miércoles, 29 de julio de 2026

Triduo a Nuestra Señora del Buen Suceso 2026

 

Nuestra Señora del Buen Suceso: Luz, Tradición y Devoción en El Carbayu. Por Joaquín Manuel Serrano Vila


El calendario avanza inexorable, y fiel a su cita, el mes de agosto nos regala uno de los momentos más esperados del año. Toca vestirse de gala; las calles se llenan de color verde y blanco, y Lugones pone su mirada en su más puro pulmón. Esta celebración no es fruto de una moda pasajera, sino de un árbol de raíces profundas que se hunde en las entrañas mismas de nuestra historia local. La pequeña capilla que abre sus brazos en pleno barrio del Carbayu no es sólo un sólo un edificio material, es un faro espiritual y un refugio maternal que ha contemplado en el tiempo la transformación de Lugones desde sus orígenes rurales hasta la pujante y moderna localidad que somos hoy: más ciudad que Villa, aunque felices de seguir siendo pueblo. Quizás por ello valoramos tanto conservar nuestra fiesta de prao. La Romería, además de emblema propio, es un fiel reflejo de lo que es Lugones: pueblo hospitalario, trabajador y orgulloso de su historia. Decía el célebre sacerdote y periodista José Luis Martín Descalzo que todo lo que llegó a los cien años tiene ya derecho de ciudadanía. En este caso, creo que nadie ha dudado nunca de la identidad propia lugonense, la cual se podría definir como la Romería de todas las romerías. 

Es un momento de reencuentro, de distensión y de compartir la alegría. Sin embargo, en medio del bullicio y la celebración hay un epicentro de paz, fe y memoria, como lo es la devoción a Nuestra Señora del Buen Suceso. Un Legado de amor a la Madre del Cielo, que une las generaciones pasadas con las actuales, proyectándonos con las venideras. Y es que la Virgen del Buen Suceso no es solamente una imagen sin más, o un nombre al uso; es el hilo invisible que une el pasado, el presente y el futuro de la devoción mariana de Lugones. Vuestros abuelos ya le pedían amparo, vuestros padres os llevaron ante Ella de la mano, y hoy somos nosotros quienes mantenemos encendida esa llama con los hijos y los nietos. En cada mirada a la Virgen se esconden miles de peticiones silenciosas, agradecimientos, recuerdos de los que ya no están y anhelos del porvenir. Ella es la custodia de nuestros sentimientos más íntimos y colectivos. La Santina del Buen Suceso es el estandarte de un pueblo unido que hace fiesta en su honor. Por eso, desde la Parroquia hemos querido sacar provecho espiritual al Centenario del pasado año, y hemos tenido actividades vinculadas a esta advocación tan querida, especialmente con los niños de catequesis. Ha sido un gozo esta efeméride 1925 - 2025; un siglo haciendo fiesta por María y con María. Sigamos juntos fomentando esta devoción tan querida entre nosotros, junto con los que vienen de fuera. 

La Cofradía de Nuestra Señora del Buen Suceso podemos decir que ya desde hace más de cien años es la guardiana y promotora del culto a su Patrona. Lejos quedan los inicios de una época marcada por desafíos económicos, avatares históricos de confrontaciones sociales y demás, pero ahí está toda una cadena ininterrumpida en el tiempo de eslabones de socios que no han sido un número más o menos; han sido muchísimas las personas con rostros e historias concretas que han dedicado mucho tiempo y esfuerzo -ayer y hoy- por hacer del Carbayu una auténtica Betania, un lugar de descanso para tantos que sin tener aquí nada se sienten como el Señor en casa de Marta, María y Lázaro. Esto es ya como su propio hogar. En torno a la Virgen se ha hecho todo se ha hecho uno, como los apóstoles en Pentecostés. Y así, esta Cofradía ha logrado crear un espacio de unidad, alegría y fe común a lo largo de las décadas. Para los católicos, un día grande no se entiende sin misa ni mesa, como así lo vivían ya los primeros cristianos: "Partían el pan en las casas y compartían la comida con alegría y sencillez de corazón" (Hch 2, 46). Es curioso que ya Gonzalo de Berceo en su obra sobre los Milagros de Nuestra Señora, dice: ''En esta Romería habemos un buen prado''... Ya en pleno siglo XIII se vinculaba a la Virgen con el prado y la romería, toda una alegoría medieval de cómo María es refugio espiritual en el camino de la vida, mientras que la romería es un símil de la vida terrena que nosotros, peregrinos y romeros, hacemos mirando a lo alto. Y el buen prado es la Santísima Virgen, lugar de descanso donde el cansado peregrino encuentra alivio, protección y salvación.


El término "Buen Suceso" no se refiere a la suerte mundana, sino al "buen acontecimiento" por excelencia: la llegada de Jesucristo al mundo a través del "Sí" de María. Ella es, como evoca el Evangelio, la que hace posible que el plan de Dios llegue a buen término. Así nos lo recuerda también nuestro himno: ''el secreto de una historia viva, que cambió nuestra suerte mortal''… Es cierto que muchas veces en la vida no salen las cosas como uno esperaba; vienen contratiempos y da la impresión de que todo se pone cuesta arriba. Y es en esos momentos cuando a uno le viene a la mente el pasaje de las bodas de Canaá donde vemos cómo cuando parecía que todo estaba perdido, llegó lo bueno. Aquello parecía ya un gran fracaso, pues una boda judía sin vino no era no sólo una catástrofe organizativa, sino un presentimiento terrible para el comienzo de una vida en común. Y allí aconteció lo mejor con la ayuda de María, que rápidamente dijo a los sirvientes ''Haced lo que Él os diga''... Dios siempre nos deja lo mejor para el final. Y este es el "buen suceso" que le pedimos este año a nuestra Patrona; no el éxito material, no cuestiones superficiales o secundarias. Le pedimos el buen suceso del vino nuevo de la fe, de la convivencia, de la caridad, del entendimiento entre las diferentes maneras de pensar y ver las cosas, de la esperanza para los que la han perdido, especialmente para nuestros jóvenes, la salud para nuestros mayores... Le pedimos, en definitiva, que siga intercediendo ante su Hijo en este rincón hermoso de Asturias que llamamos ''El Carbayu'', a cuyas plantas tantos acuden sabedores de que ''Ahí tienen a su Madre'' (Jn 19, 27). 

 ¡Feliz Romería de El Carbayu, y viva Nuestra Señora del Buen Suceso!


Joaquín, párroco

martes, 28 de julio de 2026

102° Aniversario del fallecimiento de Don Bernardo Cuesta Bances

Don Bernardo Cuesta Bances fue el párroco que pastoreó con devoción la grey de San Félix de Lugones (Asturias) desde 1877 hasta su fallecimiento el 28 de julio de 1924. Al cumplirse 102 años de su partida, su legado espiritual y humano sigue vivo como un eslabón fundamental en la historia y la memoria colectiva de esta comunidad parroquial. 

El eco de una vida entregada: 102 años del fallecimiento de D. Bernardo Cuesta Bances. Un pastor en el corazón de Lugones. A finales del siglo XIX, la localidad asturiana de Lugones vio llegar a un hombre cuya misión transformaría el tejido social y espiritual de la zona. D. Bernardo Cuesta Bances asumió la dirección de la parroquia en el año 1877. Durante casi medio siglo de ministerio ininterrumpido, no se limitó a la administración de los sacramentos. Se convirtió en un pilar comunitario, un consejero para las familias y un testigo directo del crecimiento de múltiples generaciones de lugoninos. 

La labor diaria de Don Bernardo quedó registrada con precisión en las páginas de los archivos eclesiásticos. En los libros parroquiales de bautismos, su caligrafía y su firma constatan cómo acogió en la fe a cientos de vecinos. Un ejemplo de ello es el bautismo en 1918 de figuras locales recordadas, como María de la Natividad Valdés Pevida (quien posteriormente adoptaría una vida contemplativa como la Hermana Ana Jacobina). Estos registros evidencian la constancia y el compromiso de un párroco que estuvo presente en los momentos más trascendentales de la vida de sus fieles. 

Su muerte y el nacimiento de un recuerdo imperecedero

Tras 47 años de incansable servicio pastoral, Don Bernardo falleció el 28 de julio de 1924. Su partida dejó un vacío profundo en la feligresía de la época, pero marcó también el inicio de un recuerdo institucionalizado en la comunidad. A pesar de que ya no quedan testigos directos que lo hayan conocido físicamente, la Parroquia de San Félix de Lugones mantiene viva su memoria en las efemérides anuales y en sus oraciones comunitarias, entendiéndolo como parte de esa "larguísima cadena que ha ido transmitiendo el Evangelio generación tras generación". 

El legado de la constancia

Recordar a D. Bernardo Cuesta Bances a los 102 años de su fallecimiento es un acto de justicia histórica y gratitud comunitaria. En un mundo caracterizado por la inmediatez y los cambios rápidos, su figura emerge como un símbolo de:

Fidelidad: Casi cinco décadas de permanencia y servicio en un mismo altar.
Cercanía: Un pastor que conoció las alegrías, dificultades y nombres de cada hogar de Lugones.

Identidad: Una pieza clave para comprender el arraigo eclesiástico y social de la villa de Lugones.

