miércoles, 4 de septiembre de 2024

El Obispo protomártir de la persecución religiosa española. Por Jorge López Teulón

(Victor in víncolis) A la muerte de monseñor Juan Bautista Luis y Pérez, las notas necrológicas afirman que “los sucesos de la revolución han producido una víctima más. Nuestro Ilustre Prelado se encontraba en Madrid porque así convenía a su quebrantada salud, cuando se desarrollaron en esta ciudad los estragos cometidos por los sediciosos que al ser conocidos por el Dr. Luis Pérez, produjo en su ánimo tal impresión, que no pudo soportar. El delicado estado en que se encontraba fue agravándose y el lunes por la noche entregó su espíritu al Señor”.

La noticia, aparecida el 9 de noviembre de 1934, la tomamos del diario Región, periódico que siempre siguió una línea tradicionalmente católica, y que fue editado en Asturias desde 1923 a 1983.

El periodo de esa persecución religiosa comienza, como tantas veces hemos explicado, el 11 de mayo de 1931 (con la quema de conventos en varios puntos de la geografía española; no hubo víctimas); luego durante la revolución de octubre de 1934 (hechos a los que se alude al principio de esta reseña; aquí podéis leer lo que ya explicamos en 2011:


Finalmente, los martirios sufridos durante el trienio de la Guerra Civil española (hasta la muerte del beato Anselmo Polanco Fontecha, obispo de Teruel, el 7 de febrero de 1939 -aunque posteriormente también hay más mártires; incluso alguno que murió, por heridas del martirio, después del 1 de abril de 1939).

Monseñor Juan Bautista Luis y Pérez

Don Juan Bautista, el obispo de Oviedo, ocupaba la sede desde 1921, y durante la revolución de octubre de 1934, se encontraba enfermo en Pola de Gordón. Al informarle, el 6 de octubre, del asesinato de 34 eclesiásticos de la diócesis, perdió el habla y murió en Madrid al mes justo, el 6 de noviembre de 1934.

Así se narra en este artículo Necrológica de un muerto ilustre, publicado en el “Boletín Oficial del Obispado de Tortosa”:

Cuando más se podía esperar de su gran preparación y madurez, colocado en el lugar más destacado de la Acción Católica, una cruel dolencia, que desde el principio acusó importancia, frenó su actividad, a pesar de lo cual sus iniciativas y trabajos en este campo dejaron profunda huella.

Cuando, agobiado por su enfermedad, se hallaba pasando una temporada en Pola de Gordón, rincón de su diócesis escondido entre los montes de León, sobrevino la catástrofe de Asturias, que le dejó sin Vicario General ni Secretario de Cámara, asesinados ambos al principio de la revuelta, y redujo a pavesas su Palacio, destruyendo sus muebles, ropas, papeles, quedando solo con la ropa que vestía.

Trasladado a Madrid para continuar su cura, se hospedó en el modesto convento que en la calle de Méjico, nº 1, tienen las Religiosas Jerónimas, especialmente dedicadas a la propaganda de la Adoración Perpetua Universal (y que fueron cofundadas por Monseñor).

Agravado su mal, indudablemente por las impresiones recibidas, después de dos días de lecho y de recibir con toda devoción los Santos Sacramentos sin perder el conocimiento y casi sin agonía, entregó su alma al Señor a las diez de la noche del día 6 del actual mes de noviembre.

Ordenados el 18 de diciembre de 1915:

Siervo de Dios Francisco Lumbreras Fernández, que sufrió el martirio siendo coadjutor de la parroquia de Consuegra:

Siervo de Dios Daniel Gutiérrez Fernández, coadjutor de Mora de Toledo:

Siervo de Dios Rufino Ortiz-Villajos Plaza, capellán del Asilo de Toledo.
Siervo de Dios Avelino García Sánchez, coadjutor de la parroquia de San Justo de Toledo.
Siervo de Dios José Fernández Avilés Huerta, coadjutor de la parroquia de Alcaudete de la Jara:

Ordenados el 24 de marzo de 1917:
Siervo de Dios Benito Abel de la Cruz y Díaz-Delgado, varaplata de la Catedral Primada de Toledo:

Siervo de Dios Juan Fernández Palomino, párroco de Chozas de Canales:

Ordenado el 16 de marzo de 1918:
Siervo de Dios Casimiro Rivera Eusebio, párroco de Sonseca:

Ordenado el 23 de febrero de 1919:
Siervo de Dios Bonifacio Perezagua y García-Aranda, párroco de Yunclillos.
Ordenado el 14 de junio de 1919:
Siervo de Dios Félix Calleja Blas, coadjutor de Los Yébenes:

Ordenados el 20 de marzo de 1920:
Siervo de Dios Ursinio Pérez Chozas, párroco de Huecas.
Siervo de Dios Julián Díaz-Mayordomo Reguillo, coadjutor de la parroquia de Consuegra.

Las Jerónimas de la Adoración

Se trata de una comunidad de Jerónimas que se vio obligada a trasladarse de Méjico a España, en 1926, a causa de la persecución religiosa, viéndose acogida fraternalmente por los monasterios de la Orden hasta que consiguieron establecerse en Gijón. Don Juan Bautista deseaba tener en su diócesis un Instituto femenino dedicado a la Adoración y culto del Santísimo Sacramento. Él fue elegido por la Providencia de Dios para que cristalizase en esa comunidad contemplativa, como un carisma especial, la adoración a Jesús Sacramentado. De la página web de las Jerónimas de la Adoración tomamos estos datos biográficos.

