viernes, 12 de diciembre de 2014

El Obispo de Santander ha sido nombrado Arzobispo de Zaragoza


El Papa Francisco aceptó la renuncia presentada por Mons. D. Manuel Ureña Pastor el pasado 12 de noviembre. Mons. Jiménez Zamora es Obispo de Santander desde 2007

La Nunciatura Apostólica en España comunica a la Conferencia Episcopal Española (CEE) que a las 12,00 horas de hoy, viernes 12 de diciembre, la Santa Sede ha hecho público que el Papa Francisco ha nombrado a Mons. D. Vicente Jiménez Zamora nuevo Arzobispo de Zaragoza.

Mons. Jiménez Zamora sustituye en la sede zaragozana a Mons. D. Manuel Ureña Pastor, Arzobispo emérito desde el 12 de noviembre, cuando el Papa Francisco le aceptó la renuncia al gobierno pastoral presentada en conformidad con el canon 401, § 2, del Código de Derecho Canónico. Un día después, el 13 de noviembre, el colegio de consultores elegía al sacerdote Manuel Almor Moliner, Vicario General desde 2011, Administrador Diocesano de la Archidiócesis de Zaragoza, sede de la que estará al frente hasta la toma de posesión del nuevo prelado.
Mons. D. Vicente Jiménez Zamora, Obispo de Santander desde 2007



Mons. D. Vicente Jiménez Zamora nació en Ágreda (Soria) el 28 de enero de 1944. Fue ordenado sacerdote diocesano de Osma-Soria el 29 de junio de 1968. Es licenciado en Filosofía por la Universidad de Santo Tomás de Roma; licenciado en Teología Dogmática por la Universidad Gregoriana de Roma, y especializado en Teología Moral por la Academia Alfonsiana de la Universidad Lateranense de Roma.

Su ministerio sacerdotal lo desarrolló en su diócesis natal, en la que durante años impartió clases de Religión en Institutos Públicos y en la Escuela Universitaria de Enfermería, además fue profesor de Filosofía y de Teología en el Seminario Diocesano. También desempeñó los cargos de delegado diocesano de Enseñanza (1978-1985) y del Clero (1982-1995); Vicario Episcopal de Pastoral (1988-1993); Vicario Episcopal para la aplicación del Sínodo (1998-2004) y Vicario General (2001-2004). Fue, desde 1990 hasta su nombramiento episcopal, abad-presidente del Cabildo de la Concatedral de Soria.

El 12 de diciembre de 2003 fue elegido por el colegio de consultores administrador diocesano de Osma-Soria, sede de la que fue nombrado obispo el 21 de mayo de 2004. Ese mismo año, el 17 de julio, recibió la ordenación episcopal. El 27 de julio de 2007 fue nombrado Obispo de Santander y tomó posesión el 9 de septiembre de 2007.

En la Conferencia Episcopal Española es desde 2011 Presidente de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada. Además ha sido miembro de las Comisiones Episcopales para la Doctrina de la Fe (2007-2008) y Pastoral Social (2008-2011).

El sábado 29 de marzo de 2014 la Santa Sede hizo público su nombramiento como miembro de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica.

jueves, 11 de diciembre de 2014

Carta semanal del Sr. Arzobispo


Conjugando el tiempo de la vida

Hemos llegado al ecuador del adviento. Estas cuatro semanas de preparación ya van mediando imparables nuestro camino. Es un tiempo que se me da para poner nombre a la espera, porque el hombre no sabe dejar de esperar. La vigi­lancia es vivir despiertos mientras esperamos. Vale la pena escuchar ese grito de nuestro corazón que continuamente nos reclama al milagro de una novedad que no caduque, de una verdad que no sea engañifa, mientras reconocemos que Alguien, que como ningún otro y para siempre jamás, tomó en serio ese grito, abrazó mi corazón humano, pudiendo desde entonces reestrenar esperanzas y brindar felicidades.

Por eso las palabras que envuelven la Palabra de Dios de este tiempo del adviento son la espera y la vigilancia. Una espera que nos asoma al acontecimiento que –lo sepamos o no– aguardamos que suceda, y una vigilancia que nos despierta para no estar dormidos cuando le veamos pasar. ¿Cómo estaba la gente que, por primera vez, se las tuvo que ver con eso que nosotros hoy llamamos adviento? ¿A quién y qué esperaban ellos? Había un gran grito que colgaba en sus gargantas: necesitaban algo nuevo, Alguien nuevo. Efectivamente, necesitaban abrazar una novedad que les arrebatase de sus zafiedades vulgares, de sus encerronas sin salida, de sus dramas insolubles, de sus trampas disfrazadas, de sus odios y tristezas, de sus errores y horrores... Alguien que de verdad fuese la respuesta adecuada a sus búsquedas y anhelos. Era el primer adviento, la sala de espera de Alguien que realmente mereciera la pena y les soltase la cautiva posibilidad de ser felices.

El adviento cristiano entronca con la paradoja de nuestra fe: hacer memoria de quien vino, desde la acogida de quien nunca se ha marchado, para prepararnos a recibir a quien volverá. Este es el tiempo que nos prepara a la celebración de la Navidad cristiana. Es posible una novedad que no dependa de unas fechas pactadas, sino de algo que ha sucedido, de alguien que está entre nosotros y que volverá. Esta es la enhorabuena que nos permite brindar sin engaño mientras el viento del Adviento nos llena de esperanza nuestro andar llenando el corazón y nuestra ciudad de alegría.

Y esto es lo que sucedió en los albores cristianos cuando, como también sucede hoy, la tristeza tiene nombre reconocible, tiene calle por la que transita y tiene calendario que la hace ingrata contemporánea de la edad de cada cual. Pero si la ciudad se llenó de alegría (Hch 8,8) es que algo sucedió en esas vidas, Alguien aconteció en medio de ellas. No se trata de una quimera, ni siquiera de un legítimo deseo, sino de algo que ha cambiado la vida de personas y ha transformado el claroscuro de una sociedad. Hay un cambio profundo que no es fruto del cálculo ni de una estrategia, sino de algo más grande y gratuito que proviene de la providente misericordia de Dios.
La historia de este tiempo litúrgico habla de los tres advientos: mirando al Señor que ya vino una vez (hace 2000 años), nos preparamos a re­cibirle en su última venida (al final de los tiempos), acogiendo al que in­cesantemente llega a nuestro corazón (en nuestro hoy de cada día). Ahí tenemos la conjugación de los verbos de la vida: el pasado, el presente y el futuro, que se concentran en el reconocimiento del que vino, del que volverá, del que siempre está a nuestro lado. El Señor que llega, el hombre que le espera con una actitud vigilante. Esto es el adviento cristiano, el que siempre se vuelve a empezar sin cansarnos nunca de hacerlo.

+ Fr. Jesús Sanz Montes, ofm
Arzobispo de Oviedo

miércoles, 10 de diciembre de 2014

AVISOS Y NOTICIAS


DATOS MES DE NOVIEMBRE:

Bautizos: (09/11): Carla Martín Moncayo; Martín García Carracedo; Nerea Álvarez Cedeira; Alejandro Leonardo Méndez Merino; Alba Díaz García; Vera Rodríguez Suárez; Rodrigo Uría Suárez.

Bodas: NO HUBO.

Defunciones: (08/11): Azucena Álvarez Barballo; (17/11): Ángeles Roza Prado; (24/11): Luis Bolaños Manchao; (27/11): Amado González Arias.

(Datos hasta el día 25 del mes -o aproximado- en que se envía “la hoja” a imprenta)



SANTORAL:

3 San Francisco Javier
 4 San Juan Damasceno
 6 San Nicolás
7 San Ambrosio
8 Inmaculada Concepción
11 San Dámaso 
13 Santa Lucía
14 San Juan de la Cruz
21 San Pedro Canisio
 23 San Juan de Keti
25 Natividad del Señor
 26 San Esteban protomártir
 27 San Juan Evangelista
 28 Santos Inocentes
 29 Santo Tomás Becket
31 San Silvestre.



OTROS:

*Abierta Convocatoria para el catecumenado de adultos (Bautismo y Confirmación)

* Domingo 7 a las 21:00 Vigilia de la Inmaculada

*Día 13, 11´00h, Belén de cumbres al Santuario de Cortes de Quirós

*Domingo 21, Colecta extraordinaria de Navidad (Cáritas Parroquial)

* Día 24 (Nochebuena): Misa de Gallo 24´00h

*Día 31, 00´00h, Uvas y Campanadas frente a la torre de la Iglesia

``Bar Antonio´´ Por Joaquin Manuel Serrano Vila


“BAR ANTONIO”

No soy muy amigo de la televisión en general y mucho menos de los inoportunos e interminables anuncios publicitarios entre programas, pero hay uno en “esta Navidad” que me parece un acierto pleno y que sintetiza todo lo que la Parroquia y yo queremos desearos a todos en estas fechas: es el anuncio de “la lotería”.

Este anuncio parece (y más en los hedonistas tiempos que corren) presentar algo absurdo; tan absurdo como que alguien por puro afecto y aprecio a otro, le guarde un décimo (sin saberlo) premiado luego con “El Gordo”, y se lo entregue tal cual tras el sorteo. Este anuncio expresa el verdadero espíritu de la Navidad que poco a poco y con resignada torpeza, considero que estamos dejando escapar.

Pienso que en muchas navidades de años pasados, la inmensa mayoría de españoles hubiese hecho, llegado el caso, lo mismo que hizo el dueño del “Bar Antonio”. Sospecho, con cierta tristeza, que hoy día sería algo utópico. Intuyo que a la fecha, algunos (aunque incluso lo hubiesen pensado inicialmente) se “arrepentirían” al conocer el premio y tampoco faltaría el “político” de turno o el “empresario” que compraría por un precio superior ese décimo premiado para su particular lavandería… Esta es, para mí, la diferencia entre celebrar unas navidades con Cristo renaciendo en nuestro corazón y celebrar El “Solsticio de Invierno”, de alguna aldeana y descerebrada propuesta; de desear con un cartel “Feliz Navidad” o con un simple y genérico-ramplón de “Felices Fiestas”.

No sabemos si el año que viene estaremos aquí (La Duquesa de Alba que así lo esperaba para este, ya no está -D.E.P.-); no sabemos si en el nuevo año tendremos que presentar el pasaporte a “los Mossos” para tomar el Sol en la Costa Brava o a la “Ertzaintza” para subir al Monte Igueldo de San Sebastián. No sabemos si El Pequeño Nicolás ingresará en prisión por peligrosos delirios de grandeza o será nombrado Director de C.N.I., pero sí sabemos que la Encarnación del hijo de Dios cerrará, un año más, la última hoja del calendario del 2014 y abrirá la primera de 2015. Que los Reyes Magos volverán a hacer la delicia (aunque sea a costa de créditos de tarjeta) de millones de niños, a pesar incluso de que el importado barbudo barrigudo de la americana Coca-Cola (aunque para muchos de los que gustan todo lo americano, aquellos sigan siendo “Yankiees”) pretenda suplir (a costa de la ignorancia) al Obispo San Nicolás del norte de Europa.

Con el espíritu navideño que acompaña el anuncio relatado, los que trabajamos en esta Familia Parroquial queremos desearos a todos que el mejor “Gordo” que os toque sea el del Niño de Belén pidiendo posada en vuestro acogedor corazón; que Él os traiga, antes y después del sorteo, los premios de la salud, las pedreas de la estabilidad familiar y los reintegros del trabajo y la esperanza. Yo guardaré algunas participaciones del número de la Parroquia (75.396) para algún amigo “despistado”, por si acaso… ¡FELIZ NAVIDAD!

