sábado, 2 de mayo de 2026

Memoria y legado de Don Julio Fernández de la Riva

Recordamos en este día al Rvdo. Sr. Don Julio Fernández de la Riva. Sacerdote diocesano que pastoreó nuestra comunidad parroquial. Al dar gracias por el don de su ministerio entre nosotros, le pedimos al Padre Celestial que lo reciba en el banquete celestial. Que allí pueda contemplar cara a cara a Aquel a quien tanto amó y sirvió en la tierra. Él consagró su vida al servicio de Dios y de su Iglesia, siendo para nosotros imagen del Buen Pastor. A través de sus manos, la gracia de Dios se hizo presente en los sacramentos, y su palabra guio nuestros pasos. Pedimos que el Señor que conceda a Don Julio, que tantas veces partió y distribuyó para nosotros el Pan de la Vida, que este alimento sagrado, sea para su alma prenda de vida eterna y para nosotros fuente de consuelo y fortaleza.

Nacido en Pola de Lena en 1922, Don Julio sintió la llamada al sacerdocio desde su juventud, formándose para servir a la Diócesis de Oviedo. En sus primeros años de ministerio desarrolló importantes tareas pastorales como Prefecto del Seminario Menor de Valdediós: donde acompañó y guio a los jóvenes seminaristas en las primeras etapas de su discernimiento vocacional. También sirvió pastoralmente en Llanera y Villapérez, localidades en las que ejerció el ministerio con total dedicación antes de su llegada definitiva al concejo de Siero.

En el año 1965, Don Julio llegó a nuestra Parroquia de San Félix de Lugones, comunidad en la que serviría como párroco durante dos décadas de intensos cambios sociales y eclesiales. Su llegada coincidió con la clausura del Concilio Vaticano II, y Don Julio asumió con valentía la tarea de aplicar sus reformas en la vida parroquial. Obra suya fue la reforma del presbiterio y la colocación del nuevo altar, el cual fue solemnemente consagrado el 4 de noviembre de 1967. Durante sus años en Lugones, Don Julio no estuvo solo; contó con la inestimable ayuda de su hermano, Don José María Fernández de la Riva, quien ejerció fielmente como coadjutor de la parroquia. Siendo párroco Don Julio se hicieron obras importantes en el templo, así como se acometió el traslado del cementerio parroquial del barrio de La Ería al Carbayu.

Tras dejar la parroquia de Lugones en 1985, Don Julio continuó su labor pastoral junto a su hermano en la parroquia de Santa María de San Claudio, en Oviedo. Al llegar el momento de su jubilación, ambos hermanos fijaron su residencia en Gijón para un merecido descanso tras toda una vida de servicio. El 2 de mayo de 2003, Don Julio falleció en el Hospital de la Cruz Roja de Gijón. Sus restos mortales recibieron cristiana sepultura en el cementerio de su localidad natal.

Santoral del día: San Atanasio

(COPE) La Iglesia nos trae en este 2 de mayo a un verdadero apologeta, es decir un hombre que defendió siempre la Fe. Hoy celebramos a San Atanasio, cuyo nombre –de procedencia griega- significa inmortal. Nacido en Alejandría (Egipto), el año 295, al llegar a la adolescencia profundizará en el Derecho y la Teología.

Tras un tiempo de retiro, de vuelta a la ciudad se dedica a un servicio completo al Señor. Pero llegan las dificultades. Y es que por entonces, Arrio difundía el error de que Cristo no era Hijo Natural de Dios, sino que era adoptivo.

Según este Patriarca podía llegar a ser Jesús el Hombre más perfecto, pero rechazaba que fuese la Segunda Persona de la Santísima Trinidad. El Concilio I de Nicea condenó el error y en él participó el Santo. Pasados cinco meses es designado Obispo de Alejandría.

Su Ministerio estuvo lleno de dificultades porque fue desterrado varias veces. Todo vino porque para defender la fe tuvo que poner ele dedo en la llaga, corrigiendo muchas desviaciones San Atanasio muere en el año 373, dejando un legado de grandes obras en defensa de la Fe.