Juan Bautista Luis y Pérez

Nació en Burriana (Castellón) el día 1 de abril de 1874, en una humilde casita. Procedía, por sangre, de un modesto hogar marinero. Siendo muy niño, por su inteligencia precoz, su hablar fácil y su comportamiento simpático y atractivo, se revelaba ya como un predestinado. A los tres años, en brazos de un familiar, era conducido los viernes cuaresmales al calvario, donde leía el vía crucis, con la admiración de la devota muchedumbre ante un niño que apenas podía sostener el librito en sus frágiles manos.

Llamado por la vocación al sacerdocio, fue ordenado en Roma el 25 de julio de 1896, por el papa León XIII. Ejerció el profesorado en el colegio de Viciana y en el seminario de Tarragona. Fue obispo auxiliar de Toledo y más tarde obispo de Oviedo el 1 de febrero de 1920. Al darse una nueva organización a la Acción Católica, la Santa Sede le nombró consiliario general de la misma.

El obispo Luis Pérez fue un escritor de altos vuelos. Es larguísima la lista de publicaciones que figura en la hemeroteca del arzobispado de Oviedo, entre pastorales, libros y comunicaciones.

Al término de sus días cuando vio agravarse su enfermedad, expresó el deseo de ser atendido por sus hijas espirituales, las Jerónimas de la Adoración y es trasladado a Madrid, a la calle de Méjico, donde las madres tenían su convento. Después de dos días de lecho y tras recibir con toda devoción los santos sacramentos, sin perder el conocimiento y casi sin agonía, entregó su alma al Señor, apoyado en los brazos de la madre María del Sagrado Corazón, el día 6 de noviembre de 1934, a las diez de la noche.

Sus restos fueron trasladados a la catedral de Oviedo para ser inhumados en la capilla de santa Eulalia, patrona del obispado, donde descansan actualmente.

Terminamos esta semblanza de un gran prelado a quien tocó vivir tiempos heroicos para la Iglesia de Asturias y supo mantener, con dignidad y prudencia, la antorcha de la fe entre persecuciones de toda índole contra la Iglesia. Sólo su oración y prudencia pudo librar a la diócesis de Oviedo de peores males. Su calma y paciencia pusieron muy alto el prestigio de la Iglesia.

martes, 3 de septiembre de 2024

Nuevo Abad de Covadonga

Este pasado lunes, 2 de septiembre, tuvo lugar la entrega de los nombramientos con las nuevas encomiendas pastorales en nuestra diócesis. Algo más de una treintena de cambios, entre los cuales hay nuevos Vicarios, párrocos y Delegados episcopales. Así, cabe destacar el nuevo Vicario General, cargo que recae en la persona de D. Adolfo Mariño; el nuevo Vicario de Cultura y Relaciones Institucionales, con D. Jorge Juan Fernández Sangrador, una nueva Delegada de Pastoral Penitenciaria, responsabilidad que a partir de ahora ejercerá D.ª Ana Álvarez, así como un nuevo Rector del Seminario, D. José Antonio Bande. El cargo de Abad de Covadonga, sin embargo, no será asumido por D. Sergio Martínez, como se había anunciado, sino que, por motivos personales y familiares continuará en su Canonjía de la Catedral como responsable de la música sacra, además de atender una serie de parroquias próximas a Oviedo como era su deseo. El nuevo abad de Covadonga será D. David Cueto, que ya ejercía su labor de Canónigo en el cabildo del Santuario.

El nuevo Abad tomará posesión de su cargo al finalizar la Novena a la Santina que está teniendo lugar estos días, en la que participan los seminaristas, entre los que se encuentran siete nuevos jóvenes que se formarán a partir de este curso en el edificio del Prado Picón.

Nacido en Granada el 9 de Agosto de 1978. pero la mayor parte de su vida ha transcurrido en Asturias. Realizó estudios de Derecho y de Diseño gráfico, e ingresó en el Seminario Metropolitano de Oviedo en 2010. Fue ordenado diácono el 14 de mayo de 2016 en la Catedral de Oviedo. Durante el año de diaconado colaboró en la misión diocesana de Benín, y en las parroquias rurales de la zona de las Peñamelleras. Fue ordenado sacerdote por Monseñor Sanz Montes en la Catedral de Oviedo el 4 de junio de 2017. Su primera misa se celebró en la parroquia de San Francisco de Asís (Oviedo) el domingo, 11 de junio de 2017.

Su primer destino fue como Párroco de Santiago de Degaña, Santa María de Cerredo, Santa Eulalia de Larón, San Luis de Tablado, San Jorge de Tormaleo, San Pedro de Taladriz, Santa María de Sisterna, San Antolín de Ibias, San José de Serorio, Santa María de Cecos, Santa María Magdalena de Marentes y San Clemente de Ibias (2017 - 2021). Era canónigo de la Real Colegiata de Covadonga desde 2021. 

