Este año ha sido bueno, pues apenas se ha jubilado un sacerdote y se han ordenado seis nuevos diocesanos, aunque sí ha perdido la Diócesis algún sacerdote que estaba echando una mano, como son los casos de los sacerdotes de Toledo D. Jesús Moreno Martín, que ejerció de Vicerrector del Seminario Metropolitano desde 2019, y D. Miguel Ángel Gómez Sánchez, quien durante los últimos nueve meses administró las quince parroquias de la Unidad Pastoral de Teverga, debido a la baja del Párroco por enfermedad. Ambos sacerdotes regresaron a sus diócesis de origen.
Al cerrarse la misión diocesana de Benín, regresa a D. Antonio Herrero Casares y se va el hasta ahora párroco de las Peñamelleras D. Ángel María Vilaboa a Roma para ampliar estudios de filosofía, y se cubre la Unidad Pastoral de Turón -vacante por la inesperada muerte de su joven párroco el pasado mes de enero- así como la rectoría de la iglesia de San Antonio de Padua de Avilés (antiguo templo de los Padres Franciscanos) que hasta el pasado mes de octubre de 2022 atendía D. Ángel Fernández Llano, el cual falleció el mes de marzo. El sacerdote que se jubila es:
D. Celso González García "Parana"
El apodo lo lleva a gala desde el Seminario, por ser el nombre del pueblo lenense que le vio nacer en 1941. Creció en el seno de una familia religiosa, y desde niño fue monaguillo en su parroquia. Ingresó en el Seminario Menor de Covadonga y, aunque perdió un año por enfermedad, pronto recuperó el ritmo que le correspondía, recibiendo la ordenación sacerdotal con 24 años en 1966.
Su primer destino fue la zona rural de Cangas de Narcea, donde fue como Ecónomo de Santiago de Sierra y su filial de San Julián de Oñón, así como Encargado de Santa Eulalia de Ambres y San Esteban de Tainás. Aquí permanecerá ocho años hasta el verano de 1974 cuando solicita permiso al Arzobispo para trasladarse a Estados Unidos a propuesta de su tío, religioso dominico. En agosto de ese año fue nombrado adscrito a St. Anthony of Padua Church en la Diócesis de Brooklyn-New York; poco tiempo después le nombran capellán del aeropuerto J. F. Kennedy.
Regresa a la Diócesis en Noviembre de 1993 a petición del arzobispo Díaz Merchán, para que asumiera la dirección de la Casa Sacerdotal de Oviedo. Al quedar vacantes las parroquias de Cabueñes y Deva por la muerte de su entonces párroco D. Bernardo Antonio, en el verano de 2005 D. Celso es nombrado nuevo párroco de estas dos feligresías gijonesas. Ese mismo año es relevado en su responsabilidad en la dirección de la Casa Sacerdotal. En estos años también ha ejercido su ministerio como Capellán del Tanatorio de Gijón-Cabueñes. Se jubila con 82 años de edad y 57 de ministerio sacerdotal: ¡Feliz jubilación, Don Celso!
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