martes, 28 de julio de 2026

102° Aniversario del fallecimiento de Don Bernardo Cuesta Bances



Don Bernardo Cuesta Bances fue el párroco que pastoreó con devoción la grey de San Félix de Lugones (Asturias) desde 1877 hasta su fallecimiento el 28 de julio de 1924. Al cumplirse 102 años de su partida, su legado espiritual y humano sigue vivo como un eslabón fundamental en la historia y la memoria colectiva de esta comunidad parroquial. 

El eco de una vida entregada: 102 años del fallecimiento de D. Bernardo Cuesta Bances. Un pastor en el corazón de Lugones. A finales del siglo XIX, la localidad asturiana de Lugones vio llegar a un hombre cuya misión transformaría el tejido social y espiritual de la zona. D. Bernardo Cuesta Bances asumió la dirección de la parroquia en el año 1877. Durante casi medio siglo de ministerio ininterrumpido, no se limitó a la administración de los sacramentos. Se convirtió en un pilar comunitario, un consejero para las familias y un testigo directo del crecimiento de múltiples generaciones de lugoninos. 

La labor diaria de Don Bernardo quedó registrada con precisión en las páginas de los archivos eclesiásticos. En los libros parroquiales de bautismos, su caligrafía y su firma constatan cómo acogió en la fe a cientos de vecinos. Un ejemplo de ello es el bautismo en 1918 de figuras locales recordadas, como María de la Natividad Valdés Pevida (quien posteriormente adoptaría una vida contemplativa como la Hermana Ana Jacobina). Estos registros evidencian la constancia y el compromiso de un párroco que estuvo presente en los momentos más trascendentales de la vida de sus fieles. 

Su muerte y el nacimiento de un recuerdo imperecedero

Tras 47 años de incansable servicio pastoral, Don Bernardo falleció el 28 de julio de 1924. Su partida dejó un vacío profundo en la feligresía de la época, pero marcó también el inicio de un recuerdo institucionalizado en la comunidad. A pesar de que ya no quedan testigos directos que lo hayan conocido físicamente, la Parroquia de San Félix de Lugones mantiene viva su memoria en las efemérides anuales y en sus oraciones comunitarias, entendiéndolo como parte de esa "larguísima cadena que ha ido transmitiendo el Evangelio generación tras generación". 

El legado de la constancia

Recordar a D. Bernardo Cuesta Bances a los 102 años de su fallecimiento es un acto de justicia histórica y gratitud comunitaria. En un mundo caracterizado por la inmediatez y los cambios rápidos, su figura emerge como un símbolo de:

Fidelidad: Casi cinco décadas de permanencia y servicio en un mismo altar.
Cercanía: Un pastor que conoció las alegrías, dificultades y nombres de cada hogar de Lugones.

Identidad: Una pieza clave para comprender el arraigo eclesiástico y social de la villa de Lugones.

Su nombre permanece inscrito no solo en los viejos libros sacramentales, sino en los cimientos espirituales de un pueblo que no olvida a quienes dedicaron su vida entera a cuidarlo.

28 de Julio: San Melchor de Quirós, el Santu asturianu

San Melchor de Quirós no es solo una figura de la Iglesia católica; es un auténtico símbolo de identidad para el Principado de Asturias. Al ser el primer santo nativo de nuestra tierra, su figura une de forma única los valles mineros asturianos con las misiones del sudeste asiático del siglo XIX. 

Melchor García Sampedro nació en 1821 en la pequeña aldea de Cortes, perteneciente al concejo de Quirós. El paisaje abrupto, la dureza de la vida rural de la época y la profunda fe de su familia de labradores forjaron en él un carácter fuerte, austero y resiliente. 

Su brillante inteligencia lo llevó pronto a la Universidad de Oviedo, donde destacó como latinista y profesor. A pesar de tener un futuro cómodo asegurado en la capital asturiana, el joven quirosano decidió dejar atrás su tierra natal para entregarse a las misiones más peligrosas en Vietnam, donde acabaría martirizado en 1858.

