lunes, 9 de febrero de 2026

«40 Días por la Vida» lanza su campaña de Cuaresma 2026 con una aplicación móvil para coordinar a 6.500 voluntarios

(InfoCatólica) Un año más el Miércoles de Centiza también supone el inicio de la campaña de 40 Días por la Vida. El próximo 18 de febrero comienza su campaña de Cuaresma 2026, que se extenderá hasta el 29 de marzo en 25 ciudades españolas. La organización internacional provida contará con unos 6.500 voluntarios coordinados a través de una aplicación móvil exclusiva, ya disponible en las principales plataformas digitales.

La campaña mantendrá su eje central en las vigilias de oración pacífica ante abortorios, en un contexto donde solo en 2024 se registraron al menos 106.172 abortos quirúrgicos en España.

Nueva herramienta digital para optimizar la coordinación

La principal novedad de esta edición será la puesta en marcha de una aplicación móvil exclusiva que facilitará la gestión de las vigilias y la coordinación entre los miles de voluntarios distribuidos por toda la geografía española. Para participar por primera vez en la campaña, los interesados deberán inscribirse en la página web de la organización aportando nombre, apellidos, correo electrónico y número de teléfono móvil. Una vez completado el registro, podrán seleccionar la campaña de su ciudad y acceder a la aplicación, disponible tanto en Google Play Store como en Apple App Store.

La herramienta digital responde a la necesidad de optimizar la organización interna de las 25 campañas previstas para esta Cuaresma, que tendrán lugar en Albacete, Alicante, Barcelona, Bilbao, Burgos, Castellón de la Plana, Córdoba, San Sebastián, El Puerto de Santa María, Elche, Gerona, Gijón, Madrid, Murcia, Málaga, Oviedo, Pamplona, Sevilla, Talavera de la Reina, Tarragona, Toledo, Torrevieja, Valencia, Valladolid y Vitoria.

El ayuno como pilar de la campaña

Nayeli Rodríguez, coordinadora de 40 días por la vida, subraya la importancia del ayuno en los resultados de la iniciativa: «Sabemos por anteriores campañas que en las ciudades donde más se ayuna es donde más mujeres se salvan de abortar». La organización pretende poner especial énfasis en esta práctica durante la presente campaña, junto con la oración pública ante los abortorios.

Según la coordinadora, la presencia física ante estos centros no solo busca evitar que las madres aborten, sino «tocar el corazón de todos los que tienen relación con este crimen». La organización considera esta práctica la forma óptima de visibilizar el problema del aborto y ofrecer el testimonio público de la fe como reparación, alternativa y remedio.

El aborto en España: datos oficiales y modalidad farmacológica

La campaña se desarrolla en un contexto donde, según cifras del Ministerio de Sanidad, en 2024 se practicaron al menos 106.172 abortos quirúrgicos en España. A esta cifra se debe sumar una cantidad no cuantificada de abortos químicos o farmacológicos, modalidad que la organización pretende visibilizar especialmente en esta edición.

Según recientes informes citados por la organización, el aborto químico puede llevar al 4,6% de las mujeres que lo practican a urgencias, a un 7% a procedimientos quirúrgicos y a más del 10% a experimentar episodios adversos graves o potencialmente mortales. Estos datos contrastan con el discurso oficial sobre la seguridad de esta práctica.

La realidad del exterminio de los síndrome de Down

Las campañas tendrán lugar, además, en un contexto que la organización califica de ''auténtica eugenesia'', señalando que el 95% de los niños diagnosticados con síndrome de Down son abortados, según cifras de Down España. La organización estima que en España hay actualmente unas 35.000 personas con síndrome de Down, en contraste con las 300.000 de hace 40 años.

Testimonios de vidas salvadas

40 Días por la Vida aporta testimonios concretos de resultados obtenidos en campañas anteriores. Solo en la última edición, al menos 166 vidas fueron salvadas de forma directa en abortorios de todo el mundo, lo que fue acompañado de la renuncia de empleados y el cierre del centro más grande del planeta, ubicado en Houston.

Dos de esas vidas fueron salvadas durante la última campaña en la madrileña clínica Dator, cuando una mujer se acercó a los voluntarios. Según el testimonio de los voluntarios de Madrid, la mujer ya había abortado una vez y a raíz de ello había entrado en depresión e incluso había intentado quitarse la vida. Su situación inestable la empujaba a plantearse el aborto de nuevo, pero no quería pasar otra vez por lo mismo.

La mujer abandonó la clínica marcada por el consuelo y la esperanza. Dos días después, informó de que había decidido tener a su hijo, que nacerá este mes de junio.

