La liturgia de la Cuaresma nos introduce a la vivencia del misterio pascual. A través de la palabra de Dios, de sus signos y oraciones nos preparamos durante cuarenta día a la noche santa de Pascua. Este tiempo "fuerte" no es sólo una cuenta regresiva, sino un itinerario espiritual de conversión y renovación bautismal.
Para profundizar en la riqueza de este tiempo, aquí tienes algunas pinceladas que pueden ayudar:El Itinerario del Catecúmeno
La Cuaresma nació originalmente como el tiempo de preparación intensiva para quienes se bautizarían en la Vigilia Pascual. Por eso, cada domingo tiene un propósito pedagógico:
I Domingo (Tentaciones): Jesús en el desierto nos enseña a vencer el mal con la Palabra de Dios. Es el llamado a la lucha espiritual.
II Domingo (Transfiguración): La visión de la gloria de Cristo en el Tabor nos recuerda la meta: la Resurrección, para no desanimarnos ante la Cruz.
III, IV y V Domingo (Escrutinios): Especialmente en el Ciclo A, se leen los "grandes temas" bautismales:
IV Domingo (Laetare): Se permite el color rosado. Es un breve paréntesis de alegría en medio de la penitencia para tomar fuerzas hacia la Pascua.
Música
Para el canto de entrada de los domingos se aconseja en España, por ejemplo, el himno litúrgico ''Me invocará y lo escucharé'' inspirado en el salmo 91 cuyas estrofas están perfectamente preparadas para cada uno de los domingos cuaresmales. A la sazón, el primero ''El Señor ha dado órdenes a sus ángeles...'' (evangelio de las tentaciones), el segundo ''Contemplado y quedareis radiantes'' (evangelio de la Transfiguración) etc.
Durante el tiempo de cuaresma no se canta el gloria, a no ser en las solemnidades de San José y la Anunciación del Señor. Y el Aleluya no se canta ningún día ni en ninguna celebración. Es triste observar en ocasiones cómo esto no se respeta, por ejemplo en los funerales que se celebran en tantas parroquias, donde se interpreta con mucha frecuencia el Aleluya por parte de los músicos, a pesar de ser cuaresma. La omisión de este canto de júbilo no es un capricho, es la forma de resaltar el carácter austero de este tiempo y una forma de prepararnos a la gran fiesta de las fiestas que viene y para la cual nos preparamos. Tampoco la música instrumental es lo mejor para la cuaresma; la Iglesia pide que los instrumentos únicamente se utilicen para sostener el canto, pero no es lo apropiado ni solos instrumentales ni orquestación.
Ornato
La sobriedad es la característica principal del entorno litúrgico durante estos días, por ello no tienen lugar las flores en el altar ni en ningún espacio del presbiterio, del templo o capilla. Únicamente -si acaso- limitar las flores a las imágenes devocionales de los laterales del templo. Sí tendrían cabida, aunque sin demasiados excesos, los adornos florales el domingo IV de Cuaresma ''Laetare'' así como las solemnidades de San José y la Encarnación. En muchos lugares apuestan, por ejemplo, por decorar los días que está permitido con flores menos llamativas como la flor de siempre. El color de la cuaresma es el morado, símbolo de penitencia, humildad y preparación. También en los manteles del altar se ha de buscar la austeridad de estos días. A veces queriendo dejar tan patente que estamos en tiempo de cuaresma se ponen demasiadas telas moradas por todas partes o decorados demasiado elaborados, cuando lo que mejor indica que es cuaresma es precisamente la sencillez.
Conmemoraciones
La cuaresma es un tiempo en el que parece que tenemos a los Santos olvidados, pues ciertamente, no hay memorias, fiestas ni solemnidades, a no ser al bendito San José; más no es así, pues sí que la Iglesia quiere tenerlos muy presentes, pues ellos son nuestros modelos más cercanos en lo que significa la conversión total y absoluta. Así recomienda la liturgia que en lugar de un canto de entrada apropiado para este tiempo se entone en su lugar las letanías de los santos durante la procesión de entrada del sacerdote y los acólitos hacia el altar; es un gesto bellísimo de cómo la Iglesia peregrina pidiendo la intercesión de sus mejores hijos.
Durante el tiempo de cuaresma tiene una gran importancia el formulario propio de cada día: no hay memorias de los santos; si acaso conmemoración, lo que significa que únicamente se podría hacer la oración colecta propia del santo, siendo obligatoriamente el resto de la celebración eucarística tomada del propio del día como recuerda la OGMR en su nº 355a. Tampoco están permitidas las misas votivas o por diversas necesidades, a no ser que el obispo diocesano determine lo contrario ante una situación excepcional. Se utiliza el color morado aunque se conmemore algún santo.
Liturgia de la Palabra
El Itinerario de las Lecturas es de una riqueza singular. Los pasajes del Antiguo Testamento nos irán presentando la historia de la salvación, desde la creación hasta la promesa de la nueva alianza. En la lectura continuada de las misas feriales (entre semana) se proclamarán los textos más destacados de los profetas (Isaías y Jeremías) que denuncian la hipocresía y piden un corazón de carne en lugar de uno de piedra.
La salmodia (los Salmos) adquieren durante este tiempo un tono de súplica y arrepentimiento, como por ejemplo el Salmo 51 denominado ''Miserere''.Mientras que en los Evangelios -este año Ciclo A- encontraremos de la mano de San Mateo un marcado el aspecto "bautismal", especialmente en pasajes como la Samaritana (el agua viva), el Ciego de nacimiento (la luz) y la Resurrección de Lázaro (la vida).
Propio del tiempo cuaresmal
Como saludo en los ritos iniciales de este tiempo se recomienda decir ''La gracia y el amor de Jesucristo, que nos llama a la conversión, esté con todos vosotros''. Las invocaciones propias del acto penitencial para el tiempo de cuaresma están en la página 548 del libro de la sede o 438 del misal romano.
En las solemnidades y fiestas se dice "gloria", pero no se dice ni canta aleluya en ninguna celebración durante toda la cuaresma. El leccionario nos ofrece una antífona que es la que se debe cantar antes de la proclamación del evangelio. También se omite el aleluya en el rezo de la liturgia de las horas.
Importante recordar que ''No se puede adornar el altar con flores durante el tiempo de Cuaresma, excepto en las solemnidades, fiestas y el Domingo IV «Laetare»'' (OGMR 305). Igualmente, el órgano u otros instrumentos se utilizan únicamente para sostener el canto.
Los prefacios propios de cuaresma están en las páginas 459 a 463, y los apéndices musicalizados de dichos prefacios en las páginas 1155, 1156, 1157, 1158 y 1159. Entre los prefacios de este tiempo la Iglesia ofrece cinco específicos que resumen la teología del tiempo: el dominio de las pasiones, el crecimiento en la caridad y la preparación para las fiestas pascuales.
Es muy aconsejable que los sacerdotes utilicen en este tiempo las plegarias eucarísticas ''de la Reconciliación'' R1 (páginas 607 - 612) y R2 (612 - 618).
Invítese a los fieles a hacer inclinación de cabeza antes de la oración sobre el pueblo, que durante el tiempo de cuaresma el sacerdote reza tras la oración después de la comunión y antes de impartir la bendición.
Para algún domingo especial como puede ser el IV (''Laetare'') se puede impartir la bendición solemne. Ver página 563 del libro de la sede.
Devociones y tradiciones
El Velo de las Imágenes: A partir del V Domingo, existe la tradición de cubrir las imágenes y crucifijos con telas moradas. Esto aumenta la sensación de "ayuno visual" y espera, revelando todo de nuevo en la noche de Pascua.

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