Boicot a la misa de Covadonga. Por Jorge González Guadalix

Este próximo domingo, 8 de septiembre, se celebra en Asturias la fiesta de la Virgen de Covadonga, patrona del principado, y día de la comunidad asturiana. En estas ocasiones el, llamemos, programa de fiestas, incluye como uno de los actos centrales la misa en Covadonga, presidida por su arzobispo, y a que tradicionalmente asisten las autoridades del principado. O asistían.

Y digo asistían porque este año se han descolgado de la celebración de la eucaristía y con cartas abiertas, declaraciones y entrevistas el presidente de la comunidad autónoma de Asturias, Adrián Barbón, el presidente de la Junta General del principado, Juan Cofiño y la delegada del gobierno, Adriana Lastra. Los motivos, que no les gustan las homilías de D. Jesús Sanz Montes, arzobispo de Oviedo. Menos mal. Lo malo sería que les encantaran.

Entiendo que D. Jesús, el día de la Virgen de Covaonga, patrona de Asturias y fiesta de la comunidad, lo que tiene que hacer es postrarse ante la Virgen con todos los asturianos que así lo deseen, celebrar la santa misa en honor de Nuestra Señora, y predicar la Palabra de Dios llevándola a la vida concreta de los asturianos y analizando desde la Palabra y la doctrina de la Iglesia la realidad del momento. Parece que D. Adrián, D. Juan y Dª Adriana no son partidarios.

Nuestros políticos pretenden convertirse en los nuevos infalibles de hoy. No aguantan al arzobispo, pero lo que ellos dicen, proclaman y legislan tiene que ir a misa. Pueden criticar a la derecha, al centro, a la ultraderecha, al arzobispo, a los jueces y magistrados pero no soportan que el señor arzobispo recuerde principios esenciales de la doctrina de la Iglesia Católica. Preferirían, lo sé, lo sabemos, una homilía buenecita, sin sustancia, limitada a qué buena es la Virgen, vamos a ser solidarios, a llevarnos bien y confundir el respeto con un usted se calla señor arzobispo si alguna cosa no le gusta. Se calla y además se aguanta.

D. Jesús entiende que como obispo tiene que decir cosas precisamente en el día de la Virgen de Covadonga. Sin faltar al respeto, porque no creo que haya insultado a nadie, pero con toda claridad. Eso sí, Adriana Lastra puede referirse a las homilías de D. Jesús como «discursos despectivos, de confrontación y profundamente políticos y ultraderechistas», Juan Cotiño expresar en una carta abierta “hizo uso de la palabra, desde el púlpito de Covadonga para defender las posiciones de la Iglesia católica más reconocibles, incluyendo el repudio de la Ley de eutanasia y la práctica del aborto, y aunque no comparta su postura, la entiendo y la respeto, incluso expresada en términos contundentes y desabridos en el día menos adecuado, en mi humilde opinión. Sin embargo, no puedo admitir ni validar con mi presencia el tono peyorativo (rayano en el desprecio) que empleó para desacreditar a las mujeres que luchan a diario por su derecho a ser protagonistas de su propia vida, y el reproche furibundo exhibido frente a aquellas personas sensibilizadas con la problemática ecologista y el medio ambiente", o el señor Barbón afirmar que “no está “a gusto ni conforme” con lo que lleva “años sucediendo en un día tan importante para Asturias”.

Pues si quieren ir que vayan o si no que se queden en su casa. Y a la inversa. Los polñiticos tendrán sus actos oficiales con sus correspondientes discursos y me imagino que ahí estará D. Jesús, que tendrá que aguantar lo que digan. Es lo que hay.

lunes, 2 de septiembre de 2024

PERDONANZA 2024

 

Jubilaciones 2024.- Por Rodrigo Huerta Migoya

Este año no ha sido muy bueno, además de no haberse ordenados ningún sacerdote se jubilan nada menos que ocho diocesanos que a continuación pasaremos a reseñar en reconocimiento a sus vidas en su recorrido pastoral. 

También merecen especial mención algunas marchas y llegadas. Entre las despedidas está la del hasta ahora Delegado Episcopal de Pastoral Penitenciaria y capellán de la prisión de Villabona, el P. José Antonio García Quintana S.J. que ante el cierre este verano de la Comunidad de PP Jesuitas del Natahoyo (Gijón) ha sido destinado por la Compañía de Jesús a la comunidad de San Sebastián donde ejercerá como capellán de la prisión de Martutene. 

También deja la Diócesis el sacerdote Don José Miguel Urios Grande, que desde 2021 ejercía como párroco de la Unidad Pastoral de la Sagrada Familia y La Natividad y capellán del HUCA. Ahora deja Asturias al ser trasladado por la Prelatura del Opus Dei a otro destino. 

El religioso de la Orden de Predicadores, P. Francisco Panera González OP, asume el cargo de Vicario Parroquial de Santo Domingo de Guzmán de Oviedo, vacante desde el fallecimiento del P. José Manuel Rodríguez OP ''Rorro''. El P. Panera ha estado en la misión de los PP Dominicos en Malabo (Guinea Ecuatorial) muchos años. 

Se incorpora también a la Diócesis el sacerdote colombiano D. José Alejo Díaz, que en los últimos ocho años ha servido a la diócesis de Barbastro - Monzón y ahora será el nuevo párroco del valle de Arango en Pravia, así como Administrador Parroquial de Soto del Barco y Riberas. 

