viernes, 20 de diciembre de 2013

¿Qué se llevará al espacio el primer astronauta filipino? Un rosario

Daniel Angelo "Chino" Roque, primer filipino que viajará al espacio. Llevará un rosario.
 
Daniel Angelo ‘Chino’ Roque, 22 años, licenciado en psicología, será el primer filipino que viaje al espacio. Sobrevivió al duro proceso de selección eliminatoria, que han calificado al «estilo de Juegos del Hambre» por un juzgado presidido por la segunda persona que pisó la luna, Buzz Aldrin.
Fue entrevistado por el medio filipino InterAksyon. Típica pregunta: «¿Qué te vas a llevar al espacio?». Atípica respuesta «la bandera filipina y un rosario»
¿Y esto es noticia? Pues desgraciadamente, sí. Según el criterio de que «perro muerde a hombre no es noticia, pero hombre muerde a perro, sí», es un notición. Al menos en muchos ambientes europeos o europeizados, palabro que va adquiriendo poco a poco desagradables connotaciones negativas.
Esa naturalidad en la respuesta, esa falta de «respetos humanos» a la hora de manifestar su fe, me resulta edificante. Inevitablemente recordé a otra filipina sin pelos en la lengua: Megan Young, la Miss Mundo antimundo,
El contraste con mi tierra es enorme. No creo que siempre y sólo sea falta de fe, pero algo de eso hay. Se puede comprobar fácilmente incluso en ambientes católicos.

Una anécdota personal, pero que podemos compartir. «Comida de Navidad». Asistí invitado a una de ellas –en este caso no era de ninguno de mis ‘trabajos’, para que nadie ponga nombres–. Conocía a todos, no exagero si digo que el 90% son lo que se llaman ‘católicos practicantes’. Sugerí que dado el motivo de la comida, qué mejor manera de empezar que bendecir la mesa…, silencio violento. Podéis imaginar la situación y el desenlace.
A veces resulta cansino tanto católico quejica: anti-Halloween, anti-PapaNoel, que consumismo en Navidad, que cómo está el mundo, que cómo se descristianiza la sociedad, que…, y cuando tienen la oportunidad de compartir con alegría su fe, con naturalidad, en sociedad, les da vergüenza.
¿Quieres que las fiestas de Navidad sean verdaderamente cristianas? En tus manos y en las mías está. Os lo aseguro, no basta con quejarse «de lo feo que es el alumbrado», que también.
 
Juanjo Romero

Testimonio de un joven español en Alemania

(REVISTA ALFA Y OMEGA)
 
Vida, testimonio de otra Vida
Juan Antonio Olazábal es un joven español que falleció durante la primavera pasada en Alemania, donde se encontraba estudiando, gracias a una beca universitaria Erasmus. Pocos días antes de morir, escribió a sus amigos de la Congregación Mariana relatando sus experiencias y contando especialmente cómo era su vida de fe y su deseo de dar a conocer a Jesús en un país con una gran presencia luterana y muy descristianizado. «Al final, somos el único vínculo con Dios que muchos pueden tener», escribía
 

