miércoles, 21 de octubre de 2020

41 años después, León vuelve a tener un obispo claretiano

La Santa Sede ha hecho público a las 12.00 h. que el papa Francisco ha nombrado a Mons. Luis Ángel de las Heras Berzal C.M.F. obispo de León. Así lo ha comunicado la Nunciatura Apostólica en España a la Conferencia Episcopal Española. Mons. de las Heras es actualmente obispo de Mondoñedo - Ferrol

Monseñor Luis Ángel de las Heras Berzal, Obispo de Mondoñedo-Ferrol desde 2016

Mons. Luis Ángel de las Heras, CMF, nació en Segovia el 14 de junio de 1963. A los 14 años ingresó en el seminario menor de los claretianos de Segovia. En 1981 comenzó el año de noviciado en Los Negrales (Madrid), donde hizo su primera profesión el 8 de septiembre de 1982. Este mismo año inició los estudios filosófico-teológicos en el Estudio Teológico Claretiano de Colmenar Viejo, en Madrid, (afiliado a la Universidad Pontificia Comillas). Emitió la profesión perpetua el 26 de abril de 1986, año en que concluye la Licenciatura en Estudios Eclesiásticos. Al concluir la formación inicial, fue destinado al Equipo de Pastoral Juvenil de la provincia claretiana de Castilla, a la vez que cursó estudios de Licenciatura en Ciencias de la Educación en la Universidad Pontificia Comillas. Recibió la ordenación sacerdotal el 29 de octubre de 1988.

Inició su ministerio sacerdotal, en 1989, en las parroquias que los claretianos tienen encomendadas en el barrio madrileño de Puente de Vallecas (Santo Ángel de la Guarda y Nuestra Señora de la Aurora). Un año más tarde, en 1990, con otros claretianos y algunos laicos de la Parroquia, fundó la Asociación “Proyecto Aurora” (dedicada a la atención y acogida de drogodependientes en coordinación con “Proyecto Hombre”) y la dirigió durante seis años. Participó también durante 9 años en la animación de Justicia, Paz e Integridad de la Creación (JPIC) de la antigua provincia claretiana de Castilla.

En septiembre de 1995 es nombrado auxiliar del prefecto de Estudiantes en el Seminario de Colmenar Viejo. Después fue formador de postulantes, superior y maestro de novicios en Los Negrales (Madrid). En Colmenar Viejo ejerce también como consultor, vicario provincial y prefecto de los seminaristas Mayores. En la Confederación Claretiana de Aragón, Castilla y León fue delegado de formación del Superior de la Confederación, de 2004 a 2007. Este último año fue elegido prefecto de Espiritualidad y Formación de la Provincia claretiana de Santiago. Durante el sexenio 2007-2012 fue también vicario provincial y prefecto de Estudiantes y Postulantes en Colmenar Viejo, así como profesor en el Instituto Teológico de Vida Religiosa y en la Escuela Regina Apostolorum de Madrid.

El 31 de diciembre 2012 fue elegido Superior Provincial de los Misioneros Claretianos de la Provincia de Santiago. El 13 de noviembre de 2013 presidente de CONFER.

El 16 de marzo de 2016 se hace público su nombramiento como obispo de Mondoñedo-Ferrol y toma posesión de la diócesis el día 7 de mayo de 2016.

Otros datos de interés

En la Conferencia Episcopal Española es actualmente presidente de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada desde marzo de 2020, Comisión a la que se incorporó en la Plenaria de noviembre de 2016. Asimismo es miembro de la Comisión Permanente de la CEE.

Mons. Julián López Martín, Obispo de León desde 2002

Nace en Toro (Zamora) el 21 de abril de l945. Estudió en el Seminario Diocesano de Zamora y en el P. Instituto de San Anselmo de Roma, donde obtuvo el doctorado en Teología Litúrgica en 1975, como alumno del P. Colegio Español y del Centro Español de Estudios Eclesiásticos anexo a la Iglesia Nacional Española de Roma.

Recibió la ordenación sacerdotal en Zamora el 30 de junio de 1.968.

Cargos pastorales

Fue coadjutor de Villarín de Campos y cura ecónomo de Otero de Sariegos (1968-1970), coadjutor de la parroquia de Cristo Rey en Zamora (1973-1989) y, desde 1978, canónigo Prefecto de Sagrada Liturgia de la Catedral de Zamora y delegado diocesano de Pastoral Litúrgica, miembro del Consejo Presbiteral y del Colegio de Consultores desde 1984.

Ha sido también consiliario diocesano del Movimiento Familiar Cristiano (1976-1986) y consiliario de la Zona Noroeste de este Movimiento (1980-1983). Profesor de Religión en el Instituto “Claudio Moyano” (1975-1976) y en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado en Zamora (1981-1983).

Ha sido director del Centro Teológico Diocesano “San Ildefonso” y de la Cátedra “Juan Pablo II” (1984-1992); delegado diocesano para el IV Centenario de la Muerte de Santa Teresa de Jesús (1980-1982); Año de la Redención (1983-1984); Año Mariano Universal (1987-1988); V Centenario (1992) y Congreso Eucarístico de Sevilla (1993).

Profesor de Liturgia y Sacramentos de la Universidad Pontificia de Salamanca (1975-1981 y 1988-1994), ha sido también Presidente de la Asociación Española de Profesores de Liturgia (1992-1995), habiendo impartido clases en las Facultades de Teología de Burgos (1977-1988) y de Barcelona (1984-1989).

El 15 de julio de 1994 fue nombrado Obispo de Ciudad Rodrigo por el Papa Juan Pablo II, tomando posesión el 25 de agosto del mismo año. Cargo que desempeñó hasta su nombramiento como Obispo de León el día 19 de marzo de 2002, tomando posesión el 28 de abril.

El 6 de julio de 2010 Benedicto XVI le nombró miembro de la congregación para el Culto Divino de la Santa Sede.

Otros datos de interés

En la CEE es miembro de la Comisión Episcopal para la Liturgia desde marzo de 2020. Era presidente de la Comisión Episcopal de Liturgia desde marzo de 2014, después de ser reelegido para el cargo el 14 de marzo de 2017. Había presidido ya está Comisión de 2002 a 2011.

Con anterioridad había sido miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis, de 1996 a 1999, y de Liturgia, de 1993 a 2002 y de 2011 a 2014.

martes, 20 de octubre de 2020

El vídeo del Papa para este mes


 

Carlo Acutis abre brecha en una sociedad postcristiana: «Te deja en shock», confiesa Iker Jiménez

(Rel./ Javier Lozano) Carlo Acutis ha abierto brecha como pocos en los muros que van más allá de la Iglesia. La historia de este joven italiano beatificado el pasado 10 de octubre, se ha convertido en todo un fenómeno. Ver a este adolescente  elevado a los altares y vestido con sudadera, zapatillas deportivas y pantalones vaqueros ha permitido que sean millones de personas no religiosas las que hayan llegado a conocer a través de internet a “un santo de nuestros días”.

Precisamente, ha sido a través de internet donde Carlo Acutis abrió esta brecha tanto en vida como ya muerto. Llamado popularmente como el “apóstol de internet” durante estas semanas él mismo ha estado evangelizando pues la casi totalidad de la prensa generalista, e incluso la tradicionalmente anticatólica, los informativos de televisión y hasta en la prensa deportiva han mostrado su vida.

Una puerta abierta a un público no católico

La historia de Acutis no ha pasado desapercibido tampoco para Iker Jimenez, director y presentador de Cuarto Milenio, el programa que se emite en Cuatro los domingos por la noche en horario de máxima audiencia. Y el tema central en su último programa fue este adolescente, al que definió como “un niño bueno, que ayudaba a los demás y que a una edad temprana sintió una conexión con las alturas”.

Una vez más, el fenómeno Carlo Acutis quedó patente, pues el programa que tuvo como tema principal a este beato adolescente fue el espacio más visto de todo el canal ese día, consiguiendo una cuota media de pantalla del 6,5% y 1.041.000 espectadores. La emisión fue sintonizada en algún momento por casi 5,7 millones de personas.


“Es una historia que te deja en shock”, confesó Iker Jiménez al conocer la fe desde niño de este beato y las obras que realizó en su vida como la asistencia a los pobres, su amor por la Eucaristía o su evangelización a través de internet.

Cabe destacar que el especial sobre Carlo Acutis de Cuarto Milenio no se centró en el “misterio” que rodea al cuerpo “casi intacto” del joven, lo que caracteriza este espacio. Se hizo un repaso muy respetuoso por la vida y muerte del adolescente, y su proceso de beatificación.