Igualmente se incorpora el sacerdote de Ibiza D. Francisco Javier Torres Peters, quien será el nuevo párroco de la Unidad Pastoral de Trevias - Canero - Cadavedo, compuesta por nueve parroquias del concejo de Valdés. 

Deja la Diócesis para regresar a su tierra natal en El Congo D. Crispin Kabeya Kipana,  sacerdote diocesano de Popokabaka. En el año 2007 vino a España para estudiar en Salamanca con una beca que le otorgó la Archidiócesis de Oviedo, siendo arzobispo entonces Monseñor Carlos Osoro. La intermediaria de este proceso fue la religiosa asturiana Sor Rosario Alonso Noval, misionera claretiana que había vivido 45 años en El Congo. Finalizó su licenciatura en Salamanca en Derecho Canónico en 2010 y fue cuando vino a Asturias para seguir preparando el Doctorado y ayudar en la Diócesis. En los últimos años ha ejercido como Vicario Parroquial de Nuestra Señora de Fátima de La Calzada - Gijón (2010-2011), Encargado de dicha Parroquia por el fallecimiento del Párroco (marzo-septiembre 2012), Administrador Parroquial de San Pedro de Bimeda, San Julián de Arbas, San Pedro de Arbas, Santa María de Brañas, San Vicente de Naviego, San Acisclo de Piñera, Santa María de Villacibrán y San Vicente de Villategil (Desde 2012), y también Administrador Parroquial de Carballo, Fuentes, Villaláez y Villarmental (desde 2018).
 
Regresa de nuevo a la Diócesis el colombiano D. Leonel Fernández Herrera, quien fuera carmelita descalzo y ejerciera como párroco in solidum de la Unidad Pastoral de Laviana entre 2018 a 2021. Ahora será el nuevo párroco de la Unidad Pastoral de Tineo. 

Una de las jubilaciones más significativas este curso es la de Don Luis, el párroco de Ujo, quien era el decano de los sacerdotes en activo; se podía decir y no en balde, que en la diócesis de Oviedo un sacerdote no podría pensar en jubilarse hasta superar los 96 años, y es que es la edad en la que este fiel servidor atendía su Parroquia cercana a los 2.000 habitantes, sin haber dejado de conducir nunca ni descuidar jamás su grey. Con esta jubilación, el sacerdote más mayor en activo pasa a ser el párroco de La Fresneda (Siero), Don José Luis, seguido del Administrador Parroquial de San Tirso de Candamo, Don Javier Fernández Conde, y de D. Jesús López Rivas que, aunque diocesano de de Lugo, merece ser citado como clero ovetense por llevar en la Parroquia de San Bernardino de Pelliceira (Ibias) desde diciembre de 1961.-

M.I. Sr. D. Ángel Rodriguez Viejo

Natural de Santa Bárbara de San Martín del Rey Aurelio, donde nació el 13 de septiembre de 1939. Se formó en el Seminario Diocesano de Oviedo y recibió la ordenación sacerdotal el 16 de junio de 1962. Su primer destino fue como Coadjutor de la parroquia de San Pedro Apóstol de Pola de Siero, en la que permaneció tres años (1962-1965); durante este tiempo también fue Profesor del Colegio Alfonso X el sabio de Pola de Siero. Su segundo destino fue como Capellán de Colegios Menores de Luarca, donde estuvo un curso (1965-1966). Fue igualmente Viceconsiliario Diocesano de M.U. (Mujeres de Acción Católica). En 1966 obtiene la plaza de Beneficiado organista 2º de la la S.I.C.B.M. con fecha 9 de septiembre. En 1975 fue nombrado Coadjutor de la Parroquia de San Tirso el Real de Oviedo, cargo en el que permanece durante veinticuatro años, pasando en 1999 a ser Párroco de la misma. Desde 1985 es canónigo de la Catedral, y con la muerte del último canónigo organista por oposición, D. Ángel González Pérez, en diciembre de 1992 pasó a ocupar dicha plaza, cargo que ha desempeñado diariamente hasta el verano pasado, de modo especial en la misa coral de las 09:15 horas. Hombre inteligente, sencillo y discreto, lleva vinculado a la parroquia de San Tirso 49 años de los cuales 25 han sido como Párroco. Suma más de medio siglo dedicado a la vida litúrgico-musical de la Catedral. En 1993 se pudo comprar un nuevo órgano de tubos para el templo de San Tirso gracias a la donación especial de una familia ovetense que sufragó el instrumento y cuyo precio entonces fue de 2'5 millones de pesetas. Don Ángel, que aún no era el párroco, siguió con interés aquel proyecto que fue realizado por la empresa de organería Acitores, y consta de 1328 tubos. Se jubila con 85 años de edad y 62 de ministerio sacerdotal.

