viernes, 22 de mayo de 2026

El Papa del Corpus y de las Cortes. Por Monseñor José Ignacio Munilla



La próxima visita del Papa León XIV a España, del 6 al 12 de junio, está siendo contemplada con esperanza por muchos fieles, pero también con cierta inquietud por quienes observan el clima de fuerte polarización que atraviesa nuestra sociedad. No son pocos los que temen que un acontecimiento de semejante relevancia espiritual pueda ser instrumentalizado políticamente, utilizado por unos y otros como arma arrojadiza en el permanente enfrentamiento ideológico que padecemos.

La preocupación ha crecido especialmente tras conocerse que el Santo Padre se dirigirá al conjunto de la clase política española en las Cortes Generales, en una sesión conjunta del Congreso y del Senado prevista para el lunes 8 de junio. Algunos se preguntan en privado si no será una iniciativa demasiado arriesgada. ¿No se estará metiendo el Papa en la «boca del lobo»? ¿No corre el riesgo de ser manipulado, tergiversado o utilizado como pretexto para nuevas confrontaciones?

La pregunta no es banal. El contexto internacional es extremadamente delicado. El mundo entero vive una creciente escalada de tensiones y conflictos. Las guerras abiertas, la carrera armamentística y la lógica de bloques amenazan con normalizar la violencia como método de resolución de conflictos. En ese escenario, el Papa León XIV no ha dudado en levantar su voz para denunciar la guerra como «injusta y cruel», incluso a costa de recibir críticas muy duras por parte de algunos líderes internacionales.

Sí, es más que previsible que las palabras del Papa en España sean interpretadas de forma parcial y diseccionada, buscando cada cual el fragmento que mejor se acomode a sus propios intereses. Ni que decir tiene, toda recepción fragmentaria del mensaje acaba derivando, inevitablemente, en manipulación. Pero, a estas alturas, ya deberíamos tener la suficiente madurez como para no dejarnos engañar por quienes se arriman al altar según su conveniencia. La Iglesia no puede renunciar a anunciar íntegramente el Evangelio por miedo a ser instrumentalizada; sería concederle al demonio una victoria demasiado fácil.

El Papa viene a España como sucesor de Pedro, como mensajero de Jesucristo y servidor del Evangelio. Su misión no consiste en alinearse con ningún bloque, sino en llamar a todos a la conversión. Este es precisamente el punto decisivo que con frecuencia olvidamos. La raíz profunda de tantas divisiones y confrontaciones en el panorama internacional y nacional no se encuentra únicamente en las estructuras políticas o en las diferencias ideológicas. La raíz última está en el corazón humano herido por el pecado. Lo más grave que ocurre en España --como en cualquier otro lugar del mundo-- es el alejamiento de Dios, porque del pecado nacen el egoísmo, la soberbia, el resentimiento y, finalmente, la violencia.

Por eso, el mensaje del Papa nunca puede reducirse a un simple llamamiento ético a la concordia civil. La paz auténtica comienza con la reconciliación del hombre con Dios. Sólo un corazón reconciliado puede convertirse en instrumento de fraternidad. Sólo desde la verdad, el perdón y la conversión es posible reconstruir vínculos rotos.

Aunque es previsible que muchos medios de comunicación pongan el foco en la presencia y en el discurso de León XIV ante las Cortes Generales, estoy convencido de que la imagen clave para comprender este viaje será aquella en la que contemplemos al Papa portando la custodia por las calles de Madrid, en la procesión del Corpus Christi. Será la ocasión de mostrar a todos los españoles la verdadera identidad del sucesor de Pedro: ser «cristóforo», portador de Cristo, y «teóforo», portador de Dios para el mundo.

El Papa no viene como un dirigente partidista ni como un líder ideológico, sino como el pastor universal de la Iglesia, llamado a confirmarnos en la fe. Ahora bien, que nadie confunda el carácter pastoral de este viaje con una visión desencarnada de la fe, como si la Iglesia debiese limitarse a rezar por todos, pero «sin estorbar»; es decir, sin ejercer la misión profética de iluminar los desafíos del momento presente. Lo cual, como hemos comprobado en los últimos meses, puede resultar incómodo para quienes persiguen otros fines y estrategias contrapuestas al bien común.

Ojalá sepamos acoger su visita con humildad y con apertura interior. Y ojalá este acontecimiento sea para España una ocasión providencial para crecer no sólo en convivencia social, sino también en comunión espiritual. Porque, en definitiva, la fraternidad entre los hombres sólo se sostiene de verdad cuando reconocemos juntos a Dios como Padre.