El joven con un grupo de compañeros erasmus,
en la ciudad de Eisenach
 
Actualmente, estoy viviendo en Göttingen, Alemania, beneficiándome de la cada vez más menguada beca Erasmus. Es una ciudad universitaria de cerca de 100.000 habitantes, en el corazón de Alemania; es pequeña, pero tiene su encanto y, sobre todo, es una zona muy frondosa y con muchos árboles, lagos, parques. Ahora en otoño, os aseguro que es una preciosidad. Nunca había visto tantos colores en un bosque en mi vida. Aparte de las exquisiteces medioambientales, la ciudad está muy animada y tiene muchísima gente joven: estudiantes de universidad, de Máster y gente que se ha venido a Alemania de prácticas, o a encontrar su primer trabajo. La comunidad española, latina y latinoamericana es muy fuerte, pero también hay muchísima gente de todas partes del mundo: Uzbequistán, Kazajstán, Corea, Islandia, China, Japón, Jordania, Estados Unidos, Rusia, Camerún, Turquía...
Sobre mi vida espiritual, la verdad es que es un tema bastante personal, pero como la Congregación en gran medida es mi familia, pues os cuento. Venir a Alemania no ha supuesto un avance en mi vida de piedad en cuanto a cantidad; aquí es mucho más difícil conseguir la feliz rutina de la Eucaristía diaria y frecuencia sacramental. Las iglesias tienen horarios muy malos y suelen estar cerradas, con lo cual no puedes acercarte a rezar. Sin embargo, en calidad creo que estoy ganando. Aunque pensaba que mi fe ya era madura, al estar en un país protestante y en un entorno, como el que envuelve a los erasmus, tan descristianizado, mis respuestas a cuestiones de fe tienen que ser más sólidas y claras que nunca, para poder permanecer fiel. Se me está poniendo a prueba constantemente, tanto a nivel intelectual como en los aspectos prácticos del día. Ahí es donde se tiene que notar bajo qué bandera quiero pelear. ¡Qué bien me vendrían unos Ejercicios! Pues eso, si yo no defiendo la fe, no la va a defender nadie. Con lo cual creo que por ahí estoy aprendiendo mucho y tratando de mejorar en muchísimos aspectos.
Por otro lado, no soy el único español que va a Misa. Hay una niña de Valencia, otro chico de Bilbao, uno de Madrid y otro de Murcia, que estamos quedando para ir a Misa y ayudarnos en estas cosas: es una suerte poder estar arropado. Además, cuando empiece el curso voy a tratar de apuntarme a un grupo de jóvenes que hay en una parroquia un poco lejana de donde vivo, y así aprovecho y aprendo alemán y rezo a la vez.
En fin, yo creo que, aunque ahora no esté en mi mejor momento espiritual, venir a Alemania me va a venir fenomenal para madurar espiritualmente. Sin todas las comodidades de poder elegir el horario de Misa que más me convenía (recuerdo que en Madrid sólo en la universidad tenía hasta dos Misas todos los días), hablar con mi director sobre mis dudas o dificultades, sentir el calor del acompañamiento espiritual de las actividades de la Congre, poder confesarte prácticamente en cualquier momento... Estoy empezando a valorar mucho más los sacramentos.
Además, en estas tierras del Lutero estoy tratando de hacer un cierto apostolado. No sólo tirando un poco de los que ya van a Misa, sino suscitando el debate entre mis compañeros no creyentes y animándoles a que vengan a Misa. Hay una amiga italiana que estaba de vuelta de la fe, pero que me ha dicho que quiere empezar a venir a Misa.
El Evangelio de la propia vida
 

Foto de Juan Antonio Olazábal
 
Desde luego, me doy cuenta de que, aparte de la mala prensa que recibimos de forma gratuita, los católicos nos vendemos muy mal. Pero nos vendemos muy mal especialmente cuando no somos coherentes. Hay mucha gente que no entiende por qué la Iglesia dice una cosa..., y los cristianos hacemos otra. Efectivamente, somos humanos, y como tales erramos, pero creo que tenemos que rezar mucho por la santidad de todos nosotros. Al final, somos el único vínculo con Dios que muchos puedan llegar a tener. El otro día, una mejicana no entendía las muestras de odio que tenía un católico amigo suyo hacia unos que, la verdad sea dicha, eran unos impresentables. Pero para ella era paradójico que en una persona que se declaraba católico pudiera existir el deseo de realizar el mal a otras personas que pensaran de manera distinta, cuando nuestra religión predica lo diametralmente opuesto. La verdad es que no me quedó más remedio que reconocerle que tenía razón y que, efectivamente, los pecados se nos cuelan a todos y, sin darnos cuenta, hacen daño a terceras personas de manera indirecta. ¡Cuántas veces yo no habré actuado como un cristiano en tantos ambientes en los que se me conoce como tal, y en qué lugar estoy dejando el nombre de Jesús! Es ésa una de las cosas que, aunque la tenía interiorizada, creo que tiene cada vez más importancia: la coherencia del cristiano, la trascendental relevancia de unas vidas que sean testimonio de otra Vida, y la necesidad de llevar nuestra felicidad imperecedera a todos los demás.
Quería incluir en este testimonio que, en la visita a París, tuve la oportunidad de renovar mi consagración en Montmartre, junto con María y Amalia. Fue una gozada poder hacerlo en ese lugar tan emblemático para nosotros que tenemos un carisma ignaciano tan marcado. Ahora, estoy en mi primera semana de universidad y sigo encantado, pero, a pesar de ello, extraño también el calor de la fe que nos da la Congre.
Un abrazo muy fuerte a todos. ¡Todo AMDG! (A mayor gloria de Dios)

jueves, 19 de diciembre de 2013

No te olvides

MISA DE GALLO
 
 
24 de  DICIEMBRE
 
A las 12:00 de la Noche

Belén de la Delegación de Misiones

ESTA HORA

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Carta semanal del Sr. Arzobispo

 
Las otras figuras del Belén
 
Hay un árbol de navidad en la plaza de San Pedro del Vaticano. Han puesto este año también un Belén que nos recuerda lo que en estos días celebramos. Figuritas de las clásicas, pero ¿hay más? Sí, más cosas, muchas más, porque si no correríamos el riesgo de caer en una Navidad costumbrista que sólo obedece y responde al dictado comercial de un calendario, o a la simple escenificación de unos nobles sentimientos que pueden quedar nada más que en sentimentalismo.

