactó un proyecto y se hizo llegar a la diócesis, y desde ahí, llegó a Manos Unidas, quien lo estudió y le dio luz verde. Finalmente se construyó una maternidad con 5.000 plazas. «La alegría de tantas mujeres que ya no tenían que recorrer kilómetros para dar a luz fue muy grande», explica el sacerdote.

jueves, 5 de febrero de 2026

Migrantes somos todos. Por Jaime Sanz Santacruz

Ha saltado la chispa y como nos gustan tanto los incendios… se armó el jaleo. Me temo que el fuego del que hablaba Jesucristo, —“fuego he venido a traer a la tierra y no quiero sino que arda” (Lucas, 12, 49)— era otro bien distinto.

La cronología de los hechos es sencilla y rápida. Anuncia el gobierno de la Nación que va a hacer una regularización de inmigrantes, en la que se calcula que se van a beneficiar cerca de medio millón de personas. Aclaran que no se les concedería la nacionalidad sino el permiso de residencia, absolutamente necesario para poder tener una contrato de trabajo o alquilar o comprar una vivienda y acudir a los servicios de sanidad y educación con pleno derecho.

El presidente de la CEE don Luis Argüello, hace unas declaraciones explicando que le parece una medida justa, y que ya había sido pedida por muchas organizaciones, algunas pertenecientes a la Iglesia con una ILP (iniciativa legislativa popular) que se presentó en abril de 2024, avalada por mas de 700.000 firmas. Algunos Obispos -no solo nuestro Arzobispo-, manifiestan que les parece bien la medida, como no podía ser de otra manera, faltaría más, pero que hay que poner un poco de orden en todo esto por motivos varios: posible colapso de los servicios sanitarios y sociales, y miedo de muchos ciudadanos a un aumento de la delincuencia por la falta de requisitos serios para la regularización. Cada uno lo hace con sus palabras y su estilo literario, pero pienso que son sentimientos compartidos por muchos.

Desde un punto de vista político, se entrevén razones ocultas de presuntos pactos subrepticios, porque a nadie se le escapa que el momento para tomar esta decisión es peculiar: casi dos años después de haberse recibido la ILP y como moneda de cambio de otras negociaciones y prebendas que más tarde o más temprano acabarán saliendo a la luz.

Y la chispa enciende la mecha. Saltan algunos hechos un basilisco sobre todo por las formas y maneras de decir, que sacadas de contexto pierden totalmente significado y cambian su sentido..

No se puede dudar, a mi al menos no se me ocurre, de que nuestro Arzobispo es el primer interesado en que los migrantes tengan cuanto antes regularizada su situación para no quedarse en un limbo jurídico que puede ser tierra fértil para delincuentes y que nos cueste un ojo de la cara mantener una situación provisional que se va alargando. Nadie puede dudar, y a mí no se me ocurre, que en esta tierra acogemos muy bien al que viene de fuera, y yo que volví después de muchos años de ausencia, lo he notado de nuevo. Nadie puede dudar, y yo no lo hago, del cariño que tiene don Jesús a todos estos hermanos nuestros en la fe, que nos enseñan a vivirla con una devoción que a veces nos avergüenza a la vez que nos enorgullece, porque no la vivimos con tanta intensidad y somos nosotros los que se la hemos dado, hace unos cuantos siglos.

Contaré por último, y creo que tengo autoridad para decirlo por el barrio en el que está mi parroquia, con más del 60 % de la población migrante, que hace unos meses, muy pocos, el propio Arzobispo me animó a hacer una labor en mi parroquia para ellos y se tomó además la molestia de ponerme en contacto con una organización que está haciendo una labor estupenda en otros sitios.

No quiero dejar de señalar que aquellos que se avergüenzan por sus declaraciones e invocan la Sagrada Escritura y el espíritu evangélico y unas cuantas encíclicas que quizá ni se han leído, no tienen el contacto diario que yo tengo con estos hermanos nuestros. No los atienden a diario, no los escuchan ni ayudan, no están en las acogidas de Cáritas diocesana (por cierto), no les administran los sacramentos ni les enseñan la fe y sólo están esperando que salte la chispa para quemar a lo bonzo a quien se le ponga por delante. Los manifiestos, queridos firmantes, no son es evangélicos.