En estos momentos previos a la llegada del Santo Padre, quizá la mejor disposición espiritual que podemos adoptar sea la de la oración humilde y ferviente. Recemos para que la palabra del Papa encuentre corazones abiertos que sepan escuchar con sinceridad una llamada a la paz y al bien común; para que España avance en caminos de reconciliación verdadera; y, sobre todo, para que muchos hombres y mujeres redescubran la alegría de volver a Dios. El fruto más importante de esta visita no será el impacto mediático ni el eco político de sus discursos, sino las conversiones silenciosas que el Espíritu Santo quiera suscitar en las almas.

Gesto histórico del Papa antes de su viaje a España: firma la beatificación de 80 mártires del terror rojo

(Infovaticana) El Papa ha autorizado hoy el decreto que reconoce el martirio de Francisco González de Córdova y 79 compañeros —67 sacerdotes, 3 carmelitas, 3 seminaristas y 7 laicos— asesinados durante la persecución religiosa de los años treinta en el norte de España. El reconocimiento llega a pocas semanas de la visita pontificia y abre un escenario incómodo para La Moncloa, que mantiene en vigor la Ley de Memoria Democrática mientras Roma eleva a los altares a las víctimas del terror revolucionario en la retaguardia republicana.

En la audiencia de este viernes 22 de mayo con el cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, León XIV dio luz verde al decreto que reconoce el martirio de los Siervos de Dios Francisco González de Córdova y 79 compañeros,

víctimas de la persecución religiosa desatada en la zona republicana entre 1936 y 1937. La decisión, lejos de pasar inadvertida, llega precedida por una agenda diplomática que la dota de un relieve singular: el Pontífice ultima los preparativos de su primer viaje apostólico a España, en cuyo programa figura una audiencia con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

El barco-prisión Alfonso Pérez y el mar como tumba

La documentación del proceso, instruida por la archidiócesis de Burgos y la diócesis de Santander, recoge con precisión forense las circunstancias de unas muertes que nada deben a la propaganda y todo a los testimonios contemporáneos. Algunos fueron arrojados al mar Cantábrico con las manos y los pies atados y una piedra al cuerpo. Otros desaparecieron en la bodega del barco-prisión Alfonso Pérez, transformado en cárcel flotante por las autoridades del Frente Popular en el puerto de Santander. Varios fueron ejecutados y posteriormente quemados. Los restantes perecieron en campos de concentración improvisados, hacinados, sin asistencia médica ni religiosa.

El grupo lo componen 67 sacerdotes diocesanos, 3 religiosos carmelitas descalzos, 3 seminaristas y 7 laicos. Hombres y mujeres a quienes se ofreció la apostasía como precio de la vida, y que la rechazaron.

El postulador de la causa entrega la figura del beato a cuya cabeza se titula el proceso: Francisco González de Córdova, párroco de Santa María del Puerto en Santoña. Cuarenta y ocho años. Conocida la orden de detención del clero, le rogaron que huyera. Se negó. La prohibición de celebrar la misa y administrar los sacramentos no le hizo desistir: continuó haciéndolo de forma clandestina hasta que fue apresado y confinado en la bodega del Alfonso Pérez.

Allí, entre el hedor, la oscuridad y el terror de los compañeros que sabían el destino que les aguardaba, organizó la vida espiritual del cautiverio: confesaba a quienes se acercaban, rezaba el rosario cada día, animaba a los desfallecidos. Cuando llegó la noche de las ejecuciones, hizo al pelotón una sola petición.

«Permítanme ser el último, para poder absolver y bendecir a mis compañeros».

Le fue concedido. Murió absolviendo. Es probablemente la escena sacerdotal más alta producida en la España del siglo XX, y la Iglesia universal acaba de reconocerla.

El contexto: una visita y una ley

La firma del decreto se produce en un momento políticamente delicado. León XIV tiene previsto visitar España en los próximos meses —el itinerario aún no ha sido oficializado por la Sala de Prensa de la Santa Sede, pero fuentes vaticanas confirman que la visita incluirá un encuentro con el presidente del Gobierno—. Sánchez recibirá al Pontífice mientras su Ejecutivo mantiene en vigor la Ley 20/2022 de Memoria Democrática, cuyo articulado, según han advertido reiteradamente la Conferencia Episcopal Española y diversos juristas, presenta tensiones con la simetría histórica que exigen tanto la verdad documental como el principio de no discriminación por motivos religiosos.

