martes, 21 de julio de 2026

León XIV visita Montecasino y reza ante la tumba de san Benito por la paz en el mundo

(InfoCatólica) León XIV visitó este lunes la Abadía de Montecasino, primer monasterio de la orden benedictina, donde rezó ante la tumba de san Benito y le encomendó la paz en las regiones del mundo marcadas por la guerra y la violencia. El Papa, que pasa sus vacaciones estivales en Castel Gandolfo, se desplazó hasta el cenobio situado a unos 130 kilómetros de Roma en una jornada de carácter estrictamente privado.

Oración, archivo y almuerzo con los monjes

Según informó la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el Pontífice «se detuvo a rezar ante la tumba de san Benito, confiándole su ruego por la paz en aquellas regiones del mundo marcadas por el derramamiento de sangre y el conflicto». Tras ese momento de oración, rezó la hora sexta con la comunidad monástica, visitó el Archivo y la Biblioteca del monasterio y compartió el almuerzo con los monjes antes de regresar a Castel Gandolfo, donde permanecerá hasta el 27 de julio.

El abad, dom Luca Fallica, describió la visita como «un regalo totalmente inesperado», ya que la confirmación llegó apenas la víspera y la comunidad fue avisada solo unas horas antes de la llegada del Papa. «Todo se ha desarrollado con gran sencillez y familiaridad», señaló. León XIV tuvo también ocasión de saludar a huéspedes y turistas presentes en el recinto. Según relató el abad, el Papa «se alegró de poder visitar este lugar en el que había estado hace muchos años», cuando aún era estudiante en Roma.

«Nos hemos sentido reafirmados y animados tanto en nuestro compromiso monástico como en nuestro compromiso eclesial más amplio», concluyó Fallica, quien confió en que el encuentro dé «fruto por el bien de la Iglesia y por el bien de toda la humanidad».

Un símbolo de continuidad y de paz

Montecasino ocupa un lugar central en la historia de la Iglesia y de Europa. Fue fundado por san Benito hacia el año 529, y desde allí se difundió la regla benedictina, basada en el equilibrio entre oración, trabajo y vida comunitaria. Según el relato de san Gregorio Magno, Benito murió en este mismo monasterio el 21 de marzo de 547 y fue enterrado en el oratorio de san Juan Bautista, junto a su hermana melliza, santa Escolástica.

A lo largo de casi quince siglos, la abadía ha sido arrasada en varias ocasiones: por los lombardos, por los sarracenos, por un terremoto en la Edad Media y durante la Segunda Guerra Mundial, en la célebre batalla de Montecasino. Tras cada destrucción, el monasterio fue reconstruido. En 1964, san Pablo VI proclamó a san Benito patrono de Europa, un patronazgo que Juan Pablo II amplió posteriormente con los santos Cirilo y Metodio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario