miércoles, 15 de marzo de 2017

El subdirector del programa "El día del Señor" en TVE ha respondido de una manera elegante y clara a la propuesta de Pablo Iglesias y de su partido, Podemos, de eliminar la transmisión semanal de la misa en La 2.

La Misa de La 2, la más vista de su historia después de que Podemos pida su retirada

Javier Valiente, subdirector del programa, ha escrito un texto de respuesta que ha colgado en sus redes sociales que dice lo siguiente sobre la petición de Podemos.

CARTA DEL SUBDIRECTOR DE “EL DÍA DEL SEÑOR”

“Quitar la misa de la tele”. Esta es la propuesta del grupo Unidos Podemos, presentada en el Parlamento, que está dando que hablar. Como yo trabajo en ese programa de TVE, algunos me habéis preguntado por este tema. Siento no ser breve, pero quiero dejaros en esta entrada algunas ideas que, a mi modo de ver, conviene tener en cuenta.

El programa "El Día del Señor" (así se llama) es uno de los más antiguos de Televisión Española. Además, es un programa que está en la mayoría de los países de nuestro entorno, no somos una excepción. En algunos hasta con el mismo nombre. Algunas de las misas que nosotros retransmitimos, incluso, las tomamos de Eurovisión, pues algunos países las ofrecen para los demás de Europa. Alguna vez habréis visto misas desde Irlanda, Francia, Suiza, Holanda... vamos que, de quitarla, los raros seríamos nosotros.

No se trata de un privilegio de la Iglesia Católica. Según la implantación de las distintas confesiones religiosas en cada país, las televisiones públicas dedican espacios a los diferentes credos. En la nuestra, por ejemplo, tienen espacio el Islam, Iglesia Evangélica, Comunidad Judía y los Católicos. Son espacios de servicio público, cada confesión decide los contenidos y TVE, los profesionales y la infraestructura técnica para que se puedan desarrollar. Y con los criterios, dedicación y buen hacer de estos profesionales”.

“Estos programas tienen razón de ser en función de la vocación de servicio público que ha de tener una televisión que pagamos entre todos. Los católicos también pagan los impuestos con los que se mantiene la televisión pública. En la propuesta presentada al Congreso, se dice que hay que quitar la misa pues la televisión pública debe buscar la "absoluta neutralidad en materia de ideologías, religión o creencias”. Como si en casi todos los programas no se transmitieran creencias o ideología.

Películas, publicidad, series, programas de entretenimiento, canciones... están transmitiendo creencias, formas de entender la vida, una visión del mundo, de las personas, valores. Es lo que hace la televisión y cualquier medio de comunicación. Y no nos preguntan a la audiencia por ello. Habría que dejar solo la información sobre el tiempo (parece que la ciclogénesis explosiva no tiene ideología). La televisión pública debe dar cabida a todos, también al hecho religioso, que forma parte de la vida de las personas y no solo de su ámbito privado, sino de la esfera pública”.

“En nuestro caso, además, cada domingo es una especie de encuesta a la audiencia que elige -¡bendito mando a distancia!- ver o no nuestro programa. Y en su franja horaria, de 10'30 a 11'30, suele ser el más visto en porcentaje de audiencia, incluso en relación a otras cadenas generalistas.

La 2 suele tener una media entre un 2'5% y 3% de share, y la misa suele estar alrededor del 7%. ¡Y eso que la audiencia ya sabe lo que va a pasar y cómo termina! Y aún así, varios cientos de miles de contribuyentes se plantan delante del televisor cada mañana del domingo para ver la misa. Nosotros estamos convencidos de que no es solo para ver, sino para participar, para sentirse parte de una comunidad que celebra su fe. Y tienen derecho a ello.

Hay muchos programas que tienen menos audiencia. Y todos deben seguir teniendo su espacio en la tele de todos, precisamente por eso, porque la tele pública tiene una finalidad diversa de las privadas. Ojalá se cuidara más toda la programación y se dotara de más medios a TVE para que pudiera prestar un mejor servicio en información, entretenimiento, deportes, espacios culturales, etc., al servicio de toda la sociedad.

Esta polémica, me parece, también tiene que servir para que los católicos no demos todo por descontado. Tenemos que hacer valer también nuestros derechos y movilizarnos para que sean respetados en el marco de una sociedad democrática, siempre con el diálogo y el respeto hacia otras opiniones, pero con la firmeza de las convicciones que defienden la pluralidad y la libertad. De todos, también la nuestra".

martes, 14 de marzo de 2017

La conversión no llega con una «varita mágica», dice el Papa, es alejarse del mal y aprender el bien

(Arc.) El Papa Francisco hizo este martes una invitación a la conversión durante la homilía que pronunció durante la misa en la Casa Santa Marte. Y aprovechó este tiempo litúrgico para pedir que “no nos habituemos a vivir en las cosas feas” que “envenenan el alma”.

Tal y como recoge Arciprensa, Francisco explicó que: “no es fácil hacer el bien: debemos aprenderlo, siempre. Y Él nos enseña. ¡Aprended! Como niños. En el camino de la vida, de la vida cristiana se aprende todos los días. Se debe aprender todos los días a hacer algo, a ser mejores cada día. Aprender. Alejarse del mal y aprender a hacer el bien: esta es la regla de la conversión. Porque convertirse no es ir a un hada que con la varita mágica nos convierta. Es un camino. Es un camino de alejarse y de aprender”.

A continuación, el Pontífice citó lo necesario para alcanzar este camino: “Él, el Señor, aquí dice tres cosas concretas, pero hay muchas otras: buscad la justicia, socorred al oprimido, haced justicia al huérfano, defended la causa de la viuda. Son cosas concretas”.

Para la conversión, concreción
“Se aprende a hacer el bien con cosas concretas, no con palabras. Con hechos. Por eso Jesús en el Evangelio que hemos escuchado reprueba a esta clase de dirigentes del pueblo de Israel, porque ‘dicen y no hacen’, no conocen lo concreto. Y si no hay concreción, no puede haber conversión”, agregó.

Comentando el resto de lecturas de la liturgia del día, el Santo Padre subrayó que Dios ayuda a “caminar juntos” para “explicarnos las cosas, tomarnos de la mano”. De tal forma que el Señor es capaz de “cambiarnos” y de “hacer este milagro”.

Por último, el Papa insistió en “invitar a la conversión, alejaos del mal, aprended a hacer el bien. ‘Pero tengo muchos pecados’. No te preocupes: si tus pecados fuesen como escarlata, se harán blancos como la nieve’. Y este es el camino de la conversión cuaresmal. Simple. Es un Padre que habla, es un Padre que nos quiere, nos quiere mucho. Y nos acompaña en este camino de conversión. Solo nos pide que seamos humildes. Jesús dice a los dirigentes: ‘quien se enaltezca será humillado y quien se humille será enaltecido’”.

Pregonera de la Semana Santa 2017

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Por tercer año consecutivo los actos de la Semana Santa Lugonina arrancarán con el Solemne Pregón que tendrá lugar (D.m.) el próximo día 8 de abril -sábado de ramos- a las 19:00 horas en el templo parroquial. Este año la junta directiva de la Cofradía en consenso con la el Párroco han venido a elegir y designar pregonera a la Hermana Mª Victoria Sagasti, actual Superiora de la Comunidad de Religiosas del Santo Ángel, las cuales trabajan en la Pastoral de enfermos y ancianos.

Con esta elección la Cofradía y la Parroquia han querido tener una deferencia especial de agradecimiento a la Congregación de Santo Ángel por su trabajo y testimonio como consagradas felicitándolas al tiempo por la próxima beatificación de su fundador, el Venerable P. Luis Antonio Ormiers.


Hermana Mª Victoria Sagasti Saínz

Natural de Mendavia (Navarra). Hija de Luis y Matilde

Ingresa en la Congregación de las Hermanas del Santo Ángel en Carabanchel Alto (Madrid)

Después de la Primera Profesión es destinada al Colegio del Sto. Angel de Gijón donde permanece dos cursos.

El siguiente destino es el Colegio del Santo Ángel de Madrid, en la calle Tutor.

En este Colegio permanece 26 años realizando varias actividades: estudia , ejerce como profesora, Directora del Colegio y Superiora de la Comunidad, en distintas etapas.

Estudia Ciencias Exactas en la Universidad Complutense de Madrid y realiza también el “Grado de Licenciado” en la misma especialidad y en el mismo Centro.

En el curso 1987-1988 es trasladada al Colegio del Santo Ángel de Pamplona.

En este Colegio desempeña las tareas de: profesora, Directora del Colegio y Superiora de la Comunidad en momentos diversos. Su permanencia en Pamplona es también 26 años

"Tanto en Madrid como en Pamplona, la acción educativa ha llenado mi vida desde una entrega personal a Jesús al que desde muy joven me consagré en la Congregación de Hermanas del Ángel de la Guarda y con una vocación muy clara de FORMAR VERDADEROS DISCÍPULOS DE CRISTO como el Padre Ormières nos dejó en su Carisma y Legado Espiritual".

En Septiembre de 2014, ya jubilada, se integra en la Comunidad de las Hermanas del Santo Ángel de Lugones desde la que colabora, sobre todo, en actividades de la Parroquia.

lunes, 13 de marzo de 2017

La ofensiva de Podemos para eliminar la Misa de La 2 la catapulta a su récord histórico de audiencia

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(Rel.) La respuesta de los católicos a la propuesta de Podemos en el Congreso de los Diputados para quese deje de emitir los domingos por la mañana la misa a través de La 2 ha sido contundente.

Este domingo, el primero desde la ofensiva del partido de Pablo Iglesias, la Santa Misa registró su mejor dato histórico al tener más de 1,2 millones de telespectadores, lo que representa un impresionante 21,3% de cuota de share (personas que están viendo la televisión en ese momento). De este modo, triplicaba sus cifras.

Una campaña viral que empezó en Change.org y que promocionó entre otros Tamara Falcópedía responder a la petición de Podemos visionando este domingo la misa en la televisión pública española.

Casi medio millón de personas estuvieron pendientes de la misa que se retransmitía desde el colegio y seminario San Jerónimo de Alba de Tormes en Salamanca. El minuto más visto se produjo a las 11:18 horas, el momento de la comunión de los feligreses, que reunió a 1.301.000 de seguidores y un 22,7%.

La misa ya era de los espacios más vistos
Sin embargo, antes de esta campaña la Eucaristía era uno de los espacios más vistos de la cadena. La misa de los domingos, exceptuando este último, consigue un 6,6% de share, lo que casi triplica el share habitual de la cadena pública, que es un 2,6 por ciento.

Expresado en espectadores, según los datos oficiales, son más de 300.000 cada domingo. En concreto, a las 10.41 horas del domingo 5 de marzo, eran 327.000 espectadores los que seguían la misa desde la televisión.

La polémica surgió cuando el Grupo Parlamentario Unidos Podemos presentó una Proposición no de Ley en el Congreso de los Diputados para exigir que Radio Televisión Española deje de emitir la Santa Misa cada domingo. “Una televisión pública no es el espacio más sensato para ritos religiosos”, afirma el texto. Albert Rivera, de Ciudadanos, se declaró partidario de discutir la propuesta a través de la Comisión de control de RTVE.

En el escrito que Podemos presentó al Congreso se dice que “en España conviven personas de muchas ideologías y de distintas creencias religiosas: católicas, islamistas, evangelistas, ortodoxas, ateas, agnósticas o judías”.

Sin embargo, el Centro de Investigaciones Sociológicas del pasado febrero indicaba que el 70,2 por ciento de la población de España se considera católica frente a tan sólo un 15 que dice no profesar ninguna religión.

Quitar la misa de la televisión es como prohibirla

El vicesecretario para Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Fernando Giménez Barriocanal, afirmaba el pasado miércoles en 'Herrera en COPE', queeliminar la misa televisada sería "prohibir el derecho de ejercer la libertad religiosa recogido en la Constitución". "¿Por qué hay que prohibir a miles de personas, que no pueden acudir a la Iglesia, seguir la celebración de la eucaristía por televisión?", se preguntaba el vicesecretario para Asuntos Económicos de los obispos.