Hoy en día, la memoria de San Melchor vertebra tres puntos geográficos clave de la diócesis. El Santuario de Cortes (Quirós) corazón de su devoción. Construido junto a su casa natal, este santuario es un lugar de peregrinación rodeado por las imponentes montañas del parque natural de Las Ubiñas-La Mesa La Catedral de Oviedo en cuya capilla de Nuestra Señora de Covadonga se custodia la mayor parte de sus reliquias, regresadas desde Vietnam. Y Covadonga, Santuario muy querido para San Melchor desde niño donde se conserva una reliquia suya bajo el altar así como una imagen suya representado como obispo en la capilla del Santísimo.

Cada 28 de julio, la Archidiócesis de Oviedo celebra al Santo asturiano. Cientos de asturianos de todos los concejos se desplazan hasta Quirós para participar en la tradicional misa folclórica. La celebración se inunda con el sonido de las gaitas, los bailes regionales y el reparto de "pan de escanda" (un cereal autóctono muy vinculado a la zona). Para los habitantes de Quirós (llamados quirosanos), el santo es un motor de orgullo local y un referente que ha llevado el nombre de su concejo a los altares de todo el mundo. 

lunes, 27 de julio de 2026

El Cristo del Pasadizo (Catedral de Oviedo)

(jorgefernandezsangrador.com) Algo la serenó instantáneamente: la lámpara alumbraba la imagen de un Ecce Homo colocado en una especie de hornacina poco profunda. Era un bajorrelieve del tamaño de un cuadro de habitación. Sobre el marco, apenas perceptible, se destacaban las manos de Jesús atadas con una cuerda de esparto. La expresión de su rostro era tan dulce, tan dolorida, que Lena olvidó su miedo y trató de sonreírle con ternura.

-No te apures -le dijo, con la naturalidad con la que le hablaba siempre-. Yo desataré tus manos y te haré compañía. No tengas miedo a las sombras.

Le pareció que el Cristo crecía en su cuadro, que se acercaba a ella. Los dedos temblorosos de la muchacha acariciaron las atadas manos del Ecce Homo. Entonces se dio cuenta de que la imagen permanecía en su sitio, en su natural tamaño, y era ella la que se había acercado a Jesús y, puesta sobre las puntas de los pies, lograba alcanzarlo. De cualquier modo, aquella compañía le resultaba grata y disipaba su miedo.

Debajo del Ecce Homo, iluminada apenas por la vacilante llama de la lámpara, había colgada una tabla de madera carcomida. Difícilmente podía leerse la inscripción, casi borrada por la pátina del tiempo. Lena fue deletreándola con gran esfuerzo: «Tú que pasas, mírame… Contempla un poco mis llagas… y verás cuán mal me pagas… la sangre que derramé».

Volvió a levantar los ojos hacia la imagen y le pareció que aquella sangre se mantenía aún fresca sobre su rostro. En verdad, ella le había pagado mal aquella sangre derramada por la redención de los hombres.

Sugestionada por el lugar, por la penumbra, en gran parte actuando bajo la excitación nerviosa que la escena del claustro le había producido, sintió que las rodillas se doblaban dóciles y, postrada sobre las losas, deshizo en llanto la angustia que la oprimía. Unos sollozos nerviosos la sacudían con violencia, pero aquella descarga le hizo bien. Y se fue tranquilizando.

Acabó por sentirse invadida por una sensación dulce, una sensación nueva para ella… Su espíritu se aquietaba, y allí, a los pies de la imagen del Cristo del pasadizo, empezaba a disfrutar una paz hasta entonces desconocida.

Dolores Medio, Nosotros, los Rivero (Oviedo, 1953), capítulo 17.

Nombramientos en otras diócesis de sacerdotes asturianos

Obispado de Alcalá de Henares

Con fecha 17 de junio de 2026, el Sr. Obispo complutense, Monseñor Antonio Prieto Lucena, ha tenido bien nombrar al sacerdote Rvdo. Sr. D. Alejandro Rodríguez Catalina. Adscrito a la parroquia de Ntra. Sra. de la Asunción de Ambite de Tajuña. Cesa como Párroco de San Cristóbal de Alalpardo y Administrador parroquial de la Inmaculada Concepción de Valdeolmos (Madrid).

