miércoles, 6 de mayo de 2026

Carta de nuestro Párroco ante la Pascua del Enfermo

Estimada comunidad parroquial:

Me dirijo a todos vosotros para invitaros a celebrar juntos la Pascua del Enfermo.

En este tiempo de alegría por la resurrección del Señor, queremos rodear de fe y esperanza a quienes más lo necesitan. Por ello, os convoco a la celebración de la Unción de Enfermos comunitaria que haremos el próximo sábado 9 de mayo a las 19:30 horas, en la víspera del VI Domingo de Pascua.

La Unción de los Enfermos es un sacramento de vida y esperanza, porque lejos de ser un augurio de muerte, representa la presencia amorosa de Cristo Médico que infunde salud, consuelo y fortaleza al alma y al cuerpo de quien atraviesa una enfermedad grave o la vejez avanzada con sus desgastes. A través de la Unción con el óleo sagrado y la oración de la Iglesia, ésta otorga una gracia especial del Espíritu Santo que alivia el sufrimiento, perdona los pecados y renueva la confianza en Dios, liberando al fiel del temor a la muerte y uniéndolo íntimamente a la Pasión redentora de Jesús. En definitiva, significa que la vida humana, aun en momentos de fragilidad y dolor, mantiene intacta su dignidad y está siempre sostenida por la promesa divina de la resurrección y la vida eterna.

 ¿A quién va dirigida esta invitación?

Esta celebración está pensada especialmente para:

●Personas mayores que sienten el peso de los años.

●Enfermos crónicos que conviven con la enfermedad diariamente.

●Feligreses que se van a someter en breve a una operación quirúrgica importante.

Celebrar este sacramento en el Tiempo de Pascual cobra un significado muy profundo: La Vida nueva. La resurrección de Jesús nos recuerda que el sufrimiento y la enfermedad no tienen la última palabra.

Fuerza y consuelo. El Espíritu Santo derrama su gracia para aliviar el dolor del cuerpo y fortalecer el alma.

Unión comunitaria. No estáis solos; toda la Parroquia reza unida por vuestra salud y bienestar.

Os animo a participar y a extender esta invitación a familiares y amigos que puedan necesitar este abrazo de Dios. 

Quienes deseen recibir el sacramento, ruego que se apunten previamente en la sacristía con nombre y apellidos, y lleguen unos minutos antes para poder organizar la celebración.

Que el Señor Resucitado y nuestra Madre en este su mes de mayo os bendigan con su paz.

Con afecto,
Joaquin (Párroco)

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