El sacramento de la alegría


Escribe Benito Gallego Casado, Deán y Penitenciario de la Catedral de Oviedo

La Cuaresma es un tiempo especialmente oportuno para acercarnos a recibir el sacramento de la reconciliación. Es un medio formidable para descubrir a Cristo como mysterium pietatis, en el que Dios nos muestra su corazón misericordioso y nos reconcilia plenamente consigo. En este tiempo de preparación para la Pascua, la Iglesia, Madre y Maestra, nos recuerda la necesidad de la Confesión sacramental, para que todos podamos vivir la Resurrección de Cristo no sólo en la liturgia, sino también en nuestra propia vida.

El perdón de los pecados pertenece a los artículos de fe que profesamos en el Credo. Sólo Dios, justo y misericordioso, tiene poder para perdonar los pecados. Jesús nos lo hace notar…, durante su vida terrena llama a la conversión y perdona a los pecadores arrepentidos. Y el primer regalo que hace a su Iglesia el día de su resurrección es el poder perdonar en su nombre; “Recibid el Espíritu Santo; a quienes perdonéis lo pecados, les serán perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos”. Recordamos que el modo ordinario de obtener el perdón de los pecados graves es la Confesión sacramental. La Iglesia nos recomienda que nos confesemos con frecuencia, también de los pecados veniales; pero debemos hacerlo, al menos una vez al año, en peligro de muerte y si queremos comulgar.
Nos viene bien a todos recordar lo que nos dice el Catecismo de la Iglesia Católica, pero especialmente a los sacerdotes: “Cuando celebra el Sacramento de la Penitencia, el sacerdote ejerce el ministerio del Buen Pastor que busca la oveja perdida, el del Buen Samaritano que cura las heridas; del Padre que espera al hijo pródigo y lo acoge a su vuelta; del Justo Juez que no hace acepción de personas y cuyo juicio es a la vez justo y misericordioso. En una palabra, el sacerdote es el signo y el instrumento del amor misericordioso con el pecador” (CIC., 1465). No debemos olvidar, como nos recuerda el Papa Francisco, que “la misericordia es el corazón del Evangelio”. Y con estas disposiciones, el confesor perdona en nombre de Cristo.
También recordamos los actos del penitente: Examen de conciencia; arrepentimiento (propósito de la enmienda); confesión (concisa, concreta, clara y completa); satisfaccióno cumplimiento de la penitencia.
Así, el sacramento de la reconciliación, efectivamente, se convierte en el Sacramento de la alegría, porque alguien alejado de la Casa Paterna por el pecado, vuelve a la amistad con Dios y con los hermanos por la absolución sacramental.

sábado, 11 de marzo de 2017

Evangelio Domingo II de Cuaresma



Lectura del Santo Evangelio según san Mateo (17,1-9):

En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y se los llevó aparte a una montaña alta. Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. Y se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él.
Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús: «Señor, ¡qué bien se está aquí! Sí quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.»
Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra, y una voz desde la nube decía: «Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo.» Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto.
Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo: «Levantaos, no temáis.» Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo.
Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: «No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos.»

Palabra del Señor

IGLESIA EN SALIDA.Por José María Martín OSA


1.- Llamada de Dios. Abrahán recibe la llamada de Dios que lo invita a salir de su instalación en lo conocido y experimentado hacia nuevos e indefinibles horizontes. Abrahán marchó. Su disposición de confianza absoluta será su auténtico sacrificio de Isaac. Su corazón fue fiel hasta en la prueba difícil, y así se convierte en el prototipo del creyente, en "padre" de los muchos que han vivido o viven la fe. No son directamente sus obras las que le merecen este título, sino el motivo, la raíz de su obrar. Toda vocación empieza por una llamada que nos saca de nuestra casa y de nuestras casillas. Puede tener formas diversas, pero siempre es una llamada a cortar con algo o con alguien, a ponerse en camino, a superarse, trascenderse y transfigurarse. La llamada puede decir: sal o sube o baja o ven...No se sabe lo que nos espera, pero hay promesa y bendición: “crecerás, te ensancharás”, tendrás fruto, darás vida, vivirás...No responder a la llamada significa conformismo, rutina, apego, falta de libertad, esclerosis, parálisis, vejez, vacío, tristeza, esterilidad, muerte.