La elevación a los altares de 80 mártires asesinados en la retaguardia republicana —no por estar en un bando, sino por ser sacerdotes, religiosos o cristianos que se negaron a apostatar— recuerda, sin necesidad de subrayados, que la persecución religiosa de los años treinta fue un hecho histórico de primer orden, con más de 6.800 eclesiásticos asesinados sólo en territorio bajo control del Frente Popular. Roma no entra en el debate político español, pero al canonizar a sus víctimas lo configura.

Un gesto pontificio que se lee desde Madrid

Quien conozca la praxis del Dicasterio para las Causas de los Santos sabe que el calendario de promulgación de decretos no es nunca casual. Los expedientes pueden acelerarse o reposar durante años en función de criterios pastorales, geopolíticos y eclesiales que el Pontífice ponderada personalmente en la audiencia con el prefecto. Que León XIV haya firmado este decreto en este mayo, semanas antes de su viaje a España, admite una sola lectura razonable: el Papa quiere llegar a Madrid con los mártires por delante.

No es un gesto de confrontación; es un gesto de verdad. Y un gesto, sobre todo, de continuidad con sus predecesores —Juan Pablo II beatificó a 233 mártires españoles en 2001; Benedicto XVI a 498 en 2007; Francisco a 522 en distintas ceremonias—. La beatificación de los mártires de Santander se suma así a un proceso que ya supera los 2.100 beatos y santos reconocidos por la Iglesia entre las víctimas de la persecución religiosa española del siglo XX.

El encuentro entre el Pontífice y el presidente del Gobierno tendrá, por tanto, un telón de fondo difícil de ignorar: el de ochenta hombres de Santander que, antes de ser arrojados al Cantábrico, eligieron morir perdonando.

jueves, 21 de mayo de 2026

Necrológica

Falleció el sacerdote diocesano Rvdo. Sr. D. José Manuel García González 

Nació en Lada (Langreo), el 13 de noviembre de 1937.

Ingresó en el Seminario Menor de Covadonga a los 21 años. Concluidos los estudios de Filosofía y Teología fue ordenado como sacerdote el 15 de junio de 1968 por manos del entonces arzobispo de Oviedo Monseñor Vicente Enrique Tarancón. 

Sus destinos pastorales fueron: 

Coadjutor de Santa María Magdalena de Cangas de Narcea (1968-1971)

Misionero en la Misión diocesana de  Gitega - Burundi (1971-1976)

Estudios en el Instituto León XIII de Madrid (1976 - 1977)

Regente de San Esteban de Leces - Ribadesella (1977- 1980)

Encargado de Santa Marina de Berbes - Ribadesella (1977 - 1980)

Encargado de Santa María de Linares - Ribadesella (1978 - 1980)

Arcipreste de Colunga y Ribadesella (1978 - 1980)

Capellán de emigrantes en París (1980 - 1983)

Estudios en el Instituto Católico de París (1980 - 1983)

Encargado del Centro Pastoral de El Bibio - Gijón (1983 - 1984)

Párroco de San Francisco Javier de El Bibio - Gijón (1984 - 1991)

Arcipreste de Gijón - Centro (1988 - 1991)

Moderador del Equipo Sacerdotal de San Francisco Javier del Bíbio - Gijón (1991 - 1999) *En el año 1992 la Parroquia pasa a llamarse de la Asunción de Nuestra Señora, por decreto del Arzobispado de Oviedo. 

Misionero en el Vicariato de Aguarico - Ecuador (1999 - 2005)

Párroco del Beato Juan XXIII de Viesques - Gijón  (2005- 2006)

Misionero en el Vicariato de Aguarico - Ecuador (2006 - 2011)

Párroco de San Fabián y San Sebastián de Quintes y San Clemente de Quintueles (2011 - 2013)

Adscrito a San Nicolás de Bari del Coto - Gijón (2013 - 2019)

En sus dos años en las parroquias de Quintes y Quintueles se empezaron a vislumbrar los síntomas de la enfermedad que se empezaba a manifestar en pequeños despistes y olvidos. Se le retira de la responsabilidad de Párroco en 2013 quedándose en la parroquia de El Coto, donde colaboró en las medida de sus posibilidades y fuerzas. Agravada su enfermedad en el año 2019 pasó a la situación de jubilado fijando su domicilio en la Casa Sacerdotal de Oviedo. En estos años experimentó la configuración con la Cruz del Señor, especialmente con el rápido deterioro de su memoria. Falleció en este día en el Hospital Monte Naranco de Oviedo donde estaba ingresado. Tenía 89 años de edad y 57 de ministerio presbiteral. Lo encomendamos a la Asunción de Nuestra Señora.