Rvdo. Sr. D. Salvador Tejedor Melero

Nacido en Boadilla de Rioseco (Palencia) el 21 de diciembre de 1938. Se formó en el Seminario Conciliar San José de Palencia. Recibió la ordenación sacerdotal en la capital palentina el 29 de junio de 1962 de manos de Monseñor José Souto Vizoso. Ejerció sus primeros años de ministerio en esta Diócesis. Desde 1968 reside en la Archidiócesis de Oviedo sirviendo a la Prelatura del Opus Dei como Capellán del Colegio Peñaubiña de Oviedo (1968 – 1975) y Director Espiritual del Colegio Los Robles en Pruvia - Llanera (1975 – 1986). Durante el año 1984 estuvo encargado de la parroquia de San Martín de Cayés – Llanera, atendiendo también el templo de Santa Bárbara de Coruño (1984). Colaboró igualmente durante un curso pastoral en la parroquia de San Félix de Lugones. En 1986 se incardina en nuestra Diócesis a título de servicio. Fue Director Espiritual de la Sección Femenina de la Adoración Nocturna de Oviedo (1986-1988), Párroco de Santa María de Vega del Ciego, Santa Eugenia de Casorvida, San Julián de Columbiello, San Lorenzo de Folgueras y San Claudio de Herías (1988- 1998). Arcipreste de Lena (1995 – 1997), Miembro de la Comisión Económica (1998 – 2003), Miembro del Consejo Presbiteral (2003 – 2007), Párroco de Santa Eulalia de Morcín, San Esteban de Morcín, San Sebastián de Morcin, San Juan de la Piñera y San Pedro de Peñerudes (1998 - 2003). Párroco de San Juan de Piñera y San Pedro de Peñerudes (diciembre 1998 - 2003), Párroco de Santiago de la Manjoya – Oviedo (2003 – 2010) y Capellán del Hospital Monte Naranco desde el año 2003 hasta la actualidad. Se jubila con 85 años de edad, y 62 de ministerio sacerdotal. 

Rvdo. Sr. D. Alberto Reigada Campoamor 

Natural de Vegadeo, donde nació el día de la Santina de 1951. Se formó en el Seminario Metropolitano de Oviedo en el que cursó los Estudios Eclesiásticos. Concluida su formación fue ordenado diácono, ejerciendo este ministerio como Adscrito a la parroquia de San Pablo de La Argañosa de Oviedo en el curso pastoral 1975/1976. Su primer destino fue como Coadjutor de la parroquia ovetense de San Pedro de los Arcos y responsable del centro de culto de Vallobín, así como profesor del Instituto Politécnico de Oviedo (1976 - 1983). Fue también Arcipreste de Oviedo Oeste, Secretario del Colegio de Arciprestes y miembro del Colegio Presbiteral desde 1978 a 1983. Realizó el bachiller teológico en la sede madrileña de la Universidad Pontificia de Comillas. Fue Vicario Episcopal de Occidente desde 1983 hasta 1987. Amplía estudios en Roma desde 1987 hasta 1990 licenciándose en Teología Pastoral y Catequética por la Universidad Pontificia Salesiana de Roma. De vuelta a la Archidiócesis es nombrado Delegado Episcopal de Juventud (1990 - 1992). Desde 1990 profesor de Teología Pastoral del Centro Superior de Estudios Teológicos de Oviedo. Fue administrador parroquial de Castañedo y Sorribas - Grado (1992-1994) y Secretario del Consejo Presbiteral Diocesano (1993-1998). En 1993 es nombrado Delegado Episcopal - Director de Cáritas Diocesana, cargo que ostenta hasta el año 2002. Fue también miembro del Colegio de Consultores (2000-2003). En 2002 tras la muerte del entonces Párroco D. Jesús Avelino Blanco Velasco, fue nombrado por Monseñor Carlos Osoro nuevo Párroco de San Francisco Javier de la Tenderina. Así mismo, ha sido Vicario Episcopal de Oviedo - Centro (2011 - 2014), Administrador Parroquial de Santa María de la O de Limanes (2018-2020) y responsable del seguimiento del Plan Pastoral Diocesano (Desde 2014 hasta la actualidad). También ha atendido a la Hermandad de Los Estudiantes desde 2007 hasta ahora. Se jubila con 73 años de edad y 48 de ministerio sacerdotal. 
Rvdo. Sr. D. Abundio Martínez Malagón

