jueves, 5 de septiembre de 2013

Rafaela y los gastos de la catequesis

Vaya la que se lió ayer en el pueblo de Rafaela. El señor cura, al acabar la misa, anunció que hoy mismo empezaban a apuntar a los niños para la catequesis, y al bueno del párroco no se le ocurrió otra cosa que decir que pondrían una cuota de inscripción para cubrir los gastos. La verdad es que hablaba algo así como de diez o veinte euros por niño y año, pero el revuelo estaba armado.
De ahí a la iglesia pesetera y siempre pensando en el dinero fue paso obligado que se fue adornando con las más variadas anécdotas. Mari Puri recordó que para su boda en esa iglesia tan conocida y bonita de Madrid le habían cobrado no sé cuánto. Jesús contó que cuando fue a bautizar al niño el cura le dio un sobre invitándole a ofrecer un donativo a la iglesia. Raquel recordaba los diez euros que le pidieron por una partida de bautismo. Y encima ahora a pagar por la catequesis.
Conclusión: en la iglesia, si queremos que venga la gente, todo tendría que ser gratis, no pedir nada por nada y si acaso la buena voluntad, siempre escasa.
Rafaela callaba y se reía por dentro hasta que, como casi era de esperar, decidió llevar la contraria a todos.


A ver, dijo Rafaela, ¿quién ha dicho que todo gratis? Porque si los niños vienen a catequesis gastan luz, agua, calefacción, papeles, catecismos, biblias, hay que limpiar, reponer una silla si se rompe. ¿Y eso quién lo paga? Yo creo que esos gastos los tendrán que pagar los padres de los niños, porque de lo contrario tienen que salir del cesto de los domingos. Sigo. Igual con el bautizo: luz, calefacción, limpieza, la velita, los papeles. Pues que lo paguen los padres. Y si tú, Mari Puri, decidiste casarte en la iglesia más lujosa de Madrid pues lo pagas, que bien cerquita tenías la del pueblo.

Pero claro, los papás de los niños no quieren saber nada de gastos de catequesis. Los del bautizo, la voluntad… que voluntades hemos tenido de cinco euros. ¿Qué pasa, que con cinco euros se pagan una hora de luz y de calefacción, la limpieza, todo? Ya, que las familias andan mal de dinero, pues será verdad, pero mucho protestar por diez o veinte euros anuales para luz y calefacción y luego llegan las primeras comuniones y menudas fiestas.


La vergüenza es que los gastos de la parroquia al final los tengamos que sostener los cuatro que venimos a misa los domingos y que los demás mucho exigir pero no quieren saber nada de colaborar. Pues no me da la gana de pagar yo la luz para que tu niño venga a catequesis.

Si me dijerais que esto es un negocio, pues vale. Pero en esta parroquia, que andamos siempre a la cuarta pregunta, montar la que se está montando porque os pidan que paguéis los gastos de la catequesis de los niños pues no me parece bien.

¿Y si una familia no puede? Si una familia no puede, dijo Rafaela, eso lo pagamos mi marido y yo. Pero ojito, si no puede pagar lo de la catequesis tampoco puede hacer un fiestón el día de la primera comunión. Y como lo haga, ahí me presento yo a sacarle los colores: ¿así que te pago yo los gastos porque no tienes para la catequesis de tu hijo y para esto sí…?

Serías capaz, dijo Joaquina. Ya sabes que sí, replicó Rafaela. ¿O tienes dudas?

Jorge Glez. Guadalix

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