Más de dos décadas de lucha internacional a favor del derecho a vivir

Tras más de dos décadas de campañas en todo el mundo, 40 Días por la Vida se ha consolidado como referente internacional en la militancia espiritual provida. La organización reporta un cómputo de, al menos, 26.144 vidas salvadas, 184 abortorios clausurados y 275 trabajadores de la industria del aborto que han renunciado a sus empleos.

La iniciativa consiste en una campaña de 40 días coordinada internacionalmente que tiene como objetivo poner fin al aborto a través de la oración y el ayuno, el alcance comunitario y una vigilia pacífica durante todo el día frente a los negocios de aborto.

Santoral del día: Santa Apolonia

(COPE) Seguimos recorriendo el Calendario Santoral hoy con una joven mártir. Porque hoy recordamos a Santa Apolonia, cuya vida transcurre en Alejandría. Bautizada y educada en la Fe por sus padres, ha hecho firme propósito de renunciar a casarse para consagrarse de lleno al Señor. Todos la conocen por su bondad y sencillez.

Su amor por el Señor salta a la vista. Pero la persecución arrecia golpeando duramente a los cristianos, y en una de las detenciones es apresada Apolonia. En aquel momento y en aquellos lugares no era fácil ser discípulos de Cristo. Los captores le obligan a apostatar de Jesucristo, tentación que ella rehuye con firmeza.

Intenta de nuevo animarla a que adore a los ídolos, pero ella rechaza esa tentación. Entonces comienza la tortura que es arrancarle de forma brutal los dientes uno a uno, pero la joven nos e queja sino que lo asume unida a Cristo en la Cruz. Al intimidarla con echarla a la hoguera, le dejan que decida por su propia voluntad.

A la vista de todos ella misma se arroja dejando claro su amor por Dios, que llega al punto de dejarse quemar viva por Él. Algunos fieles recogieron sus dientes y demás cenizas, repartiéndolos por diferentes Iglesias a modo de reliquias. Por este motivo, Santa Apolonia es Patrona de los odontólogos y abogada en las enfermedades dentales.

domingo, 8 de febrero de 2026

''Vosotros sois la sal''. Por Joaquín Manuel Serrano Vila


En este V domingo del Tiempo Ordinario la Palabra de Dios nos hablará de cómo en nuestro seguimiento de Jesús hemos de tener presente que hemos de ser sal y luz en medio de nuestro mundo, y esto sólo se encarna cuando no cooperamos con el mal, cuando sabemos ver el bien en todo y en todos, especialmente en los que más sufren. La primera lectura del profeta Isaías es un aldabonazo nuestra conciencia cuando dice: "parte tu pan con el hambriento". Qué bien nos viene esta invitación en el día en que celebramos la Campaña de Manos Unidas contra el Hambre. Podemos pensar, tal Vez, que no está en nuestras manos que el hambre desaparezca, y es cierto; quizás no tenemos los medios para que sea una realidad que todo el mundo tenga su pan de cada día; sin embargo, y aunque la obligación de acabar con el hambre en el mundo le corresponde a los gobiernos que manejan el dinero de los impuestos de todos, con nuestra aportación, oración y cooperación hoy, podremos lograr que el próximo año igual algunos tengan un poco menos de hambre. El salmista nos dice: ''el justo brilla en las tinieblas como una luz'': ¿Qué significa ser justo? ¿Quién es justo?... En medio de nuestro mundo, donde tantas veces da la impresión de que el mal se sale con la suya, donde las noticias malas duplican a las buenas, donde cada cual consideramos que el mal o los malos son los otros, que los equivocados son los demás y que únicamente yo tengo razón, las palabras del salmista nos interrogan. Y es que el justo es aquel que camina en la ley del Señor, el que cumple los mandamientos y vive sin doblez, consciente de que a Dios no le puede engañar nadie. 

En estos últimos domingos estamos avanzando en la lectura de la epístola de San Pablo a los Corintios, y en la que hoy afirma sin rodeos que ''nunca entre vosotros me precié de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y éste crucificado''... La comunidad de Corinto le dio muchos dolores de cabeza al Apóstol, y él pronto se dio cuenta que la mejor catequesis que les podía regalar era explicarles el sentido profundo de la Cruz. Lo que aparentemente fue un fracaso y una frustración, pronto se convirtió en la mayor victoria, con ese estilo inconfundible y de confusión que al mismo tiempo que tiene Dios, manifestando su fuerza en la debilidad. Sólo Él logró hacer de un símbolo de tortura repugnante el mayor símbolo de amor de la historia. Pablo no era un ignorante; era una persona culta, pero experimentó en su peregrinar apostólico cómo había lugares donde las personas no se les podía hablar únicamente con palabras, sino con el corazón. La ciudad de Corinto tenía un fuerte presencia griega y de otras culturas; se daba mucho valor a las ideas filosóficas y a otras teorías, por lo que San Pablo se desvincula de entrada de debates intelectuales, y por ello afirma: ''cuando vine a vosotros a anunciaros el misterio de Dios, no lo hice con sublime elocuencia o sabiduría''. Pero poco tenían que ver esa sabiduría filosófica con la sabiduría de Dios que difícilmente encaja con los criterios de nuestro mundo. El Apóstol no se avergüenza de reconocer sus límites, por eso afirma ''También yo me presenté a vosotros débil y temblando de miedo; mi palabra y mi predicación no fue con persuasiva sabiduría humana, sino en la manifestación y el poder del Espíritu, para que vuestra fe no se apoye en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios''. No nos quedemos en sabiduría humana, sino vivamos nuestra fe desde el Espíritu. También, con frecuencia, la mundanidad entra en nuestra espiritualidad, y aplicamos a la vida de fe criterios del mundo que no le son propios. 

En el evangelio de este domingo, tomado del capítulo 5 de San Mateo, nos habla de la importancia de ser "sal de la Tierra y luz del mundo", algo de lo que Jesús habla en su Sermón de la Montaña. Es una llamada directa que nos hace el Señor, sencilla y fácil de comprender. Si no somos luz que disipa oscuridades y da calor, sino somos sal que da sabor, conserva y cura, no estamos viviendo lo que espera el Maestro de nosotros. Quizás hoy estas parábolas, o ejemplos que utiliza el Señor, puedan parecernos insignificantes, pero pensemos en el momento en el que son dichas: ¡Cuánto valor tenía entonces poder tener sal y poder tener luz!... Pero esta invitación y reclamo de Jesucristo para nosotros sigue teniendo su misma actualidad y vigencia. Si somos la sal que se vuelve sosa, que no conserva y permanece, que no es símbolo de alianza y valor, ésta terminará por ser pisada por la gente. Podríamos pensar que ''ser pisados'' sería lo mismo que llevados por la corriente del mundo; es lo que pasa cuando perdemos la esencia de nuestro ser católico... Decir, que continuamos con el Sermón de las Bienaventuranzas; no es un comentario adicional, es que no podemos ser luz y sal si las bienaventuranzas no se encarnan en nuestro día a día. La radicalidad del evangelio pasa por ello, siguiendo los pasos del Mesías, el cual nos encaminan a su Reino. El seguimiento de Jesús no es algo de pasatiempo, no es para unas horas o días, ni para ser cristiano de palabras. Hay que ser cristiano viviendo, siendo ejemplo, o sabiendo cuándo uno debe de pasar desapercibido; cuándo uno puede ayudar, o cuándo uno debe dar el paso para el perdón, o en qué momento debe pararse a preguntar por qué odio a una persona si apenas le conozco... 

Hoy la Campaña de Manos Unidas debe hacernos también reflexionar sobre las realidades a las que con frecuencia no prestamos atención: ¿Por qué sólo nos acordamos de los que pasan hambre una vez al año; cómo nos atrevemos a tirar tanta comida a diario, habiendo tantísimas personas que no tienen nada que llevarse a la boca?. ¿Cuándo dejaremos las ideas e ideologías para centrarnos de verdad en ser sal y luz en medio de nuestro mundo?. Que Jesús predicara todo esto en la montaña, tienen un paralelismo hermoso: es como el nuevo Sinaí, la nueva identidad que regala a los que le siguen, con la que conformar la nueva Jerusalén del mañana. Jerusalén tenía su templo, que era un faro que irradiaba a todo el país. Nosotros, hoy, una vez que comulguemos, saldremos del templo llevando al Señor en nuestro corazón, el cual es "Luz de Luz"... No le ocultemos, no lo pongamos debajo del celemín, sino que ''alumbre a todos los de la casa''. No hay cabida para un cristianismo interiorista, para una fe bajo llave, sin compromiso y sin profundizar en su Palabra, ni en buscarle en los pobres.

