(Jesuitas Asturias) Este martes 19 de mayo, el delegado de la Plataforma SJ de Asturias, José María Rodríguez Olaizola, acompañado por Luis Antuña, coordinador de la RIA (Red Ignaciana de Asturias) ha tenido un encuentro con la prensa asturiana para explicar la postura y próximos pasos que la Compañía de Jesús se plantea en torno a la polémica sobre el monumento de Simancas situado en el parking del colegio Inmaculada, y la orden del Principado de retirarlo en un plazo de cuatro meses.
Antes de entregar un comunicado, en el que se explican con detalle los próximos pasos y los motivos que llevan a la Compañía, el jesuita explicó en cinco puntos la posición actual de la Compañía de Jesús:
Uno. Creemos que se debe mantener el monumento, por su valor artístico, por su sentido, y porque es posible y factible una reforma que no afecte a dicho valor y sin embargo sea coherente con los objetivos de la ley de memoria democrática. Ello pasaría por sustituir la placa por una alusiva al centro escolar, y en todo caso pactar alguna explicación sobre el origen del monumento. Téngase en cuenta que la representación escultórica, una cruz sostenida por dos ángeles, es perfectamente asumible desde el ideario cristiano de un colegio como el Inmaculada.
Dos. Creemos que la mayoría de la población de Gijón respaldaría una solución como esta. Por supuesto que hay personas que piensan que el único camino es la eliminación total, y otras que consideran que es absolutamente intocable, pero nosotros pensamos que en estos tiempos de polarización, la búsqueda de consensos es la mejor herencia que podemos haber recibido de la historia. La decisión de retirarlo solo va a generar polémica y malestar en la mayoría de la población.
Tres. En este sentido nuestra propuesta se enmarca en la misión de la Compañía de Jesús al servicio de la reconciliación, que se ha de concretar en pasos concretos al servicio del diálogo, evitar la crispación, y solucionar los problemas en lugar de agudizarlos. Agradecemos y pedimos que se opte por la vía del diálogo y no la del conflicto, por la serenidad y no la polarización, y por la búsqueda de concordia y no el enfrentamiento, que solo puede servir para reabrir heridas y generar división.
Cuatro. La Compañía de Jesús ya propuso en 2018 este cambio, antes de que hubiera todos estos procedimientos, y se denegó la autorización por estar el monumento catalogado y protegido por el catálogo urbanístico de Gijón.
Cinco. Ello nos pone además en una situación que para nosotros es en este momento un callejón sin salida. Por una parte se nos ordena retirar el monumento, pese a las alegaciones que hemos presentado y que seguimos considerando válidas. Por otra parte, el Ayuntamiento ya ha advertido que no va a dar los permisos por los motivos expresados. Por nuestra parte, además, no sabemos lo que implica esta retirada. ¿Se supone que debemos conservar el monumento? ¿Se puede retirar sin destruirlo? Hemos pedido un informe sobre ello.
Nos vemos abocados a la via judicial, para solicitar una vía que permita mantener el monumento siendo fieles a lo señalado en la ley de memoria histórica cuando hay conflictos. No vemos el sentido de insistir en las alegaciones -aunque las mantenemos- ante la misma instancia que ya las ha rechazado, sino que creemos que es necesario en este punto el recurso contencioso administrativo, y por el momento solicitaremos la paralización de la resolución.
COMUNICADO DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS SOBRE EL MONUMENTO DE LA INMACULADA
La Compañía de Jesús se ve abocada a interponer recurso contencioso administrativo (Sala de lo Contencioso del TSJA) frente a la Resolución de la Consejería de Ordenación del Territorio Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos – Instituto de la Memoria democrática del Principado de Asturias, dentro del plazo legalmente establecido, con el fin de intentar preservar un grupo escultórico protegido y de carácter religioso, presidido por una Cruz, que creemos debe de ser un espacio de reconciliación, una vez se acuerde su resignificación conforme recoge la normativa vigente en materia de memoria histórica. Este proceso de resignificación ya fue impulsado por la Compañía de Jesús en el año 2018, mediante una solicitud administrativa ante el Ayuntamiento de Gijón de limpieza del conjunto escultórico y sustitución del frontis del mismo, por un texto referenciado al Colegio de la Inmaculada, escudo colegial y año de fundación (1890). Aquel proceso administrativo concluyó con una denegación de la licencia al encontrarse el mismo catalogado.
Ahora, 8 años después, nos encontramos ante un procedimiento contencioso administrativo instado por el Principado de Asturias que plantea su desmontaje y retirada del espacio privado en el que se encuentra. A todo ello, el Ayuntamiento de Gijón, en defensa del ordenamiento urbanístico ha informado que no va a autorizar dicha intervención sobre el conjunto. La Compañía de Jesús ha venido insistiendo en sus Alegaciones a los procedimientos administrativos en marcha, que frente a la retirada del grupo escultórico, hay otras maneras de conciliar la memoria histórica y el valor artístico de una fachada catalogada y protegida por el vigente catálogo urbanístico de Gijón. En nuestro entender solo deberíamos actuar sobre el texto del frontis. Si a ello añadimos el texto explicativo de resignificación que se entienda más adecuado, creemos haber avanzado en el cumplimiento de la ley. La Compañía expresa y reitera su voluntad de trabajar con todas las administraciones implicadas para armonizar una solución equilibrada, fruto de una búsqueda consciente y responsable que nos aleje de radicalidades y contribuya a una convivencia más justa y reconciliada. Con este planteamiento también damos respuesta desde uno de los ejes de nuestra misión que es la búsqueda de la reconciliación, un principio ya presente en el documento fundacional de la Compañía de Jesús, y reafirmado en la 36ª Congregación General de 2017, cuyo primer decreto sitúa la reconciliación en el centro de nuestra labor. Somos los primeros interesados en promover los valores de verdad, paz, reparación y garantías de no repetición, plenamente alineados con los objetivos de la memoria democrática, siempre que su aplicación se realice desde criterios no sectarios y respetuosos con la complejidad histórica. Creemos que en torno al monumento que es objeto de discusión hay muchas sensibilidades. Hay quien pide su retirada total, y quien insiste en que no se toque de ninguna manera. Pero también hay mucha gente que, comprendiendo su origen e historia, y atendiendo a la ley de memoria histórica, ve razonable el pensar en un cambio del texto, sin por ello perder el valor artístico de la escultura de Manuel Álvarez Laviada, que siendo además un motivo religioso (dos ángeles y una cruz) es perfectamente compatible con el ideario religioso del centro donde se encuentra. Creemos que las medidas para responder a la posible demanda social en torno al monumento han de ser proporcionadas y tener en cuenta todas esas sensibilidades.
Desde el dialogo abierto, sin imposiciones, tendemos la mano a las administraciones involucradas en búsqueda de un acuerdo de resignificación, consensuada con la Dirección General de Memoria Democrática, que conlleve dejar sin efecto el proceso de retirada instado por el Principado de Asturias y que permita acercar posiciones con el Ayuntamiento de Gijón respecto a su catalogación.
Gijón 19 de mayo de 2026







