jueves, 13 de agosto de 2026

Ante las Fiestas de Viella 2026


Queridos feligreses y amigos de la parroquia de Santa María de Viella:

Al llegar al ecuador del verano, Viella vive sus días grandes celebrando la solemnidad de la Asunción de la Virgen María. Es una fecha de profunda alegría espiritual en la que contemplamos a nuestra Madre en la gloria del cielo, recordándonos el destino de esperanza al que todos estamos llamados. La fiesta patronal no es sólo una suma de recuerdos pasados; es, ante todo, una oportunidad para vivir el presente sin olvidar el ayer ni angustiarnos por el mañana. En un mundo que a veces camina deprisa y de forma individualista, estos días nos invitan a mirarnos a los ojos, a compartir la misa y la mesa, y a fortalecer la fraternidad vecinal. A veces hay diferentes formas de ver las cosas, complicaciones, contratiempos, momentos de dificultad... Ante esto San Cipriano de Cartago hacía una reflexión muy apropiada: «Las pruebas que vienen a probarnos no son para destruirnos, sino para manifestar la virtud que hay en nosotros». La convivencia no siempre es fácil, pero los asturianos siempre hemos llevado a gala que no hay problema enquistado que no se pueda arreglar delante de un plato, de un vaso o una taza de café, tras una misa. 

Estas fechas y estas fiestas son el momento perfecto para "alzar la mirada" (Jn 4, 35). Es tiempo de abrir las puertas de nuestras casas, abrazar a quienes regresan estos días a descansar un poco en un hogar asturiano y compartir la alegría con los que son amigos, incluso con los que no lo son. Detrás de cada bombilla que ilumina el campo de la fiesta, de cada nota musical del acordeón y de cada acto, hay meses de ilusión y trabajo vecinal para mantener vivas las raíces. Gracias a la Comisión de festejos por su esforzada labor de cada año no sólo por mantener viva la fiesta, sino por tratar siempre de mejorarla. Son estas unas fiestas con mucho pasado a sus espaldas. Y es que el amor de los Paxarros a la Madre de Dios es una realidad milenaria particularmente aquí, tal y como como atestigua un documento del año 1076 que habla de la existencia en este lugar de un monasterio llamado Santa María de Nozana. La devoción de nuestros antepasados por la Reina del cielo ha quedado manifestado como un vínculo íntimo entre Viella y María de Nazaret. Que no se quede en una tradición fría o meramente rutinaria, sino que cuidemos y potenciemos esta unión de hijos con la que es Madre espiritual que consuela, intercede y acompaña nuestras necesidades, penas y dolores. Que hermoso es saber que al tener todos a la misma Madre, podemos sentirnos todos hermanos.

El célebre teólogo dominico San Alberto Magno afirmó: "Jamás se dirá bastante de María; nunca se la honrará ni se la amará bastante; su dignidad y grandeza están por encima de todo lo creado". Quizás esto lo tiene tan interiorizado el pueblo cristiano y más aún aquí en España, que con razón en pleno mes de agosto prácticamente se paralice el país para hacer fiesta grande por María. Pero aún en medio del festejo hemos de seguir insistiendo por el fin de la violencia y el triunfo de la Paz. El pasado 15 de Agosto el Papa León XIV decía en el rezo del Ángelus: ''Hoy queremos encomendar a la intercesión de la Virgen María, asunta a los cielos, nuestra oración por la paz. Ella, como Madre, sufre por los males que afligen a sus hijos, especialmente a los pequeños y a los débiles''. La Paz no es algo que se limite a los gobernantes de las naciones; la paz es tarea de todos. Necesitamos ser instrumentos y constructores de paz, con nuestras palabras y con nuestros gestos. A veces uno está como el rei nun paxu, nos quedamos en la comodidad de nuestros cuarteles de invierno, cuando tantos lazos de camaradería y fraternidad podríamos entretejer y renovar.

Os invito a participar con fe viva en la liturgia de la Asunción, pidiendo a María, nuestra Madre, que bendiga a cada una de nuestras familias, cuide de nuestros paxarros mayores y guíe a nuestros paxarrinos. Le pedimos también a Ella, que es Señora del cielo, que interceda por nuestros difuntos. Que nos lleve a su Hijo, fruto bendito de su vientre. Y que la alegría de estos días festivos se traduzca en gestos de acogida, solidaridad y entendimiento entre todos... Os deseo que paséis unos días felices de descanso y convivencia bajo el manto protector de nuestra Patrona.

A este afallaizu puebliquín de Viella: ¡Felices fiestas de la Asunción 2026!

Con mi bendición y afecto.

Joaquín Manuel Serrano Vila,
                                                                         Párroco

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