¿Queremos hacer el favor de ayudar de verdad a estos hermanos nuestros necesitados, de ocuparnos de verdad de ellos y no hablar de lo que nosotros no hacemos o hacemos a medias?

Es necesario ocuparse del futuro y no ir poniendo parches con medidas populistas y quién sabe si reversibles si no sirven para lo que se emplean, y pensar en dos cosas de las que no he leído nada en esos textos: cómo incrementamos la natalidad en nuestro propio país, para evitar que tengan que venir de fuera a trabajar en lo que nosotros no queremos o no podemos hacerlo. Y hacer un pacto de Estado serio y despolitizado, para que de verdad seamos ese país que funciona y acoge a todos los que de verdad somos capaces de asumir de manera digna y provechosa, sin que se rebaje la calidad de nuestros servicios. Claro que queremos ser generosos, y lo somos muchas veces, pero nos encanta enzarzarnos en polémicas absurdas que nos hacen perder el tiempo.

La caridad exige decir las cosas con respeto y cariño, para que los que vienen de fuera puedan decir de nosotros: ¡mirad como se aman!. Cuando todos migremos al Reino prometido y se nos examine en el amor, ojalá se nos pueda poner buena nota.

Vídeo mensual del Papa

miércoles, 4 de febrero de 2026

Carnet de católico. Por Jorge González Guadalix

(De profesión cura) No lo tengo, ya ven qué cosas. Sí poseo uno que da fe de mi condición de sacerdote, pero parece que podrían ser cosas distintas, ya que raro es el día que no me encuentro con alguien repartiendo acreditación de católico o no según su peculiar creer y entender.

Entiendo, cosas mías, que católico es “quien está bautizado, cree lo que la Iglesia enseña y vive unido a ella".

Está bautizado en la Iglesia católica. Es que ya está bien de esas bobadas de que “Fulanito ni está bautizado ni es creyente, pero es más católico que tú porque ayuda a los pobres". Pues no. Fulanito a lo mejor es muy buena persona -que a ver qué es eso de ser buena persona- pero no es cristiano ni católico porque no está bautizado. Yo soy católico porque estoy bautizado en la Iglesia católica. A lo mejor o a lo peor mal católico, pero el bautismo manda.

Cree lo que la Iglesia enseña, TODO. Yo no sé si se han dado cuenta de que los carnets de católico se suelen repartir basándose en las cosas discutibles mientras se obvia lo imprescindible. Es decir, que, según los nuevos inquisidores, no eres católico porque cuestionas la forma de entender el derecho a la vivienda o el modo concreto de regularizar inmigrantes, cosas en cualquier caso más que discutibles con la doctina de la Iglesia en la mano. Sin embargo, estos mismos, doctrina de siempre como el derecho a la vida del no nacido, la transustanciación eucarística o la posibilidad de la condenación eterna las colocan en el apartado de doctrinas revisables según. Interesante. Hacemos dogma de fe lo discutible a la vez que los dogmas pasan al capítulo del según y y veremos.

Vive unido a la Iglesia. Pues claro. Demasiados supuestos católicos fetén que van a misa si conviene.

En el fondo nos encontramos con un deseo de acabar con la fe, la trascencencia, la vida eterna, el pecado para reducir todo a un buenismo tan zurdo como inconsistente. Eso sí, disfrazado de cristianismo auténtico, evangélico, misericordioso, solidario con los pobres y comprometido con el medio ambiente y el ambiente entero.

Los carnets de católico no existen, entre otras cosas porque eso supondría entrar en el alma de cada persona, y si nos hartamos de ese “no hay que juzgar” moderno y ese “de internis neque ecclesia” tan antiguo, pues mejor nos callamos todos y que cada cuál examine su fe especialmente con un buen confesor.

La inquisición existe. Ya lo creo que existe.