Obispado de San Cristóbal de la Laguna

Con fecha 7 de julio el obispo nivariense Monseñor Eloy A. Santiago Santiago tuvo a bien nombrar al Rvdo. Sr. D. Ramón Luis García Guardado, Párroco de Ntra. Sra. de la Caridad, en La Caridad; de Ntra. Sra. La Luz, en La Luz y Nuestra Señora del Carmen en Lomo Colorado (Arc. Tacoronte). Cesa de administrador parroquial de la parroquia de Nuestra Señora de la Paz y la Unión, en La Cuesta, La Laguna.

Arzobispado de Madrid

Con fecha 27 de julio, el Cardenal arzobispo matritense Monseñor José Cobo Cano tuvo a bien nombrar al Rvdo. Sr. D. Manuel Fanjul García: Adscrito a Nuestra Señora de los Ángeles.

En la misma fecha de hoy 27 de julio, el Cardenal Arzobispo de Madrid, Monseñor José Cobo Cano ha tenido a bien nombrar al sacerdote Rvdo. D. José Manuel Lanas Coto: Párroco de San Félix de Madrid. Cesa como capellán de las Hermanitas de los Pobres

domingo, 26 de julio de 2026

Reflexión en la fiesta de San Félix. Por Joaquín Manuel Serrano Vila


En este día nuestra Parroquia se reune para celebrar la memoria de San Félix, nuestro patrono. Un testigo heróico de la fe que derramó su sangre en el año 304 durante la gran persecución de Diocleciano. Su vida y su martirio no son reliquias del pasado, sino un espejo en el cual debemos mirarnos hoy para reavivar nuestro propio compromiso con el Evangelio.

A continuación, quiero compartir tres grandes enseñanzas que nos deja su testimonio:

1. El valor del compromiso

San Félix no fue obispo, ni sacerdote, ni monje; fue un comerciante que entendió que su profesión no era un obstáculo para la fe, sino su principal plataforma de misión. Viajó desde el norte de África hasta Gerona simulando negocios materiales, pero su verdadera mercancía era el tesoro de la Palabra de Dios. Esto nos enseña que la santidad no está reservada a los templos. Tu lugar de trabajo, tu familia y tu entorno social son la "Gerona" actual donde estás llamado a anunciar a Cristo con integridad y caridad, aún a riesgo del rechazo y estigmatización social, martirio sin sangre de nuestro tiempo.

2. La fe inquebrantable en la tribulación

Las actas de su martirio nos narran que Félix sufrió torturas desgarradoras antes de entregar su vida. El prefecto Daciano le ofreció salvar el cuerpo si renunciaba a Dios, pero Félix prefirió salvar su alma. En un mundo que nos presiona constantemente para que compremos una paz barata a cambio de silenciar nuestras convicciones morales, San Félix nos recuerda las palabras del Evangelio: "El que pierda su vida por mi causa, la encontrará". Su perseverancia nos demuestra que quien confía plenamente en el Señor jamás se siente abandonado.

3. Morir como el grano de trigo para dar fruto

San Félix es el primer mártir documentado de Gerona, y su sangre se convirtió en la semilla de una comunidad cristiana vigorosa que perdura hasta nuestros días. El imponente templo levantado sobre su sepulcro, la actual Basilica de San Félix , es el testimonio físico de un triunfo espiritual. El grano cayó en tierra en el siglo IV, murió, pero sigue alimentando nuestra fe en pleno siglo XXI. Su memoria nos invita a preguntarnos: ¿estamos dispuestos a desgastarnos y "morir" a nuestro egoísmo para que otros conozcan el amor de Dios?…

Señor Dios, que diste a San Félix de Gerona el valor de proclamarte como único Salvador a costa de su propia vida, concédenos por su intercesión la gracia de una fe valiente; que no tengamos miedo de ser mensajeros contracorriente en medio del mundo y que nuestras vidas reflejen siempre la alegría inquebrantable de pertenecerte. Amén.

Evangelio Domingo XVII del Tiempo Ordinario

Lectura del santo evangelio según san Mateo 13, 44-52

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente:

«El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra, lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante de perlas finas, que al encontrar una de gran valor se va a vender todo lo que tiene y la compra.

El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran.

Lo mismo sucederá al final de los tiempos: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno de fuego. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.

¿Habéis entendido todo esto?».
Ellos le responden:
«Sí».
Él les dijo:
«Pues bien, un escriba que se ha hecho discípulo del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando de su tesoro lo nuevo y lo antiguo».