Nacido en San Esteban de Villacalbiel - Villamañán (León) el 25 de febrero de 1957. Cuando tenía 3 años su familia se trasladó a Candás (Carreño) donde se crió. El 18 de septiembre de 1965 ingresó en la Escolanía de Covadonga como niño cantor, en la que permaneció hasta el 9 de septiembre de 1970. Concluida su estancia en Covadonga ingresó en el Seminario Metropolitano de Oviedo, en el que cursó los Estudios Eclesiásticos. Concluida su formación fue ordenado diácono, ejerciendo este ministerio como Adscrito a la parroquia de Santa María de Villaviciosa. Recibió la ordenación sacerdotal en Villaviciosa el 6 de junio de 1982. Su primer destino pastoral fue como Ecónomo de San Pedro de Sotres, así como encargado de San Cristóbal de Tielve, San Martín de Bulnes y San Pedro de Camarmeña - Cabrales (1983-1985). Es enviado a Roma para ampliar estudios licenciándose en Pastoral Juvenil y Catequética por la Universidad Pontificia Salesiana de Roma (1985-1988). En "el Salesianum" comenzó su vinculación con la espiritualidad y carisma salesiano. De regreso a la Archidiócesis es nombrado formador del Seminario Metropolitano (1988 - 1992). Se inicia en la docencia impartiendo clases de Metodología y Pastoral Fundamental en el Seminario-Instituto Superior de Estudios Teológicos, Facultad de Formación del Profesorado y Ciencias de la Educación, Facultad Enrique de Ossó e Instituto de Ciencias Religiosas, impartiendo materias relacionadas con la Pedagogía y Didáctica de la Enseñanza Religiosa Escolar. Se doctoró en la Universidad de Oviedo en el año 2002 en Ciencias de la Educación. Fue Delegado Diocesano de Pastoral Familiar. Ejerció como Párroco de San Juan Bautista de La Corredoria desde 1993 hasta 1999. Los años en los que únicamente tuvo un destino docente colaboró allá donde se le solicitaba: Tuilla y Ciaño en Langreo, las parroquias del municipio de Ribadedeva, San Julián de los Prados en Oviedo... Fue Párroco in Solidum de las parroquias de Nuestra Señora del Carmen de Salinas, San Miguel de Quiloño, San Félix de Bayas, San Román de Naveces, Santa María del Mar y Santiago del Monte- Castrillón (2012-2013). Fue Canónigo Cantor de la Catedral de Oviedo y capellán del Real Monasterio de San Pelayo de Oviedo (2013 - 2017). Desde 2017 era párroco de Santa María de San Claudio, San Esteban de Sograndio, Santa Marina de Piedramuelle y Santa María de Loriana - Oviedo. Es colaborador salesiano, así como un gran amante de la música. Considerado por todos como buen compañero y sacerdote servicial, persona amable y cercana. Se jubila con 67 años de edad y 42 de ministerio sacerdotal.

Rvdo. Sr. D. Luis Cuervo Luengo

Cangués (de Oriente) nacido en la parroquia de Corao el 6 de julio de 1928, en el seno de una familia hondamente cristiana, no en vano tuvo otros dos hermanos que como él sintieron la vocación, D. Ángel, que fue sacerdote diocesano de Oviedo aunque pasó por la vida castrense como capellán del Cuerpo de Paracaidistas, y el P. Antonio, religioso carmelita descalzo de la Provincia de Castilla. Recibió la ordenación sacerdotal en 1952 siendo su primer destino como Ecónomo de Santa María de Tameza y encargado de Santa Cruz de Yernes y San Lorenzo de Rubiano. Llega a Ujo en 1968 en calidad de Ecónomo, título que ha ostentado hasta la actualidad. Atendió a las Dominicas de la Anunciata de la localidad hasta la supresión de la comunidad en 2018, y lo mismo hizo con la comunidad de Hermanos de la Salle hasta su marcha en el año 2020. Gran conocedor de la historia del lugar, ha defendido siempre la importancia del templo de Ujo y el atentado que supuso y supone su convivencia con el ferrocarril. Hombre sencillo, austero y entregado; a pesar de haber atravesado fuertes achaques en los últimos años nunca dejó de atender su comunidad así como estar disponible para los demás sacerdotes de la zona. Era una estampa más del paisaje de Mieres verle a diario llegar puntual a La Xagosa a comer el menú del día cerca del televisor para enterarse de lo ocurrido en el mundo, a la vez que disfrutaba del cocido. Se jubila con 96 años de edad y 72 de ministerio sacerdotal, de los cuales ha dedicado 56 al servicio de la comunidad parroquial de Santa Eulalia de Ujo. 

Rvdo. Sr. D. Manuel García Velasco

Natural del pueblo de Agüeria perteneciente a la parroquia de Moreda de Aller. Nace el 6 de abril de 1955, aunque de niño se mudó con su familia al barrio de San Isidro de dicha Villa. De joven trabajó como portero de discoteca en los tiempos de "la movida", que también en la cuenca minera asturiana tuvo su importancia. Desde bien pronto se aficionó a la caza y a la pesca, llegando a ser campeón regional de Asturias en 1971. Cursó estudios empresariales, y durante un año en 1976 se preparó en Madrid como Programador Informático. Ingresó en el seminario con 24 años durante el curso 1986-1987 y realizó la etapa de diaconado en la parroquia de San Esteban de Ciaño (Langreo). Fue ordenado sacerdote en 1987 siendo su primer destino en el concejo de Valdés. Fue Vicario Parroquial de Santa Eulalia de Luarca, párroco de San Salvador de Rionegro y capellán del Hospital - Asilo de Avilés desde 1990 al 2000; durante este tiempo también colaboró con la misión diocesana de Bembereké. En el año 2000 llega a la Villa de Pedro Menéndez como párroco de San Pablo de la Luz, donde permanecerá hasta el año 2007. Durante su etapa en la comarca de Avilés también fue párroco de San Esteban de Molleda - Corvera, así como capellán del hospital San Agustín de Avilés desde 2005 hasta 2007. En el año 2007 llega al concejo de Piloña como Párroco de San Antonio de Padua de Infiesto, San Juan de Berbio, Santa Eulalia de Ques, Santa Ana de Maza, San Pedro Beloncio, Nuestra Señora de la Asunción de Artedosa, Santo Domingo de Marea, Santo Toribio del Tozo, rector del Santuario de la Virgen de la Cueva y Capellán de la Obra Pía - Colegiata de Infiesto. En el año 2015 se le nombra un Vicario Parroquial en la persona de D. Recaredo Buenaventura Engonga Nkene. En 2016 se le libera de las parroquias de Artedosa, La Marea y Tozo que son añadidas a D. Recaredo. En 2017 se hace un reajuste en la zona por la cual D. Manuel asume las parroquias de Nuestra Señora de las Nieves de Espinaredo, San Lorenzo de Sellón y Santa María Magdalena de Valle. Sin duda su gran obra y mérito ha sido la acertada restauración del Santuario de la Cueva. Se jubila con 69 años de edad y 37 de ministerio sacerdotal.