D. E. P. 

Mañana viernes día 22 de mayo a las 10'00 horas se celebrará un primer funeral en la Casa Sacerdotal.  La capilla ardiente ha quedado instalada en la Capilla de Altares hasta las 15'00 horas de mañana viernes. A las 16'00 horas se celebrará en la iglesia parroquial de la Asunción de El Bibio (Gijón) el funeral por su eterno descanso, presidido por el Sr. Arzobispo.
  
"Me enseñarás el sendero de la vida, me saciarás de gozo en tu presencia, de alegría perpetua a tu derecha" (Sal 19)

Encuentro de la Vicaría Oviedo - Centro

 

🔔Encuentro Vicaría Oviedo-Centro 🎯

🗓️ Sábado 23 de mayo 🕚 11:00h.

📍 Seminario de Oviedo ⛪

🫶🏻 Encuentro de los 5️⃣ Arciprestazgos:

* Arciprestazgo de Oviedo

* Arciprestazgo de Siero

* Arciprestazgo del Caudal

* Arciprestazgo del Fresno

* Arciprestazgo del Nalón

Para agentes de Pastoral de Unidades Pastorales y Parroquias

miércoles, 20 de mayo de 2026

Nueva Encíclica. Por Guillermo Juan Morado

(La Puerta de Damasco) Se ha anunciado que el papa León XIV publicará su primera encíclica el próximo 25 de mayo de 2026 con el título “Magnifica humanitas” - “Magnífica humanidad” -, dedicada a la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial. El documento ha sido firmado el día 15 de mayo, en el 135 aniversario de la encíclica “Rerum novarum” del papa León XIII, que trataba sobre la situación de los obreros en la revolución industrial.

La elección, por parte de Robert Prevost, del nombre de “León” ha estado vinculado al hecho de que “hoy la Iglesia ofrece a todos su patrimonio de doctrina social para responder a otra revolución industrial y a los desarrollos de la inteligencia artificial, que comportan nuevos desafíos en la defensa de la dignidad humana, de la justicia y el trabajo”, según comentaba el recién elegido papa el pasado 10 de mayo de 2025.

Una “encíclica” es una “circular” que el papa envía, normalmente, a todos los obispos del mundo, y, a través de ellos, a todos los fieles, ejerciendo su oficio de enseñar; es decir, su magisterio ordinario y universal, que, en principio, no pretende definir ningún dogma ni tampoco, salvo que diga explícitamente lo contrario, proponer una enseñanza como definitiva en cuestiones de fe o de moral.

“Magnifica humanitas”. Las dos primeras palabras, en lengua latina, del documento constituyen el título del mismo. La humanidad es, en verdad, “magnífica”, espléndida, excelente, admirable. Pero es también una realidad ambivalente. La aceleración del desarrollo tecnológico y los avances de la ciencia confirman el asombro ante la grandeza de la humanidad, pero, a la vez, certifican el desconcierto que despierta la fragilidad de la misma; amenazada por casi todo: desde un pequeño virus que consigue paralizar al mundo hasta las guerras, que no dejan de marcar el ritmo de la historia. Lo humano ha de hacerse cargo de esa paradoja, de esa dialéctica, sin dejarse reducir a una irresponsable simplificación.

¿En qué consiste ser una persona humana? El Salterio, ese “microcosmos de la historia de Israel”, de cuya fecha de composición no tenemos datos exactos, ya que se ha extendido a lo largo de casi un milenio, se planteaba el mismo problema: “¿Qué es el hombre para que te acuerdes de él, el ser humano, para mirar por él?” (Salmo 8).

La respuesta a esta pregunta, los conceptos fundamentales de la antropología, del pensamiento sobre el hombre, se ponen en tela de juicio. ¿Cuál es la “identidad” de lo humano? “La reflexión sobre lo humano en diferentes áreas de la vida personal y social parece orientarse hacia un más allá de lo humano, planteando interrogantes sobre lo que es específico de la naturaleza humana”, podemos leer en un reciente documento de la Comisión Teológica Internacional.