Su nombre permanece inscrito no solo en los viejos libros sacramentales, sino en los cimientos espirituales de un pueblo que no olvida a quienes dedicaron su vida entera a cuidarlo.

28 de Julio: San Melchor de Quirós, el Santu asturianu

San Melchor de Quirós no es solo una figura de la Iglesia católica; es un auténtico símbolo de identidad para el Principado de Asturias. Al ser el primer santo nativo de nuestra tierra, su figura une de forma única los valles mineros asturianos con las misiones del sudeste asiático del siglo XIX. 

Melchor García Sampedro nació en 1821 en la pequeña aldea de Cortes, perteneciente al concejo de Quirós. El paisaje abrupto, la dureza de la vida rural de la época y la profunda fe de su familia de labradores forjaron en él un carácter fuerte, austero y resiliente. 

Su brillante inteligencia lo llevó pronto a la Universidad de Oviedo, donde destacó como latinista y profesor. A pesar de tener un futuro cómodo asegurado en la capital asturiana, el joven quirosano decidió dejar atrás su tierra natal para entregarse a las misiones más peligrosas en Vietnam, donde acabaría martirizado en 1858.

Hoy en día, la memoria de San Melchor vertebra tres puntos geográficos clave de la diócesis. El Santuario de Cortes (Quirós) corazón de su devoción. Construido junto a su casa natal, este santuario es un lugar de peregrinación rodeado por las imponentes montañas del parque natural de Las Ubiñas-La Mesa La Catedral de Oviedo en cuya capilla de Nuestra Señora de Covadonga se custodia la mayor parte de sus reliquias, regresadas desde Vietnam. Y Covadonga, Santuario muy querido para San Melchor desde niño donde se conserva una reliquia suya bajo el altar así como una imagen suya representado como obispo en la capilla del Santísimo.

Cada 28 de julio, la Archidiócesis de Oviedo celebra al Santo asturiano. Cientos de asturianos de todos los concejos se desplazan hasta Quirós para participar en la tradicional misa folclórica. La celebración se inunda con el sonido de las gaitas, los bailes regionales y el reparto de "pan de escanda" (un cereal autóctono muy vinculado a la zona). Para los habitantes de Quirós (llamados quirosanos), el santo es un motor de orgullo local y un referente que ha llevado el nombre de su concejo a los altares de todo el mundo. 

lunes, 27 de julio de 2026

El Cristo del Pasadizo (Catedral de Oviedo)

(jorgefernandezsangrador.com) Algo la serenó instantáneamente: la lámpara alumbraba la imagen de un Ecce Homo colocado en una especie de hornacina poco profunda. Era un bajorrelieve del tamaño de un cuadro de habitación. Sobre el marco, apenas perceptible, se destacaban las manos de Jesús atadas con una cuerda de esparto. La expresión de su rostro era tan dulce, tan dolorida, que Lena olvidó su miedo y trató de sonreírle con ternura.

-No te apures -le dijo, con la naturalidad con la que le hablaba siempre-. Yo desataré tus manos y te haré compañía. No tengas miedo a las sombras.

Le pareció que el Cristo crecía en su cuadro, que se acercaba a ella. Los dedos temblorosos de la muchacha acariciaron las atadas manos del Ecce Homo. Entonces se dio cuenta de que la imagen permanecía en su sitio, en su natural tamaño, y era ella la que se había acercado a Jesús y, puesta sobre las puntas de los pies, lograba alcanzarlo. De cualquier modo, aquella compañía le resultaba grata y disipaba su miedo.

Debajo del Ecce Homo, iluminada apenas por la vacilante llama de la lámpara, había colgada una tabla de madera carcomida. Difícilmente podía leerse la inscripción, casi borrada por la pátina del tiempo. Lena fue deletreándola con gran esfuerzo: «Tú que pasas, mírame… Contempla un poco mis llagas… y verás cuán mal me pagas… la sangre que derramé».

Volvió a levantar los ojos hacia la imagen y le pareció que aquella sangre se mantenía aún fresca sobre su rostro. En verdad, ella le había pagado mal aquella sangre derramada por la redención de los hombres.

Sugestionada por el lugar, por la penumbra, en gran parte actuando bajo la excitación nerviosa que la escena del claustro le había producido, sintió que las rodillas se doblaban dóciles y, postrada sobre las losas, deshizo en llanto la angustia que la oprimía. Unos sollozos nerviosos la sacudían con violencia, pero aquella descarga le hizo bien. Y se fue tranquilizando.

Acabó por sentirse invadida por una sensación dulce, una sensación nueva para ella… Su espíritu se aquietaba, y allí, a los pies de la imagen del Cristo del pasadizo, empezaba a disfrutar una paz hasta entonces desconocida.