Rvdo. Sr. D. Amador Joaquín Galán Caso

Natural de Llonín - Peñamellera Alta, donde nace el 20 de septiembre de 1947. Pertenece a la familia Galán, del renombrado gaitero. Ingresó en el Seminario de Oviedo donde cursó sus Estudios Eclesiásticos. El curso 1975-1976 realizó el diaconado como Adscrito de la parroquia de Nuestra Señora del Carmen de Salinas, en Castrillón. Ordenado sacerdote en 1976 su primer destino fue en el concejo de Ponga como Ecónomo de Santa María de Sebarga, así como Encargado de San Juan de Casielles, Nuestra Señora de las Nieves de Cazo y Santa María de Viego. Tres años después, en 1979, se le añaden cinco parroquias más, una del concejo de Ponga, San Ignacio de los Bellos, y cuatro del concejo de Amieva, San Martín de Argolivio, San Juan de Amieva, San Román de Amieva y Santa María de Mián - Sames. En 1981 es destinado a Gijón como Coadjutor de la parroquia de San José, donde permanece hasta 1985. Su tercer destino será el concejo de Colunga, al cual llegará como párroco de Santiago de Gobiendes y Santa Úrsula de Carrandi; en 1995 asume la parroquia de Santa María de Sábada de Lastres al fallecer su ecónomo Don Silverio. Desde este momento atenderá las tres parroquias hasta el año 2002 en que es trasladado al oriente asturiano. Su último destino será Santa María de Colombres junto con San Juan de Boquerizo, San Lorenzo de Noriega, San Roque de Pimiango y San Juan de Rivadedeva. Estas cinco feligresías estaban vacantes por la muerte de su párroco D. Antonio María Martínez Villar. Ha sido muy destacada su faceta como restaurador del templo parroquial de la capital de Ribadedeva, en la cual y en los últimos años inició la restauración del retablo mayor, las nuevas vidrieras y las pinturas de la bóveda, realizadas por Ioan Patriciu, discípulo de Rupnik. En este último destino es donde más tiempo ha permanecido con un total de diecinueve años desde su llegada en 2003. Se jubila con 77 años de edad y 48 de ministerio sacerdotal. 

Rvdo. Sr. D. Valentín Castelao Méndez

Natural de San Pedro de Neiro - Fonsagrada (Lugo) en el que nace el 27 de agosto de 1937. Su pueblo natal en aquel momento era obispado de Oviedo, por lo que se formó en nuestro Seminario Diocesano. Creció en una familia muy religiosa: tiene una hermasa religiosa y un primo sacerdote. Ordenado sacerdote el 15 de marzo de 1970 tuvo su primer destino en Peñamellera Baja como Ecónomo de San Andrés de Buelles, así como Encargado de Santa Leocadia de Merodio, Santos Cosme y Damián de Narganes y su filial de San Juan de Ribadedeva. En 1973 llega a Santa Cruz de Llanera como Ecónomo de esta feligresía, a la vez que Encargado de tres parroquias más: San Nicolás de Bonielles (Llanera), Santa María de Brañes (Oviedo) y San Martín de Biedes (Las Regueras). En 1975 se le libera de la parroquia de Biedes y se le añade la parroquia de Santiago de Arlós. En 1996 asume también Trasmonte de las Regueras, la cual atenderá hasta 2016. Cuenta D. Valentín con medio siglo de vida dedicado a las buenas gentes de Llanera. Durante sus años de Párroco fue un gran promotor de diversas actividades; se hicieron muy conocidas sus excursiones parroquiales por toda España, Portugal, Francia o Italia. Delicado de salud desde hace años, se ha entregado siempre con generosidad al cuidado pastoral de estas parroquias a las que tanto quiere. Ha sido un gran defensor del patrimonio de los templos rurales, en especial de la iglesia románica de Arlós para la que durante muchos años vino reclamando una serie intervenciones  para su restauración. En un hermoso canecillo de este templo llanerense se descubrió un instrumento medieval desconocido que algunos han venido a denominar ''la rota de Arlós'' que ha sido reconstruida por Luthiers y estrenada en dicho templo en un concierto el pasado mes de mayo de 2024. Se jubila con 87 años de edad y 54 de ministerio sacerdotal. 

domingo, 1 de septiembre de 2024

Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres. Por Joaquín M. Serrano Vila


En este Domingo XXII del Tiempo Ordinario el pasaje del evangelio que reflexionamos nos remite directamente al interior de nosotros mismos, a nuestro propio corazón, del que emana lo mejor y lo peor. El pasaje del capítulo 7 del evangelio de San Marcos nos presenta una escena de Jesús con fariseos y escribas que le echan en cara que sus discípulos no guardan las leyes y costumbres sagradas de los judíos. Aquí, en realidad, no hay una preocupación de higiene y sanidad, sino el fanatismo de aquellos para los que lo exterior era más importante aún que lo interior. ¿Habían ofendido aquellos hombres a Dios por comer sin lavarse las manos, o los realmente ofendidos eran los fariseos custodios de sus leyes?. He aquí la siempre debatida lucha sobre la autenticidad de la religión verdadera, lo que Dios espera de nosotros y lo que nosotros una veces por rigoristas y otras por laxos hacemos en el día a día. Nadie dice que no deba haber normas, preceptos y tradiciones que cumplir, la clave está en que éstas nunca asfixien, sino que ayuden a crecer en verdad y relación íntima de cada uno de nosotros con el Señor.