Un tema tratado con gran respeto

Durante los últimos años Iker Jiménez ha salido en defensa de la Iglesia en varias ocasiones y el respeto por el catolicismo en su programa es cada vez más evidente.

Nacho Navarro, colaborador del programa, fue relatando la vida de Carlo Acutis y recordó que en una semana la leucemia acabó con su vida. “Los médicos estaban anonadados con la fuerza y felicidad de Carlo porque él hablaba de su autopista hasta el cielo”, contaba.

Cuarto Milenio mostró un vídeo del propio Carlo en el que decía: “estoy destinado a morir”. Además, recordaban su ‘profecía’ en la que anunciaba que cuando pesara 70 kilos moriría.

En el programa destacaron que pese a provenir de una familia católica, sus padres no eran practicantes por lo que sorprendía aún más la ferviente fe que manifestó este beato desde que casi era un bebé. “Cuando tenía 3 años pedía pasar a todas las iglesias y visitar el Santísimo. Iba a los parques para coger flores y dárselas a su ‘cómplice’, que era la Virgen”, explicaba Navarro a un boquiabierto Iker Jiménez.

"Tecnología y fe pueden ir de la mano"

Tras su primera comunión le pudo su amor por la Eucaristía, y su visita a la iglesia era diaria, contaban también, al igual que la sorpresa que se llevaron sus padres en el funeral de Carlo. “Estaba a rebosar y no conocían a casi nadie. Había transeúntes, gente sin techo… a los que desde que tenía cinco años iba recolectando dinero para comprarles comida, sacos de dormir, colchones… y se llenó la iglesia de estas personas”, agregaba el colaborador de Cuarto Milenio.

Su enorme manejo de internet y de las nuevas tecnologías fue otro de los puntos que más llamó la atención al presentador de Cuatro. El uso de sus talentos para evangelizar a través de la red y realizar webs con los milagros eucarísticos aprobados por la Iglesia ha hecho que se le considera que como el “influencer de Dios” o un “ciberapóstol”. “Tecnología y fe pueden ir de la mano”, agregaban en el programa.

Como programa de “misterio” que es tampoco podía faltar la gran repercusión que ha tenido el estado del cuerpo de Carlo Acutis. Tras hablar de su amor por Asís y su deseo de ser enterrado cerca de San Francisco hablaron de la exhumación de y de la sorpresa al encontrar el cuerpo en un estado de conservación muy bueno, no incorrupto, pero sí “prácticamente intacto”.

"Un santo de nuestros días"

Tampoco faltó información del milagro del niño brasileño curado por intercesión de Carlo Acutis destacando que “cuando hablamos de beatificaciones no se puede hablar tan alegremente, porque el elenco científico del Vaticano es muy estricto”, dejando claro que el proceso médico y científico es muy exhaustivo.

“Todos nacemos originales, pero muchos mueren como fotocopias”. Esta frase de Carlo Acutis y que el Papa Francisco ha destacado que le llamó mucho la atención también dejó admirado a Iker Jiménez, que confesó estar en “shock” con alguien como Carlo Acutis, “un santo de nuestro tiempo”.

lunes, 19 de octubre de 2020

Nuevo libro de nuestro Arzobispo

 

''A Dios lo que es de Dios''. Por Joaquín Manuel Serrano Vila

La primera lectura del profeta Isaías nos anticipa ya el tema de referencia en el que incide toda la Palabra de Dios de este domingo XXIX del Tiempo Ordinario y con el que titulamos esta reflexión. El profeta al respecto anuncia: ''te llamé por tu nombre, te di un título, aunque no me conocías. Yo soy el Señor y no hay otro; fuera de mí, no hay dios. Te pongo la insignia, aunque no me conoces, para que sepan de Oriente a Occidente que no hay otro fuera de mí''.

¿A qué título o insignia se refiere la Profecía de Isaías? Pues a la de ser hijos de Dios; de haber sido creados y llamados a la existencia a su Imagen, a la cual dará plenitud en nosotros su Hijo. San Pablo en su epístola a los Tesalonicenses nos da la clave: ''cuando se proclamó el Evangelio entre vosotros, no hubo sólo palabras, sino además fuerza del Espíritu Santo''. No podemos transformarnos sólo por nuestras propias fuerzas, necesitamos la gracia de Dios.