Hemos encontrado el mayor tesoro de todos: ¡démoslo a conocer! Ojalá brille nuestra ''luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en los cielos''... Damos gracias por la labor de Manos Unidas, que es la labor de la Iglesia en este compromiso concreto para erradicar el hambre en el Mundo. Esto debe ser un orgullo para nosotros, pero también hemos de seguir insistiendo en que el hambre en el mundo no es algo a lo que nosotros podamos ponerle fin de un plumazo, por ello oramos, para que los que tiene en sus manos terminar con este escándalo algún día lo consigan. Que "Manos Unidas" no tuviera que hacer más campañas contra el hambre sería la mejor noticia, pero como dijimos al principio, al menos que el próximo año sean menos los que pasen hambre. Pedimos por ellos, y por todos los que han muerto por falta de alimentos y recursos. 

Evangelio V del Tiempo Ordinario



Lectura del santo evangelio según san Mateo 5, 13-16

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán?

No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente.

Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte.

Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa.

Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en los cielos».

Palabra del Señor

Sencillamente, a mis hermanos. Por Monseñor Fray Jesús Sanz Montes O. F. M.

A veces te encuentras con frases incómodas y provocadoras que te dejan pensativo o te llenan de perplejidad, pero nunca quedas indiferente. Así fue la que pronunció Jesús en aquella ocasión: “fui forastero y me hospedasteis” (Mt 25, 34). Supone siempre un examen de conciencia para la comunidad cristiana. Y con ella empezaba mi entrada en mi cuenta “X” en donde con brevedad me posiciono de tanto en tanto algo ante lo que acontece: catástrofes naturales, accidentes desafortunados, añagazas políticas, como también motivos que señalan la esperanza en nuestra sociedad y en nuestra Iglesia.

Ahí aparece Jesús con su abrazo más divinamente solidario hacia los excluidos: hambrientos y sedientos privados de sus variados sustentos, extranjeros convertidos en nómadas de su tierra y tradiciones, desnudos despojados de su dignidad, malheridos por enfermedades, encarcelados en sus prisiones… ¡Cuántas situaciones humanas miradas por los ojos de Cristo y abrazadas por la misericordia comprometida de nuestro Maestro!

Reitero lo que dije hace unos días: los inmigrantes son acogidos con agradecimiento y son una bendición para nosotros. De hecho, la Iglesia en Asturias los acompaña poniendo en juego cuanto está en nuestra mano. No solamente nos llegan familias, sino también seminaristas y sacerdotes que han llamado a nuestra puerta viniendo de lugares donde no hay libertad, o la dignidad se pisotea y se pinta de negro el horizonte de la esperanza, como sucede ahora en Nicaragua, en la incertidumbre de Venezuela, o en las dictaduras del mismo color ideológico en todo el universo mundo.

Pero un país, una región, un hogar… no son espacios que puedas dilatar infinitamente. Caben cuantos pueden entrar, y el límite es palmario. Siempre es deseable abrir las puertas y acoger a cuantos más mejor, aunque sea a costa de estrecharse. Pero todos no caben en un espacio limitado. Decir lo contrario es irresponsable. Y, luego están los otros límites que nos protegen cuando tras la aldaba hay gente que llega con una maleta indeseada trayendo en ella delitos de sangre, intenciones terroristas o negocios perversos en torno a la droga o al tráfico de personas. Aunque sean minoría, no deben colarse.

Por eso, a los inmigrantes que vienen desde sus hambrunas varias, sus carencias materiales, sus anhelos de libertad, hemos de abrir generosamente nuestras fronteras, pero no como una medida populista y demagógica que termina siendo dañina, amén de encubrir otros intereses de ganancia política. Nuestra comunidad cristiana no se alinea con esas proclamas que con tono mitinero hemos escuchado en estos días, y tenemos la libertad de señalar al mismo tiempo nuestra disponibilidad acogedora y los manejos torticeros de los maestros de la engañifa. Y a los que llegan, regularizar su estancia para que puedan vivir dignamente con sus derechos y obligaciones, integrándose con nosotros.

Puede que haya algunos que esto no lo acepten, y utilicen sus plumillas mediáticas al dictado y sus disidencias eclesiales conocidas para expresar de modo desproporcionado un ataque despiadado hacia quienes pensamos distinto y lo expresamos con respeto señalando las trampas y las demagogias. Produce perplejidad verte señalado con una crítica por lo que no has dicho cuando sesgadamente se interpretan mal tus palabras, o cuando reescriben tu propia historia indicando pretensiones y metas que jamás tuve, tal vez proyectando en mi persona sus fobias y sus filias, sus estériles fracasos personales y las contradicciones de sus propias vidas. Merecen el respeto que ellos no ofrecen, y la piedad con la que nunca tratan a los que legítimamente pensamos de otra manera y a nuestra manera lo expresamos. No es tristeza ni abatimiento lo que generan sino lástima cristiana y paciencia franciscana.

