lunes, 15 de junio de 2026

«¡Que Dios bendiga a España!». El «gracias» de León XIV por el viaje apostólico

(InfoCatólica) «¡Que Dios bendiga siempre a España!». Con estas palabras, León XIV cerró este domingo su agradecimiento público por el viaje apostólico que le llevó del 6 al 12 de junio a Madrid, Barcelona, Gran Canaria y Tenerife, la cuarta visita de su pontificado a España. El Papa se dirigió a los fieles congregados en la plaza de San Pedro tras la oración del Ángelus, en una jornada en la que también expresó su cercanía con Filipinas tras el terremoto y recordó a varios nuevos beatos.

«Agradezco al pueblo español, que me ha acogido con gran entusiasmo y devoción; y, de manera especial, a Su Majestad el Rey», declaró el Pontífice desde la ventana del Palacio Apostólico ante unos 20.000 peregrinos, según la crónica de Vatican News. Su gratitud se extendió expresamente «a los obispos, a las comunidades que he visitado y a toda la Iglesia que está en España».

Antes de la oración resonaron en la plaza las notas de «Alza la mirada», la canción inspirada en el lema del viaje papal.

Cercanía con Filipinas tras el terremoto

El Papa dedicó también un momento a la población filipina, golpeada el pasado 8 de junio por un seísmo que, alcanzó una magnitud de 7,8 y se concentró en la isla de Mindanao, causando más de 40 muertos, cientos de heridos y más de 32.000 desplazados.

«Rezo por los difuntos y sus familiares, por los heridos y por todos aquellos que sufren a causa de esta calamidad», afirmó León XIV.
Nuevos beatos mártires en tres continentes

El Pontífice recordó a continuación las recientes beatificaciones celebradas en Europa y América. El 6 de junio fueron elevados a los altares en Brno (República Checa) los sacerdotes diocesanos Venceslao Drbola y Juan Bula, mártires de la persecución comunista en Moravia. El mismo día, en el Santuario de San Juan Pablo II en Cracovia (Polonia), fue beatificado Juan Šwierc junto con ocho compañeros sacerdotes salesianos, víctimas de la persecución nazi.

León XIV se refirió también a la beatificación celebrada el 13 de junio en la parroquia de Jaura (Mato Grosso, Brasil) del misionero italiano Nazareno Lanciotti, sacerdote que sirvió en esa comunidad durante 30 años y fue asesinado por su lucha contra el tráfico de drogas y la prostitución. El Papa lo definió como mártir «porque, en nombre del Evangelio, defendía a los más pobres».

«Que el ejemplo y la intercesión de estos valientes testigos sostengan la misión de los presbíteros y de toda la Iglesia», concluyó el Pontífice.

Diálogo ecuménico y meditación evangélica

León XIV saludó en inglés a los miembros de la Comisión Internacional para el Diálogo entre los Discípulos de Cristo y la Iglesia Católica, organismo creado en 1977 para promover el entendimiento mutuo y el camino hacia la unidad de los cristianos. «Que vuestras reflexiones nos ayuden a crecer en comunión», les deseó.

En la meditación previa al Ángelus, dedicada al Evangelio del día (Mt 9,36-10,8), el Papa reflexionó sobre la mirada compasiva de Cristo ante las multitudes: «Jesús ve y ama. Ama y sufre por nosotros, con nosotros: su compasión expresa no sólo cercanía fraterna, sino voluntad de redención». León XIV subrayó la gratuidad radical del don evangélico: «El don de Jesús es totalmente gratis, porque su valor excede toda medida: es imposible merecerla o "comprarla"».

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