En el evangelio el Señor nos presenta la lección del denario con la inscripción del César; sublime lección con la cual Jesús tapó la boca a aquellos fariseos que con "maldad" habían urdido una pregunta con la que no solamente comprometerle, sino generar abiertamente su tropiezo para poder denunciarlo como rebelde y así quitárselo de en medio: "¿Es lícito pagar el impuesto al César o no?". La primera palabra de Jesús es una definición absoluta y demoledora: ¡‘’Hipócritas’’! El Señor conoce el fondo de los soberbios, arrogantes y satisfechos, y no soporta su hipocresía y cinismo. Tal vigencia tiene la dureza de su expresión que cualquiera podemos imaginarnos una escena similar en cualquier lugar de nuestro entorno y aledaños.

"Dad al César lo que es del César"; Jesucristo no es un rebelde antisistema de pancarta o cóctel molotov, ni el revolucionario que algunos han pretendido vendernos; no. Él es claro a la hora de reconocer el poder civil, no le preocupa que Roma gobierne su Imperio, incluso indica la obligación de la obediencia de las leyes respetando así el "principio de autoridad". Pero le preocupa más que sus paisanos no abran sus ojos a la verdad del Evangelio. No vivimos los cristianos al margen de nuestra realidad ciudadana, sino que empezamos dando testimonio de Jesús cumpliendo con nuestras obligaciones civiles. Sorprende cuando los que ni son más que nosotros en número, critican que se nos atienda en nuestros mismos derechos ciudadanos como si no cumpliésemos como todo el mundo con las diferentes obligaciones que garantizan los derechos de cualquier hijo de vecino.

Pero "A Dios lo que es de Dios". Ni exigir lo que no nos corresponde, ni vivir llenos de complejos y prejuicios como el que lo debe y no lo paga. Hay quienes en una difusa y genérica definición no exenta de represión y menosprecio estigmatizante, dicen que el Papa, los obispos o los sacerdotes no deben "meterse en política", y limitarse sólo y exclusivamente a lo espiritual. Pero no reparan que "política" es todo. El Señor quería buenos ciudadanos y plenamente integrados en la sociedad, por tanto, nada del mundo nos es ajeno aunque nuestro reino trascienda éste. En conciencia tenemos obligación de transformar nuestra sociedad aún a riesgo de ser casi siempre políticamente incorrectos, pues para llevar almas a Dios y anunciar el evangelio de Jesucristo comportará en muchas ocasiones denunciar las injusticias de los "hipócritas" de nuestro tiempo. 

Ahora bien, no podremos ser buenos cristianos siendo malos ciudadanos. En palabras del Papa Francisco: ‘’La referencia a la imagen de César, incisa en la moneda, dice que es justo sentirse ciudadanos del Estado de pleno título -con derechos y deberes-; pero simbólicamente hace pensar en otra imagen que está impresa en cada hombre: la imagen de Dios’’. 

En este domingo celebramos también unidos a toda la Iglesia Universal el "DOMUND"; "Domingo Mundial para la Propagación de la Fe". No nos limitemos tampoco hoy a pensar en las misiones del tercer mundo; en realidad es una jornada para tomar conciencia de que todos estamos llamados a ser misioneros y colaborar en el anuncio del Reino de Dios. Todos tenemos una Misión apasionante para el anuncio de Cristo en nuestra casa, en nuestro trabajo, en nuestro barrio o en nuestro pueblo, dándole a conocer, y dando así también a Dios lo que es de Dios.

domingo, 18 de octubre de 2020

Evangelio Domingo XXIX del Tiempo Ordinario

Lectura del santo evangelio según san Mateo (22,15-21):

En aquel tiempo, se retiraron los fariseos y llegaron a un acuerdo para comprometer a Jesús con una pregunta.

Le enviaron unos discípulos, con unos partidarios de Herodes, y le dijeron:

 «Maestro, sabemos que eres sincero y que enseñas el camino de Dios conforme a la verdad; sin que te importe nadie, porque no miras lo que la gente sea. Dinos, pues, qué opinas: ¿es licito pagar impuesto al César o no?»

Comprendiendo su mala voluntad, les dijo Jesús:

 «Hipócritas, ¿por qué me tentáis? Enseñadme la moneda del impuesto.»

Le presentaron un denario. Él les preguntó: 

«¿De quién son esta cara y esta inscripción?»

Le respondieron: «Del César.»

Entonces les replicó: «Pues pagadle al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.»

Palabra del Señor