Dos son los principales retos que desafían la definición de “ser humano”: el “transhumanismo” y el “posthumanismo”. El “transhumanismo”, en sus múltiples variantes, apuesta por emplear los recursos de la ciencia y de la tecnología para superar los límites físicos y biológicos de la condición humana, en particular el envejecimiento y la muerte, rediseñando al ser humano para hacerlo apto de ir más allá de sus actuales potencialidades. El “posthumanismo” cuestiona la existencia de una “forma humana” que merezca ser custodiada y enfatiza lo “híbrido” (“cyborg”), aboliendo la frontera entre lo humano y la máquina.

Quizá el documento de la Iglesia más importante dedicado al ser humano sea la constitución pastoral del Concilio Vaticano II “Gaudium et spes”. Es previsible que en ella se fundamente León XIV a la hora de esclarecer, en este momento de la historia, la identidad humana - individual y colectiva - a la luz de Cristo, ya que, como afirma el número 22 de esa constitución: “Cristo, el nuevo Adán, en la misma revelación del misterio del Padre y de su amor, manifiesta plenamente el hombre al propio hombre y le descubre la sublimidad de su vocación”.

Santoral del día: San Bernardino de Siena

(COPE) El Santoral de este 20 de mayo nos muestra un verdadero devoto de la Eucaristía y un hombre de Dios. Hoy es San Bernardino de Siena. Nace en Massa Marítima, actualmente Toscana, en Italia, en el año 1380. Su educación en la Fe le marca.

Al quedar huérfano de padres, se hace cargo de él una tía que se admira de su Fe y su cuidado de los necesitados. Precisamente se encargó de asistir a los enfermos en el hospital durante una peste que azotó la zona.

Ahí se debilita su salud, pero con la ayuda del Señor se vuelve a fortalecer y le ayuda a descubrir su verdadera vocación, en la vida consagrada. Poco después ingresa en los franciscanos. Dios le concede el don de la predicación gracias al cual muchos se convierten al escucharle.

Se cuenta que, incluso en las universidades cerraban algunos días para que los alumnos sintiesen la fortaleza de sus palabras. Ordenado sacerdote, él despliega su apostolado por toda Italia. Fue un gran propagador de la Devoción al Santísimo Nombre de Jesús y a la Eucaristía.

Gracias a su amor por este Título del Santísimo Nombre de Jesús se hizo que se instaurase en la iglesia esta Fiesta cada 3 de enero, dentro del Tiempo de Navidad. Tampoco faltaron pruebas de las que salió fortalecido. Antes de morir en el año 1444, San Bernardino de Siena dejó fundados más de 200 monasterios, siendo canonizado por el Papa Nicolás V.

martes, 19 de mayo de 2026

La peregrinación de Oviedo a Covadonga abre inscripciones para su sexta edición con 40 capítulos y peregrinos de cuatro continentes

(InfoCatólica) La mayoría de los peregrinos repite, y los nuevos se van incorporando arrastrados por el entusiasmo de quienes regresan cada verano de Covadonga: novios, amigos, familiares, conocidos, algún curioso que lo ha descubierto por la prensa e incluso personas alejadas de la fe.

Es el pulso habitual de la Peregrinación de Nuestra Señora de la Cristiandad-España. (NSC España), una iniciativa de seglares que el próximo 25 de julio pondrá en marcha su VI Peregrinación desde la Catedral de Oviedo hasta el Santuario de Covadonga: casi 100 kilómetros a pie en tres jornadas.

Las inscripciones se abrieron el pasado 15 de mayo y permanecerán activas hasta el 15 de julio, aunque la organización anima a formalizarlas cuanto antes para facilitar la preparación logística. En la edición anterior, la cifra de peregrinos superó con creces el millar y hubo que fijar un tope de inscripciones por las dificultades que supuso el crecimiento.

40 capítulos y presencia internacional creciente

Los peregrinos caminan y acampan en capítulos. Las unidades que responden a comunidades naturales: una parroquia, un grupo de jóvenes, un apostolado. Cada uno se coloca bajo la advocación de un santo o una imagen mariana, y muchos mantienen actividad durante todo el año a través de encuentros, jornadas de formación y vida sacramental. Quienes no conozcan ningún capítulo pueden contactar con la organización a través de su página web para recibir orientación.

La edición de 2026 contará con 40 capítulos, 29 españoles y 11 extranjeros procedentes de Francia, Australia, Polonia, Estados Unidos o México, entre otros países. También se esperan peregrinos argentinos, donde existe una peregrinación propia al Santuario de Luján desde 2010.