Es Doctor de la Iglesia y es uno de los grandes Padres Orientales por su antigüedad, su Santidad, su Doctrina y su influjo en la Historia de la iglesia.. Él fue amigo personal de San Antonio, abad -San Antón-. Y gracias a esta amistad, Atanasio escribió las noticias que nos llegaron de este anacoreta.

viernes, 1 de mayo de 2026

Mayo, mes dedicado a la Virgen María

(Aciprensa) Mayo siempre será especial porque es el mes que la Iglesia Católica dedica a la Bienaventurada Virgen María, Madre de Dios y madre nuestra.

El mes que hoy empieza ha de ser tiempo propicio para renovar el amor que todos los bautizados debemos profesar a la mujer que Dios eligió —desde la eternidad— para ser madre de su Hijo, Jesucristo, el Verbo hecho carne para redención del género humano. ¡Cómo no volver la mirada hacia Ella, que nos mira primero con dulzura y compasión! No es casualidad que Dios haya querido crecer al calor de una madre como María y recibir sus amorosos cuidados.

Vivamos este mes de la mano de María

En el plan de salvación, la Santísima Virgen María ocupa un lugar especial. En virtud de su maternidad, fue concebida inmaculada y, por fidelidad a su Hijo, ha sido coronada como Reina del Cielo y de la Tierra. Por eso, no hay santidad sin el concurso de María, porque toda Ella —dichos y obras— lleva a Cristo. ¡Quién conoce mejor a un hijo que una madre! ¡Qué hijo bueno y noble no conoce a su madre o la ama con todo el corazón!

Un ejemplo son los numerosos que durante su peregrinación en la tierra transmitieron el gran amor que sentían por la Virgen. Como no mencionar a San Juan Bosco con María Auxiliadora, Santo Domingo de Guzmán y su difusión del Santo Rosario, San Luis María Grignion de Monfort y su tratado para consagrarse a la Madre de Dios, San Juan Pablo II cuyo lema Totus Tuus (todo tuyo) está dedicado a la Virgen, y muchos otros.

Habría que ser un poco o muy necio para no dejarse abrazar por esa Madre amorosa que Jesús nos regaló. En consecuencia, ¡cómo no dedicar un tiempo para conocerla mejor y mejorar el trato con Ella, que conoció y amó a Jesús como nadie en la tierra! Y que, no lo olvidemos, ama a cada uno de sus hijos, los seres humanos, con cariño y ternura semejantes.

Por ello, la Iglesia, en su sabiduría, pide a sus hijos que estén pendientes de la Madre de manera especial durante este mes y sean particularmente agradecidos por todos sus cuidados.

Recordemos que Ella permaneció al pie de la cruz y que después de la Ascensión de Jesús —como enseña el Catecismo— “estuvo presente en los comienzos de la Iglesia con sus oraciones”.

Cada mes de mayo, la Iglesia Católica se vuelca en contemplar la fe de la Virgen María y proponerla como ejemplo perfecto de seguidora de Jesús. Contamos el origen de esta tradición y su sentido profundo.

1 de Mayo, San José Obrero. Por Joaquín Manuel Serrano Vila

Cada 1 de mayo, mientras el mundo celebra el Día Internacional de los Trabajadores, la Iglesia Católica pone la mirada en una figura silenciosa pero muy influyente y poderosa: San José Obrero. Esta festividad no es sólo una conmemoración religiosa, sino ya una respuesta antigua y profunda de la Iglesia a las realidades sociales del mundo moderno y, particularmente, a la vida laboral y del trabajo.

La fiesta de San José Obrero fue instituida en 1955 por el Papa Pío XII. El contexto era complejo: la Guerra Fría estaba en su apogeo, y los movimientos de corte marxista reivindicaban el 1 de Mayo como una jornada de la lucha de clases y materialismo. Pío XII, ante una multitud de obreros en la Plaza de San Pedro, decidió "cristianizar" la fecha. No lo hizo para oponerse a las justas reivindicaciones de los trabajadores, sino para darles un modelo espiritual. Al nombrar a San José como Patrono, la Iglesia recordó que el trabajo no es un castigo, sino una vía de santificación. José, el carpintero de Nazaret, demostró que el esfuerzo diario sostiene la dignidad de la familia y colabora con la creación de Dios.