Joaquín, Párroco

martes, 9 de diciembre de 2014

INTENCIONES PARA EL MES DE DICIEMBRE


Misas del Mes de Diciembre

Martes, 02:Por Rafael Laredo, Sacerdote


Miércoles, 03: Por Javier González Alonso (en el día de su Santo)
           
Jueves, 04: Por Pepe Barreiro
       
Viernes, 05: Libre
                    
Sábado, 06: Por José Manuel Fernández Fernández (Pipo) en 3er Aniversario
Por César y Guzmán Fernández Ablanedo y sus Padres
                     En El Carbayu: Libre

Domingo, 07, 11´00h.: Por Familiares Difuntos de Martínez Manso
                Por Difuntos de Rosa
                 12´30h.: SANTA BÁRBARA.
 Canta la Misa la Coral San Félix de Lugones
                 
Martes, 09: Por Madre María Paz, Religosa

Miércoles, 10: Por Valeriano, David y Aquilino, Sacerdotes
   
Jueves, 11: Por Pepe Barreiro
                    Por Santiago Pérez García, Sacerdote

Viernes, 12: Aniversario de Higinio Corros Ramos

Sábado, 13: Por Victor Manuel García y Josefa Cuervo
                     Por Familiares Difuntos de Monasterio-García
                     Por Familiares Difuntos de Uría-Méndez
                     En El Carbayu: Libre

Domingo, 14, 11´00h.: Por José Luis Huergo Menéndez
                        12´30h.: Por Chelín 
Tras la Misa, Festival de Villancicos de los niños “del Cate”



Martes, 16: Por Pepe Barreiro

Miércoles, 17: Por Moraima, Toña y Lola
    
 Jueves, 18: Por Pepe Barreiro
                  
Viernes, 19: Aniversario de Manuel Rodríguez González
                                         
Sábado, 20: Por Germán Ruiloba
                     En El Carbayu: Por Pepita Fernández
                               Por Familiares difuntos de Campa-García

Domingo, 21, 11´00h: Por Pepe Barreiro
                        12´30h: Por Cecilio, Pablo y Basilio, Sacerdotes

Martes, 23: Aniversario de Ricardo Posada Melendreras

Miércoles, 24, 19´30h.: Por Todos los difuntos de la Parroquia
                         24´00h.: MISA DE GALLO

Jueves, 25, NAVIDAD: 11´00h.: Por Hermógenes, Sacerdote
                  12´30h.: Por Mª de La Soledad Geijo Roldán
                                                        (en su 10º Aniversario)

Viernes, 26: Por Pepe Barreiro

Sábado, 27: Por Lucinda Mayo
                     En El Carbayu: Libre

Domingo, 28,11´00h.: Por todos los cristianos mártires de nuestro tiempo
      12´30h.: Por los niños abortados y los mártires de siria e Irak

Martes, 30: Por Pepe Barreiro


Miércoles, 31: Por difuntos de la Parroquia de todo el año

Virtudes heroicas: la monja que salvó a los asesinos de su marido y una madre de familia asturiana

Virtudes heroicas: la monja que salvó a los asesinos de su marido y una madre de familia asturiana

(Religion en libertad)

El Papa Francisco aprobó este fin de semana las virtudes heroicas, paso previo a la beatificación, de cinco mujeres: tres religiosas y dos laicas.

Dos de ellas son españolas: la religiosa María Séiquer, de Murcia, y la laica asturiana Práxedes Fernandez García.

Las otras tres son la laica y madre de familia italianaElisabetta Tasca (1899-1978), la superiora de las Hermanas de la Misericordia de San Carlos Borromeo, la checa Adalberta Hasmandová(1914-1988) y la fundadora del Instituto de las Hermanas el Sagrado Corazón del Verbo Encarnado,Carmela de Jesús (1858-1948).

María Séiquer: salvó a los asesinos de su marido
La historia de la murciana María Séiquer es una historia de perdón y entrega. Nació en 1891 y se casó en 1914 con Ángel Romero, un médico otorrino conocido entre sus vecinos por su honradez y su actitud servicial. Cuando empezó la política anticatólica de la República en 1931 Ángel entró en política para defender sus valores cristianos. Al estallar la guerra, fue detenido y fusilado en 1936 por significarse como político católico.

María le había prometido a su esposo que “si no me matan a mí también, te prometo ingresar en el convento”. Así, tras huir de Murcia, junto a Amalia Martín de la Escalera fundaron, culminada la guerra, la primera casa de las Hermanas Apostólicas de Cristo Crucificado. En un escrito aseguró que “perdono a todos mis enemigos, pido por ellos y avivo el deseo de perdonar a todos los que me hicieron mal".

María Séiquer llegó a atender de una de las mujeres que denunció a su esposo, cuidó a los hijos del miliciano que arrastró por las calles el cadáver de su esposo, y se presentaba con frecuencia ante el Juzgado para exigir que no se tramitasen los sumarios de los asesinos que habían sido capturados, hasta que logró salvarlos de ser ejecutados.

En sus escritos aseguró que “solo he hecho lo que me enseñó Cristo: Perdónalos, porque no saben lo que hacen".

[ReL recoge más detalles de la vida y el perdón extremo de esta Sierva de Dios aquí]

Práxedes Fernández: una mujer con dones especiales
Francisco también aprobó las virtudes heroicas de la Sierva de Dios Práxedes Fernández García, laica y madre de familia, terciaria dominica, que nació en Puente de la Luisa en 1886 y murió en Oviedo el 6 de octubre de 1936.

La orden dominica, que promueve su proceso, explica que “no ha dejado más escritos que cuarenta y siete cartas a su hijo cuando se formaba para dominico. Pero en ellas brilla, junto a su elevado espíritu cristiano y su celo apostólico, la solicitud por su familia y su sensibilidad religiosa”.

En una de sus cartas, Práxedes expresaba a su hijo su “satisfacción porque los tres hijos vais por muy buen camino, pues ¿qué mayor felicidad y contento puede haber para los padres que ver a sus hijos con una carrera y bien educados? Esta es la misión que tenemos que cumplir en este mundo los padres”.

En el diario asturiano ElComercio.es recuerdan que tuvo 4 hijos aunque ningún nieto. «Práxedes fue hija, madre y esposa de mineros; modelo para una sociedad tan difícil como era la de la cuenca minera de los años 20 y 30. Fue esposa, hija y madre ejemplar y encajó los golpes que le dió la vida, que fueron muchos, con una paz tremenda», señala Gonzalo José Suárez Menéndez, arcipreste del Caudal, quien cuenta que aunque no la pudo conocer en persona, sí ha coincidido con personas que lo han hecho.

Su proceso canónico empezó en 1957 (el texto presentado inicialmente tuvo que repetirse por diversos defectos).

«Tenía fama de santidad evidente. Pero todo se inició gracias a su párroco, Moises Díaz Caneja, quien ofició una misa en su honor en 1951 porque tras su muerte en 1936, en plena guerra, no podían hacerse funerales. Él fue quien dijo al pueblo que harían mal si no la llevaban a los altares, y entonces se comenzó a movilizar la gente y los sacerdortes de Mieres lo pidieron oficialmente», explica Suárez.

Fue entonces cuando el pueblo juntó una veintena de cartas escritas por ella y unas sesenta personas tuvieron que servir de testigos de sus virtudes heroicas, valorando su prudencia y piedad.

A ella se le atribuyen muchas gracias extraordinarias, como oraciones, protección física y espiritual, conversiones y también muchas visiones.

«En un arrebato de amor, llegó a tatuarse con el gancho incandescente de la cocina, los nombres de Jesús y María», explica el arcipreste.

También se comenta su actitud ante la violencia desatada contra clérigos y católicos ya en 1934.

«Todos en el pueblo coinciden en que nunca se definió políticamente ni la escucharon hablar mal de nadie. Una vez, cuando los rojos quemaron la iglesia de Seana, su hijo Arturo, el menor, le preguntó si eran malos, y ella contestó que era gente como la demás, como sus vecinos, pero que no sabían bien lo que hacían», recuerda Suárez.

La vida de Práxedes se apagó en Oviedo, el 6 de octubre 1936. En su pueblo, cada seis de cada mes, se reúnen fieles en su casa natal, transformada en oratorio. Gonzalo Suárez afirma que no se le conoce ningún milagro pero que está investigándolo.

