viernes, 26 de febrero de 2016

Cardenal Blázquez: «¿Por qué es necesario cambiar los acuerdos con la Santa Sede?»



(Cope) «Nos llena de perplejidad. Las elecciones dejaron una situación insólita en los últimos decenios.Tengo la impresión de que no se terminan de gestionar adecuadamente los resultados por parte de los partidos políticos».

Sobre los acuerdos con la Santa Sede, cuya revisión incluye el pacto alcanzado entre PSOE y Ciudadanos, Mon. Blázquez se pregunta; «¿por qué es necesario cambiarlos? ¿en qué se necesitan cambiar? ¿se trata de denunciarlos en totalidad?». Asegura que «pueden ser y deben ser revisados si es necesario» si bien afirma que «da la sensación que es un latiguillo, un recurso fácil. Me parece que esta cuestión tenemos que tratarla con seriedad».

El presidente de la CEE ha recordado que estos acuerdos «están firmados en la onda de la aprobación de la Constitución» y que según ellos, «el Estado es aconfesional, es decir, no tiene ninguna religión y que los ciudadanos tendremos la religión que creamos oportuna». Para ellos ha pedido «respeto» y que «el gobierno sirva a este ejercicio de libertad religiosa».

En esta línea, el purpurado deja claro que la «libertad religiosa es un derecho fundamental reconocido en el ámbito cultural en que nos movemos. Significa que cada ciudadano tiene derecho -tanto privadamente como asociadamente-, a vivir en el ámbito y la libertad religiosa y que nadie tiene derecho a imponerle el ejercicio de ninguna religión, ni impedírselo y que el Estado debe facilitarlo».

El también arzobispo de Valladolid ha asegurado «no entender» la eliminación de los nombres religiosos de los callejeros de algunas ciudades, como es el caso de Sevilla. «Si hay personas que tienen un significado importante para una ciudad o pueblo, ¿por qué no se va a mantener su memoria?«, se ha preguntado.» Un callejero es un mosaico con cuyas teselas se puede trazar la historia de una ciudad. A veces hay personajes importados que no tienen ninguna significación para un lugar determinado y que obedecen a modas que se imponen sin la suficiente reflexión».

El cardenal también ha recordado que en Italia se ha aprobado una ley sobre la convivencia de personas del mismo género y que «no se llama matrimonio». «¿Por qué se va a llamar matrimonio si ya tiene una determinación concreta en la forma de expresarnos, en el diccionario, en nuestra tradición lexicográfica? ¿Por qué se va a cambiar?. Es muy distinto llamar matrimonio a la unión de dos personas del mismo sexo que llamar una unión estable, también regulada jurídicamente. Pero que no se introduzcan corruptelas y una interrogante sobre la identidad misma del matrimonio que tiene siglos de historia».

En el ámbito económico, el cardenal Ricardo Blázquez se ha referido al sistema de asignación tributaria. «No es un impuesto propiamente dicho». «El ciudadano, con obligación de declarar, tiene la capacidad de asignar una mínima parte de los impuestos que paga. Eso es un respeto a la libertad religiosa y a sus derechos. Asignan a favor de la Iglesia no sólo los católicos practicantes, sino también otras personas a la luz del servicio que presta la Iglesia a la sociedad». En esta línea el cardenal ha recordado las palabras del Papa en las que asegura que 'tenemos que tender puentes y no levantar muros'. «La asignación tributaria es una forma concreta de colaborar los ciudadanos al servicio de las necesidades de la Iglesia que después repercute en beneficio para todos». Un sistema que ha definido como «correcto, que respeta la libertad religiosa y democrático».

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