Palabra del Señor 

San Joaquín y Santa Ana: la Iglesia celebra a los abuelos de Jesús y la Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores

(Infovaticana) La Iglesia celebra este 26 de julio la memoria litúrgica de san Joaquín y santa Ana, padres de la Virgen María y abuelos de Jesús según la tradición cristiana. La festividad coincide, además, con la VI Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores, instituida por el papa Francisco y celebrada este año bajo el pontificado de León XIV.

Con motivo de esta jornada, el Papa difundió el pasado mes de junio un mensaje centrado en el lema «Yo no te olvidaré» (Is 49,15), en el que invita a redescubrir el lugar de las personas mayores en la vida de la Iglesia, anima a visitar a los abuelos y a quienes viven en soledad, y agradece el testimonio y la oración de tantos ancianos que sostienen diariamente a la comunidad cristiana.

Los padres de la Virgen María

Los Evangelios no ofrecen información sobre los padres de María. La tradición que los identifica como Joaquín y Ana procede principalmente de antiguos escritos apócrifos, especialmente el Protoevangelio de Santiago y el Evangelio del pseudo-Mateo, que inspiraron posteriormente la devoción popular y la iconografía cristiana.

Según esa tradición, Joaquín y Ana vivían en Jerusalén y permanecieron largos años sin poder tener hijos. En la mentalidad judía de la época, la esterilidad era considerada una señal de ausencia de la bendición divina, circunstancia que les ocasionó sufrimiento y humillaciones.

Tras un tiempo de intensa oración y penitencia, un ángel anunció por separado a ambos que serían padres. De ese anuncio nació María, a quien, según la tradición, presentaron en el Templo cuando cumplió tres años para consagrarla a Dios.
Una devoción con siglos de historia

El culto a san Joaquín y santa Ana surgió primero en las Iglesias orientales y posteriormente se extendió a Occidente.

En 1481, el papa Sixto IV incorporó la fiesta de santa Ana al Breviario Romano y fijó su celebración el 26 de julio. Poco más de un siglo después, Gregorio XIII extendió su memoria litúrgica a toda la Iglesia latina. La celebración de san Joaquín fue introducida posteriormente y experimentó diversos cambios de fecha hasta que, con la reforma litúrgica de 1969, ambos esposos quedaron unidos en una única memoria litúrgica el 26 de julio.

«Yo no te olvidaré»

En su mensaje para la Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores, León XIV tomó como hilo conductor las palabras del profeta Isaías: «Yo no te olvidaré», recordando que el amor de Dios alcanza a cada persona y constituye una respuesta frente a la soledad y al olvido que experimentan muchos ancianos.

El Pontífice advirtió que, con frecuencia, las personas mayores corren el riesgo de quedar relegadas al anonimato, especialmente cuando viven solas o permanecen hospitalizadas, donde su identidad puede verse reducida «al número de su cama o a su patología».

Por ello, afirmó que esta jornada quiere recordar que la Iglesia está llamada a ser «madre de todos» y que en cualquier etapa de la vida cada persona sigue siendo hijo o hija de Dios.

Una invitación a visitar a los mayores

León XIV dirigió una llamada especial a los jóvenes para recuperar la costumbre de visitar a los abuelos, a los mayores de la propia familia y también a quienes no reciben visitas.

El Papa les pidió llevarles «la cercanía y el afecto» de la Iglesia para que el lema de la jornada se traduzca en encuentros concretos. En este contexto recordó una reflexión de su encíclica Magnifica humanitas, donde señala que, aunque las tecnologías multiplican las conexiones, «el corazón humano conserva una necesidad irrenunciable de proximidad».

La ancianidad como tiempo de fe y esperanza

El mensaje también presenta la vejez como un tiempo privilegiado para profundizar en la relación con Dios. León XIV recuerda que nunca es tarde para iniciar o retomar una vida espiritual y anima a vivir la propia fragilidad como una oportunidad para abrirse a los demás y confiar más plenamente en el Señor.

Finalmente, el Papa agradece a los mayores el apoyo constante que ofrecen a la Iglesia mediante su oración, especialmente a través del rezo del santo rosario, y les exhorta a unirse a su petición por la paz en un mundo marcado por la guerra y la violencia social, confiando en que Dios «nunca se olvida de nosotros».