Dolores Medio, Nosotros, los Rivero (Oviedo, 1953), capítulo 17.

Nombramientos en otras diócesis de sacerdotes asturianos

Obispado de Alcalá de Henares

Con fecha 17 de junio de 2026, el Sr. Obispo complutense, Monseñor Antonio Prieto Lucena, ha tenido bien nombrar al sacerdote Rvdo. Sr. D. Alejandro Rodríguez Catalina. Adscrito a la parroquia de Ntra. Sra. de la Asunción de Ambite de Tajuña. Cesa como Párroco de San Cristóbal de Alalpardo y Administrador parroquial de la Inmaculada Concepción de Valdeolmos (Madrid).

Obispado de San Cristóbal de la Laguna

Con fecha 7 de julio el obispo nivariense Monseñor Eloy A. Santiago Santiago tuvo a bien nombrar al Rvdo. Sr. D. Ramón Luis García Guardado, Párroco de Ntra. Sra. de la Caridad, en La Caridad; de Ntra. Sra. La Luz, en La Luz y Nuestra Señora del Carmen en Lomo Colorado (Arc. Tacoronte). Cesa de administrador parroquial de la parroquia de Nuestra Señora de la Paz y la Unión, en La Cuesta, La Laguna.

Arzobispado de Madrid

Con fecha 27 de julio, el Cardenal arzobispo matritense Monseñor José Cobo Cano tuvo a bien nombrar al Rvdo. Sr. D. Manuel Fanjul García: Adscrito a Nuestra Señora de los Ángeles.

En la misma fecha de hoy 27 de julio, el Cardenal Arzobispo de Madrid, Monseñor José Cobo Cano ha tenido a bien nombrar al sacerdote Rvdo. D. José Manuel Lanas Coto: Párroco de San Félix de Madrid. Cesa como capellán de las Hermanitas de los Pobres

domingo, 26 de julio de 2026

Reflexión en la fiesta de San Félix. Por Joaquín Manuel Serrano Vila


En este día nuestra Parroquia se reune para celebrar la memoria de San Félix, nuestro patrono. Un testigo heróico de la fe que derramó su sangre en el año 304 durante la gran persecución de Diocleciano. Su vida y su martirio no son reliquias del pasado, sino un espejo en el cual debemos mirarnos hoy para reavivar nuestro propio compromiso con el Evangelio.

A continuación, quiero compartir tres grandes enseñanzas que nos deja su testimonio:

1. El valor del compromiso

San Félix no fue obispo, ni sacerdote, ni monje; fue un comerciante que entendió que su profesión no era un obstáculo para la fe, sino su principal plataforma de misión. Viajó desde el norte de África hasta Gerona simulando negocios materiales, pero su verdadera mercancía era el tesoro de la Palabra de Dios. Esto nos enseña que la santidad no está reservada a los templos. Tu lugar de trabajo, tu familia y tu entorno social son la "Gerona" actual donde estás llamado a anunciar a Cristo con integridad y caridad, aún a riesgo del rechazo y estigmatización social, martirio sin sangre de nuestro tiempo.

2. La fe inquebrantable en la tribulación

Las actas de su martirio nos narran que Félix sufrió torturas desgarradoras antes de entregar su vida. El prefecto Daciano le ofreció salvar el cuerpo si renunciaba a Dios, pero Félix prefirió salvar su alma. En un mundo que nos presiona constantemente para que compremos una paz barata a cambio de silenciar nuestras convicciones morales, San Félix nos recuerda las palabras del Evangelio: "El que pierda su vida por mi causa, la encontrará". Su perseverancia nos demuestra que quien confía plenamente en el Señor jamás se siente abandonado.

3. Morir como el grano de trigo para dar fruto

San Félix es el primer mártir documentado de Gerona, y su sangre se convirtió en la semilla de una comunidad cristiana vigorosa que perdura hasta nuestros días. El imponente templo levantado sobre su sepulcro, la actual Basilica de San Félix , es el testimonio físico de un triunfo espiritual. El grano cayó en tierra en el siglo IV, murió, pero sigue alimentando nuestra fe en pleno siglo XXI. Su memoria nos invita a preguntarnos: ¿estamos dispuestos a desgastarnos y "morir" a nuestro egoísmo para que otros conozcan el amor de Dios?…

Señor Dios, que diste a San Félix de Gerona el valor de proclamarte como único Salvador a costa de su propia vida, concédenos por su intercesión la gracia de una fe valiente; que no tengamos miedo de ser mensajeros contracorriente en medio del mundo y que nuestras vidas reflejen siempre la alegría inquebrantable de pertenecerte. Amén.