2.- Una vocación es la de anunciar el evangelio. Es una vocación gozosa, como ninguna. Nada más hermoso que predicar a Jesucristo, es decir, la gracia y la salvación de Jesucristo. Pero es también una vocación dura, dolorosa, porque encuentra el rechazo de muchos y la persecución de algunos. San Pablo recordaba a Timoteo que debía tomar parte en los duros trabajos del Evangelio, con la ayuda de Dios. Somos ciudadanos del cielo, pero ahora vivimos en la tierra y es aquí donde debemos demostrar que Dios transforma nuestro cuerpo humilde y nos hace vivir como hombres y mujeres renovados. ¿Cómo vivo mi fe, soy coherente, soy capaz de encarnar mi fe en la vida concreta?

3.- Por la cruz, a la luz. La transfiguración en los sinópticos está relacionada estrechamente con la Pascua, el triunfo de Jesús sobre la muerte. Pero para llegar a la luz hay que pasar por la cruz. La pasión es el paso previo a la resurrección. También el pueblo de Israel tuvo que realizar ese "paso" de la esclavitud a la libertad. La teofanía de la transfiguración presenta una serie de elementos simbólicos que evocan la experiencia del Éxodo: el lugar de la revelación de Dios (montaña), su presencia en medio del pueblo (nube), la mediación de la Ley (Moisés) y los Profetas (Elías). Haremos tres chozas, sugiere Pedro, porque allí se estaba muy bien. Pero se oye una voz: "Este es mi Hijo, escuchadle". Quizá lo que nos ocurre muchas veces a nosotros es que no estamos dispuestos a escuchar su Palabra; quizá por eso vivimos una fe desencarnada de la realidad y nos cuesta tanto unir fe y vida. Es la gran asignatura pendiente del cristiano. Meditando este texto, en el Sermón 78, San Agustín nos dice: "Desciende, Pedro. Querías descansar en la montaña, pero desciende, predica la palabra, insta oportuna e importunamente, arguye, exhorta, increpa con toda longanimidad y doctrina. Trabaja, suda, sufre algunos tormentos para poseer en la caridad, por el candor y belleza de las buenas obras, lo simbolizado en las blancas vestiduras del Señor".

4.- Desde Cristo, Dios está en el hombre. Desde Cristo, Dios se hace presente en la reunión de los hermanos en la fe, a la que podemos llamar Iglesia. La Iglesia es, pues, nuestro más cercano y más visible Tabor. Cierto que no todo lo que allí encontramos es luminoso y santo. La Iglesia tiene aún mucho de Sinaí y del monte de las tentaciones. Es también monte Calvario. Pero en la Iglesia hay también experiencia de Dios, presencia de Cristo, dinamismo del Espíritu. En la Iglesia se recogen y actualizan las palabras de Moisés y los profetas, se escucha la voz del Padre y nos envuelve la nube misteriosa. En la Iglesia se renueva la transfiguración, se enciende la esperanza y se contagia la alegría. En la Iglesia toda transformación es posible, el cambio es necesario y se afirma la trascendencia. En la Iglesia hay verdad y certeza y amistad. En la Iglesia está Cristo resucitado, el Hijo bien amado y el derroche del Espíritu, que nos llevan al Padre. La Iglesia, Tabor de las revelaciones y transfiguraciones, el monte de la luz, de la palabra y del amor. Entonces es claro que también nosotros podemos “estar con Él en el Monte Santo”. Pero el Papa Francisco nos recuerda constantemente que la Iglesia tiene que estar siempre en una actitud de “salida”, ir al encuentro del hermano pobre o alejado para anunciarle la belleza y la gracia del evangelio.