Jesús reclama la normalidad, el punto intermedio, el sentido común. Ni el libre albedrío ni el fariseísmo, por eso cuando le preguntan por qué sus seguidores no respetaban las tradiciones de sus mayores al comer "con manos impuras", les respondió de modo tajante: «Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito: “Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos.” Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres». Lo que Jesús denuncia nos ocurre también a nosotros muchas veces a lo largo de la vida: nos rasgamos las vestiduras ante cualquier hecho de otros teniendo a buen seguro nosotros ofensas mayores al Señor; tragamos el camello y denunciamos la mota de polvo. Cuántas veces somos a menudo como esos decorados del teatro en que vemos casas hermosas, cuando en realidad es un entramado de pura apariencia tras lo hay un espacio vacío con suciedad. Las palabras de Moisés en la primera lectura que hemos escuchado del libro del Deuteronomio nos arrojan luz a esto: ''Ahora, Israel, escucha los mandatos y decretos que yo os enseño para que, cumpliéndose, viváis''. Que nos sirvan las normas para vivir como hoja de ruta y de vida, y nunca nos alejen del Señor o nos empujen a la inhumanidad o indiferencia, a quedarnos en formalismos externos y aparentes y no cultivar la auténtica búsqueda del cumplimiento de la voluntad de Dios. 

El Maestro regala una enseñanza tanto para los fariseos y escribas, que esperaban ver cómo se posicionaba y ver también la reacción en sus sus discípulos y en la gente que le seguía: ''Escuchad y entended todos: nada que entre de fuera puede hacer al hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre''. ¿A que se refiere el Señor? Pues alude al problema de opresión que suponía para el pueblo hebreo la "Halajá"; es decir, todo el cuerpo legislativo religioso de reglas judías formado por 613 "mitzvot" (mandamientos). Los judíos ortodoxos hoy en día siguen viviendo estas normas; si en alguna ocasión visitáis una ciudad, pueblo o barrio judío veréis cómo al llegar el sabat se vuelve una localidad fantasma, todo se detiene para cumplir los preceptos del día sagrado destinado al descanso. Jesucristo no se presenta como enemigo de la ley, sino que les da otra perspectiva, no las normas por las normas sin sentido, sino la aplicación de las mismas desde la coherencia del corazón. Hay que interiorizar los mandamientos de Dios en clave de amor, no de prohibición, viendo que no son prohibiciones para nuestro fastidio, sino la senda que nos conduce y concede al mayor bien de todos como es la salvación de nuestras almas. 

Todos somos pecadores, y así nos sentimos indignos como bien nos hemos preguntado con el salmo alSeñor:"¿Quién puede hospedarse en tu tienda?". Qué pequeños nos vemos al tomar conciencia de que entramos en su casa, venimos a su presencia y hasta le recibimos en nuestro interior. Y ante esto la Ley de Dios nos facilita el autoexamen diariamente; si vamos bien, mal o en qué hemos de seguir mejorando. El seguimiento de Jesucristo no puede ser nunca agobiante, ni una tortura para nuestra alma y conciencia, sino que en su palabra, en su mesa, en sus mandatos hemos de sentirnos libres de las cadenas del mundo que nos alejan de la inmortalidad. Somos encomendados en este domingo a revisar el estado de nuestro corazón, si está puro o impuro; cuánto hay de bien y de mal, cuántas manchas tiene de pensamientos, palabras y obras buenas o malas. Nunca dejemos a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres. No lo olvidemos, ''porque de la abundancia del corazón habla la boca'' (Lc 6,45).

Evangelio Domingo XXII del Tiempo Ordinario

Lectura del santo Evangelio según san Marcos 7, 1-8a. 14-15. 21-23

En aquel tiempo, se reunieron junto a Jesús los fariseos y algunos escribas venidos de Jerusalén; y vieron que algunos discípulos comían con manos impuras, es decir, sin lavarse las manos. (Pues los fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse antes las manos, restregando bien, aferrándose a la tradición de sus mayores, y al volver de la plaza, no comen sin lavarse antes, y se aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas).

Y los fariseos y los escribas le preguntaron:

«¿Por qué no caminan tus discípulos según las tradiciones de los mayores y comen el pan con las manos impuras?».

Él les contestó:

«Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito:

“Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos.” Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres».

Llamó Jesús de nuevo a la gente y les dijo:

«Escuchad y entended todos: nada que entre de fuera puede hacer al hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre.

Porque de dentro, del corazón del hombre, salen los pensamientos perversos, las fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, malicias, fraudes, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad. Todas esas maldades salen de dentro y hacen al hombre impuro».

Palabra del Señor