Cáritas. Mucho más que una ONG


En una ocasión, comentando con alguien el evangelio del domingo pasado, la parábola del juicio final de San Mateo ¿recuerdan? “Venid benditos de mi padre porque tuve hambre y me disteis de comer…” Me decía que si al final nos vamos a salvar o a condenar por eso, que qué sentido tenía entonces rezar, formarse, leer la escritura o celebrar los sacramentos. Que no dejaba entonces de ser una pérdida de tiempo. En el fondo subyacía algo clave: ¿nos diferencia, nos debería diferenciar algo de una ONG al uso? ¿Qué nos aporta la fe en esto?

Me permito escribir aquí alguna de las cosas que le dije y que por cierto me sirvieron para la homilía del pasado domingo, en la que, entre otras ideas, fui afirmando cosas como estas:

La fe, la oración, la vida sacramental, lo primero que nos enseñan es a conocer qué es el hombre. Para la inmensa mayoría de ONGs es alguien con necesidades materiales y como mucho de relación, afectos y formación. Para un cristiano el hombre es mucho más. Es alguien creado a imagen y semejanza de Dios hecho para vivir con dignidad material y moral en esta vida y después llegar a la vida eterna. Por eso para un cristiano hacer el bien es más que atender a unas necesidades básicas, es eso y es ofrecer desde el testimonio el camino de Cristo.

Un cristiano se siente tan urgido por la miseria moral de tantas personas que viven alejadas de Dios, que convierte su acción caritativa en signo de fe y anuncio del evangelio. Ante tantos alejados de Dios, incrédulos, Cáritas es signo del amor de Dios que se hace realidad en todos y de manera especial en el servicio a los más pobres. Cáritas es Cristo entregado, es la Iglesia ofrecida y que se regala a los más débiles.

Además de esto, la fe, Cristo, nos enseñan cómo ayudar al hermano. Un voluntario de Cáritas siempre se acerca al otro sabiendo que es Cristo, ojo lo que esto supone de amar y venerar al hermano, y le ayuda sin perder jamás de vista los mandamientos y las obras de misericordia tanto espirituales como corporales. Un voluntario de Cáritas sabe que amar de verdad al hermano es ayudarle a vivir según el evangelio en las cosas pequeñas y en las grandes, en cada circunstancia de la vida.

A la beata Teresa de Calcuta le reprochaban en una ocasión que colocara tantos rezos a sus hermanas cuando las necesidades de los pobres eran tantas. Le decían que teniendo tanto trabajo por qué no aligeraba los tiempos de oración. Su respuesta: ¿por qué rezan tanto las hermanas? Porque si no lo hicieran ni tendrían fuerzas ni aguantarían a los pobres.

El voluntario de Cáritas, el colaborador de Cáritas, sabe que su trabajo es activismo si no se basa en Cristo y se nutre del mismo Señor. La lectura pausada de la Escritura, la oración ante el Señor, la vida sacramental son gracia, fuerza y sentido a lo que hacemos. Sin todo eso no seríamos más que activistas filantrópicos, pero no hermanos en Cristo de los otros. Aparentemente es lo mismo, pero somos otra cosa.

Siempre he entendido Cáritas así. Es conocer las miserias materiales y espirituales de las personas, sabiendo que la primera pobreza es la no presencia de Dios en sus vidas. Es regalar al hermano el amor de Cristo que puede concretarse en una bolsa de comida, una ayuda material, buenos consejos y un estar con él desde mi ser creyente, cosa que conoce y se nota. Es ser testigos ante el mundo de cómo Cristo nos impulsa a la tarea. Es sabernos necesitados de su gracia para seguir adelante.

Por supuesto que en Cáritas necesitamos técnicos, programas, profesionales. Pero no nos basta. No somos una ONG más. Y si lo somos, y si caemos en la tentación de serlo, mejor cerramos el chiringuito y nos dedicamos a otra cosa
Jorge Glez. Guadalix