Diana Catalán, presidente de NSC España, explica a Religión en Libertad que la afluencia internacional no ha dejado de crecer desde la primera edición en 2021. «Aunque sean estos países los que han adoptado el mismo nombre, existen otras muchas peregrinaciones de estructura similar que buscan los mismos objetivos», señala. Entre ellas menciona las regionales francesas de reciente creación, como Feiz e Breizh en Bretaña o Nosto Fe en la Provenza, donde se constata «una gran sed de participar».


Penitencia, rosario y misa según el usus antiquior

El modelo se inspira en la veterana Peregrinación de Pentecostés de París a Chartres (Notre-Dame de Chrétienté), con más de 40 años de historia y unos 20.000 peregrinos inscritos en su última edición. La estructura es deliberadamente exigente: tres días de marcha, pernocta en tiendas de campaña, sin comodidades.

«El peregrino sabe que no va de vacaciones, sino a ofrecer estos sufrimientos y alegrías por la Iglesia, especialmente en la persona del Santo Padre, y por España», explican los organizadores. La marcha se articula en torno al rezo completo del santo rosario y la lectura de meditaciones recogidas en el Libro del Peregrino, que este año versarán sobre la virtud de la fe.

El punto central de cada jornada es la santa misa solemne, celebrada según el usus antiquior (misal de 1962) del Rito Romano. El canto gregoriano acompaña las misas de campaña en las montañas asturianas y, al anochecer, los peregrinos participan en un tiempo de adoración eucarística en el silencio del campamento. La peregrinación contará con unos 50 sacerdotes distribuidos entre los capítulos, disponibles para confesiones y consejo espiritual.

Catalán considera que el carácter penitencial es precisamente uno de los factores que alimentan el crecimiento: «Creo que muchas personas se ven atraídas por este tipo de actividades por su singularidad y el especial esfuerzo y sacrificio que suponen, frente a las comodidades de la vida moderna». Además, subraya que «estos eventos permiten a muchas personas asistir a la misa tradicional, lo que no siempre es fácil en sus lugares de origen».

La «minirruta», novedad para familias con niños menores de seis años

Un rasgo distintivo de la peregrinación española es su marcado carácter familiar. «Es más frecuente la participación de familias al completo, ya que adultos y niños caminan juntos», apunta Catalán. A la ruta completa y la ruta de familias (entre 10 y 14 kilómetros diarios) se suma este año la «minirruta», pensada para familias con niños menores de seis años, con aproximadamente cuatro kilómetros diarios que podrán recorrerse con carritos de bebé.

La iniciativa responde a una necesidad detectada en ediciones anteriores. Los inscritos en esta modalidad acudirán con vehículo propio a los puntos señalados, se incorporarán a la columna y, al concluir su tramo, un autobús los trasladará de vuelta a sus coches. Dispondrán también de espacio de aparcamiento en los campamentos.

Quienes no puedan peregrinar físicamente tienen la opción de inscribirse en el Capítulo de Ángeles de la Guarda, uniéndose a la marcha desde la oración y recibiendo en su correo electrónico el Libro del Peregrino.

El «giro católico» y la búsqueda espiritual entre los jóvenes

Preguntada por la creciente inquietud espiritual entre los jóvenes, Catalán es clara: «Parece que hablar de Dios ya no es tabú». Si bien eso no se traduce necesariamente en un aumento de quienes se declaran católicos, «sí que puede tener un gran impacto en la receptividad hacia los diversos medios de apostolado. Los jóvenes pueden perder el miedo a admitir que de una u otra manera están en búsqueda de Dios».

La presidente de NSC España señala además que son muchos los católicos de toda la vida que han descubierto la liturgia tradicional ya adultos, y no pocos los conversos que han conocido la fe directamente a través de ella. «Tal vez esto se deba al sentido de trascendencia que esta expresa», apunta.

Catalán alude al referente de Chartres, que incluye capítulos dedicados específicamente a la evangelización de viandantes y vecinos durante la marcha, así como otros pensados para acoger a quienes aún no tienen fe. «Nos gustaría mucho poder replicar este tipo de iniciativas en un futuro», avanza.

La elección de Covadonga como meta no es casual. Según la organización, allí donde comenzó la Reconquista «con la ayuda de la Santísima Virgen, se busca empezar una reconquista espiritual de nuestra patria, teniendo como objetivo la restauración del orden social cristiano». Las inscripciones de voluntarios, esenciales para la logística del evento, están abiertas desde el lunes de Pascua.