Por otra parte, se constata con gratitud los miles de expresiones de afecto y comunión que esta polémica de diseño ha suscitado, poniendo al descubierto quién es quién en el escenario público y en el privado. Me emocionó cuando un venezolano me dijo el otro día dándome un abrazo: yo fui forastero y vosotros me hospedasteis. Gracias.

+ Fr. Jesús Sanz Montes, ofm
Arzobispo de Oviedo

viernes, 6 de febrero de 2026

Necrológica

Falleció el sacerdote diocesano Rvdo. Sr. D. Salvador Tejedor Melero

Nacido en Boadilla de Rioseco (Palencia) el 21 de diciembre de 1938.

 Se formó en el Seminario Conciliar San José de Palencia. Recibió la ordenación sacerdotal en la capital palentina el 29 de junio de 1962 de manos de Monseñor José Souto Vizoso. 

Ejerció sus primeros años de ministerio en esta Diócesis. Desde 1968 reside en la Archidiócesis de Oviedo vinculado a la Prelatura del Opus Dei como Capellán del Colegio Peñaubiña de Oviedo (1968 – 1975) y Director Espiritual del Colegio Los Robles en Pruvia - Llanera (1975 – 1987). 

Durante el año 1984 estuvo encargado de la parroquia de San Martín de Cayés – Llanera, atendiendo también el templo de Santa Bárbara de Coruño (1984). Colaboró, igualmente, durante un curso pastoral en la parroquia de San Félix de Lugones. 

En 1986 se incardina en nuestra Diócesis a título de servicio el 30 de mayo 

Fue Director Espiritual de la Sección Femenina de la Adoración Nocturna de Oviedo (1986-1988)

Párroco de Santa María de Vega del Ciego, Santa Eugenia de Casorvida, San Julián de Columbiello, San Lorenzo de Folgueras y San Claudio de Herías (1988- 1998)

Teniente - Arcipreste de Lena (1994 - 1995

Arcipreste de Lena (1995 – 1997)

 Miembro de la Comisión Económica (1998 – 2003)

 Miembro del Consejo Presbiteral (2003 – 2007)

Párroco de Santa Eulalia de Morcín, San Esteban de Morcín, San Sebastián de Morcin, San Juan de la Piñera y San Pedro de Peñerudes (1998 - 2003)

Párroco de San Juan de Piñera y San Pedro de Peñerudes (diciembre 1998 - 2003)

Párroco de Santiago de la Manjoya – Oviedo (2003 – 2010) 

Capellán del Hospital Monte Naranco (2003 - 2024)

Sacerdote piadoso y sencillo, sabio y austero. Encarnó en su personalidad lo que decía Santa Teresa de los palentinos "gente de la mejor masa y nobleza que yo he visto". Don Salvador fue un castellano que supo hacerse asturiano. Conoció en su juventud la espiritualidad del Opus Dei, la cual marcó su anhelo de santidad. Tenía un gran amor a su pueblo natal y a su patrona la Virgen del Amparo. Alguno de los viejos bancos de la parroquia de Lugones fueron a parar a la ermita de su Virgen. Los últimos años de ministerio desarrolló una labor discreta, callada y diligente como capellán del Hospital Monte Naranco, con especial atención a los enfermos en cuidados paliativos, y los moribundos. Delicado ya de salud pasó a la situación de jubilado el 2 de septiembre de 2024. Fijó su domicilio en la calle Bermúdez de Castro, en el barrio ovetense de Teatinos. Mientras las fuerzas se lo permitieron colaboró en la parroquia de Ventanielles. El pasado mes de agosto sufrió un "ictus" que le dejó muy limitado. Desde hace un mes residía en la Casa Sacerdotal de Oviedo. Hace dos días, al empeorar su estado de salud, fue ingresado en su querido Hospital Monte Naranco, donde el Señor quiso que concluyera su periplo vital. Falleció en el día de hoy, 6 de febrero de 2026 a los 87 años de edad y 63 de ministerio sacerdotal. Lo encomendamos a Nuestra Señora del Amparo.

D. E. P.

La capilla ardiente ha quedado instalada en la Capilla de Altares de la Casa Sacerdotal de Oviedo. Este domingo día 8 de febrero se celebrará un funeral por su eterno descanso en la Casa Sacerdotal a las diez y media de la mañana. Ese mismo día a las doce del mediodía se celebrará otro funeral en la parroquia de la Sagrada Familia de Ventanielles, presidido por el Sr. Arzobispo.

 ''En las tinieblas brilla como una luz, 
el que es justo, clemente y compasivo'' (Sal 111)