La celebración de San José Obrero es la expresión litúrgica de la Doctrina Social de la Iglesia, que tiene en el trabajo uno de sus pilares fundamentales. Desde la encíclica Rerum Novarum (1891) hasta la actualidad, la DSI propone varios puntos clave:

-Prioridad del trabajo sobre el capital: La Iglesia enseña que el dinero y las máquinas son herramientas; lo verdaderamente importante es la persona que las usa. El ser humano es el centro de la economía.

-Dignidad subjetiva: El valor del trabajo no depende de "lo que se hace" (si es una gran obra de ingeniería o barrer una calle), sino de "quién lo hace". Al ser realizado por una persona, todo trabajo es digno.

-Derechos y Deberes: La DSI defiende el derecho a un salario justo, al descanso, y a condiciones laborales seguras. A su vez, exhorta al trabajador a realizar su labor con responsabilidad y honradez, siguiendo el ejemplo de José.

En un mundo marcado por la precariedad laboral, la automatización y el desempleo, la figura de San José Obrero recobra vigencia. Él representa al trabajador qué, en la precariedad de un taller humilde, fue capaz de proteger y proveer a la Sagrada Familia.
Celebrar a San José el 1 de Mayo es un recordatorio de que el trabajo debe estar al servicio de la humanidad, y no al revés. Como decía San Juan Pablo II en Laborem Exercens, mediante el trabajo el hombre "no sólo transforma la naturaleza, sino que se realiza a sí mismo como hombre".

En nuestra Parroquia de Lugones, un barrio está dedicado a su patrocinio y cuidado. En la eucaristía de este día, como venimos haciendo los últimos años, recordaremos a los difuntos de este barrio lugonense. Con San José Obrero empezamos también el mes de María, el mes de las flores... Que San José nos enseñe a amar a la Santísima Virgen, y a ser los hijos que ella espera que seamos. Amén. 

jueves, 30 de abril de 2026

Vídeo del Santo Padre León XIV

 

Resucitar. Por Juan Manuel de Prada



Cuando Pedro y Juan llegan al sepulcro vacío descubren que la losa que cubría la entrada había sido apartada, tal como María Magdalena les había advertido; y, al entrar en el sepulcro, ven los lienzos o vendas con los que había sido envuelto el cadáver de Jesús "tendidos". Así se suele traducir el griego keímena; lo que nos induce a creer erróneamente que las vendas se hallan en el suelo. Pero en el texto evangélico nada se dice del suelo: las vendas permanecen atadas en el sepulcro; son como un molde blando que, al ser abandonado por el cuerpo que envuelve, pierde parcialmente su volumen pero todavía conserva su forma. Al afirmar que las vendas se hallan en el sepulcro, no convertidas en un gurruño informe, sino suavemente "desinfladas" –como una crisálida vacía que pierde volumen, después de alumbrar a una mariposa–, Juan no sólo niega tácitamente la posibilidad de que el cuerpo haya sido robado (ningún ladrón en su sano juicio se habría entretenido quitándole las vendas o lienzos en el sepulcro, sino que lo habría tomado tal y como estaba), sino que también precisa que Jesús no ha necesitado, para liberarse de las vendas o lienzos que envuelven su cadáver, desatarlas o romperlas, como tendría que haber hecho cualquier persona subordinada a la materia. En esta misma idea abunda el Evangelio de Juan cuando el Resucitado se aparece al anochecer a los discípulos, que estaban "en una casa con las puertas cerradas", sin forzar cerraduras. ¿Se pretende insinuar que Cristo se ha convertido en un espíritu?