El Papa Francisco nos ha puesto en pista para completar el verdadero sentido de la Navidad cristiana. Porque no sobran ni el árbol ni el Belén, pero si nos faltan los pobres de todas las pobrezas por los que Jesús vino y no deja de venir entre nosotros, no habríamos comprendido el sentido de estos días. No son ellos un adorno para la ocasión, sino la herida continua que nos recuerda que nuestro mundo sigue siendo algo inacabado, lento, torpe y a veces también algo mezquino. La pobreza tiene muchos rostros y en las listas de la insolidaridad está con tantos nombres. Por eso conviene que los cristia-nos no usemos las fiestas navideñas que se acercan como un paréntesis de tregua ama-ble, sino como un tiempo para comprometernos. Esta es la lección que Dios nos quiere dar, la que no ha dejado de ofrecernos a través de nuestros dos mil años de historia.

Y el modo como Francisco nos alerta junto al árbol y al Belén es decirnos algo tan incómodo de escuchar como casi la incomodidad de quienes sufren en carne propia su particular tragedia que no tiene resuello aunque lo diga o lo finja la agenda de estas fechas entrañables. Hoy la pobreza en la que se ha fijado el Papa Francisco, se llama con un viejo nombre que no nos resulta extraño: hambre, hambre de hombre, este es su nombre hambriento.

Promovida por Cáritas Internacional bajo el lema “Una sola familia humana, alimentos para todos”, el pasado 10 de diciembre dio comienzo una campaña especial con motivo del día mundial de los Derechos Humanos. El Papa Francisco pide en su mensaje que la campaña sea “un rugido capaz de sacudir al mundo”, frente al escándalo de casi mil millones de personas que sufren severamente el hambre. Asimismo el Santo Padre reza para poder “ver un mundo en el que nadie deba morir de hambre”.

Cáritas, extendida por todo el mundo, lleva adelante el corazón de la misión de la Iglesia. El Papa invita “a todas las instituciones del mundo, a toda la Iglesia y a cada unos de nosotros mismos, como una sola familia humana, a dar voz a todas las personas que sufren silenciosamente el hambre, para que esta voz se convierta en un rugido capaz de sacudir al mundo. Esta campaña quiere ser también una invitación a todos nosotros, para que seamos conscientes de la elección de nuestros alimentos, que con frecuencia significa desperdiciar la comida y usar mal los recursos a nuestra disposición. Es también una exhortación para que dejemos de pensar que nuestras acciones cotidianas no tienen repercusiones en la vida de quienes – cerca o lejos de nosotros – sufren el hambre en su propia piel”.

No es problema de falta de recursos sino de insolidaridad. Y en el Belén de la vida, siempre habrá pobres a los que atender reconociendo en ellos a aquellos por los que Jesús se hizo hombre sin dejar de ser Dios. Nos advirtió que siempre los tendríamos con nosotros, y nos envió para que a ellos no les faltase nunca el amor que Él nos trajo como el más precioso don.

+ Fr. Jesús Sanz Montes, ofm
Arzobispo de Oviedo

martes, 17 de diciembre de 2013

11 enero: clausura Año Jubilar San Juan de Ávila en Almodóvar del Campo

 
11 enero: clausura Año Jubilar San Juan de Ávila en Almodóvar del Campo
 
(Ecclesia) Almodóvar del Campo, en la provincia y diócesis de Ciudad Real, clausura el año jubilar de su hijo San Juan de Ávila el sábado 11 de enero, con una concelebración eucarística de acción de gracias a las 8 de la tarde, presidida por el obispo local, monseñor Antonio Algora.
Están previstos otros dos actos previos: el viernes 3 de enero, una vigilia de oración y de acción de gracias, a las 22 horas en Almodóvar del Campo y el sábado 4 de enero, a las 10:30 horas, en la catedral de Ciudad Real, otra eucaristía, con veneración de las reliquias del santo patrono del clero secular español y doctor de la Iglesia Universal. San Juan de Ávila nació en esta localidad el 6 de enero de 1499 ó 1500.
Con ocasión de su doctorado de la Iglesia, promulgado el 7 de octubre de 2012, en Roma, por el Papa Benedicto XVI, ha habido Año Jubilar en la villa natal. Más de veinte mil peregrinos han acudido al lugar.