La emigración y el arzobispo. Por Fidel García

El arzobispo de Oviedo ha sido calumniado y vejado por unos políticos de extrema izquierda por su postura ante las medidas del Gobierno de intentar legalizar a más de 500.000 personas por motivos estrictamente electorales sin contar con el parlamento y para contentar a sus insaciables socios. Monseñor Jesús Sanz Montes es un obispo dialogante que expone con rigor y seriedad sus posturas sobre todas aquellas materias en las que está en juego la dignidad de la persona humana, opiniones que están fundamentadas en la doctrina moral de la Iglesia Católica. El serio problema de la emigración afecta realmente y directamente a los españoles, y debe ser analizado con seriedad y rigor. Según lo exige el Parlamento Europeo y rechazando la demagogia político-sindical.

El arzobispo de Oviedo no solo defiende una emigración justa y conforme a la ley, sino que ha dado muestras de apoyarla siempre que sea conforme con la legalidad vigente. Lo que no es justo es defender cualquier tipo de emigración ilegal o controlada por mafias que controlan los flujos migratorios como un negocio basado en el efecto llamada con lo que se perjudica muy seriamente a los emigrantes que están plenamente integrados y contribuyen a su bienestar personal y al social. Es un engaño para los mismos migrantes hacerles pagar dinero para prometerles derechos y condiciones de trabajo que nunca van a tener. A veces los políticos, por motivos estrictamente personales, toman medidas que influyen negativamente en la convivencia, y en la integración social necesarias.

El arzobispo no solo admite la postura de la Conferencia Episcopal sobre la emigración legal y la ilegal, sino que acepta las disposiciones de la Unión Europea en sus medidas sobre la emigración: "Garantizar asesoramiento jurídico gratuito a los solicitantes en todos los procedimientos administrativos. Garantizar que los menores no acompañados no sean sometidos a procedimientos fronterizos, a menos que supongan un riesgo para la seguridad. Garantizar que a las familias con niños se les ofrezcan condiciones de acogida. Pero si el solicitante es un peligro para la seguridad o el orden público, si ha engañado a las autoridades deben ser tomadas las medidas pertinentes".

La emigración es un problema muy humano, que no se puede utilizar como estrategia para cambiar censos electorales y ganar elecciones.

Manipulación, inmigración y comunión. En defensa del Arzobispo de Oviedo.  Por José Maria Varas Baizán



La manipulación, la mentira o las verdades a medias son armas arrojadizas que la izquierda política y mediática utilizan desde siempre con magistral destreza y así una vez más y ya son demasiadas, han dirigido su artillería contra el Arzobispo de Oviedo, Fray Jesús Sanz Montes, al que se la tienen jurada por no ser, como tantos otros, un obispo dócil y manso frente a los poderes establecidos.

Cualquier excusa es buena para atacar al Pastor de la Iglesia que peregrina por estas benditas tierras de Asturias, lo mismo les sirve una homilía, que unas declaraciones, que una carta o que un tuit ….hay que censurar al Arzobispo, para intentar así amedrentarle y de paso taparle la boca. La táctica ya es vieja y a lo largo de la historia ha funcionado con no pocos personajes públicos, incluidos numerosos obispos que ante el temor del “¿Que dirán de mi si fiel a mi conciencia y a mi deber de predicar el Evangelio, denuncio decisiones y situaciones que atentan contra el hombre, su dignidad y sus derechos inviolables?”…entonces lo más prudente será callarse, poniendo como parapeto la “prudencia” y como escudo la “misericordia”….

Pobre Iglesia si en su historia bimilenaria aquel grupo de pescadores de Galilea se hubiesen callado para no molestar a Herodes o a Caifás, que sería de nosotros si aquellos primeros mártires hubiesen dado su brazo a torcer aplaudiendo los excesos del Circo, los desmanes de los bacanales, la legalidad de la esclavitud o la tiranía del emperador reinante…..no se doblegaron, no se amedrentaron, no se callaron, aunque tuvieran que pagar su fidelidad al Nazareno con la sangre derramada en el coliseo de la gran urbe o aunque les acusaran de prender fuego a la mismísima Roma.