Ni por asomo. Pasados ocho días, Jesús vuelve a aparecerse para escarmentar la incredulidad de Tomás, dejando que toque las heridas de sus manos y de su costado. No es un espíritu, está hecho de una materia cierta y tangible, tan cierta y tangible que aún guarda señal de las crueldades que ha sufrido en la cruz. Pero no es exactamente el mismo hombre que los acompañó por aldeas y despoblados; no, desde luego, en su aspecto externo. Cuando vuelva a aparecérseles, junto al mar de Tiberíades, después de una pesca infructuosa, no lo reconocerán hasta que les ordene volver a echar las redes al agua y recuperarlas con una muchedumbre de peces. Y los discípulos que van camino de Emaús no caerán en la cuenta de que el peregrino que los inquiere sobre los sucesos acaecidos en Jerusalén es su Maestro hasta que lo ven partir el pan en la posada. En otra ocasión, para aplacar su terror y evitar que lo confundan con un fantasma, Jesús tiene que comer delante de ellos un pez asado. ¿Cómo se explica que unos hombres que han convivido con Jesús durante tres años, que han escuchado sus predicaciones y presenciado sus milagros, tarden tanto en reconocerlo?

Se explica porque Jesús, siendo el mismo, se ha metamorfoseado. No ha perdido la materialidad del cuerpo, pero ese cuerpo es de una sustancia distinta a la nuestra. Sin embargo, Dios no puede hacer cosas absurdas, por omnipotente que sea. Y lo que ocurre con Jesús no es demasiado distinto a lo que ocurre a nivel subatómico en las partículas elementales, según ha probado la mecánica cuántica. Si los avances de la física nos demuestran que las partículas elementales no están confinadas a un solo sitio, que además de comportarse como corpúsculos lo hacen como ondas, de tal modo que un electrón puede estar en dos lugares a la vez, ¿por qué no podría el poder divino hacer algo semejante con un cuerpo, que a la postre es un conjunto de partículas? ¿Por qué no podemos imaginar un cuerpo glorioso que abandona las vendas que lo aprisionan?

Aquel cuerpo glorioso de Jesús empezó a vivir de una manera totalmente nueva: resplandece, entra en las habitaciones sin abrir puertas ni agujeros en las paredes, no está sometido a las reglas del tiempo y el espacio como cualquiera de nosotros. Sabemos que la materia, dentro de un marco espacio-temporal, está sujeta a una serie de procesos por los cuales se altera, decae, envejece, muere y se corrompe. Pero, actuando fuera de ese marco, no estaría sujeta a ninguna de esas fuerzas destructoras. En el cuerpo glorioso, en lugar de estar el espíritu subordinado a la materia (como ocurre en nuestra vida mortal), la materia se subordina al espíritu, existe fuera del espacio y del tiempo. Y al liberarse de las ataduras espaciales y temporales (que quedan keímena, desinfladas, como una crisálida vacía), el cuerpo se torna incorruptible, no envejece ni enferma, posee la libertad plena de quienes han vencido las restricciones materiales.

Anhelo el día en que eso también ocurra con este miserable cuerpo mío, cada día más maltrecho y avejentado. Y deseo una muy feliz Pascua florida a las tres o cuatro lectoras que todavía me soportan.

Publicado en ABC (XL Semanal).

miércoles, 29 de abril de 2026

Asturias con el Papa

Los jóvenes asturianos, a partir de 14 años, que deseen participar de los actos que se desarrollarán en Madrid durante la visita del Papa León XIV pueden hacerlo a través de Pastoral Juvenil Asturias. La Delegación ha organizado un viaje para los días 6 y 7 de junio que permitirá a los asistentes poder vivir la Vigilia de Jóvenes del día 6 en la Plaza de Lima y asistir a la Misa del Corpus del día 7 en Cibeles, para regresar ese mismo día a casa.

Una iniciativa interesante teniendo en cuenta las facilidades (habrá autobuses que salgan de Oviedo, Gijón y de Avilés) y que la organización central sugiere la importancia de inscribirse en los actos que se van a desarrollar a lo largo del viaje debido a la cantidad de público que se espera vaya a haber en cada evento.

Infórmate en www.pjasturias.org