lunes, 2 de febrero de 2026

El Papa León XIV cita a la Madre Teresa: el aborto es «el mayor destructor de la paz»

(InfoCatólica) León XIV afirmó este sábado que el aborto constituye «el mayor destructor de la paz», citando unas palabras pronunciadas en 1994 por Santa Teresa de Calcuta, ganadora del Premio Nobel de la Paz. El Pontífice realizó estas declaraciones durante una audiencia celebrada en el Salón Clementino del Vaticano con jóvenes participantes en la conferencia «Hackathon de Innovación Política: Una Humanidad, Un Planeta», organizada por el Movimiento de los Focolares.

El Santo Padre subrayó que «no puede haber paz mientras la humanidad libra una guerra contra sí misma», y advirtió de que «ninguna política puede servir verdaderamente al pueblo si niega a los no nacidos el don de la vida, o si descuida apoyar a quienes se encuentran en situación de necesidad».

Las palabras de Madre Teresa siguen siendo «proféticas»

El Papa recuperó el discurso que la religiosa albanesa pronunció en el Desayuno Nacional de Oración de Estados Unidos en 1994, cuando afirmó que el aborto era el principal enemigo de la paz mundial. Según León XIV, la voz de la fundadora de las Misioneras de la Caridad (1910-1997) mantiene hoy su carácter profético.

«Ninguna política puede ponerse verdaderamente al servicio de los pueblos si excluye de la vida a quienes quieren venir al mundo, si no ayuda a los que están en necesidad material y espiritual», señaló el Pontífice ante los jóvenes líderes políticos reunidos en el Vaticano.

El Santo Padre insistió en que no puede existir una paz auténtica sin poner fin a la guerra que la humanidad libra contra sí misma, «descartando a los débiles, excluyendo a los pobres y permaneciendo indiferente ante los refugiados y los oprimidos». En este sentido, enfatizó que «solo quienes se ocupan de los más pequeños son capaces de realizar lo verdaderamente grande».

La construcción de la paz en lo cotidiano

El encuentro congregó a jóvenes procedentes de diversas naciones, culturas y tradiciones religiosas, comprometidos con la promoción del bien común a través del compromiso político y la sinodalidad, es decir, la capacidad de atender las perspectivas ajenas, cultivar enfoques comprehensivos y buscar la verdad.

El Papa recordó a los presentes que su papel como líderes les hace responsables de promover la construcción de la paz no solo a gran escala, entre naciones, sino también de manera concreta en su vida cotidiana: «Si no somos capaces de fomentar la armonía dentro de una universidad o un lugar de trabajo, o entre partidos políticos y asociaciones cívicas, ¿cómo podemos esperar construir la paz en toda una sociedad, o entre pueblos y continentes?».

La paz como don, alianza y promesa

León XIV describió la paz como un don, una alianza y una promesa recibida de las generaciones anteriores, que vincula a las personas a salvaguardarla donde existe y a buscarla donde está ausente, ofreciendo la esperanza de un mundo mejor compartida por todas las personas de buena voluntad.

En este contexto, el Santo Padre animó a los jóvenes líderes a «honrar la paz cuando está presente y a hacerla realidad cuando falta», instándoles a trabajar juntos en el estudio de formas de participación que permitan a todos los ciudadanos, hombres y mujeres por igual, tomar parte en la vida institucional de sus naciones.

Sobre esta base, afirmó, se hace posible construir esa fraternidad universal «que ya está tomando forma entre vosotros, los jóvenes, como signo de una nueva era». El compromiso político, señaló, alcanza su máxima realización cuando sirve a una humanidad que busca y alcanza la paz a través de la justicia.

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