Los críticos con Fray Jesús no dejan de ser personajes cuando menos “curiosos”, aprovechan la mínima ocasión para “peregrinar a Roma” agarrados a los ropajes cardenalicios de una paisano de la tierrina y envueltos en la bufanda roja del omnipresente Padre Ángel, para llevarle a León XIV una imagen de la Santina de Covadonga, la Patrona de Asturias cuyo santuario se niegan a visitar en el día de su fiesta, aludiendo discrepancias con el Obispo Diocesano,…., curioso peregrino que con tanta “piedad” se postra ante el Santo Padre y que a renglón seguido niega la retransmisión por la TPA de la misa del día de Covadonga o que un día sí y otro también hace todo lo posible para cargarse la asignatura de religión en los centros de enseñanza del Principado mandando al paro a no pocos profesores de Religión Católica.

La última disculpa para atacar al Arzobispo ha sido el tuit publicado por Sanz Montes con motivo de la regularización en España de cientos de miles de inmigrantes , si se lee dicho mensaje con objetividad y sin afán manipulador, no se podrá encontrar en el mismo reproche alguno, el Arzobispo nos recuerda el mandato evangélico de acoger al extranjero :”Bienvenidos los inmigrantes , en cuyos rostros vemos el de Jesús,…., pero no caben todos y de cualquier manera”,….

Lo dicho por el prelado asturiano es obvio y evidente, todo proceso migratorio tiene que ser regulado, afirmar lo contrario es pura demagogia que lejos de solucionar el problema lo agrava y empeora, de esa demagogia solo se benefician las mafias que sin escrúpulo moral alguno utilizan a los inmigrantes como mera mercancía humana con la que trafican en pro de su propio y criminal enriquecimiento, la Ley debe ser respetada y es la mejor garantía para que no se vulneran los derechos de nadie.

Pero no son solo las mafias especializadas en el tráfico de personas las únicas beneficiarias de este proceso regulador,…, un Gobierno a la deriva, ahogado en el fango de una corrupción que le desborda de manera imparable, un Gobierno víctima de sus propias mentiras, secuestrado por los enemigos de España, sin presupuestos generales, sin apenas los mínimos apoyos parlamentarios, necesita crear constantes cortinas de humo para distraer a la opinión pública, terminado ya el “comodín” de Franco, “causante de todos los males desde el paleolítico hasta nuestros días”, agotado el filón del Valle de los Caídos, con la complicidad anuente de algún purpurado, desbordado por unos trenes que descarrilan y matan por decenas a honrados ciudadanos españoles, avergonzados ante el fracaso de ese “Akelarre” de funeral de Estado con tintes masónicos, acomplejados ante la reacción de las familias y del pueblo andaluz que exigió un funeral católico,…., ante la que está cayendo, había que abrir el paraguas de la inmigración ilegal y mezclarlo con la suspensión de la subida de las pensiones, para así una vez más engañar, manipular, tergiversar,…

Ante este panorama, que los Gobiernos de nuestra Nación y de nuestra Región con todos sus potentes satélites mediáticos, carguen contra un Arzobispo que un día tras otro nos demuestra una valentía y un coraje verdaderamente evangélicos, no resulta extraño, forma parte de ese laicismo arcaico, casposo y decimonónico del que siempre han hecho gala.

Lo más penoso es que haya “católicos” que firmen un manifiesto criticando e injuriando a su obispo, los nombres de los firmantes no nos sorprenden, son “viejos conocidos en los hervideros diocesanos”,…, aunque alguno hay que prevaliéndose de su condición de sacerdote y profesor del Seminario u otro de su oficio de “Delegado Episcopal”, arremeten con especial dureza,….., ¿Recordarán aquella solemne promesa de respeto y obediencia al Obispo que realizaron el día de su ordenación sacerdotal?,…..

Queda claro que en esta historia si alguien atenta contra la “comunión eclesial”, no es precisamente nuestro Arzobispo sino estos “progresaurios” que ya están tardando en dimitir de sus oficios diocesanos.

El autor es Hermano Mayor Honorifico y Fundador de la Hermandad de Jesús Cautivo de Oviedo